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viernes, 1 de enero de 2016

Nuevos propósitos

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Mientras un nuevo año ya ha empezado, una fila interminable de nuevos propósitos da la vuelta al mundo. Pues bien, cada vez que un nuevo año está por empezar unos nos encontramos diciendo, por ejemplo: "Voy a bajar de peso" o "Voy a dejar de fumar". La lista se vuelve infinita y si bien unos cumplen en hacer realidad sus deseos o propósitos no bien empieza un nuevo año, otros se dan cuentan que no están preparados para dar el paso ya sea por debilidad de carácter o porque necesitan de una ayuda profesional, sobre todo, si no pueden dejar por sí solos sus vicios ... llámese alcohol, drogas, fobias, ....

Bien, te cuento que el nuevo propósito de una amiga mía, llamada Enriqueta, en cuanto empiece el nuevo año es de salir temprano por la mañana a correr por media hora para lograr bajar así quince kilos en el lapso de unos seis meses. Sin embargo, al ver Enriqueta que afuera el primer día del nuevo año amaneció nublado, se volvió a echar en su cama diciéndose a sí misma: "Hoy día no puedo salir a correr porque la neblina no me deja ver más allá de diez metros". Bien, mientras Enriqueta se encontraba bien abrigada en su cama, una voz interior le dijo: "Pues, si no puedes salir a correr, entonces haz ejercicios por media hora en casa. Este propósito tuyo no debe esfumarse de tu horizonte de vida. ¡Empieza ya!".

Al ver yo como Enriqueta se levantaba, y mientras bostezaba ella se colocaba una ropa para hacer ejercicios, yo, como su voluntad firme, me levanté junto con ella para ayudarla a cumplir conmigo, como debe ser. La ayudaré a que su carácter no se debilite en el camino para que también su propósito número dos, el de alimentarse mejor dejando los dulces y grasas, lo pueda también cumplir. Y mientras yo observo como Enriqueta hace sus ejercicios matutinos, la ayudo mentalmente a que ella no se separe de mí para hacer realidad sus dos nuevos propósitos para que así ella se sienta mejor consigo misma. Su cuerpo no le está pidiendo belleza, sino sentirse en forma. Pienso que lo más difícil no es perder peso, sino mantenerlo. Se requiere de disciplina. Confío en que Enriqueta no sólo logrará sus dos propósitos, sino que hará todo lo posible para evitar tener sobrepeso de más.

Y para terminar, querido lector, ¿cuáles son tus nuevos propósitos para este 2016? Con que tengas sólo uno y cumplas con él, ya es bastante.


MARiSOL










Imagen sacada de Bing




sábado, 6 de junio de 2015

Aroma de rosas

 

Después que Elsa recogiera todas las rosas de su jardín se propuso en no llorar más el pasado (ese pasado que le tenía clavada una sola espina en el corazón ... esa espina que olía a egoísmo masculino). Si bien su matrimonio con Antonio no había sido un campo de batalla tampoco había sido un lecho de rosas.

Mientras, en este momento, Elsa trata de recordar el amor de Antonio hacia ella (no desde sus inicios, sino desde hace casi dos años atrás), le da escalofríos. No fue la infidelidad de él lo que le dolió, sino su deslealtad y su engaño. Sabía que con el tiempo podría perdonarlo, pero nunca olvidar lo sucedido. Y para no dejarse llevar nuevamente por la pena cortó todas las rosas de su jardín para impregnar por dentro su casa con su perfume. Quería limpiarla de malos recuerdos porque ésta se había enfermado de la pena (igual que ella) al ver a Elsa tan acongojada y adolorida. Pues bien, había llegado la hora de devolverle alegría a su querida casa, de adornarla no sólo con flores, sino de vestirla con mucho amor propio para así sacarle las malas vibraciones, de Antonio, que pululaban en el aire. En fin, Elsa no sólo quería hermosear el alma de su casa, sino también el suyo propio. Ambas necesitaban liberarse de penas ... restarles importancia. Si bien Antonio le había sido infiel con diversas mujeres en sus diversos viajes de trabajo como banquero tanto dentro del país como en el extranjero, ella ya no estaba más dispuesta a tolerarle sus escapadas amorosas. Ni su casa tampoco. 

Su único hijo, Ernesto, respetó la decisión de Elsa, su madre. Sabía que su padrastro no sólo miraba lujuriosamente a mujeres más jóvenes que su madre. Lo sabía porque él trabajaba en el mismo banco. Fue él quien puso en actas a su madre de las andadas de Antonio. Se preguntaba si su padre (fallecido cuando él tenía dos años de edad) le habría sido infiel como lo era su padrasto. Algo, en el fondo de su corazón, le decía que no, que su padre habría tenido sólo ojos  para su madre. 

Hace pocos días que Elsa decidió hacer pintar su casa, comprar un par de muebles nuevos, arreglar el dormitorio conyugal de manera distinta convirtiéndolo en una biblioteca y mudarse ella a otra habitación un poco más pequeña (la de su hijo) para hacer de ésta su dormitorio de mujer separada. Una nueva etapa de vida se abría ante ella; era la oportunidad para hacer cambios y refacciones. Aferrarse a sus treinta y cinco años de matrimonio no tenía sentido. Era como aferrarse a una tubería de gas averiada. El gas podía hacer volar su casa con sólo encender un fósforo. Y Elsa sabía que ni quería que su casa explotara en mil pedazos ni tampoco su corazón de la pena, tristeza, nostalgia y dependencia emocional. 

*****
Desde que Elsa luce más hermosa, puesto que ella misma ha renovado su ropero, ha adelgazado unos diez kilos y ha dejado de fumar para alegría mía, desde hace un par de semanas ya no huelo yo más a tabaco. Este nuevo aroma a rosas no sólo me hace sentir contenta y tranquila, sino también a mi querida dueña de casa.

*****
¡Ay! Elsa, espero que ya no llores más el pasado y vivas tus horas (tanto fuera como dentro de tu casa) para que tus alegrías sean como tus rosas (las que siguen creciendo en tu jardín) que la lluvia besa tiernamente para ofrecerles su amor mientras tú aprendes, poco a poco, pero a paso seguro, a aspirar solamente el dulce perfume de la vida.


MARiSOL


Dejo esta canción "a propo" rosas....





Imagen sacada de Google+


jueves, 25 de noviembre de 2010

El alma de Alma

Hace pocos meses atrás Luis y Carla Sartorelli se compraron la casa de sus sueños. Una casa antigua. Y como ellos dos forman un matrimonio joven,  dinámico y adinerado, la renovaron. Hace pocos días se mudaron a su nueva casa con su hija Emily de siete años.  Si bien, por un lado, Emily está feliz, porque en el vecindario hay otros niños simpáticos casi de su misma edad, por el otro lado, hay una niña un poco extraña...

Hoy día mientras Carla llevaba a su hija al colegio, Emily le dijo:
- Mamá, a mi nueva amiga Alma le gusta jugar a las escondidas conmigo y quiere que juguemos con... Emily calla. Se le ve seria.
Y Carla, su madre, para animarla a que su hija siguiera hablando le dijo:
- Que yo sepa en tu clase no hay ninguna niña que tenga ese nombre. ¿Es del vecindario?
- No. Alma vive también con nosotros en casa - respondió Emily.
- No te entiendo - le dijo su madre. Solamente tu padre, yo y tú vivimos en casa y nadie más.
- Pues, Alma me ha contado que ella vivió hace 100 años en nuestra casa. Y que la casa era más grande y más bonita que la nuestra.
- ¡No puede ser! Esta casa no tiene más de 60 años de construída.
- Pero es verdad, mamá - exclamó Emily. Alma me ha dicho que antes había otra casa en lugar de ésta donde nosotros vivimos.
- Hmmm.... - contestó Carla desconcertada y siguió hablando - Cuando compramos la casa el dueño nos entregó los planos pero no nos dijo que antes hubiera otra casa.  En fin, más bien, ahora quiero saber algo sobre tu nueva amiga.  ¿Por qué te parece extraña Alma?
- No me deja ver su rostro - respondió Emily. Dice que le da vergüenza. Se cubre con un manto de pies a cabeza. Y por este motivo no le gustan los espejos. Dice que me envidia porque yo soy más linda que ella.
- Si Alma siente envidia, entonces, no es buena amiga- respondió Carla mientras dejaba a su hija en la escuela. Y antes de despedirse, Carla le hizo una última pregunta a su hija:
- Díme, ¿cuál es el otro juego de Alma? Carla siente la garganta seca.
- Ella quiere jugar conmigo con fuego. Pero como es peligroso le he dicho que no. Y por este motivo Alma está molesta conmigo.
 
Carla después de darle un beso a su hija, salió directamente a la Municipalidad de su distrito. Ella tenía que saber si su hija le decía la verdad o si, más bien, la tenía que llevar a un psicólogo. 

Ya en la Municipalidad Carla se enteró de algo que la intranquilizó. Su hija le había dicho la verdad. Pero había algo más... La casa de Alma - construída en enero 1910 - fué  víctima de un incendio en diciembre del mismo año. La prensa de esa época cuenta que Alma, la única hija de ocho años, de Hans y Sally Wellington, los dueños de la casa, murió carbonizada pocos días  antes de Navidad. Se desconoce los motivos del incendio. Luego, en 1920 otra casa fue construída en su lugar y no pasó nada hasta Diciembre de 1960...  el matrimonio Anderson se mudó a ésta cinco años antes con su pequeña hija  Liliana de tres años y Mark de cinco. Cuando Liliana cumplió los ocho años a principios de Diciembre, murió carbonizada el mismo día de su cumpleaños. Si bien sus padres y su hermano mayor sobrevivieron a la terrible tragedia, como la casa se incendió completamente, se mudaron. Y vendieron el terreno  recién en 1962. Allí el matrimonio Appleton -sin hijos- se construyó una casa. Al morir la señora Appleton hace un año, su esposo vendió su casa en abril 2010 al matrimonio Sartorelli, los padres de Emily.

Carla intranquila con esta información fué a buscar a su esposo al trabajo.  La casa recién comprada no solamente tiene que ser vendida, sino que se tienen que mudar cuanto antes de allí. Es una marcha contra el reloj porque Emily cumplirá ocho años el último día de Noviembre. ¡Ay! y Diciembre está ya por empezar...

Marisol

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La foto es mía.