
Nadie
pide nacer en el país que nos ve crecer... Omar lo tenía claro. No
dejaría que su destino fuera escrito por otros. ¿O acaso sí y era
irremediable? Al final, él sabía que arriesgaría mucho en poner su vida en manos de otros que le habían prometido sacarlo de su país a través del mar; sacarlo de su continente africano al continente europeo en patera. Omar no
tenía otra opción. Él deseaba llegar a la tierra prometida a como
diera lugar aún arriesgando su propia vida y la de sus queridos sueños en caso ellos y él se
quedaran inevitablemente durmiendo para siempre en el fondo del mar.
Por momentos el miedo y la inseguridad se apoderaban de Omar y lo hacían pensar de manera negativa. Pero como él estaba obsesionado con la idea de salir de su país, sacudió su cabeza como tratando de espantar estas ideas porque él quería, a toda costa, evitar que su leve esperanza de conseguir visa de residencia y de trabajo en continente europeo se ahogaran antes de intentar reunir el dinero que necesitaba para hacerse a la mar con esos otros como él que iban a la búsqueda de una mejor vida con el riesgo de pasar, por fuerza mayor, a mejor vida.
MARISOL
Este corto animado español recibió el Premio Goya en 2007