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lunes, 21 de julio de 2025

Entre la realidad y la existencia

 

Mientras la noche cae de rodillas ante esta lluvia triste y pesada, siento que miro imágenes falsas. Son como proyecciones que mis ojos ven en la oscuridad. Definitivamente la realidad es más profunda y completa, compuesta no sólo de meras apariencias de las esencias donde la existencia se mueve entre el mundo sensible (físico) y el mundo inteligible (conocimiento), y nos observa atentamente.

¿Será cierto que la realidad es el mundo en su totalidad, mientras la existencia es la propiedad de pertenecer a ese mundo? Pienso que sí porque mientras un árbol, una flor, un río, etc. existe formando parte de la realidad, un personaje de novela, existe pero sólo en tu imaginación, querido lector, o en la mía. 

Y mientras yo pienso en la diferencia que hay entre la realidad y la existencia, ellas me piden que guarde silencio porque ambas quieren hacerme saber que si bien hay una relación estrecha entre ellas dos y han sido siempre objeto de debate filosófico, también es cierto que algunos filósofos han explorado la naturaleza de la existencia misma mientras que otros filósofos le siguen dando más importancia a la relación entre la realidad y la percepción humana. ¡Ay! esa percepción sensitiva que muchos hemos perdido, ¿no crees, querido lector? 

En esta noche lluviosa donde el verano se ha ido de vacaciones, percibo que entre las sombras de la vida hay horas en que la realidad que nos rodea desea entender mejor nuestra existencia en este mundo que no fue hecho en el tiempo, sino con el tiempo y que ha sido creado para ser recreado.

¿Será cierto que la realidad es el conjunto de todo lo que es mientras la existencia es el hecho de ser? ¿No será acaso que la existencia es una parte de la realidad mientras ésta abarca todas las existencias?

Al hacerme yo estas preguntas, la Realidad toma la palabra y me dice que ella abarca la totalidad de lo real o verdadero, incluyendo todas las entidades y fenómenos muy indepedientes de si se perciben o comprenden. Es decir, ella es aquello que acontece de manera verdadera o cierta, sea en sentido positivo como negativo, y no se mueve en el mundo de la fantasía, la imaginación o ilusión. Esto es lo que tengo que decirte mientras la percibes, querido lector, a través de tu vista, oído, olfato, tacto y gusto.

Es así como también la Existencia me hace saber que ella puede ser tangible como una montaña o intangible como una idea o pensamiento. Es más, querido lector, te has hecho la pregunta: ¿Qué sentido tiene la existencia? ¡Ay! El sentido de la vida es una búsqueda y tarea personal y trata de encontrar una trascendencia del lugar y de lo que somos, al fin y al cabo, reconociendo la permanencia y la finitud. Algo más, ella como la Existencia, es el "ser" interno aprehendido por tu conciencia, porque no sólo tiene que ver con lo que tú piensas, querido lector, o  con lo que sientes o te motiva, sino también en gran medida con lo que haces. 

- ¡Muy cierto! - exclamó la Realidad. Hay que tener en cuenta este famoso proverbio:   "Del dicho al hecho hay mucho trecho".

- Efectivamente- dijo la Existencia. Los hechos son lo que cuentan y no las palabras porque éstas son como las hojas; cuando abundan, poco fruto hay entre ellas. Y esto es una realidad tangible, ¿no crees, querido lector?

La Realidad sonrió. Y tú, querido lector, en la realidad en la que te encuentras, te pregunto con mucho respeto: ¿Existes o vives? Porque me imagino que conoces bien la diferencia entre "existir" y "vivir". En caso no lo sepas, te hago saber que la diferencia entre ambas radica en la intensidad y propósito con que experimentas tu propia existencia. ¿Y sabes por qué? Pues, porque existir se refiere al hecho de estar vivo mientras que vivir implica, más bien, una participación activa y consciente en la vida. Es decir, mientras unos existen de manera pasiva dejándose llevar por las circunstancias o por lo que otros le digan qué hacer, están aquellas personas que tienen una actitud activa ya que asumen la responsabilidad de construir su propia vida y/o la de ayudar  en todo lo que puedan a sus seres queridos o al prójimo. La realidad nos hace ver que no basta con levantar al débil, hay que saberlo sostener. Por esto mismo te pregunto, querido lector: ¿Qué estás haciendo por los demás aparte de mirarte a tu propio ombligo? Porque he de terminar haciéndote saber con la aprobación tanto de la Realidad como de la Existencia que lo que hacemos por nosotros mismos muere con nosotros pero lo que hacemos por los demás y por el mundo permanece y es inmortal ya que uno de los secretos profundos de la vida es que no sólo lo único que merece la pena hacer es lo que hacemos por los demás, sino que ayudar al que lo necesita no sólo es parte del deber, sino de la felicidad de los demás como de la tuya propia, querido lector.

MARiSOL 


lunes, 25 de noviembre de 2024

El enigma de la vida

 


¿Será  cierto que el teatro de la Creación parece estar construido para el ejercicio del libre albedrío y para el fortalecimiento potencial de la existencia de un plano de conciencia superior? Quizá. Mi pregunta no tiene ningún color de profecía. Sabe, más bien, a ese enigma que uno cree haber resuelto de joven y que con el paso de los años uno reflexiona sobre él para sólo descubrir que es insoluble. Quizá no estamos preparados para hacerle frente al enigma de la vida porque es difícil de entender o de dilucidar. ¿Será, querido lector, que  se debe a que no tiene una respuesta o una solución fácil?, ¿o, acaso, incluso, no la tiene en absoluto?

Pienso que el enigma de la vida no es ni humo ni niebla, sino, más bien, un concepto que presenta un problema complicado. Yo diría que hasta oscuro. Es, en todo caso, un desafío que incita al pensamiento, que te plantea  a ti, querido lector, como a mí también, una pregunta. Diría que pone en marcha el proceso de conocimiento hacia un fin aún incierto, quizá porque el futuro no es más incierto que nuestro presente. Y, por este motivo, viendo que la vida es tan incierta, hay que abrazarnos a la felicidad, cual premio pasajero que se aferra al tiempo, y aprovechar el momento en que se nos presenta.

No sé si mis ideas sean sólo un cúmulo de desatinos o disparates o si tanto tú, querido lector, como yo seamos un maravilloso misterio en un mundo tan cambiante e inexplicable mientras vamos buscando las cosas inciertas porque las ciertas las hemos perdido de vista. Es como cuando uno no puede descubrir nuevas tierras por no tener el valor de perder de vista la orilla o no poder nadar hacia nuevos horizontes por no tener el valor de perder de vista la costa.

Finalmente, me pregunto si será cierto que existen tres clases de testigos ante el enigma de la vida. Aquellos los que han visto bien, pero dudan de lo que han visto. Luego, los que han visto mal, pero creen haber visto bien. Y los que no han visto nada y aseguran haber visto todo. Y tú, querido lector, ¿qué clase de testigo eres?  Tal vez el enigma de la vida nos haga saber que no sólo hemos visto más cosas de las que recordamos, sino que recordamos más cosas de las que hemos visto. ¿Y sabes por qué, querido lector? Pues, porque gracias a la energía que despierta el enigma de la vida en nosotros, nos impulsa a seguir adelante, a sobreponernos a nuestros temores e incertidumbres mientras nos pide, una y otra vez, intentar desvelar su misterio, así sea éste de difícil entendimiento por ser un conjunto de palabras de sentido encubierto como un acertijo por ser un enigma envuelto en un misterio dentro de un enigma. 

MARiSOL 

 

miércoles, 30 de octubre de 2024

La Conciencia de la Humanidad

 

Pareciera como que la conciencia de la humanidad entera estuviera en desuso o lo que es peor, va de desvarío en desvarío y no se detiene a pensar que va camino al abismo... a ese abismo donde en el fondo de éste les pido a gritos aprender a comprenderse mejor a ustedes mismos y a su entorno. Demás está decir que diversas corrientes filosóficas y científicas han tratado de descifrar el misterio de la existencia de la humanidad y de su relación directa con el universo... ese universo vestido de misterio y energía... allí donde radica la realidad más profunda. Y, sin embargo,  no todos entienden que la conciencia no se reduce a sólo algo intelectual. Va más allá... allá donde cruje  dentro de cada ser humano una energía... esa energía innata que pone todo en movimiento como los pensamientos y emociones.

Ana María intuye que la conciencia, la suya, sobre todo, no sólo actúa desde una dimensión inmaterial, sino que usa la energía como lenguaje  mientras se pregunta si será cierto que todo lo que la rodea es energía. ¿Tú que opinas, querido lector? Yo, pienso que sí, sobre todo, si los átomos de tu cuerpo son los mismos de los que está hecho el universo. 

- ¿Será cierto que al estar todos conectados por los mismos elementos, todo lo que hacemos tiene un impacto en el otro? - me preguntó Ana María. Siento que ella está despertando y ya no va a ciegas por la vida. Sonrío aún más cuando ella me preguntó si los seres humanos deben ser  comprendidos como parte de una inteligencia superior.

En caso no sepas quién soy, querido lector, te hago saber que soy aquella conciencia que existe más allá de la mente y el cuerpo físico  de todo ser humano. Soy quien te hace experimentar  la sensación de paz profunda, claridad mental y comprensión intuitiva de la vida y sus misterios. A través mío tanto Ana María como tú, querido lector, desaparecen las limitaciones del ego y los hago sentir uno con todo lo que los rodea aún más allá de la misma vida. 

- Quizá pongas en duda lo que acá te digo - le dije a Ana María quien me escucha en silencio. Pero, ¿no crees que hay algo más allá de la muerte física? Si te dijera que la conciencia es una entidad separada que puede existir independientemente del cuerpo físico, ¿me creerías, querido lector?

Ana María ya está despertando aunque, por momentos, le cueste todavía comprenderme del todo porque no sabe exactamente lo que es la física cuántica, esa rama de la física que estudia el comportamiento de la materia y la energía a nivel subatómico. Y es que en la física cuántica todo en el universo está hecho de partículas subatómicas que interactúan entre sí. Lamentablemente debido a las limitaciones de las leyes de la física y de su propia mente no es capaz todavía de comprender y explicar lo que es la supraconciencia, es decir yo. Soy quien podría ayudar a Ana María como también a ti, querido lector, a encontrar un sentido más profundo de propósito y significado en sus vidas. Soy ese mar de energía e información ilimitada que cuenta con sus propias leyes y que no tienen nada que ver con el paradigma materialista, ése que es la base de todo lo que a ustedes les rodea.

- Acaso, ¿es un error pensar que todo gira en torno a lo externo y a lo material, incluyendo mis problemas y sus posibles soluciones? - preguntó tímidamente Ana María. Después de escucharla le hago saber que no es un error. Todo lo contrario. Lo que pasa es que la humanidad se centra en lo de afuera y olvida el mundo interno del autoconocimiento. 

Ana María, después de guardar silencio por un momento, me preguntó si tanto ella como todos deberían cambiar sus bases para ir hacia un paradigma energético para así poder ser capaces de acercarse cada vez más a la comprensión no sólo de sí misma, sino también de la realidad. Ana María está despertando porque está entendiendo que ni sólo tiene un cuerpo ni es sólo un cuerpo. 

Finalmente le hice saber que desde sus pensamientos, emociones, palabras y actos no sólo ella genera una energía que se convierte en existencia porque el secreto de la existencia no consiste sólo en vivir, sino en saber para qué se vive. Te has preguntado, querido lector,  por qué en lugar de avanzar, muchas veces retrocedes, por qué ya no hay más asombros en tu mirada, por qué, por momentos, estás a ciegas, por qué a la maldad la contemplas como hipnotizado.

Pues bien, aunque nadie lo diga en voz alta, te hago saber, querido lector, que la conciencia no sólo es la presencia de Dios en el hombre, sino que la conciencia es el mejor libro moral que la humanidad tiene. Nunca olvides que tu conciencia es el centro más secreto del hombre, el santuario en el que está solo con Dios y en el que su voz se hace oir. Pues sí, yo soy la voz de tu alma, soy esa voz interior que te advierte que alguien te puede estar mirando, es decir, yo, tu Supraconciencia... soy el nivel más elevado de la mente humana que contiene todas las posibilidades y caminos que todos ustedes pueden explorar. Soy como el campo infinito de opciones disponibles para ti, querido lector. Lo mismo para Ana María. 

Y mientras termino de hablar, ella experimenta una sensación de paz profunda porque sabe que mientras esté en vida me puede buscar a través de la meditación o de la oración y cuando muera sabe que no será el final de su existencia porque soy esa energía sutil, eterna, omnisciente y omnipresente que trasciende la mente y cuerpo. Soy esa energía que la conectará siempre con el  universo. Por este motivo, te pido, querido lector, que eleves tu alma a un estado supremamente pacífico y energético para ayudar a que la humanidad se supere a sí misma y logre encontrar su auténtica identidad que es eterna para lograr dominar al ego, ese ego que finalmente domina a los seres humanos impidéndoles ser felices e impidiendo que la Tierra sea ese hogar que todos quisieran tener, un hogar donde reine la paz.

MARiSOL

 

miércoles, 26 de abril de 2017

La trascendencia de Helena

 


Helena salió a pasear en una noche clara de luna llena mientras hacía equilibrio sobre su propia vida y le echaba una mirada al cielo pintado de estrellas. Hacía un rato atrás que había visto en televisión un documental de astronomía que le había impresionado mucho ya que en éste se mostraban a los telescopios más potentes de la Tierra; hasta la fecha se han conseguido detectar mil millones de galaxias. ¡Increíble!

A Helena lo que  más le impresiona no es tan sólo imaginar la cantidad astronómica de galaxias existentes en el universo, sino es, más bien, la imponente infinitud del espacio mismo, su profundidad y quietud lo que hace que éste se muestre en toda su magnificencia. Y, sin embargo, es un gran vacío. 
- No hay palabras para describirlo usando sólo nuestra mente - piensa ella. 
Y mientras Helena alza la mirada al cielo estrellado, se pregunta si no será que ese gran vacío con su millones de galaxias es, en realidad, el cuerpo de Dios y esa quietud no se manifiesta tan sólo en el universo, sino, más bien, dentro de cada uno de nosotros porque éste se muestra inmenso en su profundidad más no en su extensión.  

¡Ay! ¿no será que el tiempo y el espacio son sólo una ilusión? Helena mientras hace un esfuerzo por no caer al vacío de sus inseguridades, dudas y preguntas, piensa que el tiempo es la infinitud y el espacio la eternidad que se muestran dentro de uno. ¿No será que aquí se encuentra el quid del asunto? Y mientras Helena sigue haciendo equilibrio trata, no de manera racional, sino, más bien, usando su corazón abierto al mundo,  de entender que el espacio es  no sólo un reino inmóvil y muy profundo, sino que también el tiempo es la conciencia del eterno ahora.

Yo, por mi lado, trato de entender a Helena. Siento que ella no sólo hace equilibrio sobre su propio mundo, sino que se encuentra a un nivel que yo no logro alcanzarla ni siquiera con mi vasta imaginación. Y mientras termino de escribir este cuento, el tiempo y el espacio  se ríen de mí, mas no de Helena,  porque me dan a entender que ellos no son importantes, sino me hacen saber que propósito de nuestro mundo, no está sólo en el mundo mismo, sino en su trascendencia ... esa trascendencia que está más allá del mundo natural.

Desde su trapecio Helena me sonríe porque empiezo a entender, quizá porque por un segundo he salido de mis propios límites mentales. Quizás algún día logre trascender porque lo trascendente está asociado a lo inmortal y a lo esencial. La verdad que me encuentro a años luz de mi propia iluminación  y del esplendor luminoso de la luz incolora del vacío porque pongo resistencia a pensar en lo que, para mí resulta ser inentendible, por el momento. 

Y mientras yo ya no quiero escribir más de este tema, Helena sigue haciendo equilibrio. Ella mientras se balancea cuidadosamente y en silencio absoluto se da cuenta que ella se encuentra más cerca que yo de abrir, poquito a poco, el portal a otra dimensión (¿dónde Dios se encuentra?), sobre todo, cuando ella se esfuerza de aquietar su mente porque sólo hay ruido dentro de ésta. 
- Mejor dejar de pensar y más bien sentir - se dice a sí misma Helena mientras su corazón sonríe complacido. 
Tal vez, deba hacer lo mismo que ella para poder atravesar mis propios límites mientras hago equilibrio, por el momento, para no caer al vacío de mis dudas, inquietudes y preguntas.

MARiSOL





miércoles, 25 de enero de 2017

El espejo roto




A Myriam se le ha roto, hace un rato atrás, un espejo grande ovalado  que tenía en su dormitorio. Se le cayó a los pies mientras ella se estaba maquillando. Por suerte, ella no se ha hecho daño, pero el espejo, sí.

Bueno, pues, Myriam se llevó tal susto que pegó un grito, sobretodo al escuchar al espejo llorar, después de haber caído al suelo. Al ver como su espejo lloraba desconsoladamente, ella le preguntó por los motivos de su pena a lo cual él le hizo saber que porque el peso de su pena es tan grande, el clavo no lo pudo sostener más. A lo cual Myriam le preguntó a su espejo si el clavo tuvo culpa por no haber podido sostenerle no su peso, pero sí las penas.


- No, él no tiene culpa de nada. Él trató lo más que pudo en no dejarme caer, pero él no pudo detener la caída y ya ves, ahora yo estoy roto ... como  mis sueños - dijo triste el espejo.
- ¡Cómo puedes tú tener sueños si sólo los puede tener la persona que se ve en ti! - le respondió agitada Myriam. La respuesta parecía un disparo a quemarropa. Rápido y preciso, directo al corazón, pero no al del espejo, sino al de ella misma.
El espejo al entender la respuesta de Myriam le dijo, ya sin llorar, que no sólo ella tenía razón, sino que el motivo de haberse caído y quebrado en mil pedazos era porque el corazón de ella está cargado de tanta pena, que, por este motivo, él no pudo sostener el peso de ésta. 
- O sea que ni el clavo ni tú tienen culpa que tú te hayas roto, sino que, al final, soy yo la que te ha hecho daño - dijo Myriam abriendo sus ojos de manera desmesurada. Comenzó a sudar.
- Indirectamente, sí - le contestó el espejo. Pero no temas, está bien así, que yo me haya roto.
- No te entiendo - le dijo Myriam.
- Mientras tú sigas cargando con penas innecesarias en tu corazón - le explicó el espejo - no habrá espejo alguno que las pueda sostener por mucho tiempo.
- ¿Por este motivo te has roto? - le preguntó Myriam con la voz quebrada.
- Sí, eran tantas tus penas que has acumulado durante muchos años que,  por este motivo, me caí y me rompí - le respondió el espejo - y ahora espero que la mayoría de tus penas reflejadas en mí se hayan muerto del todo.  ¿Me entiendes? Tienes que cambiar de actitud y aligerar tu carga. Sé más positiva. No te dejes envolver sólo de penas. No te dejes ahogar sólo en ellas. La vida tiene dos caras. Y no le quites el espacio, que se merecen, a tus alegrías. Cambia no sólo para ayudarte a ti misma, sino también a los demás. No te estoy pidiendo que vivas riendo mañana, tarde y noche, pero sí, sonríele a la vida. ¿De acuerdo?
Myriam asintió con la cabeza, casi avergonzada, y luego, le preguntó qué hacer con él. 
El espejo, serenamente, le dijo que si ella quería realmente vivir sin penas (o hasta preocupaciones) innecesarias, tenía que botarlo a la basura, deshacerse de él, porque él (el espejo) se encontraba "contaminado".  Y, si ella lo echaba a la basura, sólo así podrían sus tristezas (las de Myriam) realmente morir porque ella, con sus propias manos, las mataría. 
- ¿Y que pasará contigo? - le preguntó Myriam.
- No te preocupes por mí. Yo soy sólo un espejo, pero mi voz seguirá viviendo en ti, porque quien te ha hablado es la voz de tu conciencia.

MARiSOL







Imagen sacada de Bing

Aquí dejo la letra en inglés
de esta canción de Michael Jackson

"Man in the mirror" 

I'm gonna make a change,
For once in my life
It's gonna feel real good,
Gonna make a difference
Gonna make it right...

As I, turn up the collar on my
Favorite winter coat
This wind is blowin' my mind
I see the kids in the street,
With not enough to eat
Who am I, to be blind?
Pretending not to see their needs
A summer's disregard,
A broken bottle top
And a one man's soul
They follow each other on
The wind ya' know
'Cause they got nowhere to go
That's why I want you to know

I'm starting with the Man In The Mirror
I'm asking him to change his ways
And no message could have
Been any clearer
If you wanna make the world
A better place
(If you wanna make the
World a better place)
Take a look at yourself, and
Then make a change
(Take a look at yourself, and
Then make a change)
(Na na na, na na na, na na, na nah)

I've been a victim of a selfish kind of love
It's time that I realize
That there are some with no
Home, not a nickel to loan
Could it be really me,
Pretending that they're not alone?

A willow deeply scarred,
Somebody's broken heart
And a washed - out dream
(Washed - out dream)
They follow the pattern of
The wind, ya' see
Cause they got no place to be
That's why I'm starting with me
(Starting with me!)

I'm starting with the Man In The Mirror
(Ooh!)
I'm asking him to change his ways
(Ooh!)
And no message could have
Been any clearer
If you wanna make the world
A better place
(If you wanna make the
World a better place)
Take a look at yourself and
Then make a change
(Take a look at yourself and
Then make a change)

I'm starting with the Man In The Mirror
(Ooh!)
I'm asking him to change his ways
(Change his ways - ooh!)
And no message could've
Been any clearer
If you wanna make the world
A better place
(If you wanna make the
World a better place)
Take a look at yourself and
Then make that...
(Take a look at yourself and
Then make that...)
Change!

I'm starting with the Man In The Mirror,
(Man In The Mirror - oh yeah!)
I'm asking him to change
His ways
(Better change!)
No message could have
Been any clearer
(If you wanna make the
World a better place)
(Take a look at yourself and
Then make the change)
(You gotta get it right, while
You got the time)
('Cause when you close your heart)
You can't close your... your mind!
(Then you close your... mind!)
That man, that man, that
Man, that man
With that Man In The Mirror
(Man In The Mirror, oh yeah!)
That man, that man, that man
I'm asking him to change his ways
(Better change!)
You know... that man
No message could have
Been any clearer
If you wanna make the world
A better place
(If you wanna make the
World a better place)
Take a look at yourself and
Then make a change
(Take a look at yourself and
Then make a change)
Hoo! Hoo! Hoo! Hoo! Hoo!
Na na na, na na na, na na, na nah
(Oh yeah!)
Gonna feel real good now!
Yeah yeah! Yeah yeah!
Yeah yeah!
Na na na, na na na, na na, na nah
(Ooooh...)
Oh no, no no...
I'm gonna make a change
It's gonna feel real good!
Come on!
(Change...)
Just lift yourself
You know
You've got to stop it.
Yourself!
(Yeah! - make that change!)
I've got to make that change,
Today!
Hoo!
(Man In The Mirror)
You got to
You got to not let yourself...
Brother...
Hoo!
(Yeah! - make that change!)
You know - I've got to get
That man, that man...
(Man In The Mirror)
You've got to
You've got to move! Come
On! Come on!
You got to...
Stand up! Stand up!
Stand up!
(Yeah - make that change)
Stand up and lift
Yourself, now!
(Man In The Mirror)
Hoo! Hoo! Hoo!
Aaow!
(Yeah - make that change)
Gonna make that change...
Come on!
(Man In The Mirror)
You know it!
You know it!
You know it!
You know...
(Change...)
Make that change



jueves, 19 de noviembre de 2015

La conciencia


 


"Cuando la culpa abruma la conciencia resulta una gran imprudencia no cumplir con las promesas hechas, ¿verdad?"

- Ay! mi conciencia me está retando nuevamente - se dijo así misma Helena. ¿Por qué yo no puede ser como muchas otras personas, fría y egoísta?  
Pues bien, la conciencia de Helena está atenta a cada pensamiento, a cada palabra suya. Si bien Helena no quiere tener una conciencia intranquila, está indecisa ... la blusa de seda le queda pintada, pero es muy cara para ella. En este momento, tendría la posibilidad de robársela, podría metérsela a la cartera ya que nadie se encuentra en la boutique (ella acaba de abrir la tienda ya que trabaja allí como vendedora. La dueña llega recién en media hora y la otra vendedora está enferma).

Al darse cuenta la conciencia lo que está pensando Helena le preguntó  que dónde está su honor. Helena se muerde los labios. Es verdad, mientras el honor es la conciencia externa, la conciencia es el honor interno. ¿O es al revés? Sea lo que sea a Helena le pican las manos... ¡la blusa de seda es tan bonita! Y por más rebaja del 30% que le haga la dueña no baja de 200€. 

La conciencia de Helena no sólo le está llamando la atención, sino que es más que eso ... la está ayudando no sólo a que se descubra a sí misma, sino a que ella misma sea capaz de denunciarse y de acusarse a sí misma. Quiere evitar que Helena cometa un gran error. Y mientras Helena tiene la blusa entre sus manos, y está casi por meterla en su cartera, su conciencia le gritó:
- ¡No lo hagas! Te aseguro que si no robas, te sentirás mejor. ¡Créeme!  
- ¡Pero si nadie me ve! - le hizo saber Helena en tono enojado.
- ¡No es cierto! - le refutó su conciencia. Yo como tu voz interior te prohibo que robes la blusa. Recuerda que yo sirvo no sólo de juez o fiscal, sino también de testigo ante ti.   ¿Acaso no tienes moral?  
- Hmmm.... - más no dijo Helena.
Su conciencia se apresuró a decirle que si bien con la moral se corrigen los errores, sobre todo, de nuestros instintos, es con el amor que se logran corregir los errores de nuestra moral.
Helena sabe que su conciencia tiene razón. Al fin y al cabo, la moral es el resultado de aceptar la verdad. Su conciencia la ha ayudado a que no sólo ponga la blusa en su lugar, sino a no hacerse prisionera de una mala conciencia. 

Al final, nuestra conciencia solamente puede existir de una sola manera, y es la de tener nosotros conciencia de que ésta sí existe ya que nuestra conciencia es nuestro mejor libro de moral ya que nos ayuda no sólo a conocernos a nosotros mismos, sino a saber diferenciar el bien y el mal de nuestras acciones.  ¿Y sabes por qué? porque yo quiero creer que la conciencia es, al fin y al cabo, la presencia de Dios en el ser humano. Y mientras digo esto, la conciencia de Helena me sonríe aunque otros se rían o se burlen de ella.


MARiSOL


A propo " conciencia" dejo una bonita salsa con su letra




Conciencia
Gilberto Santa Rosa




Ella tiene la magia de un instante de amor
y su mirada un toque de misterio.
Cuando ella llega siempre, suelo perder el control
no vuelvo a ser el mismo si la beso
La conciencia me dice que la debo olvidar
y el corazón me dice que no puedo.
La conciencia me frena, cuando la voy a querer y
el corazón me empuja hasta el infierno
al abismo dulce y tierno de sus besos.

CORO:
Cuando se aferra un querer al corazón
y la conciencia no tiene la razón
no valen los consejos.
Cuando se prueba del fruto del querer,
cuando se aprende a sentir mas de una vez
no queda más remedio que darle cielo y alas al amor
y hacer de lo difícil lo más bello

La conciencia me dice que la debo olvidar
Y el corazón me grita que no puedo
La conciencia no sabe que no se puede hacer más
Cuando te vuelves preso de unos besos, de un te quiero, 

del deseo, del corazón.

CORO:

Me dice el corazón
que la quiera y me entregue sin condición.
Pero me grita la conciencia
que lo piense bien que no cometa esa imprudencia.
Me dice el corazón
olvidar es mejor la pasada experiencia
Pero me grita la conciencia
peligro cuidado utiliza la razón.
Me dice el corazón
no pierdas por nada esta ocasión
Pero me grita la conciencia
equivocarte de nuevo no puede ser coincidencia

Me dice el corazón
dale paso al amor que está tocando tu puerta.
Pero me grita la conciencia
te va hacer llorar te va hacer sufrir traerá decepción
Me dice el corazón
ríndete el amor te venció
Pero me grita la conciencia
parece pero no es eso pasa con frecuencia
Me dice el corazón
Que debo quererla
Pero me grita la conciencia
Que no es hora de querer no hace falta una desilusion.
Me dice el corazón
Que no se puede querer con inteligencia
Pero me grita la conciencia
Y que no se ponen de acuerdo la conciencia y la razón.





Imagen sacada de Bing








domingo, 22 de marzo de 2015

La belleza de la Tierra



No me importa que hayan planetas más pequeños o más grandes que la Tierra o que el universo tenga inumerables galaxias. Lo importante para mí es nuestro planeta, no sólo porque es bello visto desde el espacio, sino porque existe vida en él.

La Tierra al escuchar mis pensamientos, exclamó:
- ¡De qué sirve mi belleza si millones de personas no me tratan como yo me lo merezco! ¡Prefieren posar sus ojos en otros planetas, admirarlos y a mí dejarme de lado!
- Pero, ¡tú nos brindas vida! - le hice saber.
- ¿Y qué? - me contestó la Tierra y luego continuó hablando - Millones de seres humanos pasan encima mío, me maltratan de muchas maneras. No quieren tomar conciencia de la importancia que tiene no sólo de cuidarme, sino de quererme.
- Pero, ¡yo sí te quiero! - exclamé.
- Gracias, pero no es suficiente. Tú no eres el único ser humano que vive en mí. Millones de seres humanos siguen maltratando mis ríos, mis mares, mi aire y mi suelo. Es vergonzoso que les sigan echando a todos ellos químicos altamente venenosos ¡Ay!
- Es cierto - le dí la razón y le dije acto seguido - Tú eres nuestro hogar; una fuente inagotable de fauna, flora, ecosistemas, biomas, habittats y de distintas formas de vida. ¡Qué hacemos maravillándonos del universo cuando no se te trata como tú te lo mereces!
La Tierra asintió complacida por mis palabras y luego me preguntó que qué hago yo para cuidarla. 
- Trato de no consumir mucha electricidad, por ejemplo, de no dejar ningún  aparato como tv o computadora en posición de espera porque puede representar  hasta 70% de su consumo diario, evito prender todas las luces de casa a la misma vez. En cuanto al agua procuro no dejarla correr inútilmente   sea cuando me estoy cepillando los dientes o cuando me ducho. En cuanto a la basura, la separo en distintos contenedores para papel, para plástico, para vidrio, para artefactos eléctricos pequeños y para la basura biológica.
- Me parece bien lo que haces, pero no es suficiente - me contestó la Tierra. Acaso, ¿puedes tú evitar que otras personas maten animales  de manera bestial hasta hacerlos desaparecer?, ¿Puedes tú evitar que otras personas talen árboles de manera excesiva dejando zonas de selva en un estado lamentable?, ¿Puedes tú impedir que envenenen, p.e. mi aire, mis ríos, mares, bosques y tierras de cultivo?  Sólo puedes alzar tu voz en una demostración, colocar tu firma en una petición, hasta formar parte de organizaciones como "Green Peace" pero la cuestión es que se me sigue castigando hasta el día de hoy, muchas veces, sin ton ni son. 
¡Cuánta razón tiene la Tierra! 
Su belleza la estamos minando de a pocos hasta hacerla desaparecer y con ella la vida. ¿Seremos nosotros, los seres humanos, capaces de vivir de forma sostenible, de buscar la armonía entre todos y con la naturaleza?, ¿seremos capaces de llegar a entender que no se debe tomar de la naturaleza más de lo que ésta es capaz de reponer? Somos pocos los que respetamos y cuidamos la comunidad de los seres vivientes. Somos pocos los que conservamos la biodiversisdad o que el aprovechamiento de los recursos renovables sean sostenibles como bosques, suelos, tierras cultivadas, etc. ¿Dónde queda la ética y la moral? ¿Se podrá hacer realidad que todos los países hagan una alianza mundial para proteger a la Tierra? ¿Por qué buscamos vida en otros planetas? Acaso, ¿buscamos huir como cobardes cuando la Tierra haya quedado destrozada? No creo que ésto ni mis hijos ni yo lo vayamos a vivir, pero aún así esta pregunta que me hago, me perturba. Y tú, querido lector, también lo habrás pensado. 
La Tierra al escuchar mis pensamientos me dijo: 
- Quiero mirar este vídeo junto contigo. Asentí. Luego de haberlo visto, ella me hizo saber que si bien ella forma parte de un milagro y que ella es uno de muchísimos planetas esparcidos en la inmensidad del universo, nosotros no deberíamos compararla con otros planetas ni buscar vida en otras galaxias, sino concentrarse más en ella, en tratarla mejor y con más cariño.
Después de escucharla yo le hice saber que no sólo es cierto lo que ella dice, sino que si todos los seres humanos, por lo menos la mayoría, aprendiéramos a mirarnos mejor por dentro, en nuestro propio universo, podríamos buscar la manera, dentro de nuestras propias posibilidades, de no hacerla sufrir a ella, a la Tierra. ¿No crees que si aprendemos a cuidar de buena manera a la naturaleza, estamos cuidando, de paso, a la creación, a ese milagro del cuál mencionó la Tierra?


MARiSOL









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domingo, 1 de marzo de 2015

Ojo de huracán


No sé si sepas que el ojo de un ciclón tropical tiene entre 30 y 65 kilómetros de diámetro y suele encontrarse, normalmente, en el centro geométrico de la tormenta. Pero hay ciclones en donde su ojo puede llegar a tener más de 300 kilómetros como también pueden tener sólo 3 kilómetros de diámetro. Bien, si dejamos los diámetros de lado, y nos concentramos sólo en el ojo, a éste se le llama ojo claro cuando está despejado o contiene sólo algunas nubes bajas y se le llama ojo lleno cuando contiene nubes bajas y medias o cuando está cubierto por muchas nubes densas. 

Pero yo no quiero hablar sobre este tipo de ojo de huracán. Más bien, de aquel otro ojo que nos observa, que nos hace ver en silencio de nuestros errores, de nuestras necedades,  de nuestros malos humores, de nuestros malos pensamientos, de nuestras malas acciones ... todo eso que no nos hace mejores personas, sino todo lo contrario. 

¿No será que el ojo del huracán nos quiere hacer recordar que tenemos, en el fondo de nosotros, un alma noble, blanca, transparente e ingenua? Pienso que así es. Este ojo nos escruta con su mirada para prevenirnos de los sentimientos negativos que se encuentran rondando dentro de nosotros y que, al final, amenaza con arrasar con todo lo bueno que tenemos. No hay que permitir que nuestros sentimientos negativos alcancen el mismo nivel de diámetro que el ojo de nuestro huracán interno. No permitamos destruirnos a nosotros mismos o a los demás. Al final, siempre llegan a quedar escombros en el alma. Y no precisamente hablo de un conjunto de restos de ladrillos, hormigón, acero, hierro, madera o vidrios. ¡Ay! ¡Cuán difícil es volver a rescatar de los escombros a la confianza y al respeto! Sobre todo, cuando nuestro huracán ha arrasado con los buenos recuerdos, dejando sólo los malos a la vista de todos. Y lo que es peor, expuestos ante nuestra conciencia. Y es que todos la tenemos, querramos o no. La conciencia está allí silenciosa mirándonos, retándonos para desechar no sólo lo malo que llevamos por dentro, sino para reconstruirnos por dentro. Unos lo consiguen. Otros, no. 

Pero yo te quiero contar de Erika. Ella como cazadora de huracanes y quien pertenece al Escuadrón Nr. 35 del Centro de Meteorología de las Fuerzas Armadas de su país, se encuentra, en este momento volando dentro del ojo del huracán. Ella cumple con su misión. Sabe que no puede ni correr ni esconderse de sí misma ante esta peligrosa tarea, pues, ella sabe que en esa tranquilidad atmosférica, donde no hay nubes, ni lluvias ni vientos, donde aparentemente su mundo interno está en equilibrio y su cielo está claro, alrededor del ojo se encuentra la pared del ojo, que es la parte más violenta del huracán ... allí donde los vientos son más fuertes y violentos ... esos vientos vestidos de sentimientos negativos que nos pueden destruir no sólo por fuera, sino también por dentro. Pero Erika no desea ser víctima del huracán. Ella quiere aportar valiosa información no sólo grabándolo y fotografiándolo para conocerlo mejor, sino ella está allí, en su avión, lejos de la Tierra para dejar de lado sus sentimientos negativos que, por momentos, la asaltan. 

Erika atraída por el fenómeno del huracán, arriesga su vida por ir tras él ... por ese huracán que le hace ver que la vida vale la pena ser vivida, a pesar de lo peligrosa que pueda ser. Ella sabe que si tiene la conciencia en paz y domina sus miedos, no se sentirá observada por el ojo del huracán, sino todo lo contrario. Ella será la que lo tenga en la mira para escrutarlo a fondo ... allí donde, quizás, Dios se encuentre observándola. 


MARiSOL







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