En este momento invento un cuento y llamo con mi imaginación a un amigo chileno quien ya no vive en Berlín, pero con quien compartí bonitos momentos. Pues bien, acá me veo escribiendo estas líneas e inventando este diálogo para vestir mi realidad con los colores de la amistad.
- Marcelo, ¿te gustan los cuentos de princesas? Le hice la pregunta a mi amigo mientras le servía un té con galletitas navideñas hechas por mí.
- No - respondió Marcelo un tanto sorprendido por mi pregunta. ¿Y a ti?
- Antes cuando era más pequeña, sí. Me gustaba el cuento de "Cenicienta".
- ¿Y hoy en día? - me preguntó mi amigo curioso.
- Fíjate que todavía este cuento me sigue gustando - le contesté.
- ¿Y hoy en día? - me preguntó mi amigo curioso.
- Fíjate que todavía este cuento me sigue gustando - le contesté.
- Mira, tú eres para mí más que una princesa, una diva- me dijo Marcelo regalándome su mejor sonrisa.
- ¡Oye! una diva es una mujer con un ego arrollador, un tanto soberbia y quisquillosa y que solamente es compensado en parte por tener una hermosa voz. Y si bien a mí me gusta cantar, yo no soy cantante - le respondí entre risitas nerviosas.
Marcelo después de mirarme, empezó a reirse a carcajadas. Y mientras se reía y lloraba a la misma vez, me dijo:
- Tampoco eres actriz, Marisol. Hollywood no espera por ti.
Ahora era yo la que se reía mientras lo contradecía:
- ¡Claro que lo soy!
- ¿Y por qué?- preguntó Marcelo sonriendo. ¡No me digas que...
- No seré una mujer célebre - le interrumpí y continué hablando- Pero no me digas que yo me transformo en actriz cada vez que me pongo cualquiera de mis dos pelucas. Y al terminar de decir esta frase salí corriendo a mi habitación, dejé de lado la peluca corta y de color castaño-rojizo y me puse, más bien, la otra. Al entrar yo a la cocina con mi peluca rubia y larga hasta los hombros, Marcelo, exclamó:
- ¡Te queda divina! Te pareces a Cenicienta.
- Pues, si le veo el lado positivo de la vida -dije y continué- nunca hubiera usado pelucas si no hubiera sido por mi quimioterapia.Los dos sonreímos en complicidad y seguimos conversando...
Marisol
En Latín e Italiano la palabra diva significa «divina» y es la forma femenina de la palabra latina divus.
El título de mi cuento lleva el mismo
de la canción en este vídeo.
de la canción en este vídeo.


Para visitarme haz clic
Te invito a navegar en el mar de la vida...
"En alta mar" se llama así este otro blog mío.
Si quieres visitarme, ház clic
Escribir cuentos cortos me ayuda, creo yo, no sólo a mi propio crecimiento espiritual, sino también me ayuda a superarme como persona. Ese es mi propósito.
Al escribir un cuento quiero dar a conocer una pequeña historia que me traiga a ti y a mí una enseñanza... lo que busco, en el fondo, es dar ayuda y/o consuelo o simplemente dar alegría para mi misma como también para ti, querido lector.

