Cuando las dificultades entran a la casa de uno sin pedir permiso, se nos revuelve la existencia. Y es que ellas han llegado con su equipaje de preocupaciones, sinsaboresy retos a desordenarme la vida. Y ellas, las muy bribonas, no piensan salir de mi casa hasta que yo misma, armada de paciencia y valor, las saque de la mejor manera.
Por este motivo, estaré ausente por un tiempo de mi mundo de cuentos. Como la inspiración se ha ido de viaje sin despedirse de mí y yo he quedado atendiendo a esta visita inesperada, pues hago uso de toda mi energía positiva para dedicarme en exclusiva a ella. Sin embargo, trataré de visitar los blogs que sigo para estar enterada de lo que sus autores aportan al mundo cibernético y así también dejar mis comentarios de vez en cuando en cada uno de ellos.
Quiero aprovechar este espacio para agradecer a cada una de las personas - ya sean blogueras o no- por haberme leído y también a todas aquellas por haberme dejado sus comentarios hasta la fecha en este blog. Confío, más adelante, en seguir inventando más cuentos, uno de mis pasatiempos favoritos, para recrear mi mundo interno y el de otros.
Lorena salió de casa a dar un paseo; se sentía triste de estar desempleada desde que la empresa para la cual había trabajado como economista había quebrado hacía unos seis meses atrás. Confiaba en que llegarían tiempos mejores. Por el momento ella daba clases particulares de matemáticas a niños en edad escolar dos veces a la semana.
Luego de caminar un rato por su barrio, Lorena entró a una cafetería. Buscó una mesa vacía; no había ninguna. Sin embargo, al ver Lorena un hombre solo sentado a una mesa tomando un café, leyendo un periódico y una silla vacía a su lado, ella se detuvo delante de él. Y le preguntó si podía tomar asiento a su lado. Al cruzarse sus miradas, ella sintió que el desconocido podía adivinar la tristeza que llevaba escrita en sus ojos.
- No espero a nadie - le dijo el desconocido. Estaba solamente tratando de leer el periódico, pero no puedo. Estoy un poco nervioso y es que... De pronto, él calló abruptamente.
- ¿Tienes algún problema del cuál quisieras hablar? - preguntó Lorena. Era una forma de animarlo a hablar... de conversar.
El desconocido después de negar con la cabeza, le preguntó:
- ¿Trabajas? La pregunta sorprendió a Lorena.
- No - fué la respuesta de ella. No quería contarle que desde hacía meses que ella buscaba trabajo. Y para no hablar de ella, le preguntó: ¿Y tú?
- Yo si trabajo, pero hoy día no -respondió el desconocido. Él no le dijo que había llegado anoche en tren de otra ciudad a ésta para una entrevista que se llevaría a cabo en una hora cerca de la cafetería.
- ¿Te gusta tu trabajo? - preguntó Lorena.
- Sí - fué la respuesta seca del desconocido. Él no quería comentarle a Lorena que él tenía la propuesta de administrar un banco que se encontraba cerca de la cafetería ni tampoco tenía ganas de contarle que quería cambiar de ciudad para olvidar a su ex- esposa, quien lo había dejado por otro hacía poco tiempo atrás. Y para cambiar de tema le preguntó si ella también quería tomar un café. Ella aceptó. Él pidió también otro para él.
Y después que el camarero les trajera los cafés, el desconocido le dijo a Lorena: - No hablemos. Mientras tú tomas tu "latte macchiatto" y yo mi "capuccino", podemos mirarnos. Me gustan tus ojos tristes. Me dan paz. Y esto es lo que necesito en este momento. Lorena aceptó aunque los ojos negros del desconocido tuvieran una fuerza intensa... de fuego. Bebieron en silencio mientras se miraban. Le hizo mucho bien a Lorena sentirse necesitada. ¡Pero qué rara situación! Nunca había conocido un hombre tan especial como él. Cuando terminaron de beber sus cafés, el desconocido pagó la cuenta, le dió un beso en la frente a Lorena, le dijo Gracias y salió de la cafetería.
Ella quedó desconcertada. ¿Lo volvería a ver?
Dos meses después, cuando Lorena entraba a su banco para sacar dinero del cajero, escuchó que alguien detrás suyo le preguntó:
- "¿Te tomarías en este momento otro Latte Macchiatto conmigo, pero esta vez sí hablamos para conocernos mejor?"
Lorena reconoció los ojos del desconocido. Aceptó la invitación.
Sé por Lorena que el desconocido se llama Martinus y no solamente está interesado en ella como persona, sino que la quiere ayudar a encontrar trabajo. Por lo pronto, en la sección tesorería en otra filial del banco para el cual él trabaja hay un puesto vacante. Una buena oportunidad para Lorena... para regresar al mundo laboral.
Como su casa no quedaba lejos de la playa, Amalia salió muy temprano por la mañana de un día domingo a caminar; le gustaba dejarse envolver por el rumor de las olas y disfrutar de la playa -casi vacía- de varios kilómetros de largo. Luego de una hora de caminata, vió una botella que flotaba cerca de la orilla; la recogió. Para su sorpresa la botella contenía un mensaje. Desenrrolló el papel. Era una carta escrita a máquina con un corto mensaje y un poema de Mario Benedetti, ¡su poeta preferido!
¡Hola!
Quiero con esta carta compartir contigo, un poema que me está ayudando a salir adelante. No quiero contarte sobre los problemas que tengo actualmente porque cuando encuentres mi botella, quizás sean otras mis preocupaciones. En todo caso, deseo que guardes este poema y que lo recibas como un regalo de alguien que, a pesar de todo, ama la vida.
Te dejo un abrazo,
Jorge
Defensa de la alegría de Mario Benedetti
Defender la alegría como una trinchera
defenderla del escándalo y la rutina
de la miseria y los miserables
de las ausencias transitorias
y las definitivas
defender la alegría como un principio
defenderla del pasmo y las pesadillas
de los neutrales y de los neutrones
de las dulces infamias
y los graves diagnósticos
defender la alegría como una bandera
defenderla del rayo y la melancolía
de los ingenuos y de los canallas
de la retórica y los paros cardíacos
de las endemias y las academias
defender la alegría como un destino
defenderla del fuego y de los bomberos
de los suicidas y los homicidas
de las vacaciones y del agobio
de la obligación de estar alegres
defender la alegría como una certeza
defenderla del óxido y de la roña
de la famosa pátina del tiempo
del relente y del oportunismo
de los proxenetas de la risa
defender la alegría como un derecho
defenderla de dios y del invierno
de las mayúsculas y de la muerte
de los apellidos y las lástimas
del azar
y también de la alegría
Amalia después de leer este poema, guardó la carta y la botella dentro de su bolso. Este hallazgo le llegaba como un regalo del cielo... Después de haber caminado unos cinco kilómetros aproximadamente, Amalia encontró a un hombre más joven que ella al lado del mar que tiraba una botella al mar. Un hombre mayor se encontraba a su lado conversando con él.
Amalia curiosa se les acercó y le preguntó al hombre más joven si se llamaba Jorge.
- Sí, soy yo. Encontraste mi botella, ¿verdad?
- Sí, hace un rato. Hola, me llamo Amalia y sonrió levemente.
Jorge, quien tenía puestos unos anteojos oscuros, le dijo:
- Lamentablemente no te puedo ver, pero me gusta tu voz. El hombre mayor le sonrió a Amalia y le dijo:
- Soy el tío de Jorge. Me llamo Carlos. Y le extendió la mano.
Después que ella le diera la mano, le preguntó a Jorge:
- ¿Por qué has tirado esas dos botellas al mar?
- Esas dos botellas representan a dos personas que quise mucho y que las perdí hace un año y... La voz de Jorge se quebró. Tenía ganas de llorar, pero se contuvo. Luego agregó: Y hoy es una fecha especial; es el cumpleaños de mi madre y de mi padre también.
Amalia se dió cuenta que no debía hacer más preguntas. Y, más bien, le prometió a Jorge que guardaría la botella y la carta como un tesoro.
Antes de despedirse, el tío de Jorge le dijo a ella:
- Me gustaría invitarla a almorzar el próximo sábado. Mi casa es aquella blanca que ve allí al frente sobre esa colina. En esa casa vivo yo con mi esposa y mis dos hijos. Mi sobrino Jorge vive con nosotros desde hace un año. ¿Qué le parece la idea? Como no vive mucha gente por esta zona, podríamos conocernos, ¿qué dice?
Amalia lo miró. ¿Por qué no? Era hora de hacer vida social. Si bien su esposo e hijo habían fallecido hacía ocho meses y ese tremendo dolor le oprimía el pecho, no podía seguir viviendo en soledad. Y sin embargo, cuando ella iba a decir que no podía aceptar la invitación, Jorge como presintiendo que algo pasaba, le dijo rápidamente:
- El próximo sábado tengo yo cumpleaños. Cumplo veintitres. No he invitado a nadie. Pero me gustaría que tú vinieras a almorzar. Mi tía es una experta cocinera, muy simpática y mis dos primos, quienes son un poco menores que yo, son encantadores. ¿Qué dices?
Amalia ya sin titubear le contestó:
- Vivo como a cinco kilómetros de acá. Aún no sé si venga caminando por la playa o en auto. Y si vengo con éste, necesito saber la dirección de ustedes.
Carlos, el tío de Jorge, le preguntó:
- ¿Tiene Usted su celular a la mano?
Amalia le dijo que sí. Siempre lo llevaba en su bolso.
- Bien, entonces, intercambiemos nuestros números y así estamos conectados. Yo me ofrezco también a recogerla, si lo prefiere - le dijo Carlos.
- No es necesario - ella contestó. Si me animo a venir caminando, después podría usted llevarme a casa. Esta podría ser otra variante. Sonrieron todos.
Antes que Amalia se despidiera de ellos, agarró del brazo a Jorge y le dijo:
- Curiosamente yo también tengo cumpleaños el próximo sábado. Cumpliré cincuenta y tres. Siento que tu botella ha hecho un milagro en mí. Y te lo agradezco, de corazón. Ya hablaremos.
Jorge emocionado le dijo:
- Amalia, me gustaría que como regalo de cumpleaños me leyeras el poema de la botella. Es que tu voz suena igual a la de mi madre.Y ella se lo recitaba a mi padre cuando él se lo pedía. No te pido que te lo aprendas de memoria, solamente que me lo leas.
Amalia aceptó. Se despidieron con un abrazo. Dos almas -golpeadas por el destino- se habían encontrado en el camino de la vida.
Y mientras Amalia regresaba a casa, decidió que después de prepararse un rico desayuno se aprendería de memoria el poema. Mucho esfuerzo no le causaría porque experiencia en teatro tenía aunque ya no trabajara... Quizás era momento de volver al escenario. En todo caso, ahora volvería a recitar como antes. A partir de este momento, Amalia tendría una semana de tiempo para "defender la alegría" ... de vivir.... ahora y siempre.
Marisol
Después de haber leído este cuento te has puesto a pensar ¿quién sería la otra persona que encontró la segunda botella arrojada por Jorge? Pues, si bien él no lo sabe, yo sí te lo diré. Esa persona eres Tú.
La libertad es un lujo que no todos pueden permitirse.
Otto von Bismark (1815-1898) Político alemán.
- Papá, ¿que es la Libertad? - pregunta José, un niño de ocho años.
- Es la capacidad de todo ser humano de obrar o no obrar a lo largo de su vida pero siendo responsable de sus actos -le responde Carlos a su hijo.
José no entiende del todo lo que le ha explicado su padre. Así que su padre con otras palabras le dice:
- Mira, de manera más sencilla te digo que la libertad permite a cualquier ser humano decidir si quiere hacer algo o no.
- ¿Quiere decir que yo puedo hacer cualquier cosa? - le pregunta su hijo.
- No, cualquier cosa, no. Todo lo que hagas de forma libre lo haces también de manera responsable. En realidad, la libertad es la facultad de las personas para actuar según su propio deseo en el seno de una sociedad organizada y dentro de los límites de reglas definidas, de lo contrario estaríamos ya hablando de libertinaje.
- ¿Qué es libertinaje?
- Es portarse mal pero de manera desenfrenada. Es la faltade respeto a la religión o a las leyes.
- O sea que la libertad es buena y el libertinaje, no -comenta José.
- Así es -le responde su padre y agrega lo siguiente -Como abogado te hago saber también quela libertad consiste en poder hacer todo aquello que no cause perjuicio al otro. Lo dice el Artículo 4 de la Declaración Universal de los Derechos del hombre y del Ciudadano.
- Bien. Ahora sí te he entendido, papá. Yo me imagino a la libertad como una hermosa ave que llega volando desde tiempos inmemorables y que hace su nido en el alma de todos.
- José, no todos gozamos de libertad -le responde triste su padre. Ser abogado es una hermosa profesión, pero llena también de sinsabores porque no se puede ayudar a todos como él quisiera.
- ¿Por qué? José no entiende. ¿Por qué? vuelve a preguntar.
- Pues, porque hay gente inocente también metida en la cárcel.
- Papá, yo pensé que solamente a la gente mala que está en prisión se les priva de su libertad.
- No. Lamentablemente también existen aquellas personas que se encuentran prisioneras por haber dicho algo en contra del sistema. Pero esta situación no se da acá en nuestro país porque vivimos en democracia y gozamos de libertad de pensamiento, sino este problema se da en países donde existe una dictadura o una democracia autoritaria.
José mira a su padre ahora triste y le dice:
- No importa que mi ave sea encerrada en una jaula de oro o en un calabozo oscuro y que ya no pueda más volar, porque nadie, absolutamente nadie, podrá hacerla callar cuando la voz de su alma cante la palabra LIBERTAD.
Todos sabemos muy bien que Sheherezade (شهرزاد Shahrazād, nombre de origen persa) fué la mujer que narró los cuentos árabes "Las mil y una noches" (desde historias de amor, tragedias, poemas, comedias hasta leyendas religiosas musulmanas) al terrible sultán Shahriar (شهريار nombre persa que significa "gran rey").
Este sultán amargado de la traición de su esposa no solamente la mandó decapitar a ella, sino que ordenó a su visir conseguirle una esposa cada día para después ordenar matarla a la mañana siguiente. Este horrible designio duró tres mil días; lo que quiere decir que mandó matar una mujer por día antes de conocer a Sheherezade. Al final, fué ella (por cierto, era hija del visir) la que rompió con esta maldita tradición y logró enamorar al sultán con sus cuentos durante mil noches. El final es conocido... el sultán feliz por contar con una excelente narradora, no la manda matar, sino que más bien a Sheherezade la convirtió en su reina y tuvieron tres hijos.
Pero no quiero tratar sobre la Sheherezade ya conocida, sino de aquella otra Sheherezade que se dedicaba a contar cuentos a sus amigas, vecinos, parientes y colegas del trabajo para justificar los golpes (en el cuerpo y en el alma) de su esposo (tan malo como el sultán Shahriar). Y es que esta otra Sheherezade era una excelente cuentista porque hacía uso de su imaginación para encubrir las rabias y frustraciones de su esposo, quien desde hace dos años y siete meses se encuentra desempleado.
Pues bien, esta otra Sheherezade se llama, en realidad, Ana y tiene un pequeño hijo llamado Francisco. Por él es que salió a la luz el verdadero cuento de su madre que ha quedado documentado en las actas de la policía de su distrito. Pero, ¿qué pasó? Empiezo...
Había una vez un niño llamado Francisco de cuatro años que no solamente nunca sonreía, sino que no le gustaba jugar con los demás niños porque tenía miedo a que le pegaran. Un buen día una de las educadoras del Kindergarten le pidió a todos los niños que dibujaran a sus respectivas familias.
Es así como Francisco (alias Paco o Paquito) dibujó a su papá, mamá y a él. La educadora al ver su dibujo se dió cuenta que Paquito tenía un problema en casa y le enseñó a una buena amiga psicóloga el dibujo. Y su amiga le confirmó su sospecha. La imagen del padre era demasiado grande y la timidez y desconfianza de Paquito no era normal. Es así como la educadora armándose de valor fué un día sábado por la tarde sin avisar a casa de Paquito. Cuál sería su sorpresa que antes de tocar el timbre escuchó que Ana gritaba desesperada: "¡No me pegues, Jorge, por el amor de Dios! ¡Me vas a matar!" Y en el fondo escuchaba a Paquito llorando desconsoladamente.
Pues bien, la educadora de Paquito antes de tocar el timbre llamó desde su celular a la policía... Hoy en día Paquito vive con su madre en un bonito departamento y su padre solamente lo puede visitar en casa de sus ex-suegros. Es más, no se le permite sacar a su hijo a pasear a solas. Y por orden judicial a Jorge se le tiene prohibido acercársele a su ex-esposa a más de 100 metros.
Y para terminar... Jorge sigue aún desempleado. No solamente sale a correr y hace natación para así botar esa agresividad acumulada en el alma, sino que, lo más importante, él va una vez a la semana a un psicólogo. En cuanto a Ana, también va a otro psicólogo, pero para que le levante la autoestima. Paquito también va una psicóloga para que lo ayude a superar su trauma. Y resultados está dando... Paquito ya está sonriendo y aprendiendo a jugar con otros niños.
Ahora solamente falta que con el tiempo esta otra Sheherazade encuentre a un simpático sultán para que ella le cuente a sus amigas, parientes, vecinos y colegas de trabajo otra clase de cuentos... o mejor dicho, su propio cuento con un final feliz al estilo de "Las Mil y una Noches".
Jorge no sabía, hasta hace pocos momentos, que la famosa escultura de bronce del escultor y pintor François Auguste Renè Rodin conocida como El pensador (Le Penseur)se llamó originalmente El Poeta. Jorge tampoco había sabido que esta esculturaformaba parte de un portal gigante basado en La Divina Comedia del poeta italiano Dante Alighieri. Y menos aún se hubiera imaginado que no solamente cada una de las estatuas de este portal representaba a cada uno de los personajes principales del poema alegórico, sino que El Pensador, en su origen, buscaba representar a Dante frente a las Puertas del Infierno.
Es así que cuando Jorge se enteró de todo esto, después de leer un artículo sobre "El pensador de Rodin" en una revista de arte, y también de las razones que tuvo Rodin para haber hecho desnuda esta escultura (deseaba una figura heróica al estilo de Miguel Ángel para representar tanto el pensar como la poesía), se puso a llorar. Motivos tenía para hacerlo.
"Alma de poeta no tengo, pero ahora me gustaría serlo para decirte tantas cosas bonitas que tengo guardadas en el pecho. Pero, ya es demasiado tarde. De tanto trabajar, ganar dinero y haberte sido infiel, tú me has dejado por otro; encontraste a un hombre menos adinerado que yo, pero romántico y, sobre todo, fiel. ¡Ay! en este preciso momento siento que toco las puertas del infierno y me quemo de tanto pensar en ti, porque me doy cuenta que lo que he hecho contigo no ha sido digno de ninguna figura heróica. Ojalá me perdones algún día." Y mientras Jorge leía por segunda vez el artículo de la revista de arte después de secarse sus lágrimas, su ex-esposa, al mismo tiempo, compraba en una tienda -cercana a la casa de Jorge- una estatua pequeña de mármol de "El pensador" de Rodin para regalársela a su nuevo esposo por su cumpleaños.
Marisol
Las dos primeras fotos son sacadas del internet.
La tercera es mía.
Y acá te dejo esta información que te pueda interesar:
"Las puertas del infierno" fue realizada por Rodin por encargo del Estado Francés, destinada al Museo de Arte Decorativas a inaugurarse en París. Él se inspiró en la Divina Comedia de Dante al crearla. Se trata de una pieza de bronce cuyo molde fue hecho en yeso y fundida después de la muerte de Rodin.
Las enormes puertas se llaman del Infierno porque están inspiradas en La Divina Comedia de Dante. Y muestra 186 figuras desnudas de pequeño tamaño que se agitan y retuercen, surgiendo de un fondo informe de rocas y nubes. Está así escenificado todo el género humano, los descendientes de Adán y Eva condenados en el infierno tras la caída en el pecado.
Auguste Rodin le siguió añadiendo figuras a este portal hasta poco antes de su muerte en 1917.
- "Enciéndeme la luz para no ver mi propia oscuridad" - le digo a la luna en voz alta.
La luna me mira atentamente y luego me responde:
- Aunque en este momento vivas entre tinieblas y creas que la vida es un gran sinsentido, piensa que solamente la esperanza te salvará de caer al abismo. Tienes que aprender nuevamente a hacer equilibrio entre tus emociones. No te olvides que tú eres una muy buena acróbata.
- Siento que desde hace tiempo me encuentro como en la cuerda floja. Mi voz está temblando. No quiero seguir haciendo equilibrio entre la nada y el todo.
- Lo que pasa es que tus problemas actuales tienen la misma raíz: el miedo y esto te tiene paralizada - me responde la luna. No es un reproche. Es una verdad.
Me quedo callada. Bajo la mirada avergonzada.
- No te hagas esclava del miedo - me dice la luna y luego continúa hablándome - Tienes que volver a realizar tus lindas piruetas. Tú sabes muy bien que la acrobacia implica equilibrio, agilidad y coordinación.
- Sí, es verdad - le contesto nerviosa. Pero, la acrobacia de la vida me está resultando muy difícil dominarla.
La luna se queda pensativa un momento y luego me aconseja:
- La vida está llena de muchos riesgos, pero tú tienes que ver si deseas solamente seguir haciendo el mismo número, el de balancearte con tu paraguas sobre una cuerda o si prefieres aprender a hacer otro tipo de número acrobático.
- ¡Uy! No creo que podría ser capaz de hacer algo diferente. Siento vergüenza.
- ¡Claro que sí eres capaz! - contesta la luna riendo. No te olvides el dicho "quien no arriesga, no gana" Además, debajo tuyo hay una red que te espera. ¿Qué de malo te puede suceder?
- Que se rompa la red. - le contesto irritada. La idea me perturba.
- ¡Ay! - suspira la luna. Si piensas así, desde ya tienes rota la red. Por lo que veo me encuentro, en este momento, delante de una acróbata pesimista. Así no puedes seguir balanceándote, querida. Cualquier número tuyo está condenado al fracaso si sigues pensando de esta manera. Tienes que volver a recuperar la confianza en ti misma y las ganas de decirle "Sí" a la vida. Sinceramente no te reconozco.
Después de escuchar a la luna, me doy cuenta que ella tiene razón. Vergüenza ya no siento, más bien rabia de mi cobardía. Decido dar el primer paso... no lo pienso dos veces y salto. Y mientras la luna me aplaude por la decisión tomada, la red me envuelve en sus brazos y me susurra al oído: ¡Bienvenida! Te echaba de menos mi querida acróbata. Si quieres renovarte, prueba un nuevo número acrobático. Yo estoy aquí para apoyarte. Sonrío agradecida porque he logrado saltar sobre mi propia sombra.
Marisol
La imagen es del fotógrafo Michael Meier (1970)
Si quieres ver más obras surrealistas de él, ház clic en http://www.bing.com
Cuando mi querida imaginación llega a mi lado y me toma de la mano, no importando ni la hora ni la estación del año, es porque me pide salir, por un momento, de la realidad en la que nos encontramos viviendo.
Pero tan fácil no es... cuando Doña Lógica está de acuerdo, entonces recién podemos abrir la puerta de nuestro mundo para partir hacia el mundo de los sueños... allá donde los sueños no son absurdos, sino donde ellos se encuentran vestidos de metáforas tan claras y precisas que si las escribiera sobre la nieve, todos podrían leerlas. Pero no lo pienso hacer porque ¡qué diría Doña Lógica!... hmm... prefiero ni pensarlo. Más bien, utilizo papeles igualmente de blancos como la nieve para escribir mis sueños y luego archivarlos en la biblioteca personal de mi corazón... allí donde solamente mi imaginación y yo podemos entrar con o sin permiso de Doña Lógica.
En fin, en ese mundo (el de los sueños) las dos nos sentimos tan a gusto que nos gustaría vivir siempre en él, pero ambas sabemos que no es posible, porque Doña Lógica nos vigila día y noche; ella nos tiene prohibido salir de viaje a menudo y menos sin su permiso.
¡Ay! hoy día me siento un poco triste porque mi imaginación está con gripe. No solamente le estoy dando sus remedios, sino que le estoy tejiendo una nueva manta para su cama. Es así, que he decidido quedarme a su lado todo el tiempo que sea necesario para cuidarla, porque sin ella no podría recrear mi mundo. Sin ella no podría ser la que soy... una mujer enamorada de sus sueños.
Marisol
En este vídeo puedes ver imágenes preciosas que pertenecen al pintor ruso Michael Cheval (1966). Él es un pintor contemporáneo especializado en lo absurdo. No son sueños surrealistas, sino más bien, metáforas.
La música de fondo es de Yanni (1954), músico griego: "If I could tell you" (Si yo pudiera decirte...).
Te sorprenderá recibir esta carta -escrita desde la clínica donde me encuentro desde hace dos semanas-, porque cuando la recibas yo ya no estaré entre los vivos... quién sabe dónde mi alma se encuentre... quizás al lado de tus padres. Espero que así sea. El motivo de mi carta no es para preocuparte, sino, más bien, para alegrarte aunque tu corazón se sienta muy triste, por el momento. Tú bien sabes que soy la mejor amiga de tu abuela Carla y que quise mucho a tu madre, Liliana, ya que la conocía desde que nació. Yo fuí su madrina de bautizo. Y estuve presente para casi todos sus cumpleños, para su graduación de colegio, de la universidad, para su matrimonio (tus padres hacían una linda pareja) y si bien cuando tú naciste, yo me encontraba en el extranjero con mi esposo, cuando regresamos siempre estuve pendiente de tus avances y llamaba o visitaba a tu madre para disfrutar de su compañía, de ti y también de tu padre. Quiero que sepas que tanto tus padres como tú, tus abuelos Carla y Vicente eran parte de mi vida. Y todos ustedes (tú tenías cinco) estuvieron a mi lado junto con mis dos hijos mellizos Enrique y Eduardo (tenían 25 años) cuando murió su padre y yo quedé viuda. Tu abuela, sobre todo, y también tu madre me apoyaron mucho con su inmenso cariño. Y, por ello, ahora que sé que me voy a morir, quiero retribuir ese cariño a ti y a tus abuelos maternos. A tus abuelos paternos nunca los conocí. Murieron también en un accidente automovilísitico como tus padres (qué causalidad) cuando conocí a tu padre, recién casado con tu madre.
Rosa, quiero que sepas que he decidido (mis dos hijos están de acuerdo) en dejarte una parte de mi fortuna. Así como tú recibes esta carta mía, tus abuelos han recibido también otra carta donde les hago saber de todas las formalidades a seguir y ellos como tus apoderados, ya que tú por tener solamente 14 años eres menor de edad, sabrán los pasos que tienen que dar. Cuando tú vayas con tus abuelos al notario, te enterarás de la suma que te dejo en herencia. Te ayudará a cubrir tus gastos de escuela y de universidad. Con parte del dinero puedes comprarte un departamento cuando seas mayor de edad como para tener una inversión, si quieres. Quiero que sepas, Rosa, que para mí tú siempre fuiste como mi nieta. Tus abuelos, estoy segura, se sentirán muy aliviados de saber que dejo asegurado tu futuro, en vista que ellos no cuentan con suficiente dinero aunque su amor por ti sea incondicional e inmenso. A ellos también les dejo un dinero, y aunque no puedo aliviarles la pérdida de su única hija y yerno, sí puedo ayudarles en sus gastos económicos. Parte de ese dinero lo recibirás también en herencia cuando tú seas mayor de edad. Y si bien tampoco puedo aliviar tu corazón por haber perdido a tus padres hace solamente dos meses atrás, quiero ayudarte a que tú salgas adelante. Mis hijos me han prometido que estarán pendientes tanto de ti como de tus abuelos. Te pido que no llores por mí. Tú sabes que siempre fuí una persona positiva y quiero seguirlo siendo hasta mi último suspiro. Te quiere y abraza tu otra abuela, Rosa
P.D. Como tu madre te dió mi nombre, una parte de mí seguirá viviendo en ti.Y esto me consuela, saberlo. Te quiero mucho; nunca lo olvides.
Rosa Planas viuda de Ripollo murió en una clínica exclusiva en el extranjero, sus dos hijos trajeron a los pocos días las cenizas de su madre a su país de origen y las esparcieron entre los rosales de su mansión.Luego, sus hijosenviaron invitaciones a todos los amigos y parientes de su madre para asistir no a una misa de difuntos, sino a una fiesta ofrecida en su honor. La pequeña Rosa dió muestras de ser grande; cantó y bailó junto con los demás invitados. Sus abuelos también presentes conversaron animadamente con otra gente. Después de terminada la fiesta la pequeña Rosa se abrazó a sus abuelos y lloró. Ellos también lloraron, pero sabían que a pesar de haber perdido a su única hija y yerno, tenían que mantenerse fuertes para sacar adelante a su pequeña nieta con la ayuda generosa de su querida amiga, recién fallecida.
"Hace días que no me sale ninguna línea. No puedo escribir absolutamente nada porque mis queridas musas se han alejado de mí. Pero cuando ellas regresen a reconciliarse conmigo, me besarán los dedos como antes... cuando tus dedos buscaban los míos mientras jugábamos a las escondidas con los demás."
Así se encontraba Mildred, una escritora de cuentos para niños, pensando, recordando... y con un enorme vacío en el alma. Sus palabras se han quedado desnudas de sentimientos desde que Ramón se alejó de su vida sin despedirse personalmente de ella. Por Marcos, un buen amigo de Ramón, Mildred se enteró que su querido amante se llevó a su esposa y pequeño hijo a vivir a un lejano país para seguir trabajando como piloto de aviación en vista que en su propio país se había quedado desempleado.
Y yo, por mi lado, me enteré por mi novio Marcos que él mismo llamó a Mildred para decirle que Ramón le había dejado un mensaje: en primer lugar, que lo disculpara; que la despedida se le hacía muy difícil, que no le daría su paradero para evitar que ella lo buscara (lo único que le hizo saber era que se había ido muy lejos... a otro continente) y que algún día él regresaría para disculparse personalmente. Y para terminar, Ramón le hizo saber también que cada vez que él se acordara de ella mientras trabajaba como piloto le enviaría un beso volado a ella desde el cielo.
Si bien también me he enterado que Mildred siente una pena inmensa, también sé que ella, desde el fondo de su alma, le desea a Ramón todo lo mejor, donde quiera que él se encuentre, y ella, mientras tanto, pondrá todo de su parte para ser mejor esposa y también para seguir alegrando los corazones de sus hijas de 8 y 10 años y de muchísimos otros niños que se entretienen leyendo sus cuentos.
En el fondo, podría criticar a Mildred y lo mismo a Ramón, pero no lo haré. Mi novio Marcos tampoco lo hará; lo único que él me ha pedido es que nunca le sea infiel. Por lo pronto, lo único que sé es que ya no somos pequeños y que no somos personajes de ningún cuento para niños. Mientras yo sepa que nuestra relación funciona, bien. Y si algún día no atino a saber por qué nuestra relación no camina, espero no seguirle los pasos a Mildred. Pero, ¡quién sabe!
Marisol
Bombay
de El Guincho *
Te miro desde arriba por si todo se termina
quiero que me recuerdes como las primeras veces
hay algo que no atino a saber por qué no camina
¿qué será lo que no me deja ver lo que tengo enfrente?
Ya no somos pequeños; aprendimos de las cosas
que nos fueron pasando en lugares diferentes
no te vayas a China que allí no tienen cortinas
como las que nos escondieron de todos los demás
Te mueves sin sombrilla paseando por las orillas
de la isla que encima se enfada cuando no vuelvo
no todo es culpa mía ahora esto es muy diferente
y si no lo ves es que no lo quieres ver
o es que no me puedes ver
Algo que un día brilla también podrá repertirse
intentarás que me lo crea pero me parece un cuento
hace 200 días que no me sale una línea y además
no parece que vaya a cambiar aunque me escuches
Sólo yo te pido que te quedes en...
donde puedas alcanzar lo que quieras conseguir
Y en cambio tú me pides que me quede
donde puedas vigilarme hasta que te canses de... buscar
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El Guincho se llama Pablo Días-Reixa Días.
Nacido en Las Palmas de Gran Canaria, España.
El género de su música es tropical,
electrónica, world music y pop.
Durante más de diez años pensé que, Jorge, mi esposo se dedicaba solamente a ser gerente de ventas de una empresa que produce sistemas de seguridad como grabadoras analógicas, y digitales, transmisores, micrófonos ambientales, celulares cifrados, microcámaras, cámaras ocultas portables, etc. Pero, desde anoche, me enteré casualmente que mi esposo me ha vendido una imagen que no es...
Si bien para todos los que conocemos (o creíamos conocer) a Jorge es un hombre simpático, buen padre y esposo, gran amigo y vecino y "last but not least" un exitoso hombre de negocios que viaja mucho, desde anoche sé que él está involucrado en asuntos de espionaje. No creo que sean ideas mías... Pero es que en sueños estuvo mi esposo hablando que ya no quería seguir con la misión encargada; le estaba resultando muy peligrosa.
Cuando Jorge se despertó y le comenté lo que estuvo hablando, él me miró fijamente y me dijo muy seriamente que había sido solamente una pesadilla. Luego después, se duchó, se vistió y empacó su maleta; Jorge tenía que salir por una semana fuera del país. Se despidió cariñosamente -como nunca antes lo había hecho- de nuestros dos hijos antes que ellos se fueran al colegio. Y cuando le pregunté -antes que se despidiera de mí- cuál era, esta vez, su destino y en qué estaba metido realmente, me contestó con rabia: - ¡No me hagas más preguntas! y salió dando un portazo. Luego, de pasados unos quince minutos me envió un sms y me escribió: Discúlpame; hablamos a mi regreso. No comentes con nadie mi sueño. Te quiero.
Una voz interior me advierte que mi esposo realiza espionaje industrial desde hace ya tiempo. Deseo que Jorge regrese sano y salvo de su misión secreta porque me debe más de una explicación.
"Chocolate" llegó hace tres años a tocarme las puertas de mi triste corazón un día antes de Navidad. Mi esposo -con el cual estoy casada desde hace cinco años- me lo regaló para ayudarme a salir de la depresión en que me encontraba. Y es que motivos tenía...
Cuando a mediados de Octubre mi ginecólogo me dijo que nunca podríamos tener hijos, porque soy estéril, yo le dí la espalda a mi vida. Me encerré en casa desde ese momento hasta mediados de Diciembre. No quería ver a nadie. Lo único que hacía era llorar. Y cuando quería o debía, hablaba lo indispensable con mi esposo, y por telefóno con un par de amigas y con mis padres. Y como no me sentía bien y no tenía fuerzas para nada, dejé de lado las traducciones pendientes que tenía por hacer y perdí un par de clientes por este motivo. En ese momento no me importó.
Es así, como al llegar Diciembre la casa no la decoré con adornos navideños como lo solía hacer antes... El árbol de Navidad -comprado por mi esposo- se encontraba desnudo y solitario en una esquina de la sala.
Al llegar el 24, día de Nochebuena, mi esposo -antes de salir temprano de casa- me dijo que tenía que ir a su consultorio (es veterinario) y que a al regresar podíamos salir a cenar a nuestro restaurante preferido.Pues bien, mi esposo llegó al mediodía con una canasta grande y dentro de ésta había un hermoso cachorro. Al ver a ese tierno animalito, comencé a llorar de emoción. Mi esposo después de secarme las lágrimas, me ayudó a sacarme la bata de levantar, y yo después me fuí sola al baño. Luego de ducharme, me sentía otra. Los pensamientos positivos nacían como hermosas flores de Primavera.
Es así, que mientras me miraba en el espejo del baño me propuse darle un nuevo sentido a mi vida en ese preciso momento. Después de ponerme guapa, bajé. Al ver que el cachorro -regalo de un paciente de mi esposo- dormía plácidamente en su canasta, entré a la cocina. Allí a mi esposo lo encontré preparando un pavo para la cena. Y después él de sonreirme agradecido por volver yo a ser la de antes, fuí al sótano a buscar los arreglos navideños. Luego después, me puse a decorar la sala y al árbol navideño lo vestí con mucho cariño.
Hoy en día, si bien, aún no tenemos hijos(la adopción de un niño de cinco años está en camino), mi querido "Chocolate" me ha regalado algo maravillo... ¡las ganas de vivir! a pesar de todo...
Marisol
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del pintor estadounidense John Weiss,
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Hace pocos meses atrás Luis y Carla Sartorelli se compraron la casa de sus sueños. Una casa antigua. Y como ellos dos forman un matrimonio joven, dinámico y adinerado, la renovaron. Hace pocos días se mudaron a su nueva casa con su hija Emily de siete años. Si bien, por un lado, Emily está feliz, porque en el vecindario hay otros niños simpáticos casi de su misma edad, por el otro lado, hay una niña un poco extraña...
Hoy día mientras Carla llevaba a su hija al colegio, Emily le dijo: - Mamá, a mi nueva amiga Alma le gusta jugar a las escondidas conmigo y quiere que juguemos con... Emily calla. Se le ve seria. Y Carla, su madre, para animarla a que su hija siguiera hablando le dijo: - Que yo sepa en tu clase no hay ninguna niña que tenga ese nombre. ¿Es del vecindario?
- No. Alma vive también con nosotros en casa - respondió Emily.
- No te entiendo - le dijo su madre. Solamente tu padre, yo y tú vivimos en casa y nadie más.
- Pues, Alma me ha contado que ella vivió hace 100 años en nuestra casa. Y que la casa era más grande y más bonita que la nuestra.
- ¡No puede ser! Esta casa no tiene más de 60 años de construída.
- Pero es verdad, mamá - exclamó Emily. Alma me ha dicho que antes había otra casa en lugar de ésta donde nosotros vivimos.
- Hmmm.... - contestó Carla desconcertada y siguió hablando - Cuando compramos la casa el dueño nos entregó los planos pero no nos dijo que antes hubiera otra casa. En fin, más bien, ahora quiero saber algo sobre tu nueva amiga. ¿Por qué te parece extraña Alma?
- No me deja ver su rostro - respondió Emily. Dice que le da vergüenza. Se cubre con un manto de pies a cabeza. Y por este motivo no le gustan los espejos. Dice que me envidia porque yo soy más linda que ella.
- Si Alma siente envidia, entonces, no es buena amiga- respondió Carla mientras dejaba a su hija en la escuela. Y antes de despedirse, Carla le hizo una última pregunta a su hija: - Díme, ¿cuál es el otro juego de Alma? Carla siente la garganta seca. - Ella quiere jugar conmigo con fuego. Pero como es peligroso le he dicho que no. Y por este motivo Alma está molesta conmigo. Carla después de darle un beso a su hija, salió directamente a la Municipalidad de su distrito. Ella tenía que saber si su hija le decía la verdad o si, más bien, la tenía que llevar a un psicólogo.
Ya en la Municipalidad Carla se enteró de algo que la intranquilizó. Su hija le había dicho la verdad. Pero había algo más... La casa de Alma - construída en enero 1910 - fué víctima de un incendio en diciembre del mismo año. La prensa de esa época cuenta que Alma, la única hija de ocho años, de Hans y Sally Wellington, los dueños de la casa, murió carbonizada pocos días antes de Navidad. Se desconoce los motivos del incendio. Luego, en 1920 otra casa fue construída en su lugar y no pasó nada hasta Diciembre de 1960... el matrimonio Anderson se mudó a ésta cinco años antes con su pequeña hija Liliana de tres años y Mark de cinco. Cuando Liliana cumplió los ocho años a principios de Diciembre, murió carbonizada el mismo día de su cumpleaños. Si bien sus padres y su hermano mayor sobrevivieron a la terrible tragedia, como la casa se incendió completamente, se mudaron. Y vendieron el terreno recién en 1962. Allí el matrimonio Appleton -sin hijos- se construyó una casa. Al morir la señora Appleton hace un año, su esposo vendió su casa en abril 2010 al matrimonio Sartorelli, los padres de Emily.
Carla intranquila con esta información fué a buscar a su esposo al trabajo. La casa recién comprada no solamente tiene que ser vendida, sino que se tienen que mudar cuanto antes de allí. Es una marcha contra el reloj porque Emily cumplirá ocho años el último día de Noviembre. ¡Ay! y Diciembre está ya por empezar...
- ¡Qué sueño más raro he tenido! - le dice Erich a su esposa mientras toman juntos desayuno. El sueño lo ha impresionado porque le pareció muy real. - ¡Cuéntame! - le responde curiosa Roxana. - He visto a Julián sonriéndome y hablándome. Pero yo no podía entender lo que me decía porque había una pared de vidrio grande que nos separaba. - ¿Y dónde estaban los dos? - le preguntó Roxana a su esposo. - No sé - respondió Erich. No veía muebles alrededor nuestro; solamente ví a Julián detrás de ese vidrio y ... - ¡Llámalo para contarle tu sueño! -le interrumpió Roxana a Erich. - No, ahora. Lo llamaré más tarde, porque ahora debe estar durmiendo. - ¿Durmiendo? Pero, si ya son las 10 de la mañana -exclama Roxana. - ¡Ay, cariño! Tú te olvidas siempre que tenemos 9 horas de diferencia. Es la 1 de la mañana para Julián. Me parece tarde. De pronto, lo despierto. - ¡Llámalo! - le dice Roxana. Acaso, ¿no se acuesta tu amigo, normalmente, entre las 2 y 3 de la madrugada? Y si lo despertaras, no pasa nada. - Tienes razón - le responde Erich. Pero me parece absurdo llamarlo solamente para contarle mi sueño. De pronto, está realmente durmiendo y lo asusto. - ¡Ay, Erich! Yo en tu lugar agarro el teléfono y lo llamo. Estoy segura que Julián no tomará a mal tu llamada. Todo lo contrario. Se va a alegrar saber de ti. ¡Ay! No entiendo cómo ambos pueden ser amigos desde la infancia. Tú, tan reservado y él, tan abierto; tú eres abogado y Julián es músico, tú te casaste y quieres tener conmigo hijos, y él no solamente sigue soltero, sino que es un casanova empedernido. Tú te quedaste acá en la ciudad, Julián levantó vuelo hace cerca de un año y vive en el extranjero. - ¡O.K! La voz de Erich está un poco alterada - Mira, a pesar de ser diferentes Julián es mi mejor amigo y no lo cambio por nadie. Él es mi otro yo. Además, él ha estado a mi lado en los buenos y malos momentos. Y yo creo, no haberlo defraudado tampoco. Y además... - ¡Llámalo ya! - le interrumpe Roxana y pone sobre la mesa el teléfono inalámbrico. Erich aprieta un botón. Rinnng..rinnng... La voz de Erich se escucha, pero en la contestadora: Hi! whoever you are. If you have a nice voice, sing for me, ok? And if don´t, leave only your message.* Erich sonríe después de escuchar el mensaje y habla: -Julián, soy Erich. Te llamo para decirte que.....(silencio de cinco segundos)... que te extraño. ¡Ah! te dejo un proverbio que me gusta mucho y es de tu escritor favorito y dice así: Nuestra amistad no depende de cosas como el espacio y el tiempo** Me alegraré saber de ti, ¿ok? ¡Llámame! Un abrazo.
Lo que aún no sabe Erich es que su mejor amigo llegó a despedirse de él en su sueño. Y es que mientras Erich dormía, Julián moría violentamente en un accidente automovilístico al otro lado del mundo.
Marisol
* ¡Hola! quien quiera que seas. Si tienes linda voz, cántame una canción. Y si no, déjame solamente tu mensaje, ¿vale? ** Proverbio de Richard Bach (1936). Escritor y aviador estadounidense.
"Moy drug" significa en ruso "mi amigo". Aquí cantan el compositor y pianista Igor Krutoy (sentado) y el compositor y guitarrista Igor Nikolaev (a la guitarra). Esta canción de Igor Krutoy dice más o menos así:
¡Cuánta gente he conocido en mi vida! ¡A cuántos he dejado entrar en mi corazón! ¡Cuántas veces me he equivocado con ellos y no me han traído nada bueno! Pero, a pesar de todo, Dios me ha regalado buenos amigos.
Querido amigo, perdóname por todo lo que hemos pasado. Con el pasar del tiempo veo claro quien es mi verdadero amigo. Un amigo no es quien se sienta a la mesa conmigo para brindar por mi salud mientras bebemos vino. Es más que eso, me calienta con su corazón, sin vino de por medio.
A veces podemos pasarnos años sin vivir en absoluto, y de pronto toda nuestra vida se concentra en un solo instante.
Oscar Wilde (1854-1900)
Dramaturgo y novelista irlandés
Como la sombra desea tener cerca, en este preciso momento, a su querido sol, se arma de valor y le dice:
- ¡Ven! ¡Acércate a mí! No quiero vivir solamente en oscuridad.
- ¡Imposible!- exclama el sol. Entre los dos debe existir una distancia física. Además, a tu lado me sentiría inseguro.
- ¿Por qué? - le pregunta sorprendida la sombra y luego continúa hablando- ¿Tú crees que por ser una sombra me gusta ocultar mis sentimientos? Estoy cansada de no decirte lo que realmente siento por ti. Acaso, ¿no crees en la pasión? La vida es irrepetible. Vivamos el momento. Si me tienes solamente de lejos nunca sabrás que se siente al estar juntos.
El sol la mira con ternura y le contesta:
- Tengo miedo de no ser más dueño de mi mismo si te hago caso. Además, ¿no crees que sería un gran error despertar una pasión entre los dos solamente para satisfacer un capricho tuyo?
- ¡No es un capricho! ¡Nooooo! - grita la sombra. Sin pasión la vida no vale nada. Quiero sentir tu calor de cerca, solamente por un momento. ¡Por favor!
El Sol se queda pensativo y, luego, al darse cuenta que la fuerza del amor es más poderosa que la razón, salta sobre su propia sombra, llega al lado de su querida Sombra, la abraza y al oído le susurra:
- No hay sol sin sombra ni sombra sin sol, sin luz,... sin amor.
Viviremos este instante intensamente. Pero, no quiero que después te lamentes por lo sucedido. ¿De acuerdo?
La sombra antes de besarlo le dice dulcemente:
- No te preocupes. Antes de morirme quiero tener la certeza que no solamente he existido, sino que he amado y sufrido... que he vivido con plenitud.
... es "amar". Pero ¡cuánto dolor y preocupaciones también se conjuga con este verbo! No hay ni un amor perfecto ni tampoco existe siempre el clásico "Happy End" en las relaciones de pareja.
Ana María se encuentra delante de un álbum de fotografías. En muchas de ellas Fernando sale sonriendo... abrazándola y besándola. Pero, Ana María ya no tiene más fotos actuales de Fernando, porque desde hace pocas semanas él ya no está más a su lado. Se fué con otra.
Y si bien el abandono le duele, Ana María ha decidido no tirar a la basura las fotografías, porque tiene un reto consigo misma: no llorar cuando las vea. Además, ella, en el fondo, no está molesta con Fernando porque si bien él tuvo el deseo de amarla, le faltó lo más importante: la capacidad de amarla.
Y para mitigar la tristeza de Ana María, yo, como su mejor amiga, le he comprado otro álbum. Y se lo he entregado porque confío que ella volverá algún día a colocar muchas otras fotos con la sonrisa de un hombre que sepa conjugar este hermoso verbo como ella realmente se merece.
¿Por qué será que en el mundo terrenal hay que poseer bienes materiales para ser feliz? ¿Y todo para qué? Si cuando morimos no nos queda nada. Lo único que nos podemos llevar son nuestros pensamientos y sentimientos. Más bien, somos nosotros los que le regalamos nuestra semilla al mundo ya sea dejándole nuestros hijos y/o nuestras obras realizadas.Quizás lo que realmente cuenta no es nuestro cuerpo que nos sirve de vehículo para desplazarnos de un lugar a otro, sino nuestro espíritu, porque él está conectado a través de una energía de amor con los demás espíritus pasados, presentes y futuros. ¿No será que esa energía de amor es eterna e inmortal? ¿Y nosotros no deberíamos sentir miedo ante la muerte porque nuestro espíritu es parte de esa energía y seguiremos viviendo otras vidas hasta alcanzar un estado de conciencia más alto?
Nelly se hace estas preguntas mientras sigue leyendo un artículo sobre el tema de la reencarnación. Es cierto que la reencarnación existe en la mayoría de religiones orientales, como hinduismo, budismo y taoísmo, y también en las religiones no "adulteradas" africanas y tribales de América y Oceanía, pero la simple idea que una persona fallecida vuelva vivir con otro cuerpo y con una personalidad más evolucionada gracias a las lecciones aprendidas o experiencias hechas en la Tierra, le parece fascinante.
Pero, ¡quién sabe qué estará Nelly pensando realmente cuando se encuentre viviendo su último día de vida!
Este Otoño no sería como los demás... Myriam siempre lo recordaría. Si bien el frío de la mañana, la suave neblina y el aire puro le calmaban un poco el dolor que llevaba en el alma, la decisión la tomó mientras caminaba por el bosque. No, no era rabia lo que sentía, sino una gran desilusión. Ella nunca podría haberse imaginado que después de 25 años de estar casada con Vicente (un atractivo cardiólogo de 60 años quien regresa ahora en la noche de una conferencia que duró cuatro días y fué realizada en el extranjero), su esposo se le caería del pedestal desde ayer por la tarde y de la manera más vulgar...
¡Ay! Myriam siempre pensó que Vicente era diferente a los demás y que ella era una mujer muy afortunada. ¡Qué ciega estuvo! El consuelo que le queda en este momento son sus dos hijos mellizos de 24 años. Ellos dos viven desde hace más de tres años fuera de casa; uno estudia medicina en otra ciudad y el otro estudia ingeniería naval en el extranjero. Pues bien, ella llamaría por teléfono a cada uno de ellos para decirles que tenía ganas de visitar a su tía Rita (quien vive en Los Ángeles) por un par de semanas. Pero si ella decidía alargar su viaje en caso de ser necesario, entonces, recién les diría la verdad. Y como ella no trabajaba y era también norteamericana como su tía, pues, no había problema: el par de semanas podía tornarse en un par de meses o más...
Si bien Myriam contaba con 55 años y aún era guapa, se preguntaba en qué le había fallado a su esposo. Pero, ¿para qué? Desde ayer por la tarde entendió finalmente por qué desde hacía más de cuatro meses que ellos dos tenían, más bien, una relación de buenos amigos que de esposos. Llorar ya no podía, se sentía seca como una hoja de otoño. Anoche había llorado un mar de lágrimas después de haber hablado con su tía. Con Vicente no habló porque él no la llamó. Y como él estaba a punto de regresar, tenía las llaves de casa y llegaba a casa en taxi, pues no veía la necesidad de comunicarse con Myriam. ¡Dolía la herida recién abierta!
Pero ¿qué pasa con Myriam? Pues bien, ayer por la tarde cuando ella limpiaba por dentro el auto de Vicente encontró en la guantera un CD de música sensual con una dedicatoria que decía de "Para V. de V." y debajo del asiento delantero del copiloto encontró un arete pequeño de color rojo. Curiosamente la nueva secretaria del departamento de cardiología, quien trabaja allí desde hace medio año, se llama Victoria (alias "Vicky") y Myriam le había visto puestos un par de aretes exactos a éste que tenía entres sus manos hace un mes en una fiesta organizada por el hospital con motivo de celebrar su 20. Aniversario. ¡Y bien que se acordaba! porque ella misma le había preguntado a "Vicky" que dónde había comprado los hermosos aretes. Y la nueva enfermera antes de ponerse a bailar con un joven médico soltero, le dijo de manera coqueta que habían sido un regalo de un admirador y le guiñó un ojo. Ahora entendía por qué Vicente le pidió -poco después- de irse temprano a casa.
Es así, como Myriam después de su paseo por el bosque, regresó a casa, compró por internet un pasaje aéreo y empacó sus maletas. Luego, llamó por teléfono a sus dos hijos, entregó sus llaves a una buena vecina y pidió un taxi que la viniera a buscar en una hora. Así fué como antes de cerrar la puerta dejó sobre la mesa de la cocina el arete rojo, el CD y una nota que decía: La canción"Love L.A." es la que más me ha gustado. Saludos a Vicky.
Antes de terminar, te diré que en el mismo momento que Myriam subía al avión que la llevaría a los Estados Unidos, a Vicente se le cayó de sus manos temblorosas un vaso cuando se encontraba en la cocina. Después de limpiar el suelo y botar al tacho de la basura los vidrios rotos se deshizo con rabia del arete y del CD. Luego, llamó al hospital y después a un taxi. Pocos minutos después, Vicente salía desesperado de casa con otra maleta, pero con la misma crisis existencial del brazo de él. Juntos nuevamente irían al aeropuerto para subirse en el primer vuelo que los llevara donde su verdadero amor.
Marisol
La foto es mía.
El título de este cuento es el mismo de esta canción.