viernes, 4 de diciembre de 2015

Las Leyes del Universo




Las siete leyes del Universo están alborotadas. ¿Qué les pasa? ¿Por qué se niegan a trabajar en sus respectivos campos?  En caso no las conozcas, te las presento:

La Ley de Control es la que nos pide que todos tengamos no sólo una alta autoestima, sino tener también el control de nuestras vidas. Pero no todos podemos vivir en concordancia con esta ley.

La Ley del Accidente es la que nos hace ver que somos víctimas de todo lo que pasa a nuestro alrededor, sobre todo, cuando tenemos baja autoestima.

La Ley de la Causa y Efecto también llamado como la Ley de Hierro del Destino es la que nos hace saber que todas las cosas suceden por una razón.

La Ley de la Creencia es de la opinión que cualquier cosa que creamos de manera positiva se convertirá en realidad aunque muchos de nosotros seamos incrédulos y seamos más partidarios de "ver para creer" o porque somos negativos y nos autolimitamos.  

La Ley de la Expectativa es la que cree que cualquier cosa que esperemos, con confianza, se convertirá en una buena profecía. Si pensamos de manera negativa, el resultado será negativo.

La Ley de la Atracción nos explica que nosotros mismos ejercemos atraccción hacia dentro de nuestras vidas según la clase de pensamientos o emociones que sintamos. Lo bueno atrae lo bueno, lo malo atrae a lo malo.

La Ley de la Correspondencia es la que nos hace ver que todo lo que  sucede en el exterior no es más que el reflejo de nuestro mundo interior. Bueno y ....

- ¡Déjate de tanto palabreo! - gritaron en coro las siete Leyes del Universo.

La Ley de la Creencia dijo alzando su voz:
- ¡Estoy harta de ver como los seres humanos se están autolimitando! ¡Cuántos de ellos no quieren ni cambiar sus creencias ni cambiar su realidad de manera positiva! ¡Qué destino más triste el que tienen!

La Ley de la Expectativa gritó a voz en cuello:
- ¿A dónde se está  yendo el mundo? Tanto sus expectativas como sus actitudes negativas están imponiéndose sobre las positivas. Su destino se presenta negativo. ¡Es horrible!

La Ley de la Atracción dijo furiosa:
- ¡Está al garete el mundo! Como que el amor, la felicidad, la alegría están siendo reemplazadas por el odio, la tristeza, el temor y la intolerancia. El destino que les espera no es nada prometedor como sigan así.

La Ley de Control, La Ley de Accidente, La Ley de Causa y Efecto  y la Ley de la Correspondencia estaban muy agitadas. Todas tenían algo que decir, mejor dicho, que protestar.

El Universo tomó la palabra y se dirigió a sus leyes:
-   Muchos seres humanos creen en mí aunque me vean como una ley universal cuyo significado no entienden del todo. Por este motivo las necesito a todas ustedes para ayudar a los descarriados, a los perdidos y, sobre todo, a todos aquellos que no desean ser víctimas de destinos oscuros. A esos seres, ustedes, queridas leyes, tienen que ayudarlos.  No los pueden abandonar. Es cierto lo que dicen, pero no dejen de trabajar, por favor. El hecho que se resistan a seguir poniendo orden en el mundo sería mortal para toda la humanidad.

Las leyes, luego de escuchar atentamente al Universo, le hicieron saber lo siguiente:
- Tienes razón en lo que nos has dicho pero es que estamos cansadas que muchos seres humanos no nos hagan caso. Hacen lo que les da la gana, pasan encima nuestro. No ven el daño inmenso que se están haciendo unos a otros.  Tú les tienes sin cuidado, se sientan encima tuyo. Y a nosotras ya se nos acabó la paciencia y...

- ¡Basta! - gritó el Universo - Yo como la máxima autoridad de todas ustedes, no les pido, ¡les exijo que sigan trabajando en lo que les corresponde hacer porque de lo contrario están ustedes ya decidiendo el destino del mundo. ¡Carajo! Si ustedes tienen solamente una actitud negativa, se irá aún más a la deriva el mundo.

El mundo al escuchar que hablaban de él se pronunció y dijo lo siguiente:
- Cada ser humano tiene  su propio mundo interior y le haga caso o no a las leyes del Universo, yo soy el reflejo de los seres humanos. No abandonen, ¡por favor! a esos grandes hombres, mujeres y niños que tienen confianza  en el destino. Recuerden que cada ser humano, es, al fin y al cabo, una pregunta que se le hace al destino. Es más, y esto va dirigido, en especial, para las leyes del Universo: Recuerden que hay millones de seres humanos, en este momento, que están huyendo de sus propios destinos porque no tienen buen futuro en sus propios países. 

-Así es, - dijo el Universo y fijó su mirada en sus siete leyes  - ahora, es cuando, ustedes tienen que ser más fuertes y estar bien unidas en esta lucha para que estos seres humanos no tengan que rehusar por fuerza mayor al cumplimiento de sus deseos. No piden la felicidad absoluta, pero sí un techo donde vivir, un lugar seguro, trabajo y mucha paz y amor.  Esa paz y amor necesarios para que el destino del mundo no desaparezca por completo.

Las Leyes, después de mirarse entre ellas, y de haber escuchado al Universo y al mundo - dijeron al unísono:
- Bien seguiremos a tus órdenes, Universo, aunque la paz del mundo y el amor de unos a otros se encuentren, en este momento, colgando de la punta de un fusil, de un cañón o de un misil. 

Sin lugar a dudas, querido lector, si bien el destino de los seres humanos está hecho de momentos felices en el transcurso de la vida, lamentablemente no está hecho de épocas felices. Y la época, en la nos encontramos viviendo, necesita, más que nunca, no solamente de las siete leyes del Universo, sino de paz y amor ... y éstos no podrán consolidarse del todo si no se respeta de fiel manera el orden establecido por el Universo, que es, al fin y al cabo, el gran símbolo de Dios.


MARiSOL





Imagen sacada de Bing
 


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