miércoles, 3 de febrero de 2016

Apariencias




"¿Por qué seremos complejos, poliédricos, contradictorios y hasta poco coherentes - algunas veces o ¿siempre? - entre lo que decimos y realmente pensamos?".

Un monólogo recitado a modo de pregunta dubidativa sale de la boca pesada de Andrea mientras yo actúo, (y acaso ¿tú también?) en el teatro de la vida. Ella siente, por momentos, que se desprende de sí misma y pone su propia identidad en juego.

Y mientras, una vez más, Andrea maquilla con esmero su comportamiento, amordaza su espontaneidad, se adecúa a los otros, modera, algunas veces, sus respuestas y oculta sus verdaderos sentimientos, una voz, detrás del telón de la verdad, le aconseja lo siguiente: "Mantén la cabeza fría. Consolida no sólo tu imagen ante el espejo de tu vida. Ya no juegues más a las apariencias. Sé tú misma y no solamente tu proyección impostada."

Tarde o temprano llegará el el momento en que Andrea deje caer la máscara para que así deje de ser solamente un personaje de ficción viviendo en un mundo paralelo a la realidad. Andrea debe aprender a ser quién es y no pretender ser quién no es. Pero, ¡cómo le cuesta!

¿Y a mí? Quizás, por este motivo, escribo no a modo de catarsis, sino de deber ante sí misma, para encontrarle, de una vez por todas, una respuesta satisfactoria a ese mundo paralelo en el que me encuentro, vestido de fantasía. Por este motivo prefiero conservar mi hermosa máscara para colocármela aunque sea por momentos para poder soportar el punto actual donde me encuentro, entre mi pasado y mi futuro.


MARiSOL












Imagen sacada de Bing