Esta catarata de palabras mías las acompaño con vídeos, generalmente, musicales.
domingo, 17 de mayo de 2026
Arrogancia vs. Grandeza
viernes, 17 de abril de 2026
El mundo de Findus
domingo, 13 de julio de 2025
Utopía
Mientras la utopía nos ayuda a nadar en el inmenso y misterioso mar de la vida hasta alcanzar nuestro propio horizonte, la valentía nos alienta a perder de vista la costa de nuestros miedos e inseguridades para no ahogarnos en metas inalcanzables.
Tal vez no haya nada mejor que el sueño para hacer nacer al porvenir ... a ese porvenir que está por venir, vestido de oportunidades, porque en la utopía de ayer se gestó la realidad de hoy, y porque en la utopía de mañana empezarán a latir nuevas realidades ... allí donde todas las ideas, hasta las más sagradas, se esfuerzan en nacer.
¡Cuánto desearía un mundo imaginario, idílico, perfecto y justo, en la que los seres humanos viviéramos en completa armonía! Aquélla formada por muchas discordancias mas experimentando un respeto natural el uno por el otro permitiendo la libertad de expresión y manteniendo nuestras diferentes creencias sin temor a la persecución. Y también protegiendo al medio ambiente para disfrutar de la naturaleza y así poder vivir en armonía con ella.
Sinceramente me gustaría una sociedad alternativa a la existente aunque parezca imposible y de difícil realización en este momento. Mas este pensamiento mío está en sí vacío de contenido sustantivo por vivir en un mundo distópico ahora más que nunca. ¡Ay! Mientras Aldous Huxley con su libro "Un mundo feliz" (1932) y George Orwell con su novela "1984" se dan la mano en algún punto del universo, ellos dos se ríen a carcajadas por no creer más en utopías porque ya no proyectan su imaginación fuera de lo real. ¿Y qué diría Tomás Moro? Se aferraría a su libro "Utopía" escrito en 1516 donde cuenta sobre una isla en forma de medialuna frente a la costa atlántica de Latinoamérica, compuesta por 54 pueblos de idéntico tamaño y con una capital en el centro de la isla. En realidad, describe una sociedad insular ficticia en el Nuevo Mundo.
¡Ay! La utopía es como una esperanza ininterrumpidamente aplazada. Tal vez porque la esperanza nos ayuda no sólo a ser más íntegros y más felices, sino que nos proporciona un fuerte sentido de propósito y dirección a tu vida o a la mía. Sería fantástico que la utopía se usara no sólo como un modelo a seguir para las organizaciones políticas y sociales, sino que realmente funcionara como horizonte de vida para todos. Y, sin embargo, no podemos vivir en una utopía porque tendríamos todos que ser iguales físicamente, cómo pensamos, comemos, dormimos, nos movemos, existimos y un largo etcétera. Si bien esto es prácticamente imposible, posible sí es que le demos más importancia a la armonía, paz e igualdad social. Y es que la utopía puede actuar como fuente de motivación para el cambio social de toda sociedad que quiera acercarse aunque sea un poco a su ideal de vida donde existan mínimos niveles de crimen, violencia y pobreza.
Aburrirte no quiero, querido lector. Pero este siglo XXI necesita de utopías porque tenemos la capacidad de imaginar un futuro más optimista al estar éste en nuestras manos. Un futuro donde existan derechos iguales para todos, una vida sin miedo, seguridad económica y bienestar colectivo. Y, sin embargo, tristemente las utopías fracasan porque intentan darnos lo que queremos y lo que queremos es contradictorio. ¿Y sabes por qué, querido lector? Porque, en realidad, deseamos la posibilidad del fracaso, pero no queremos que nadie fracase, queremos ganadores y no perdedeores, queremos iniciativas, pero no queremos ser el blanco de las iniciativas de otros.
Así que, más bien, invento mi propia utopía personal para sobrepasar la apatía y la resignación. Por lo menos, me esforzaré en acercarme al ideal de persona que quiero ser así yo al dar dos pasos, la utopía retroceda y se aleje de mí. Lo principal es estar en el camino así este mundo vaya por muy mal camino. Y así, por momentos, tenga yo la sensación de ser testigo de un mundo futuro desalentador e indeseable para todos nosotros, quiero seguir siendo amiga de la Utopía hasta el mi último día de vida porque pienso que todavía no es demasiado tarde para construir una utopía que nos ayude a compartir la tierra porque de nada sirve conquistar otros planetas si al nuestro lo estamos perdiendo poco a poco.
Finalmente te hago saber, querido lector, que la utopía no es un terreno perdido donde sólo existen incoherencias que al más sabio pone nervioso.
- ¡Soy más que eso! - gritó la Utopía. Soy yo la que a ustedes los humanos les ayudo a abrir su mente para así poder abrir el horizonte de lo posible. Soy la idea concreta de otorgarles un deseo incesante de superación porque sin mí la vida de todos ustedes estaría carente de sentido. Es más, la vida es la que los debería impulsar como el águila que despega no desde suelo raso, sino desde una montaña para desde allí elevarse hasta las estrellas.
Me doy cuenta que la entrañable y necesaria Utopía tiene razón. Ella brilla con fuerza desde siempre para recordarnos que cuando llega el tiempo en que se podría, ha pasado el tiempo en que se pudo y, si finalmente, no se hizo nada, entonces, ella dejará de existir y nos dejará de alumbrar como el sol durante el día o como la luna durante una noche despejada de nubes, quizá, porque no sólo son pocos los que ya se acuerdan de ella y van a su encuentro, sino que se han olvidado que la utopía es el principio de todo progreso y es el trazado de un mundo mejor.
MARiSOL
miércoles, 10 de julio de 2024
A la luz de las farolas
Es así como a la luz de las farolas es de poca importancia lo que pensamos, lo que sabemos, lo que sentimos, lo que imaginamos o lo que creemos. Sólo es importante lo que hacemos, sobre todo, si nuestras acciones están vestidas de buena voluntad por llevar dentro nuestro la magia del corazón... allí donde la vida ni te araña el alma ni tampoco ésta se viste de rituales, símbolos y técnicas para influir en nuestra realidad de manera inexplicable o sobrenatural.
Pues bien, si bien la magia se considera una ilusión o una forma de pensamiento mágico que no se ajusta a las normas de evidencia y racionalidad por ser abordada desde un enfoque crítico y hasta escéptico, Ana María piensa que si bien tanto la magia como la religión comparten una dimensión simbólica, su camino se bifurca en su orientación hacia la divinidad... allí donde, finalmente, todas las leyes humanas se alimentan de la ley divina.
Y es que haciendo el bien, querido lector, tu corazón y el mío irradian esa luz divina que les envuelve vistiéndolos de magia. ¿Y sabes por qué? Pues, porque la divinidad está en ti y en mí. Es así como Ana María, a la luz de las farolas de su vecindario, entabla un diálogo abierto con Dios. No le pide una carga apta para sus hombros, sino le pide unos hombros aptos para soportar su mochilla llena de preocupaciones. Y no sólo las suyas propias, sino las preocupaciones que sacuden al mundo desde hace ya tiempo... ese tiempo donde es preciso considerar el pasado con respeto y el presente con una buena dosis de desconfianza, sobre todo, si se pretende asegurar nuestro porvenir como humanidad.
Y ¿sabes por qué, querido lector? Porque ya han sido muchos que quisieron traer luz al mundo (manifestando paz, amor, felicidad y sentido de unidad con el universo) y terminaron colgados de una farola, con excepción de uno que no sólo fue colgado, sino también crucificado en una cruz. Y es que la luz de Cristo es la energía divina, el poder o influencia que procede de Dios y que ejerce una influencia para bien en la vida de las personas y las prepara para recibir el Espíritu Santo. Es su luz divina la que nos ilumina tanto espiritualmente que podemos prescindir de estar bajo la luz de las farolas.
MARiSOL
martes, 2 de febrero de 2016
Ilusiones
Pintura de Oleg Shuplyak, artista ucraniano, creador de óleos donde se especializa en ilusiones ópticas.
domingo, 8 de noviembre de 2015
Hojas doradas
En este día otoñal la vida me hace ver que así como la naturaleza no permanece estática, nosotros tampoco. Y es que a través de las estaciones del año nos damos cuenta que no sólo nacemos, sino que maduramos, envejecemos y morimos. Cada estación tiene un comienzo y un final. Pues sí, este Otoño se está despidiendo de a poquitos con cada día que pasa para darle la bienvenida en pocas semanas al Invierno ... en esta parte del mundo donde me encuentro.
Me doy cuenta que el Otoño tiene razón en lo que me dice. Pero todavía siento que hay algo que me impide avanzar para ser la persona que yo quiero ser. Debo pensar seriamente en lo que quiero despedir de mí, lo que quiero dejar morir para que surja algo distinto en mí como un nuevo pensamiento, un nuevo propósito .... Sí, he de rediseñar mis ideas. No es fácil. También me estoy dando cuenta que debo soltar personas, cosas y hasta ideas para seguir avanzando en mi camino de vida. Indudablemente que la vida no es fácil vivirla no sólo en armonía, sintonía y sincronía con todas las personas que conozco, sino también conmigo misma. Por este motivo el Otoño me pide que no sólo revise, sino que revalúe mis hojas (doradas y no doradas) de vida. En ello estoy.
MARiSOL
lunes, 6 de julio de 2015
Camino de rosas*
Mientras el cerebro de Pedro quiere olvidarse, en este momento, de Luisa, porque se encuentra trabajando, su corazón se resiste a hacerle caso aunque a su memoria le duela cada vez que Luisa lo toca en sus recuerdos. Pedro, ¿será, acaso que tu memoria está siempre a las órdenes de tu loco corazón? Todo parece indicar que sí ... Unos pensarán que es una obsesión, pero en el amor no hay explicaciones que valgan; sólo se siente y punto; sobre todo, cuando la memoria del corazón es emotiva y no es ni intelectual ni pragmática.
Si bien Luisa es el amor imposible de Pedro, ella vive dentro de él como un camino de rosas (y no sólo de espinas) que le ayuda a él a sobrellevar mejor su vida. Como ella sabe del sufrimiento de Pedro aunque no se comuniquen (por diversos motivos), ella en lugar de burlarse de él o de sentirse halagada que su ex novio todavía la siga amando, más bien, lo empuja en sus oraciones a seguir mirando hacia adelante aunque él haga más paradas que ella en el pasado que compartieron alguna vez ... cuando ni el tiempo ni la distancia los separaba.
¿Por qué será que las rosas tienen espinas? No lo sé, pienso que las espinas le dan el toque de carácter y fuerza a estas flores. Quizás es la combinación perfecta en el amor, porque por amor uno también aprende a sufrir. Y es que el mundo está lleno de sufrimiento; lo importante es aprender a superarlo.
¡Ay! ahora entiendo a Pedro. Lo que pasa es que Luisa, como su camino de rosas, no sólo le ofrece belleza y dulzura, sino también el perfume que destilan éstas aunque ella sea intocable por existir muchas espinas entre ellos dos. Por suerte, ambos valoran la importancia de las rosas que hay en sus vidas, es decir, la importancia del significado de la vida misma, aunque se hayan pinchado las manos, más de una vez, con espinas.
******
Ayer al pincharme un dedo con una espina, me acorde ti, querido Pedro, pero el perfume y belleza de la rosa (color rojo) me hizo sonreir ante la vida, a pesar del dolor que la espina me produjo. Espero que tú sepas hacer lo mismo. Siempre podrás escoger la actitud con la que afrontes ese sufrimiento, ¿me entiendes? Acaso, ¿no sabes que sólo somos sanados del sufrimiento cuando lo experimentamos a fondo? No le temas al sufrimiento, porque gracias a él tenemos conciencia de existir. Míralo directamente a los ojos y con la frente bien levantada mientras tus pasos, algunas veces inseguros, andan a través de mi camino de rosas.
miércoles, 5 de noviembre de 2014
El Universo de Elena
viernes, 8 de abril de 2011
Mi voz interior
No sé por qué, pero a la esperanza la veo como a un cuerda tirante que nos sostiene, y al miedo como a un soplo de aire frío que lo único que desea es que perdamos, en cualquier momento, el equilibrio.
Es así como mientras la esperanza hace todo lo indecible para proteger de todo mal a nuestras ilusiones y más preciados sueños, el miedo se empeña obstinado en vernos caer a un vacío lleno de penas y preocupaciones.
Compositor y cantante argentino
que estas cansado de andar y de andar
y caminar girando siempre en un lugar
Sé que las ventanas se pueden abrir
te ayudará vale la pena una vez más
quitarse los miedos sacarlos afuera
pintarse la cara color esperanza
tentar al futuro con el corazón
mejor tentarse a dejar de intentar
aunque ya ves que no es tan fácil empezar
que la tristeza algún día se irá
y así será la vida cambia y cambiará
por cantar una vez más
Que sólo buscar ver el sol


