Manuela se sentía inquieta. Sabía que el diagnóstico dado por el médico no era bueno, pero algo en ella se resistía a creer que todo estaba perdido. Era hora de levantarse y dejar de llorar. Al salir del consultorio de su médico, pasó por una librería a la que solía ir de vez en cuando. Entró. Buscó a su poeta favorito. Y allí estaba el poema esperando por ella para ayudarla a seguir adelante...
Marisol


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"En alta mar" se llama así este otro blog mío.
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Escribir cuentos cortos me ayuda, creo yo, no sólo a mi propio crecimiento espiritual, sino también me ayuda a superarme como persona. Ese es mi propósito.
Al escribir un cuento quiero dar a conocer una pequeña historia que me traiga a ti y a mí una enseñanza... lo que busco, en el fondo, es dar ayuda y/o consuelo o simplemente dar alegría para mi misma como también para ti, querido lector.

