jueves, 18 de marzo de 2010

Mi Estrella Polar

 

- Estrella Polar, te he perdido nuevamente. ¿Dónde te encuentras? Mis  palabras y sentimientos se han quedado desorientados y desconcertados. Mi voz suena triste.

Y mientras mi brújula se ha quedado sin Septentrión* y me veo diciendo en voz alta: "He perdido el norte"* una estrella sin nombre me susurra desde el cielo:
- "Tu Estrella Polar quizás necesita de silencio ¿No crees?
 - Pero, ¿qué motivos tiene mi Estrella Polar para guardar silencio y esconderse de mí? le pregunto casi gritando.
- ¡No me alces la voz que no estoy sorda! 
- Perdona. ¿No será que Estrella Polar se encuentra enferma?
- Sí, puede ser - me responde Estrella Sin Nombre. Más bien deja que  tu querida estrella vuelva a dejarse ver cuando así lo desee.
- ¡Qué egoísta! Pero si yo no la puedo ver, entonces tampoco nadie la puede ver.
- Hmmm. No es así- me responde Estrella Sin Nombre. Sólo tú no la puedes ver. Otros, sí.
- Me hace daño su silencio. Siento decepción. Estoy a punto de llorar y no quiero. ¿Qué le he hecho?
- Nada. Pero es que.... La estrella empieza a toser. Está nerviosa. Ella sabe algo que yo no sé.
- ¿Qué sucede? Quiero saber la verdad. Siento que ella me oculta algo...
- Habla más bien con Cruz del Sur, por favor.
- ¿Por qué?
-Porque ella es muy amiga de Estrella Polar. Y ella te puede informar de su paradero.
- Pero para hablar con Cruz del Sur tengo que viajar al hemisferio sur. Y ahora no puedo. Me queda muy lejos.
- Entonces, tendrás que tener paciencia.  Y después de decirme esta frase, calló y desapareció de mi vista. 

Intranquila me quedo con esta conversación. No puedo dormir. Desde que no la veo, sufro de insomnio. Al día siguiente voy al banco, saco todos mis ahorros y me voy en avión al hemisferio sur. No importa a qué país. Lo importante es poder hablar personalmente con Cruz del Sur.

Al hacerse de noche la veo allí brillante y preciosa. Deja ver nítidamente sus cuatro luces que la adornan. Después de contemplarla, le pregunto tímidamente:
- ¿Qué sabes de Estrella Polar?
- Te esperaba. Mucho no te puedo decir. Has debido tener paciencia como te aconsejó Estrella Sin Nombre.
- Pero, es que... Siento impaciencia.
- Mira, lamento que hayas hecho un viaje tan largo para hablar conmigo. Pero  Estrella Sin Nombre desconocía algo importante...
La interrumpo preguntándole:
- ¿Qué cosa es? Siento mi voz nerviosa.
- Hay momentos donde es mejor callar sobre lo que no se puede hablar. Además, yo le hecho una promesa a Estrella Polar. Más no te puedo contar.

Como no puedo soportar tanto misterio y silencio, comienzo a llorar desconsoladamente.
La Cruz del Sur apiandóndose de mí me termina diciendo:
- Estrella Polar quisiera que tú también fueras una estrella.
- ¿Por qué? No entiendo. Me tiembla la voz.
- Para tenerte cerca y regalarte todo su amor. La Cruz del Sur ha roto su promesa. Se muerde los labios.
Siento que el corazón me estalla en mil pedazos. Me cubro el rostro con mis manos y dejo correr nuevamente mis lágrimas por largo rato. ¿Qué hacer?

La Cruz del Sur leyendo mis pensamientos envía a una Estrella Fugaz. Al verla  pasar encima mío le pido un deseo. Mi deseo se cumple. Y en un abrir y cerrar de ojos me veo al lado de mi Estrella Polar. Nos fundimos en un abrazo eterno.

Marisol

*Septentrión deriva etimológicamente del latín septentrĭo, -ōnis. Esta palabra se usa para referirse al norte. Los romanos llamaban Septentrium (siete bueyes) a las siete estrellas que conforman la constelación conocida como "El Carro". Antiguamente se creía que siete bueyes  tiraban de la esfera celeste, haciéndola girar sobre el eje que pasa por la Estrella Polar

*Esta expresión tiene origen en los navegantes del siglo XVI. Cada vez que se acercaban al Ecuador y veían que la Estrella Polar se ocultaba por debajo del mar, causaba una desorientación total a los pilotos de los barcos (Resumen hecho de información sacada de Wikipedia).

domingo, 14 de marzo de 2010

Dulce Primavera


http://images.elfwood.com/art/p/a/parisa/the_spring_girl_and_the_rised_butterflies1.jpg


"Es hora que la ciudad despierte de su sueño invernal". Myriam no era la única que pensaba así. La necesidad de que los campos se vistieran de verde, los árboles florecieran y las flores comenzaran a despedir sus perfumes era el deseo de tantos y el de ella también. El invierno no sólo había sido muy frío ... El corazón de Myriam pedía que la Primavera se hiciera presente de una vez por todas para...

 Myriam despertó al escuchar la voz de su padre que le decía:
- ¡Hija! por favor levántate. Ya son las 10 de la mañana. Y Tía Elena nos espera a las 12 del día. Tenemos una hora casi de viaje con el autobús.
- Ya me alisto. Dame unos quince minutos. Lo que pasa es que no me siento bien. Creo que me voy a resfríar.
La calefación la tenían apagada por la noche para ahorrar no sólo energía, sino dinero también. El padre de Myriam se sintió culpable por un momento.

Era domingo. Un día donde Myriam y su padre iban a la casa de tía Elena  -hermana de su madre- para almorzar. Como el dinero escaseaba en casa, su tía los apoyaba de esta manera. Y es que Ralph, padre de Myriam, desde que  había perdido el trabajo como mecánico hacía un año apenas le alcanzaba -con el dinero que recibía como desempleado- para pagar el alquiler del departamento y las necesidades básicas del día a día. Y, ¿la madre de Myriam acaso  no trabajaba? Sí, por años se ganó la vida limpiando casas hasta que cayó enferma...

Y mientras Myriam se levantaba y corría al baño -el lugar más frío del departamento- pensó que era hora que la primavera llegara para que después del colegio ella pudiera salir  a trabajar por un par de horas -por las tardes- en la heladería de su barrio. Experiencia ya tenía porque desde que su madre enfermó  en el verano del año pasado, Myriam se vió casi obligada a ganar un poco de dinero. Si bien sus padres no querían, Myriam tocó puertas en los diferentes negocios de su barrio. Y el único que aceptó a que ella trabajara en su heladería fué el señor Bellini.

Así que Myriam se dedicó a vender helados -dos veces a la semana- durante tres meses seguidos. Y tanto le gustaban los helados que en sus ratos libres -cuando no iba al hospital a visitar a su madre- Myriam se iba a la heladería y allí en la cocina de la señora  Bellini -quien la trataba como a una hija porque hijos no tenía- aprendió a hacer helados de vainilla, de chocolate, de fresa, de limón, etc. Su preferido era el de dulce de leche.

Y ahora Myriam esperaba con ansias la primavera porque los señores Bellini  le habían preguntado ayer si quería que -apenas hubiera buen tiempo- ganarse un dinerito -los lunes y viernes por las tardes - y en el verano le ofrecían no sólo que trabajara los fines de semana vendiendo helados, sino que la señora Bellini le preguntó si quería irse con ella por dos semanas a Sicilia. Hablaría con su padre para pedirle permiso puesto que Myriam era menor de edad. Tenía sólo quince primaveras. Ralph no diría que no. Lo que más quería era que su hija fuera feliz.

Si bien una pena grande cubría su hogar, la vida seguía su curso... Sí, era hora que la primavera llegara... Myriam no sólo soñaba con ganar  el suficiente dinero como para comprarse  una nueva chaqueta, dos nuevos pantalones y un par de zapatos, regalarle a su padre una camisa y sus chocolates preferidos, sino también comprarle a su madre un hermoso ramo de flores por el día de su cumpleaños (un día antes de su viaje a Italia) y llevárselo personalmente a su tumba.

Marisol

La imagen la saqué de:
http://www.elfwood.com 

viernes, 5 de marzo de 2010

La piedra de Sofía


Después de mucho tiempo Sofía llegó sola a la playa de sus recuerdos... a esos recuerdos que sabían a él.... Salió temprano de casa. En su auto llevaba una silla plegable, una sombrilla, sus pinceles, papel para pintar en acuarela, una botella grande de agua y varios bocadillos. Después de viajar dos horas desde su ciudad, estacionó el auto cerca de la playa. Al bajar del auto sacó todo lo que traía, luego se quitó los zapatos  para sentir la arena bajo sus pies y caminó en dirección de la orilla. Ya cerca de ésta instaló la sombrilla, desplegó su silla cerca de una piedra grande y sobre ésta puso su canasta. Cuán grande sería su sorpresa al encontrar cerca  de esa piedra otra más pequeña con forma de corazón.  Luego de guardarla en la canasta, se puso a pintar.

Y mientras las horas pasaban, las olas le hicieron recordar tiempos idos... No lloró porque el mar le pidió que no lo hiciera. Quería verla sonreir. Motivos tenía ella para ser feliz. Pero,  ¿por qué Sofía sentía el corazón por momentos muy triste? Si bien contaba con un buen esposo, cuatro hijos, cinco nietos, buenas amistades, dinero y salud, sentía que le faltaba algo... 

http://farm2.static.flickr.com/1139/540616173_8b27183371.jpg
A sus 70 años Sofía pensó que ya era hora de encontrar paz en su alma... Y sintiéndose en deuda con la vida Sofía sacó la piedra-corazón de su canasta y, después de darle un beso, la lanzó al mar... Luego después cuando terminó de pintar su cuadro, caminó un rato por la playa de sus recuerdos. Antes de regresar a casa, llamó a su esposo. Él la esperaría para cenar juntos.  

Hace pocos días cuando me encontraba en mi bote pescando, el mar me contó  que un día después que Sofía estuviera en la playa un hombre ya anciano  llegó allí. Y  él, el mar, al reconocer a ese hombre - después de tantos  años sin verlo- hizo rodar la piedra-corazón hasta  la orilla.

Yo curioso le pregunté al mar:
-Quién era ese hombre?
-Un antiguo amor de Sofía. Se quisieron mucho, pero por diversos motivos la relación se acabó. Que yo sepa él vive en el extranjero.
El mar sabía más, pero no quería dar más información. Lo entendí, sin embargo, le pregunté:
-¿Y qué hizo ese hombre con la piedra?
El mar muy serio me contestó:
-Se la metió al bolsillo. Luego cerró los ojos un momento.
-Y, ¿por qué? Mi curiosidad iba en aumento. 
-Seguramente estaba pensando en Sofía. Dijo el mar en un suspiro. Y calló.

Después de pescar, regresé a casa. Y mientras abrazaba a mi esposa embarazada de ocho meses le dije que si teníamos una niña que se llamara Sofía. Curiosamente mi esposa aceptó después que le conté esta historia.  


Marisol

viernes, 26 de febrero de 2010

Nieve en mi corazón

 http://nylarej.files.wordpress.com/2008/07/broken-heart.jpg

Norbert:
Si bien numerosas nostalgias navegan como naves sin timonel nuevamente en esta noche nublada de nubes negras y en mi garganta nace un nudo al pronunciar tu nombre, no pienso negociar contigo de ningún modo.

En su momento pensé, naturalmente, que nada ni nadie nos separaría nunca. Fuí naif como una niña. La noticia dada por nuestra amiga Norma hizo que mis nervios naufragaran. Ahora ya no.  Solamente siento nieve en mi corazón en este momento.

No sé por qué no te odio, Norbert.  ¿Por qué no me dijiste que tienes otra novia? Acaso, Nelly ¿es una ninfa de nácar, de nivel? Yo no fuí lo suficientemente buena para ti, supongo.

Negar mi noble amor por ti, no puedo. Y sin embargo, aunque no quiera, dejaré tu número telefónico sin marcar. No te necesito nunca más. No pienso negociar contigo de ningún modo para narrar de otra manera la novela de mi vida. No es necesario que me contestes,

Nuria


Marisol

He tratado de jugar con la letra "N"



La imagen la he sacado de:

lunes, 22 de febrero de 2010

Una, dos y tres*

http://2.bp.blogspot.com/_v6hDwSNp3YQ/Sdn4N6pTZSI/AAAAAAAACWA/vLpgAW35ncs/s400/flowergardenweb.jpg

Maricarmen abrió los ojos. Otro día más para el calendario. Otro año más.  Hoy día no quería cuestionarse la vida buscando una verdad. La suya propia. No sólo deseaba pasar un bonito día recibiendo llamadas telefónicas, cartas electrónicas -porque las de correo ya casi ni se dan-, sino que el cuerpo y el alma  lo que más deseaban era que hubiera luz ¡y mucha! aunque fuera sólo por cinco minutos. Y es que el invierno -que había llegado cargado de mucho frío y nieve- la estaba oprimiendo... una lágrima rodó con tal fuerza del rostro de Maricarmen que al caer al suelo hizo un ruido como un estallido de cristales que despertó sin querer al sol.

Es así como el sol se levantó de un salto y rápidamente estiró su largos brazos para apartar las espesas nubes que cubrían Berlín, la ciudad de Maricarmen. Y  con todo su inmenso cariño el rey de los astros no sólo se dejó ver por un largo momento, sino que  le regaló a Maricarmen otra mirada ... una que le sonriera a la vida.

Y es así como ella se levantó decidida a vestir su cumpleaños de una hermosa primavera aunque afuera el invierno le cortara por momentos la respiración. Ya en la cocina mientras  Maricamen se preparaba el desayuno prendió la radio... empezaba una canción que le gustaba mucho. La puso a todo volumen y la empezó a cantar a todo pulmón. Sí, su cumpleaños había empezado mejor que se lo imaginó... aunque las nubes hubieran ya cerrado el paso a su querido sol, amigo benefector de millones de seres que lo necesitaban tanto o más que ella.

El sol antes de retirarse hizo un pacto con las nubes... regresaría en pocas semanas para quedarse por una larga temporada para ayudar a la primavera a parir muchas hermosas flores no sólo en parques y jardines  berlineses, sino también en el jardín de Maricarmen. 

Marisol

Inspirada en esta canción* de Antonio Carmona
escribí este corto cuento que lleva el mismo título.



Una, dos y tres, volver a empezar,
la vida va pasando y todo sigue igual,
que importa lo que pudo ser y no será,
yo sigo aqui tranquilo cantando al compás,
arriba los de siempre juegos del poder,
mentiras que ya suenan como las de ayer
y en medio de este ruido y esta tempestad,
busco una verdad.

Una, dos y tres, volver a empezar,
la vida va pasando y todo sigue igual,
a veces estás lejos otra más allá
y el tiempo va pasando y todo sigue igual,
después de subir alto y volver a caer,
después de tanta noche y tanto amanecer
y en medio de este ruido y esta tempestad....
busco una verdad.

Y el reloj
no se parará por ti,
pasa el mundo y el dolor,
sólo contigo y sin ti.
sale el sol cada mañana es abril,
no te olvides del amor,
no dejes de sonreir.

Una, dos y tres, volver a empezar,
la vida va despacio y todo pasará,
yo sigo despacito sé que llegara
y alguno ve desierto donde sólo hay mar.
Los ojos de los niños sin saber mirar,
hay demasiadas cosas para recordar,
detrás de cada noche hay un amanecer
y algo que aprender.

Con este corazón que me han dado a mí,
intento darte vida y hacerte feliz,
mi gloria es que algún día me digas que sí,
me digas que sí.

Con este corazón que te llama a ti,
me asomo a la ventana que hay en tu jardín,
que sin tu cariño que sería de mí,
que seria de mí.

Y el reloj no se parará por ti,
pasa el mundo y el dolor,
sólo contigo y sin ti.
sale el sol cada mañana es abril,
no te olvides del amor,
no dejes de sonreir.
y el reloj no se parará por ti,
pasa el mundo y el dolor,
sólo contigo y sin ti.
sale el sol cada mañana es abril,
no te olvides del amor,
no dejes de sonreir.
sale el sol cada mañana es abril,
no te olvides del amor,
no dejes de sonreir.

La imagen fué sacada de:

jueves, 18 de febrero de 2010

Otra opinión

http://farm3.static.flickr.com/2364/2042597264_2dfd134a22_m.jpg

 
La octogenaria de Olga Ottenberg  viuda de Opperman observa las olas del océano con sus ojerosos ojos.  Es obvio que a sus ochenta y ocho años Olga no pueda obstar que el ocaso llegue a la orilla de su vida otoñal.

Olga antes tiene que resolver algo de manera objetiva.... y aunque su nieto Oscar se oponga a su decisión y se obstine obsecadamente en ofrecerle ocasionalmente obsequios ostentosos, no obtendrá lo que quiere: la herencia total de su "Oma" (de origen alemán,  oriunda como el "Opa" de Osnabrück). La octava parte de los ocho millones de euros será repartida entre sus nietos: Octavio, Ofelia, Olga, Olimpia, Olivia, Olaf, Osvaldo y Oscar y sus hijos: Ornellia y Otto. Y el resto será donado a ONG's. Cumplirá el deseo de su esposo Ottfried (fallecido hace ocho años).

Olga no quiere ser más obediente ante Oscar. No lo odia, pero su amor se oxidó por el ocioso, omiso, oneroso, oportunista, opresor y orgulloso oligarca de su nieto. No le prestará más oídos a sus opiniones ominosas, a sus obsesivas objeciones y osadas órdenes, pues, la ofuscan, oprimen y ofenden. Obviamente Olga es todo lo opuesto a Oscar. ¡Ojo! Ella ocupa su tiempo en ofrecer ayuda  económica en diversos orfanatos y orienta sus obligaciones en organizar obras de caridad. 

Después de orar ante el océano y oxigenar su mente, un optimismo se apodera de Olga y le pide a su chofer Omar que primero la lleve al oculista, el Dr. Orellana, y después a la oficina de Orlando Orejuela, su notario, antes de que oscurezca. 

Olga sabe que Ottfried la está ovacionando desde la otra orilla... ¡Oh!

Marisol


He tratado de jugar con la letra "O"



VOCABULARIO
obstar: impedir
Großmutter: abuela (en alemán). Trato más familiar: Oma
Großvater: abuelo (en alemán). Trato más familiar: Opa
ominoso: abominable
omiso: negligente y descuidado 
oneroso: pesado 
opresor: que oprime a alguno
ovacionar: aplaudir



Imagen sacada de Bing

viernes, 12 de febrero de 2010

Meditando (un plan)

http://www.johnlund.com/images/NT5377758.jpg

-Mamá, ¿Le temes a la muerte? -me pregunta mi hijo Sandro de 8 años con sus ojos color miel vestidos de una gran curiosidad. Ha entrado sin tocar la puerta. Ha interrumpido mi momento sagrado de meditación. Indudablemente que esta pregunta lo inquieta a mi querido hijo. Siento un nudo en la garganta. No sé por donde empezar...
-A veces sí, otras no- le respondo un poco nerviosa y continúo - Al final, vamos por la vida caminando hasta llegar a nuestro paradero final querramos o no.
- Te refieres a que vivimos para morir - comenta Sandro; sigue sin sonreir.  Desde hace cuatro meses que ya no sonríe. Y esto me preocupa mucho.

Yo hago un esfuerzo por no darle importancia al tema...¡ay! la muerte. ¿Será por este motivo que trato siempre de relajarme? Pienso en la horrible muerte de Eduardo. Se me encoge el corazón una vez más. Pongo la música a todo volumen para no pensar más en los motivos que tuvo él para abandonarnos de la manera que lo hizo. No quiero llorar más...

Sandro sabe que de mí no obtendrá más respuestas. Me conoce bien.  Antes de dejarme sola me da un beso y a voz en cuello me dice: 
-Te quiero mucho mamá. Nunca lo olvides. 
Yo le sonrío y me pongo a bailar. Giro y giro. Quiero entrar en trance para no pensar...

Al llegar Sandro a su dormitorio abraza a su oso de peluche y le dice al oído: -Panchito, termino de despedirme. Ya estoy listo para llevarte conmigo.  Le daremos  muy pronto la sorpresa a mi papá, ¿de acuerdo?

Mientras Panchito le guiña un ojo en señal de complicidad, Sandro ya tiene un plan... el frasco de pastillas somníferas de su padre y la botella de agua esperan por él. Y por primera vez sonriendo sale Sandro corriendo escaleras arriba... hacia el ático.  Panchito lo acompaña en este viaje sin retorno.

Marisol




Foto sacada de internet

viernes, 22 de enero de 2010

Injusticia

Jugando con la letra "I"



Querida Iris:
Impresionada e impactada quedé con las irrebatibles, irremediables e irrepetibles imágenes vistas. Es increíble saber como iras irracionales cual inmensos incendios invadieron caseríos e idílicos pueblos indígenas infundiendo e irradiando inquietudes, intranquilidades, inestabilidades e impactos impresionantes. Hago lo indecible no sólo para intentar interpretar con inteligencia la inmadurez, ignorancia, idiotez, irresponsabilidad e insensatez de tanto inconformista asesino, sino para entender cómo muchos quedaron inalterables e impasibles e inexpresivos sin interrupción, ante tanta masacre ilógica. 

A los indeseables, implacables, indolentes, insolentes, insufribles, inquietos e impulsivos terroristas no les importó cuando los indefensos indígenas imploraban por su vidas y sus inesperados gritos indelebles no pasaban inadvertidos para nadie. ¡Insoportable e inconcebible idea!

Ni imágenes inmaculadas ni íconos idolatrados ni dioses imaginarios intervinieron en ese infierno incomprensible e inexplicable. ¡Cuántas inocentes identidades quedaron indocumentadas e instantáneamente fueron sepultadas con sus incógnitas ilusiones  bajo la indiferencia ilimitada e innadmisible  de tantos incrédulos ilusos!


En este instante -intermezzo de verdades incómodas- no soy ni inoportuna ni indiscreta ni imprudente ni impertinente al intercambiar contigo estas ideas ni inventadas ni imaginadas por mí. Más bien, estoy intranquila porque cuando a la inteligencia humana  se le instrumentaliza infamemente, se vuelve infinitamente inconfundible, insensible e ilógica. Las ideologías políticas dejan de ser idealistas, sino más bien, inexpresables, indebidas e inextricables,  cuando la igualdad de derechos inmediatamente desaparece ipso facto.

Inmovilizarte no es mi intención, Iris. Sólo me interesa informarte. No quiero influir en tus ideas, sino más bien intercalar ideas. Lo irreconocible tiene una cara y se llama "Yuyanapaq, para recordar". Interesante es, intensa también.

Como una intrusa me inmiscuyo ...  me imagino el horror insultante (inadvertido por tanto tiempo) de los miles de individuos torturados implacablemente.  Indignación es lo que siento. Es inconcebible, inadmisible e imperdonable lo sucedido. Nada fué irreal o incierto. A la intemperie salió lo inaudito. ¡Cuanta injusticia impronunciable!

Imaginarás como me siento ... indignada, irritada e indispuesta,

Irene



Marisol


* Fué una exposición de fotos realizada en Berlín en Octubre 2007 a la cual fuí.


Estas letras mías se las dedico a las 70,000 víctimas del terrorismo ocurrido en Perú de 1980 al 2000




lunes, 18 de enero de 2010

Sortilegio





Sandro:
Sólo pocos son los que sospechan de tu  desazón y desaliento. Mas yo no. Sé con seguridad que en tu soledad solitaria yo sigo aún viviendo en ti. Mas no deseo que tú sufras mi ausencia, ¿sabes? Si bien yo sé que tú, Sandro, eres un simulador sobresaliente, sustituirme sería, sin duda alguna, un seguro suicidio. ¿No crees? Acaso, un sacrilegio. Sé también que tú, desde lejos, sigues sigilosamente en tu subconsciente mi silueta solemne. No me sorprende tanto sentimentalismo tuyo porque sé que tú me quieres sinceramente.

Sandro, ¿te siguen subyugando desde mi sencilla sabiduría, simpática sociabilidad y sabrosa superficialidad hasta mi serena soberbia y mis serias sublevaciones? ¿Te siguen sobrecogiendo mis suturas, sinsabores y sacrificios? Sé que tú eres  sensible a mis sentidos sufrimientos, sagrados secretos y a mis siniestros signos de sobrevivencia. Mas te pregunto si yo soy sólo una sugestión solapada y una realidad sinrazón o surrealista ante tus ojos. Espero no sólo satisfacerte como un simple souvenir.

¿Es verdad que yo soy tu sur, sol, semilla y sangre subtropical? No sufras más en silencio por no saberme cerca tuyo. Y aunque un mar sediento de símbolos de siglos nos separe, yo saldré siempre a saludarte en tus sueños saltando sobre suaves senderos sembrados de sándalos aún sin saber si tú, Sandro Santillana, sigues sintiendo simpatía por mí.

Y aunque sombras de sabor salado deseen sentarse sobre tu ser y sean sentimentales señales de una sinfonía sinfín y tú estés separado de mi suelo soberano de seda salvaje,   sacude, Sandro, tu sudor salino, así sea entre silbidos, siseos y susurros mientras bailas una salsa o samba y saboreas mi nombre solemne en silencio. Espero que tú  nunca sepultes en un santiamén tu sinigual amor por mí. Sarcástica no soy; sólo sinceramente sensible a tus sentires.

Soy tuya desde siempre,
Sudamérica


Marisol




Foto sacada de Bing


viernes, 15 de enero de 2010

Confidencias

Marisa llegó a su restaurante favorito. Allí se encontraría con Susanne Myer,  una buena amiga alemana. Las dos querían cenar juntas. Tenían mucho de que hablar... siempre lo hacían. Desde hacía más de diez años que se conocían. No sólo les unía una bonita amistad, sino algo más...

Susanne ya se encontraba sentada dentro del restaurante. Y al ver entrar a Marisa se paró para abrazarla. Rieron al verse... casi siempre reían juntas... hasta de sus propios  problemas  familares  (Susanne era madre soltera con un hijo de 15 años y  Marisa estaba casada con  un simpático alemán y tenían dos hijos, de 14 y 18 años)  y laborales (Susanne trabajaba como contadora para una empresa de ingenieros y Marisa daba clases de español de manera privada).

Y mientras conversaban animadamente y disfrutaban de una rica cena, Marisa le dijo a Susanne:
-Te quiero contar un sueño que tuve anoche. 
-Te escucho -le respondió Susanne y en seguida le preguntó a su amiga -¿Un sueño con mensaje?
-Creo que sí -comentó Marisa. En el lapso de casi dos meses he tenido el mismo sueño tres veces. Veo a una gaviota volar sobre mucha agua; es un mar muy grande.
-¿Es nuestro Mar del Norte? -preguntó Susanne curiosa.
-No. Fué la respuesta de Marisa. La gaviota vuela sobre el Océano Pacífico.
-Pero, ¿cómo sabes? - preguntó Susanne intrigada.
-Lo sé -respondió Marisa y luego agregó- No me preguntes por qué, pero así lo sentí. Además, ví a esta gaviota volar bien alto. Y yo estoy en el sueño; también soy una gaviota, pero yo estoy solamente mirando las olas reventar en las rocas del acantilado. La otra gaviota me ignora. Ella prefiere dar vueltas alrededor de un faro de color blanco y después se va volando en dirección norte.
Leuchtturm-¿Cómo sabes que esa gaviota se va volando en dirección norte? -le pregunta Susanne intrigada.
-Porque en mi sueño hay un voz que me dice eso. Y bueno...
Susanne la interrumpe y le hace otra pregunta:
-Y, ¿tú también te vas en dirección norte? 
-No, yo voy en dirección sur. Mi familia espera por mí.
-¿Quién es esa gaviota que te ignora?
-Allí radica mi duda. Creo saber quién es, pero no estoy segura.
-¿Quién es? -volvió a preguntar Susanne muy curiosa.
-No conoces a esta persona, Susanne. Se trata de un amiga inglesa llamada Charleen Wayne a quien conocí  hace ya muchos años atrás en una escuela de idiomas  en un curso de alemán. De vez en cuando nos comunicamos por internet. Ya no vive  más en Hamburgo, sino en El Cairo. Administra un hotel de lujo para  turistas desde hace más de 10 años.  Sé que no está casada ni tiene hijos. Charleen es simpática pero siempre fué bien reservada. Más bien, a ella le gusta enviarme Power Points en lugar de hablar sobre ella.
-Todo lo contrario a ti - rió Susanne -Eres como una catarata de palabras.
Marisa se rió y dijo:
-Al final, Charleen sabe más de mí que yo de ella.
-Entonces, -le comentó Susanne un poco fastidiada -no es un verdadera amiga. A mí me da la impresión que no solamente es una persona reservada, sino también desconfiada.
-Quizás, Susanne. No la quiero juzgar mal. Lo único que sé es que desde hace un mes que no me contesta a una carta que yo le envié. En esa carta no solamente le dije que la estaba pensando, sino también le mandé una tarjeta electrónica bien simpática. Pero hasta el día de hoy no recibo respuesta -le dijo Marisa un poco triste. 
-Hmm... no tiene interés de comunicarse más contigo - le respondió Susanne -Perdona, Marisa, pero yo creo que Charleen es una persona un poco egoísta. Yo, en su lugar, te mandaría unas líneas para agradecerte la tarjeta.
-Sí, lo sé. Pero Marisa tenía una intuición...

Y Susanne como adivinándole el pensamiento le dijo a Marisa que pensaba que Charleen, de pronto,  estaba de vacaciones en otro país y por este motivo no le escribía porque estaba algo distraída; quizás hasta Charleen no había viajado sola.  Podría estar enamorada. También cabía la posibilidad que ella hubiera cambiado de trabajo y se hubiera ido a otro país o estaba en planes de hacerlo. 
-Pero, ¿por qué me ignoraba la gaviota? Como si estuviera molesta contigo - replicó Marisa.
-Quizás Charleen está tan ocupada con su nueva vida que no piensa en ti.
-Sí, podría ser - dijo Marisa.
-Algún día ella te escribirá. Y tú sabrás si tu sueño tiene algo de verdad porque tú eres un poco bruja. Y rió a carcajadas Susanne. Era una risa contagiosa.
-Yo no soy la única bruja -rió Marisa también. Tú eres mi maestra.

Mientras Marisa y Susanne seguían conversando y comiendo (eran las 7 p.m.), al pie del Océano Pacífico se encontraba Charleen Wayne ya de pie y ocupada (eran las 10 a.m). Anoche ella soñó que era una gaviota y que en su pico llevaba una carta para su amiga chilena Marisa Calderón, residente  en Hamburgo, Alemania.

A los pocos días Marisa recibió una postal electrónica de Charleen donde le contaba que  había estado tomando un curso intensivo de español desde hacía dos semanas y que se encontraba en Acapulco dirigiendo un hotel para turistas. Y la invitaba a alojarse gratuitamente en su hotel por dos semanas "all inclusiv"; podía traer a otra persona como acompañante, si quería. Le contó también que había descubierto un restaurante llamado "El Faro" que ofrecía no sólo comida mexicana, sino también comida española. Le gustaba mucho ir allí.

Después, Marisa, escribió unas líneas de agradecimiento -tanto en español como en inglés- a Charleen, luego,  salió al balcón bien abrigada -era finales de otoño- y desde allí llamó a Susanne para preguntarle cuando podía tomar vacaciones y seguidamente le contó sobre el contenido de la carta recibida.   El grito de Susanne  "¡Ay, somos brujas!" no solamente casi dejó sorda a Marisa, sino también a una gaviota que pasó volando al lado de ella.


Marisol
 


viernes, 8 de enero de 2010

La ola perfecta

                                                                         

Charles se encontraba deprimido buscando una razón para seguir en la lucha diaria de la vida. Le gustaba su trabajo como fotógrafo, pero no quería pasar el resto de sus días tomando fotos sólo a modelos (tanto mujeres como hombres) para las revistas de moda de toda Inglaterra.  Quería hacer otro tipo de fotos....de paisajes. Hasta ahora sólo lo había hecho de vez en cuando... estando de vacaciones. Sus fotos las tenía guardadas tanto en un álbum de fotos como en dos disquetes. No eran muchas....acaso ¿unas quinientas?

Después de su divorcio con ...... -una modelo bastante conocida en la ciudad de Londres- Charles sentía que debía ausentarse por un tiempo de su ciudad. Si bien su hija (de 10 años) era el motivo por que lo detenía de partir lejo, California lo llamaba desde hacia tiempo. Allá Charles cuenta con  su buen amigo  Keith (también fotógrafo) quien lo ha invitado a alojarse en su casa ubicada en Hungtington Beach, al pie del Océano Pacífico.

Si bien Keith -amigo de la infancia de Charles- vive como un rey (está también divorciado... historia aparte), su trabajo como fotógrafo le resulta, muchas veces, cansador.  A él lo llaman hasta personalmente los mismos artistas de Hollywood para ser fotografiados porque él es muy "charming  nice and polite" como buen inglés bien educado. Además, adoran su acento tan "british" que no lo ha perdido a pesar de vivir más de 15 años en los Estados Unidos.

La idea que le ronda a Charles -desde hace tiempo- es de vivir en casa de Keith, tomarse un año sabático y viajar por los Estados Unidos para fotografiar diferentes paisajes y luego venderlas a editoriales europeas. Y como Keith tiene muchos contactos importantes en Europa, lo podría ayudar. Si bien esta idea le suena tentadora en sus oídos, ¿valdría la pena correr el riesgo? Temor tenía... dejar su trabajo, su seguridad económica... millonario no era como Keith, pero tenía lo indispensable para vivir cómodamente y pasarle un dinero decente durante su ausencia a su ex-esposa -quien trabajaba aún pero esporádicamente porque ya no era tan joven  (tenía 40) como las otros modelos- para la educación de su hija. Además, Charles quería con locura a su hija. Cada dos semanas la podía ver. Tenía varios álbumes con fotos de ella. Pero, ¿y su sueño? Le asaltaban los remordimientos como padre en sus noches de insomnio.




¡Ay! pero cada vez que escuchaba esta canción, Charles sentía que era capaz de  cambiar Londres por California por un tiempo. Sólo era cuestión de llamar a Keith y aceptar su propuesta. El número telefónico se lo sabía de memoria: 001-45-.... No quería luchar contra la imperfección de su vida organizada.  Parte de esta imperfección era que contaba ya con 50 años. No sólo le temblaban las manos antes de agarrar el teléfono, sino que sintió que el corazón le latía con mucha fuerza cuando escuchó la voz de Keith.

Y mientras Charles se iba serenando mientras conversaba con su amigo de la infancia, al fondo se escuchaba al guitarrista norteamericano Ray Obiedo, nacido en California. Keith lo conocía personalmente. Un motivo más para ir en rumbo de su sueño.... el de la ola perfecta.


Marisol

Vocabulario
charming: encantador
nice: simpático
  polite: educado
british: británico

La foto fue sacada de:

sábado, 2 de enero de 2010

Paseando por París


http://fineartamerica.com/images-medium/romantic-paris-print-daniel-wall.jpg

Patricia escapó de prisa cual pájaro prisionero (de sus propios problemas) sin poseer una perspectiva o perfecto plan de viaje; perturbada partió para París para pasear sus pies y perderse por puentes y plazas para no pensar más en Pablo. Prescindió de perlas, pintalabios y perfumes. Patricia sólo portó su pasaporte peruano, una pluma plateada, un paraguas pequeño policromado, poca ropa, una polaroid, su portátil, su  portemonnaie (billetera) y un libro de poemas de Pablo Neruda.


Mientras Patricia peina pacientemente su despintado pelo pelirrojo (poblado de penas, pesares, preocupaciones  y pesadillas pasajeras) se pregunta, sin poner pretexto alguno, si podrá ser mejor persona. ¿La perdonará  Pablo? Sus palabras prosaicas (las  de Patricia), duras como piedras, aún lo perjudican. Sin pedir permiso invaden sus pensamientos y aparecen publicadas en periódicos imaginarios. ¡Pobre Pablo! o ¿Pobre Patricia? Una penosa y pesada procesión llevan los dos por dentro. Por cierto, Patricia es una persona en pugna permanente. Siempre provoca protestas por todo; es peleona y pesimista. Patricia, ¿es bipolar? Parece que esto perturba a Pablo, y por este motivo, se pelean por todo.

Pablo se pregunta si Patricia podrá ser capaz de encontrar paz para poder procesar sus problemas personales de forma positiva porque él no es ningún papanatas o será porque no tiene suficiente paciencia para aguantar a Patricia. Preguntas tras preguntas se perfilan como plegarias por predicar no sólo al pie del propio púlpito de Patricia ...

Pablo está escéptico, pero yo no. Patricia, ¡tú puedes! Tengo el pálpito que tú pondrás todo de tu parte para ser mejor persona. Te pondrás en manos de un profesional (psicólogo). Me lo has prometido. Y tú, Pablo debes perdonarla. Nadie es perfecto. Pero Pablo no puede por el momento. No tiene prisa. Podrido está de tanta pelea. "A la porra con Patricia. Una cosa son las promesas y otras ponerlas en práctica. El precio que estoy pagando por la bipolaridad de Patricia es muy alto: mi paz interior" piensa Pablo por un momento.
 
Pablo, tú como piloto ¡no te quedes allí parado! ¡Por Dios, vuela a París a buscar a Patricia para que se regrese pronto contigo a Perú! ¡No puedes dejarla sola, por favor!

Pero Pablo no piensa ir a pasear por París. Ni quiere ni puede. Más pleitos no soporta. Por ahora no es plausible. Primero Patricia debe ponerse en manos de un profesional (psicólogo) por su propio bien. Pablo procurará, lo más pronto posible, encontrar un pisito y dejarle el departamento a Patricia mientras ella pasea por París. Deben separarse por su bien por un tiempo. Después se verá si siguen siendo pareja. Pablo no quiere una pareja perfecta; sólo una más pacífica y que no sea un portento en decir improperios y que no posea control sobre sí misma. Tomar pastillas no es suficiente ... Si bien Pablo está preocupado por Patricia, es pragmáticamente egoísta, pienso yo. 

Más pormenores no pienso darte porque, por un lado, Pablo, como piloto, vuela a Peking,  en pocas horas, y por el otro, porque mi vuelo programado para París, sale también en pocas horas. Por si no sabes quién soy yo: soy Pedro Pacheco, padre de Patricia.


Marisol



He jugado con la letra "P"





El cuadro pertenece al pintor norteamericano Daniel Wall, fundador del impresionismo intenso. Puedes visitarlo en: http://www.wallfineart.com/

jueves, 10 de diciembre de 2009

La Nochebuena de Nicoletta





Nueve meses atrás Nicoletta Negretti (una italiana cuarentona de Nápoles que trabaja en el turno de la noche como enfermera en una clínica de neurocirugía en la linda ciudad alemana de Nördlingen) conoció a Norbert Nolte (un notable notario e interesante cincuentón de Nürnberg: otra linda ciudad alemana) en Nördlingen, en casa de su buena amiga Nadine Neunschwander - también notario y colega de Norbert. Como información: Nördlingen queda a 80 kms. de distancia de Nürnberg. Y Nicoletta y Norbert aún no viven juntos.

Lamentablemente, ahora a las nueve de la noche de Nochebuena, numerosas nostalgias navegan en la mente de Nicoletta mientras sentada al pie de su ventana está pensando en su novio alemán.... No hay nadie en la calle; sólo una débil neblina y mucha nieve. ¡Ay, no! Norbert no vendrá. La noticia se la dió temprano por la mañana -cuando ella dormía profundamente- en la contestadora automática de su teléfono: "Tengo neumonía, Nicoletta. No vendré a Nördlingen. Lo lamento. Buon Natale"

Tan pronto como Nicoletta despertó, llamó a Norbert, pero no contestó. Su móvil (de "Nokia") no lo tenía encendido ¡a ninguna hora! Y Norbert ¡no se encontraba en ningún hospital de Nürnberg! Como buena enfermera no sólo sabía lo que era una neumonía, sino que también tenía sus contactos. Algo andaba mal... La enfermedad inventada de Norbert le sonaba a una mentira de bajo nivel. Una premonición nefasta se anidó en la mente nada naif de nuestra amiga napolitana.

Y si bien ahora, Nicoletta, la noche del 24 lo tiene libre (¡para nada!), Norbert la sorprendió con la gran novedad que no vendría a cenar. Ni Norbert recibiría su regalo navideño (una cajita de nácar con un juego de naipes) ni habría ni regalo ni noche romántica para Nicoletta.

Si bien, normalmente, Nicoletta es de naturaleza tranquila, Norbert la había dejado nerviosa. Norbert no podría negar, por ningún motivo, que su voz sonó cortante y distante al dejarle el mensaje. ¿Era una necia por pensar así? ¡De ninguna manera! ¡Nonsenso! ¡Qué ganas de tomarse un nepente! Y mientras tomaba un poco de vino tinto, se le nubló la vista y sintió un nudo en la garganta al pensar: "Non sono niente per Norbert".

Quién iba a decir que mientras Nicoletta intentaba leer una novela para no pensar en su novio alemán, Norbert Nolte se encontraba en Noruega con Norka Nordenjholk, una joven niñera. Norka cuida normalmente a Nils, un nene de un año. La madre de Nils, Nelly, es sobrina de Norbert- y está casada con el simpático noruego Nikolai Nygaard. Por lo tanto, Nils es el sobrino nieto de Norbert.

Si bien Nelly y Nikolai tienen un buen negocio: un sauna en el centro de Nürnberg, no necesitan a Norka para que cuide a Nils, porque los padres de Nelly -Nicholas Naumann y Nordrum Nolte - Naumann (hermana de Norbert) han venido - desde Nittenau que queda a unos cien kilómetros de Nürnberg - para celebrar juntos las fiestas navideñas y el Año Nuevo.  No está demás agregar que tanto los Nygaard como los Naumann saben que  la niñera está en Noruega, pero no saben que Norka es la nueva amante de Norbert.

Bueno pues, Norbert y Norka se encuentran desnudos y ansiosos de celebrar no sólo la Nochebuena a su manera... En la habitación número 91 de un noble hotel en la capital noruega, Norbert y Norka andan cabalgando entre nubes de sensualidad nórdica. Navidad y Año Nuevo entran en sus planes también. Shh... No digas nada. Te cuento un secreto. Me han contado -no digo quién- que Norbert es un tanto ninfómano y narcisista.

Sé -por buena fuente- que Norka es una ninfa de veintiún años que no sólo cuenta con un alto nivel intelectual (quiere ingresar a una universidad noruega para estudiar Ingeniería Naval y Oceánica), sino que cuenta también con unas nalgas redondas como naranjas y unos senos de una notable belleza. Indudablemente que Norka no tiene necesidad de ponerse su regalo navideño: un negligé negro de nailon.

Y para terminar con esta novela navideña, te cuento que Norbert hablará pronto con Nicoletta, pero nein, nicht jetzt! No le conviene ningún enfrentamiento navideño... lo hará en otro momento. Aunque esta vez Norbert sepa que no podrá negociar nuevamente con los sentimientos nobles de Nicoletta. Nie mehr!


Marisol


He tratado de jugar con la letra "N"


Buon Natale: Feliz Navidad
¡Nonsenso!: (italiano) ¡Tonterías!
nepente: bebida mágica para aplacar las tristezas
 "Non sono niente per Norbert": (italiano) "No soy nadie para Norbert"
Nein, nicht jetzt!: (alemán): ¡No, no ahora!
Nie mehr!: (alemán) : ¡Nunca más!





La imagen la he sacado de:

sábado, 5 de diciembre de 2009

Milagro de amor

 

Mientras como mariposa multicolor revoloteo - en el hermoso jardín botánico de mi ciudad - entre madreselvas, magnolias, malvas silvestres, malvas reales, malvarrosas, mirtos, mimosas y mentas me acuerdo de Mónica, mi amiga del alma.

Ayer al mediodía mientras subíamos al metro para ir, primero donde su médico, y más tarde, al abogado (motivos tiene) me prometió que nunca más sus manos morenas de mujer madura se pondrían a deshojar margaritas por Mario, su marido, a medianoche.

En el malecón de mi memoria me persigue su imagen de modelo - maniquí y la de su marido mujeriego y machista. El alma de Mónica sembrada de tantas mentiras - las de su marido - se siente aún, por momentos, muy maltrada psíquicamente. Y yo me quedo removida con tanto desamor.

Mario - su malicioso apóstol millonario de doble moral - la maltrató, humilló y mandoneó malignamente. Intentó moldearla, miles de veces, a su manera. ¡A ese megálonomo, mezquino, malparido, mentecato, mequetrefe, maldito, malhumorado, malvado, mentiroso, mamón, malévolo, mañoso, materialista, morboso, morroñoso y  malnacido lo maldigo! Y tú, Mónica, ¡mereces un mejor trato y mucho más! ¡No te dejes manipular por Mario! ¡Nunca más! ¡Mándalo a la mierda!

Mala no soy, mas muy molesta estoy con Mario. Si bien  yo no puedo hacer milagros, sí puedo ayudar a Mónica a mudarse a un mundo mejor metiendo en sus maletas maravillosos mensajes de mucha autoestima hacia sí misma.

Magnolias
compradas por mí esperan por ti, Mónica, en tu nueva morada, un modesto departamento que compartiremos las dos próximamente. La mudanza la haremos mañana mismo. Mónica, ¡mereces ser amada! No sólo me tienes a mí (enamorada estoy de ti, mi amiga), sino que con mi amor te ayudaré a escalar hasta la cima de tu propia montaña.  Es mi mejor prueba de amor aunque tú me quieras sólo como a una buena amiga. ¡Te amo más de lo que tú te imaginas, Mónica!

Marisol

He tratado de jugar con la letra "M"







Imagen sacada de Bing



viernes, 27 de noviembre de 2009

Lazos de lealtad



Como loba leal logré salir, yo Laura Lizárraga, un lunes de Abril -a la luz de la luna- con un corazón lábil, débil, laso, laxo y lacerado luego de luchar contra mis lamentos, languidez y letargo, y limpiar mis lágrimas. Mis labios lacrados con tus besos lustrosos de líquen se quedaron sin lamer más tu lengua ligera y lasciva, querido Leonardo.

En este laberinto de emocionales locuras latentes limpio mi rostro lívido mientras lanzo un largo suspiro. Lentamente me libero de mi vestido de luto lucido por largo tiempo mientras leo tu nombre: Leonardo López sobre una pulida y lisa lápida de lapizlázuli bajo un árbol de laurel en el cementerio "La Molina".

Si bien tu dulce amor de leyenda liberó en mí una nueva luz, ahora con un  leitmotiv bajo el brazo (un libro escrito por ti titulado: "Lazos de lealtad"; una linda novela de amor) levanto vuelo (con tus letras) hacia Londres para olvidarme, no de ti, querido Leonardo, sino de tanto dolor acumulado en mi alma.

Ligera, liviana y lúcida me siento. Y aunque mis latidos leales a ti luzcan lastimados, después de haber lidiado con los recuerdos y librado una terrible lucha interior, ahora estoy lista para mi nueva libertad en un lejano lugar, fuera de Lima, aunque mis latidos leales a ti aún luzcan lastimados en esta despedida final. 

***********


Es una lástima que hayas quedado viuda, Laura, y que Leonardo haya muerto de leucemia, pero ahora te levantarás y volarás alto sin lastres en tu alma. Tú eres una luchadora de la vida. ¡Lo lograrás!


Marisol


He tratado de jugar con la letra "L"


 

Imagen sacada de Bing


martes, 10 de noviembre de 2009

Mi yegua "Yoyó"


Ayer si bien "Yoyó" no sólo comía bayas de la mano de Yolanda, la yerbatera, sino que también se dejaba curar sus yayas con las yemas de sus dedos, hoy la mayestática yegua ya yace yerta. Y es que una yarará, primero, picó a "Yoyó", y después un yacaré le mordió la yugular mientras dormía sobre la yerba. ¡Qué yeta! 

Mientras el yaguaré, yaguarondi, yaguasa, yapok, yapú, yapatí y yurumí siguen vivos, la yerbatera canta tristemente un yaraví pensando en "Yoyó".

 MARiSOL


VOCABULARIO
yayas: heridas pequeñas
yerta: tiesa
yarará: serpiente venenosa de gran tamaño
yacaré: cocodrilo americano de hasta 2,5 m de longitud
yerba: hierba
yeta: mala suerte
yaguaré: mofeta de Amér. Central
yaguarondi: mamífero carnívoro fétido de Sudamérica.
yaguasa: Ave de 50 cms. de Amér. Central
yapok: mamífero marsupial acuático
yapú: ave paseriforme de Amér. del Sur
yapatí: pequeño marsupial sudamericano
yurumí: oso hormiguero de América del Sur
yaraví: canto indígena triste y monótono








Imagen sacada de Bing

martes, 3 de noviembre de 2009

Chorroborro

http://www.cayomecenas.com/I406/grupodemariachis.jpg

La cháchara, la chacarracha, la chacantana, la chacota, los chismes y los chistes son parte de la fiesta orgiástica de Chacho, un chantajista de mundo de Chihuahua, quien vive haciendo sus chanchullos. Sus amigos como el chacarero chamicado, el chalán chúcaro, el chapacaca chulo y el chaneque chaparrete llegan volando cual chachalacas y chimbilas. Buscan lo mismo: la felicidad entre las piernas de las churrianas invitadas de una choza conocida para calmar sus chimbitas calientes.

Es una fiesta chévere porque Chacho ha pensado en todo. Un grupo de mariachis canta rancheras. De comer hay chanquetes con champinoñes y choclo, chuletas de chancho en salsa de chilmote.  Torta de chocolate con chirimoya, de postre. ¡Ah! y Charly hay para todos. 

Y mientras las chuquisas están de chunga, chochas chupan chartreuse y champaña en lugar de chilacayote y charape. Esta noche mientras ellas chillan felices, alquilarán sus cuerpos para cambiar sus chécheres, chalchihuites y chagualas por vestidos de cheviot, chaquetas, chales y zapatos de charol.  

Chela alias " La china" (por su nariz chata) es una changadora de dieciocho años, un poco changüi y de chapecán largo. Después de mucho chambear recibe un cheque y un chorro de un charrán chabacano y chispapo al que le gusta la cháchara. Y mientras Chela masca nerviosa un chicle piensa que el mundo es un chiquero, porque está lleno de charlatanes, chalados, chafandines, chiflados, chocarreros, chupopteros, churrulleros, chupatintas y chuchumecos. Lo único que Chela desea es salir del chapotal en que se encuentra. Tal vez le siga los pasos a su amiga de nombre azteca Chichilkuali (águila roja), una amiga suya de Campeche, también de dieciocho años, que chambeó por muchos meses como churriana en Chiapas. Terminó casándose con un hombre bien churro, chusco y chanchi, y de mucho dinero, quien tiene ocho chocolaterías en Xochimilco, Campeche,  Chetumal, Chilpancingo, Los Mochis, en Pachuca, Chiapas y en Chihuahua. Chichilkuali (alias Chichi) cuenta con una chacha (un poco chismosa) para sus dos chamacos chiquitos y cuenta con un chófer (bien chusco) a su disposición y un chalé chic como el de Chacho.


Marisol


La imagen fue sacada de: 
https://www.kerstengallery.com


He tratado de jugar con la letra "Ch"




Vocabulario 
significado de las palabras (por título y párrafos)

Chorroborro: aluvión (de agua); 
pero para mí aluvión de palabras
..........
cháchara: abundancia de palabras inútiles
chacarracha: ruido molesto de disputa o algarabía
chacantana: riña, alboroto
chacota: bulla y alegría mezclada con carcajadas 
para celebrar una cosa.

chanchullo: manejo ilícito para conseguir
un fin para lucrarse
chacarero: persona que trabaja en el campo
chamicado: persona taciturna y embriagada
chalán: picador de caballos
chúcaro: arisco
chapacaca: empleado que abusa de su autoridad
chulo: bonito
chaneque: hombre corriente y jovial
chaparrete: rechoncho (casi gordo)
chachalacas: aves gallináceas
chimbilas: murciélagos
churrianas: prostitutas
chamizo: choza
chimbitas: penes
 ...........
chévere: fantástico
chanquetes: peces pequeños
choclo: maíz
chancho: cerdo
chilmote: salsa mejicana de chile con tomate
chirimoya: fruta de carne blanca con pepas negras
Charly: marihuana
..........

chuquisas: prostitutas
están de chunga:  están de fiesta
chochas: felices
chupar: beber
chilacayote: un tipo de cidra
charape: bebida fermentada mejicana
chécheres: cosas viejas
chalchihuites: baratijas
chagualas: o chancletas; es un tipo de sandalias
..............
changadora: prostituta
changüi: persona inexperta
chapecán: trenza
chabacano: sin gusto
chispapo: alegre
cháchara: abundancia de palabras inútiles
chiquero: zahurda donde se recogen los puercos
chalados: locos
chafandines: personas tontas
chocarreros: personas que dicen tonterías
chupopteros: personas que cobran sueldo sin trabajar
churrulleros: personas que hablan mucho y sin sustancia
chapotal: charco de agua sucia
chambear: trabajar
churriana: prostituta
churro: guapo (Perú) 

chanchi: espléndido
chacha: nana o niñera
chamacos: niños
 chusco: que tiene gracia, donaire y picardía



La pintura pertenece al artista español
Miguel Ruiz-Poveda (1958).