sábado, 16 de enero de 2016

Alpha Centauri


 

Angélica es una niña de ocho años, nieta de Cristina, una amiga mía que la está cuidando por este fin de semana ya que su hijo (padre de Angélica) y su nuera han hecho un corto viaje a otra ciudad por haber sido invitados a una fiesta. Por este motivo, mi amiga tiene a su nieta en casa. Y como yo estoy visitándola, tengo la oportunidad de hablar también con su querida nieta, quien por cierto, es una niña a la que le fascina el Cosmos. Y como su abuela ya está cansada de hablar con ella, casi siempre, sobre este tema, me agarra a mí como su compañera de charla. 

Pues bien, apenas yo tomé asiento en la sala de mi amiga Cristina, Angélica se sentó a mi lado para preguntarme si yo tenía no solo fascinación por el Cosmos, sino también si yo sabía de que están compuestas las estrellas. Pero como Angélica vió que yo no soy una experta en esta materia, me hizo saber que las estrellas están compuestas en su mayoría de hidrógeno y helio, con cantidad variable de elementos más pesados. Luego, a continuación, también me dijo que las estrellas emiten luz porque en su interior hay reacciones nucleares por sus temperaturas tan elevadas.
- Muy bien - le respondí. Y luego agregué - yo lo único que sé son los nombres de los planetas de nuestro Sistema solar. Pero Angélica no quería en hablar sobre planetas, sino sobre estrellas. 

Así que Angélica volvió a la carga con otra pregunta; esta vez ella quería saber si yo sabía cuántas estrellas se pueden ver a simple vista en cada hemisferio. Pero al decirle que no tenía la menor idea, ella me respondió muy orgullosa:

- A simple vista se ve en cada hemisferio unas 8.000 estrellas. En realidad los astrónomos son de la opinión que el número de estrellas de la Vía Láctea son cientos de miles de millones.

- ¡Ah! ¡Qué interesante! - le respondí un tanto desganada. Si por lo menos Angélica se hubiera interesado por Psicología, entonces, yo hubiera podido ser la voz cantante en esta conversación, puesto que soy psicóloga. Yo me intereso por ese otro cosmos ... la mente, ese universo interno del ser humano; un campo fascinante donde podría pasarme horas conversando sobre este tema.

Luego, seguidamente, Angélica me hizo otra pregunta. Ella quería saber si yo sabía cuáles son las estrellas individuales visibles en el cielo que están más cerca del Sistema Solar en la Vía Láctea.
- Pues, lo ignoro - fué mi respuesta.  ¡Qué desagradable es sentirme ignorante en esta materia! pero todo no se puede saber, me digo a mí misma. 

Cristina y yo cruzamos miradas, ella me sonrió como para pedirme un poco de paciencia. No faltaba mucho para que Angélica recibiera la visita de una amiguita de colegio, a quien también le fascina la Astronomía. Angélica le quiere enseñar a su compañera de colegio un nuevo libro que le han regalado sus padres por su cumpleaños celebrado hace pocos días atrás.

Como Angélica se dió cuenta que yo no sé nada sobre estrellas, ella me dió la respuesta correcta: Próxima Centauri o Alpha Centauri C. Ésta forma parte de una estrella triple (Alpha Centauri A, Alpha Centauri B y Alpha Centauri C) conocida normalmente como Alpha Centauri. 

- ¡Oh! así se llamaba un caballo que yo solía montar en los veranos de mi niñez y parte de mi juventud en la hacienda de un tío mío a quien le gustaba criar caballos - le respondí sonriendo por haberme traído gratos recuerdos asociados con el nombre Alpha Centauri. Este caballo no fué una belleza de animal, pero él me gustaba mucho porque era dócil. Siempre me gustaron mis cabalgatas hechas sobre este caballo cuando  recorría la hacienda de mi tío o cuando me iba a cabalgar a una playa cercana.  Nunca podré olvidar a Alpha Centauri.

Pero Angélica en lugar de prestar atención a mi respuesta, me dijo que para mi información este sistema de tres estrellas está situado a 4,3 años luz de la Tierra. O sea, a unos 40 billones de kilómetros de distancia.

Y mientras Angélica seguía hablando, mis oídos se cerraron para así poderme meter en mi propio universo vestido de recuerdos. En esos recuerdos donde mi querido "Alpha Centauri" se encontraba viviendo; murió ya hace más de veinte años. Como no hay manera de hacerlo regresar a la Tierra, me queda solamente el recuerdo de haberlo hecho regresar a mi memoria y de haberlo visto claramente sin telescopio a la mano. 


MARISOL








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jueves, 14 de enero de 2016

El pirata del amor


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Sandro no es un pirata cualquiera; no cruza mares para asaltar o robar barcos con fines delictivos o secuestrar embarcaciones ni tampoco es un criminal. No, él, desde hace tiempo,  cruza los mares tempestuosos y calmos del internet en busca de su gran amor. Allí va él con su barco (corazón)  y con su telescopio, vestido de intuiciones y necesidades, en mano; va siempre oteando el horizonte para ver si logra encontrar a su gran amor cada nuevo día. Siempre va en busca de Norma ya que ella  es el aire que él respira, la razón de su vida aunque ella se haya convertido en una bendita obsesión que lo salva de la total locura. Entrar en detalles no quiero por respeto a Sandro. Burlarme no quiero. Todo lo contrario. Si bien él es un hombre difícil de entender, tiene el corazón de un niño. Pues, quién diría que yo, Norma, soy ese gran amor no olvidado. Tal vez por este motivo, Sandro siente una satisfacción tonta hasta efímera mientras yo tengo los dedos cruzados detrás de la espalda del tiempo, de ése que nos separa. Y aunque no pueda besar los labios de mi pirata enamorado, yo zarpo también en mi barco para buscarlo en los mares (vestidos de olvido y recuerdos) de mis sueños. ¿Será que me siento también pirata? Un poco, quizás, puesto que yo sólo escribo en el mar de estas letras, chuecas o no, para hacerte saber que no te olvido. Pero déjame decirte que yo no formulo promesas, sólo te doy un soplo de vida para que tú, querido pirata, sigas conquistando otros mares a los cuales yo no tengo acceso ni quiero tener. Perderme en los mares de tu mente no quiero, porque el mío sobra por los dos aunque hoy día siento que serás tú, el que te sientas más fuerte que yo al descubrir como mis palabras navegan hacia ti sin querer o a propósito. ¡Dios! Soy una pirata desvergonzada, ¿verdad? por seguirte esperando, cual enajenada, al otro lado del mar, en ese mar que no quiero que se desborde y nos cubra de olvido. Y mientras mi sueño termina, empieza mi realidad, en esa realidad donde no tiene cupo mi querido pirata del amor ... ni yo tampoco porque muy cuerda no estoy.

Sandro sabe que Norma siempre viajará con él en el mar de la vida sin sombras, sin tabúes, sin malos pensamientos, aunque las dudas se interpongan ahogándola a ella por momentos. Norma, desde su mar, él en el suyo, sin tocarse físicamente, pero sí con el alma, se tocarán con el alma ... esa alma que  logra superar distancias,  porque no van ambos en busca de misterios aunque algunas veces  sean piratas, pero ni de robos o secuestros de embarcaciones ni son criminales que actúan en alta mar y abordan barcos con fines delictivos como escribí al principio ... ese principio que, muchas  veces, nos muestra el final de una historia de amor.  ¡No! ambos son piratas del amor.  

MARiSOL











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martes, 12 de enero de 2016

Buscando la felicidad



Anoche ví como se columpiaba Anita, una niña de diez años, mientras conversaba con la luna sobre la "Felicidad". Y como tan complacida quedé sobre la conversación sostenida entre las dos, comparto contigo, querido lector, de lo que mis ojos y oídos fueron testigos.

Empiezo ... Como la noche se presentaba templada y no era tarde, Anita salió al jardín, después de pedirle permiso a su mamá, para salir un rato a columpiarse. Al estar Anita ya afuera sentada sobre su columpio y mirar a la luna, la luna le preguntó el motivo de tanta tristeza en su mirada a lo que Alicia le dijo que si bien su padre había muerto hacía más de tres meses, ella lo seguía extrañando mucho y no sabía si podría alguna vez poder levantar cabeza.

Pues bien, aquí te hago saber como ví y escuché este diálogo sostenido entre Alicia y la luna:

- Querida luna, necesito de tus consejos. Quiero columpiarme con tu ayuda para olvidarme de mis tristezas, de una vez por todas, y entregarme simplemente al hecho de querer ser feliz, ¿Cómo puedo conseguirlo? Quiero ayudar a mi mamá, ¿sabes?

La luna mirándola con sus ojos bondadosos, le dijo  dulcemente:

- Lamento la muerte de tu padre, Anita. Yo no creo que él quiera verte siempre triste. Lo importante es que te mantengas en movimiento - le hizo saber a Anita y continuó hablando - porque si no haces nada por obtenerla, nada sucederá. Ella, la felicidad, se mantendrá sólo escondida de ti. Pero ¡ojo! no estés a la espera de la gran felicidad, porque ésta no existe.

- ¿Cómo? No te entiendo - le respondió Anita confundida.

- Es muy sencillo, mi niña. Disfruta de las pequeñas alegrías como ésta. De columpiarte mientras conversas conmigo. ¿Sientes a la felicidad en este momento dentro de tu corazón?

- ¡Sí! - le dijo sonriendo Anita a la luna. ¿Cómo era posible?

- Me alegro que la sientas dentro de ti. La felicidad, en realidad, es una certeza que descansa en tu propia autoestima y en que te sientas bien contigo misma, sobre todo en paz, ¿sabes? - le dijo la luna.

- ¿Qué quieres decir? - le preguntó Anita.

- Pues, si estás a gusto contigo misma, entonces eres feliz - le contestó la luna y continuó hablando - No hay cosa más bonita que sacar a la luz tu imagen positiva. Ésa que vive en tu mundo interior. Si la dejas salir, derramas luz, la tuya, sobre ti misma y sobre los demás, en especial a tu madre, que tanto la necesita en este momento. 
 
Y mientras Anita sonreía complacida, la luna le hizo saber que la felicidad es una lucha constante y que no debe nunca de olvidarse que en el camino de la vida, ella se encontrará con muchos obstáculos que la harán caer, pero lo importante es que uno se vuelva a parar. Además, la luna le hizo hincapié sobre la capacidad de resilencia (de Anita) que tiene.

- ¿Resilencia? No entiendo esta palabra - le respondió Anita ya que no conocía el significado de esta palabra. Nunca antes la había escuchado ni leído.

La luna le dijo que su propia felicidad depende de su capacidad para enfrentarse con éxito a todo tipo de adversidades desde los contratiempos cotidianos hasta los infortunios a los que uno esté expuesto a lo largo de la vida como, por ejemplo, la muerte de un ser querido como la de su padre, la enfermedad grave de una amiguita suya de colegio, la ruptura sentimental entre los vecinos de al lado o la pérdida de trabajo de una buena amiga de su madre. La luna le hizo saber que también la felicidad depende de la fuerza que uno tenga para superar un desastre natural....

- ¿Cómo cuál? - le preguntó Anita interrumpiéndola.

- Pues, un terremoto, una inundación, un huracán o un fuego y que cualquiera de éstos destruya tu casa. 

- Mmmm... - fué la respuesta de Anita. Estaba pensativa.

- Y para terminar la lista de problemas a los que uno está expuesto en la vida - le dijo la luna - también, p.e., cuando uno ha sido víctima de un hecho traumático.

- ¡Dáme un ejemplo! - le dijo impaciente Anita. 

- Ser víctima de un abuso sexual o ser víctima de .... - le dijo la luna, pero Anita no la dejó hablar. La vida presentaba esa cara oscura que a ella no le gustaba, pero a la que tendría que enfrentarse tarde o temprano. Lo único que salió de boca de Anita fué un asustado grito diciendo ¡Basta! 

La luna había ido demasiado lejos, pensé yo. Pero era mejor que estuviera advertida. Espero que esto último nunca le suceda a mi querida Anita.

- Perdona, Anita - le dijo la luna. Pero tu felicidad depende de tu capacidad de resistencia ante las diversas adversidades.

- Es verdad - le respondió Anita. Tú ya me has explicado que la Felicidad es una lucha constante, ya más tranquila.

- ¿Sabes de dónde viene el término "resilencia"? - le preguntó la luna a Anita.

- No - le contestó Anita curiosa. 


- Del Latín "resilire", que podría traducirse como “rebotar”. En el campo de la Física indica la capacidad de un material para recobrar su forma original tras ser sometido a altas presiones. Y en el campo de la Ingeniería tiene su aplicación, por la cantidad de energía que es capaz de absorber un material antes de su deformación irreversible.

- Me alegro de aprender cosas nuevas a tu lado - le dijo Anita agradecida a la luna y ya más tranquila.

La luna, antes de pedirle a Anita que entrara a su casa, terminó diciéndole las siguientes palabras:
- Si bien "Aprender" forma parte de las pequeñas alegrías que te ofrece la vida, la más grande de todas es aprender a ser feliz. Ésta es una tarea difícil, pero no imposible. ¡Esfuérzate por ser feliz, mi niña! ¡Ahora y siempre! 

En cuanto Anita se bajó de su columpio y se despidió de su amiga, la luna, entró a su casa, y ya estando adentro abrazó fuertemente a su mamá y entre lágrimas le dijo:
- ¡De ahora en adelante quiero ser feliz! 

Su mamá, entre lágrimas, le dijo que ella también haría lo mismo. Ambas se apoyarían. 

Te preguntarás quién soy yo. Nada menos que la Felicidad. Me alegro mucho de verlas a los dos bien unidas. Y es que uno sólo me encuentra  amando. Me explico: porque sólo amando de manera desinteresada encuentras en la felicidad de un ser querido,  sea pariente o amig@, tu propia felicidad.


MARiSOL 


 

Dejo este vídeo musical,
originalmente es cantado en italiano,
pero acá, lo puedes escuchar en español.


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viernes, 8 de enero de 2016

Jugando con el tiempo



 
Me imagino, querido lector, que tú sabes el significado del "Tiempo". Según el diccionario esta palabra viene del latín "tempus" y se dice que el tiempo es la magnitud física, cuya unidad básica es el segundo, que permite medir la duración o separación de las cosas sujetas a cambio y es el que  así ordenar los sucesos en secuencias, estableciendo así un pasado, un presente y un futuro. 

Pues bien, acá yo me encuentro con mi hijo Román de ocho  años. Lo que acá yo te he comentado lo sabe también mi hijo, pero como él se me queda mirando en silencio, trato de buscar otras palabras más sencillas para decirle lo siguiente:


- Bueno, el tiempo es el que marca las estaciones del año, la edad de las personas o una época durante la cual vive una persona o sucede una cosa.

- Todo esto lo sé, mamá - me contesta un poco aburrido Román. Ahora soy yo la que no entiende nada. Después de mirarme mi hijo, continúa hablando y me pregunta - Si tuvieras tú, mamá, que definir el tiempo, sin diccionario a la mano, ¿qué me dirías?

Dejo el diccionario de lado, carraspeo y aclarando mi voz como una flauta dulce le hago saber que el tiempo es una cronología de momentos donde ocurren hechos. Luego le pido que se imagine una línea recta donde se puede representar en forma gráfica los momentos históricos en puntos y los procesos en segmentos. Al terminar de decir esto Román me mira con sus inmensos ojos negros y luego me dice:

- Yo creo que el tiempo es una invención del hombre, mamá. Su respuesta suena categórica. Y luego me hace una pregunta inesperada: ¿Por qué el tiempo tiene que ser representado en una línea y no más bien en un círculo?
- ¿Eh? No te entiendo, Román. Yo creo saber lo que es el tiempo, pero parece que no encuentro las palabras correctas para explicártelo con precisión porque esta pregunta tuya me desconcierta.
- Mamá, yo creo que el presente como tal no existe. Mira, en el preciso momento en que te dije: "el presente como tal no existe" ya esta frase se convierte en pasado y ... 
- Pero, futuro sí hay -  le interrumpo a mi hijo.
Román mientras se ríe a carcajadas me guiña un ojo diciéndome:
- ¿Futuro? Esta es otra invención del hombre. Acaso, ¿tú sabes lo que vamos a estar haciendo mañana a esta misma hora?
- No, hijo. No tengo la menor idea. No soy adivina; ni leo las cartas ni tengo una bola de cristal - le respondo un poco molesta. Este hijo mío me está poniendo nerviosa.
- Entonces el futuro tampoco existe - me responde de lo más tranquilo Román. 
- Pero, hijo ¿en qué crees? El tiempo es importante; de él dependemos para hacer nuestras citas con los amigos o ir al médico, por ejemplo. Además, así como tú  tomas en serio tu horario de la escuela, yo tomo en serio el horario de mi trabajo.
- Sí, claro, mamá. Esto ya lo sé, pero me repito: El tiempo es una invención del hombre. No es que yo no tome en serio al tiempo. Yo sé que estoy obligado a sujetarme  a él como todos. Pero el tiempo para mí es relativo; carece de importancia.
- ¿Por qué? - le pregunto intrigada pensando si, de pronto, debo llevar a mi hijo al psicólogo.
- Mira mamá, lo que para tí es presente, en otros países es pasado o futuro - mi hijo hace una pausa y luego continúa - Me explico: si ahora en Berlín tenemos las 4 p.m., por ejemplo, en Lima son las 10 a.m. O sea, en Lima  su gente vive en nuestro pasado y nosotros, en Berlín, somos su futuro. Y mientras que si en Tokio son la 1 a.m. o en Sydney son las 3 a.m. del día siguiente, entonces nosotros vivimos en el pasado de ellos y ellos son nuestro futuro. Lo que significa que vivimos en mundos paralelos. O sea, el tiempo camina entre el presente, pasado y futuro. Lo que quiere decir que el tiempo camina por tres caminos a la misma vez. ¿No te parece?

Ahora soy yo la que se queda pensativa:
- Voy a buscar en el internet más información sobre el tiempo para poderte entender mejor, hijo. Pero ahora, Román, quiero hacerte una pregunta importante: ¿Tú crees que el futuro lo podríamos cambiar o manipular?
- Yo creo que sí, pero aún no se ha descubierto la fórmula para ello - me responde muy serio mi hijo de ocho años, pero que filosofa como una persona adulta. 
- Entonces, te pido que te pongas a hacer en pocos minutos tus tareas de colegio y dejemos esta conversación porque en dos hora tienes tu clase de natación y no quiero que llegues atrasado. Tienes que ser puntual.
Román asiente y deja la habitación. Ya estando sola pienso que mi hijo vive adelantado para la edad que tiene. Si Román hubiera nacido hace 100 años atrás, ¿hubiera pensado igual que ahora? Quizás él sería un visionario o ¿ya lo es? porque sus palabras no juegan en vano con el tiempo, el mío, el tuyo o el de cualquier otro que lo haya escuchado.



MARiSOL





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lunes, 4 de enero de 2016

Rezar vs. Orar

 

Rezar y Orar están en pugna desde hace muchísimo tiempo porque entre ambos verbos existe una diferencia muy grande, yo diría que abismal. Mientras el primer verbo repite una oración que otro ha pensado, expresado o escrito,  el segundo no repite como loro, sino que crea su propia oración basándose en sentimientos y emociones como resultado de problemas y dificultades.

Es por este motivo que el verbo "rezar" le tiene celos al verbo "orar". Pero, ¿por qué? No sólo por lo arriba comentado, sino porque mientras el verbo "rezar" aplasta, cual un elefante, la creatividad y anula la libertad del alma, el verbo "orar" se jacta, de manera pedante, de poder estimular y promover a ambas. 

El verbo "rezar" no quiere sentirse aprisionado en la cárcel de un pensamiento ajeno, sino que le gustaría también poder tener la capacidad de sentirse libre en su totalidad defendiendo el pensamiento propio como lo hace su rival, el verbo "orar". Pero, al darse cuenta el verbo "rezar" que nunca podrá igualarse al verbo "orar", Dios intervino y le dijo:
- No te sientas menos que el verbo "orar" porque para mí tú también eres importante. No olvides que aunque muchos crean que repetir oraciones no tiene sentido, tú existes no sólo de manera impresa sobre cualquier papel, sino que las oraciones, no importando de la religión que sean, se encuentran grabadas en el alma de sus feligreses. Lo importante es sentirlas de corazón para saberlas expresar.  Yo presto atención tanto a los seres humanos que rezan como a los que sólo oran. Lo importante es que me buscan. Y yo voy a su encuentro sin hacer diferencia alguna entre un verbo y el otro. Para mí lo que me importa es la persona que busca la comunicación conmigo. Yo siempre me manifiesto de una manera u otra, me creas o no.

Al escuchar las palabras de Dios el verbo "rezar" sonrió e hizo inmediatamente las paces con el verbo "orar". Y tú, querido lector,  seguramente que tienes la capacidad no sólo de rezar, sino también de orar, ¿no es cierto? Pero en caso, no seas partidario de ninguno de los dos verbos, yo la verdad, que no te puedo juzgar porque no soy Dios. 

Y así tú no creyeras en Él, todo en esta vida habla de Él. ¿Y sabes por qué? porque así tú ni creas en Dios ni te bases en los dogmas de ninguna religión, nadie te impedirá que reces u ores con devoción llegado su momento. Tarde o temprano todos llegamos a Él gracias a la existencia de ambos verbos: "rezar" y "orar".



MARiSOL




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sábado, 2 de enero de 2016

¡Viva Vivaldi!

 

Desde un lugar recóndito del Universo se encuentra Antonio Vivaldi mirando en una pantalla gigante un vídeo musical. Está disfrutando del dúo estadounidense "Piano Guys", conformado por el pianista Jon Schmidt y el chelista Steven Sharp. Vivaldi está fascinado de ver como ellos combinan su Concerto nr. 4 "El invierno", que pertenece a su obra completa: "Las cuatro estaciones". "El invierno"  con la canción titulada "Suéltalo", de los compositores también estadounidenses Kristen Anderson - López y Robert López, calzan perfectamente. 

La combinación de ambas obras y la interpretación de este dúo musical estremece a Vivaldi tanto hasta las lágrimas que tiene ganas de regresar a la Tierra. Podrían conformar un trio, él al violín. Vivaldi no se conforma sólo con ver y escuchar vídeos musicales. ¡Ay! es tanta la tranquilidad que se respira allí donde él se encuentra que se le ha ido la inspiración, casi por completo. La idea de regresar a la Tierra la encuentra fascinante. Nuevas impresiones, buenas y malas y, sobre todo, escuchar en vivo y en directo a cuanto músico o compositor se le ponga delante de él en cualquier parte del mundo.

Pues bien, en cuanto Vivaldi terminó de ver el vídeo musical, se acercó a mí. Yo soy un ángel muy amigo de él y tengo buenas relaciones diplomáticas con Dios. Es así, como Antonio Vivaldi (compositor, violinista, empresario de ópera y sacerdote católico conocido como el "cura rojo" por ser sacerdote y ser pelirrojo) me pidió que hablara con Él para que le concediera un solo deseo: el de regresar a la Tierra por una semana. Vivaldi quiere volar por el mundo, a mi lado, para empaparse de nuevos ritmos y no sólo escuchar música clásica. Desde los siglos XVII y XVIII (Vivaldi nació en Venecia en  1678 y murió en Viena en 1741) hasta la fecha el ser humano ha sido capaz de crear obras musicales extraordinarias de todo tipo en todas partes del mundo y lo más extraordinario es que todavía sigue creando muchas más.

Después de haber hablado yo con Dios y Él haberle concedido a Vivaldi sólo una semana de permiso para regresar a la Tierra, otros compositores de música clásica como  Giussepe Verdi, Richard Wagner, Johannes Brahms, Igor Stravisnki, Franz Schubert, Wolfgang A. Mozart, Ludwig van Beethoven, Johann Sebastian Bach y Claude Debussy, entre otros compositores conocidos ya muertos, me pidieron en que no sólo lleve al "cura rojo" de vuelta  a la Tierra, sino que organice, más bien, un paquete turístico con todos ellos y con Vivaldi, también. 

Al hacerle saber a Dios de esta nueva propuesta, Él puso el grito en el cielo pero como no es malo, aceptó, pero una semana. Nada más. En cuanto supieron todos ellos que a Vivaldi le gustaba también la idea del paquete turístico con todos ellos, los compositores, ya mencionados, felices gritaron a coro: ¡Gracias, Dios!, me vitorearon también a mí y a la estupenda idea de Vivaldi.





MARiSOL




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viernes, 1 de enero de 2016

Nuevos propósitos

 https://blogger.googleusercontent.com/img/b/R29vZ2xl/AVvXsEhrb-mseX7wOnAhmgTcwKtRVUQj0Hmd8MvIBaMaijVGWcjVPQQHn5A8VMv8QNqFqUgOEQO9V7AWKUikR0korQUWsxad-RnaJYbrt6v8v9hRh_G5gvqx65Ak7Ujsh6gdZQRX1Mz2OAB_SLo/s1600/gordita-en-gim.jpg

Mientras un nuevo año ya ha empezado, una fila interminable de nuevos propósitos da la vuelta al mundo. Pues bien, cada vez que un nuevo año está por empezar unos nos encontramos diciendo, por ejemplo: "Voy a bajar de peso" o "Voy a dejar de fumar". La lista se vuelve infinita y si bien unos cumplen en hacer realidad sus deseos o propósitos no bien empieza un nuevo año, otros se dan cuentan que no están preparados para dar el paso ya sea por debilidad de carácter o porque necesitan de una ayuda profesional, sobre todo, si no pueden dejar por sí solos sus vicios ... llámese alcohol, drogas, fobias, ....

Bien, te cuento que el nuevo propósito de una amiga mía, llamada Enriqueta, en cuanto empiece el nuevo año es de salir temprano por la mañana a correr por media hora para lograr bajar así quince kilos en el lapso de unos seis meses. Sin embargo, al ver Enriqueta que afuera el primer día del nuevo año amaneció nublado, se volvió a echar en su cama diciéndose a sí misma: "Hoy día no puedo salir a correr porque la neblina no me deja ver más allá de diez metros". Bien, mientras Enriqueta se encontraba bien abrigada en su cama, una voz interior le dijo: "Pues, si no puedes salir a correr, entonces haz ejercicios por media hora en casa. Este propósito tuyo no debe esfumarse de tu horizonte de vida. ¡Empieza ya!".

Al ver yo como Enriqueta se levantaba, y mientras bostezaba ella se colocaba una ropa para hacer ejercicios, yo, como su voluntad firme, me levanté junto con ella para ayudarla a cumplir conmigo, como debe ser. La ayudaré a que su carácter no se debilite en el camino para que también su propósito número dos, el de alimentarse mejor dejando los dulces y grasas, lo pueda también cumplir. Y mientras yo observo como Enriqueta hace sus ejercicios matutinos, la ayudo mentalmente a que ella no se separe de mí para hacer realidad sus dos nuevos propósitos para que así ella se sienta mejor consigo misma. Su cuerpo no le está pidiendo belleza, sino sentirse en forma. Pienso que lo más difícil no es perder peso, sino mantenerlo. Se requiere de disciplina. Confío en que Enriqueta no sólo logrará sus dos propósitos, sino que hará todo lo posible para evitar tener sobrepeso de más.

Y para terminar, querido lector, ¿cuáles son tus nuevos propósitos para este 2016? Con que tengas sólo uno y cumplas con él, ya es bastante.


MARiSOL










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domingo, 27 de diciembre de 2015

¡Feliz Año Nuevo!


Si bien este año 2015 aún no termina, éste tiene que rendirse ante el adiós ya premeditado que se avecina, pues, sabe que debe cederle el puesto al nuevo año que le sigue. Si bien el 2016 espera impaciente para entrar en nuestras vidas, mi amiga Rebeca no sabe si tiene ganas de recibirlo o no. 

Mientras Rebeca piensa ésto, ella  abre un poco la puerta del tiempo para ver, con una expresión entre indecisa y ambigua, lo que le espera. La verdad, que ella no sabe si temerle o no a este nuevo año, que está avanzando no sólo de puntillas, sino que avanza hacia ella con paso seguro de manera inevitable, porque el 2015 - según Rebeca - no se portó del todo bien con ella. 

Pues bien, luego de haber yo leído los pensamientos de Rebeca decido encontrármela cara a cara, aprovechando que ella ha asomado su cabeza por la puerta del tiempo, porque quiero decirle algo importante:

-  Rebeca, si mantienes una actitud negativa, tén por seguro, que el nuevo año no será mejor que el anterior. Déjame decirte que he observado que tú durante este año, que aún no termina, has muerto más de una vez ... te has muerto de celos, de envidia, de dolor, de preocupación y de decepción. Yo te pregunto si todas esta muertes han valido la pena. Al ver que Rebeca no sabe qué decir, continúo hablando - Tú sabes muy bien que al pensar de esta manera negativa te debilitas y te vuelves pequeña no ante el año nuevo o al que se fué, sino te debilitas ante mí.  Tienes que aprender que no importa en que año te encuentres, sino cómo tú te encuentres en cada año. Recuerda que cada año es un volver a empezar, es renovarse, es tratar de cambiar lo que se debe cambiar, pero no para darle gusto a los demás, sino para darte gusto a ti misma porque lo que más deseo es que me trates bien porque yo soy una parte muy importante de ti. 

- ¿Por qué me dices todo esto? - me pregunta Rebeca consternada.

- Yo deseo que en lugar de rendirte ante la idea que hay un año que se va y otro que llega, más bien, ríndele cuentas no a los años en sí, sino a mí.

- Pero, ¿quién eres tú? - me pregunta Rebeca una vez más desconcertada.

- Bien, tienes que rendirte ante la evidencia que yo soy tu vida. Después de decir estas palabras y darme cuenta que he agarrado en frío a Rebeca, continúo hablando - Al final lo más importante no son los años (nuevos o viejos) de vida que pasen sobre ti, sino la vida que tú le quieras dar a todos ellos. De ti depende darles luz o sólo sombra. Es más, quiero hacerte saber que aún ante las adversidades tienes que aprender a sumar más sonrisas que lágrimas aunque, por momentos, des dos pasos hacia atrás y uno hacia adelante. ¿Y sabes por qué?

- No, no lo sé - responde Rebeca. La verdad que ella no sabe qué decir. Criticarla no quiero,  sólo aconsejarla aunque la verdad duela.

- Al final, tanto los años que vienen y van no se han hecho sólo para comprenderlos o analizarlos, sino para vivirlos lo mejor que uno pueda.

Rebeca, después de escuchar lo que su propia vida le ha dicho, cierra con cuidado la puerta del tiempo. Llegado su momento ella abrirá nuevamente esta puerta, pero esta vez será de par en par, para dejar entrar al 2016 en su vida y con una mejor actitud ante ésta, podrá así ella decir de corazón: ¡Feliz Año Nuevo!


MARiSOL






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viernes, 18 de diciembre de 2015

La santa idea de Santa Claus


 


- ¿Qué te parece la orden dada por Santa Claus? - me preguntó Óscar, un duende que, se encuentra, junto con otros duendes más, empacando millones de regalos en la nueva fábrica de juguetes de Santa Claus, ubicada en un hermoso lugar, pero que no puedo hacerte saber, querido lector, por motivos de seguridad. La mayoría cree que ésta está ubicada en el Polo Norte, pero no es así. La antigua, sí, pero como quedó chica, se construyó una más grande, donde ahora me encuentro.

- Sinceramente me parece una hermosa idea, sin lugar a dudas - le hice saber al duende.

- A mí me parece que es una idea descaballeda - dijo Óscar, quien es el jefe de la sección de empaque de regalos.

- Para mí no lo es - le contesté. Quiero que sepas que Santa Claus me ha pedido no sólo a mí, sino a otros ángeles más, que supervisemos bien, a ustedes, los duendes, para que no cometan ningún error, pues, muchos de los regalos destinados, para esta Navidad 2015, para niños de familias millonarias y otros de familias muy pudientes tienen que tener, como tú bien sabes, dentro de sus respectivas cajas, la carta de Santa Claus.

- ¿Y por qué se le ha ocurrido a él esta idea? - me preguntó Óscar bastante curioso de escuchar mi respuesta.

- Mira, Óscar, queremos saber cuántos de estos niños le harán caso - le respondí batiendo mis alas. Es que Santa Claus quiere saber si los corazones de estos niños millonarios y de aquellos que viven sin apuros económicos siguen siendo todavía bondadosos. Y, también, para saber a cuántos de ellos es mejor sacarlos de su lista porque no son merecedores de su cariño.

- Si muchos de ellos no están de acuerdo con la carta de Santa Claus, entonces, no sólo los eliminará de su lista, sino que nosotros, los duendes, tendremos menos trabajo - dijo sonriendo Oscar de manera pícara y guiñándome un ojo.

- Pues, no me parece chistoso lo que dices - le hice saber a Òscar - Yo espero que la mayoría se desprendan de sus regalos y muestren interés por aquellos otros niños que les falta tanto, porque muchos de estos niños están a la espera de un regalito.

- Pero, quiero que sepas que nosotros, los duendes, estamos muy sobrecargados de trabajo. No paramos desde hace días. Trabajamos en tres turnos al día - replicó Óscar y siguió hablando - Yo espero que la mayoría de los niños escogidos no estén de acuerdo con la carta escrita por Santa Claus, para que en la próxima Navidad tengamos nosotros, los duendes, menos trabajo.

Me quedé pensativa. Razón tenía Óscar. El velaba por sus propios intereses y por los de sus duendes. Tendré que hablar con Santa Claus para que ponga a trabajar a más duendes.

Aquí te hago partícipe de la carta escrita por Santa Claus, que dice así:

Querido(a) ..... (nombre del niño o niña)

Esta noche te he escogido a ti para que tú me hagas un gran favor. Me explico: Como tú bien sabes ... hace mucho tiempo atrás nació en Belén un niño llamado Jesús de Nazareth, un niño pobre, pero con un corazón de oro. Yo te pregunto: ¿serías capaz de desprenderte de un regalo tuyo, de los varios recibidos, y dárselo a un niño que no tiene nada o que se encuentra en una situación difícil, sea que esté, por ejemplo, en un orfanatorio u hospital? Sólo abre tu corazón para que realmente disfrutes de estas fiestas navideñas.

Si tú cumples con mi pedido, ten por seguro, que ésta será la primera y última vez que recibas esta carta. Pero si no cumples con lo que te pido, a partir del próximo año no vendré a dejarte ningún regalo más. Sé que lo que acá escribo suena a chantaje emocional, pero espero que tú seas capaz de dar de corazón (y no por obligación) un regalo tuyo a un niño o niña que no se encuentra en la misma posicion privilegiada como tú. Si lo hicieras, esto sería para ti el mejor regalo que tú mismo te hayas hecho.

Recibe un muy cordial saludo,

Santa Claus (alias Papá Noél)

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Sé que en la noche de Noche Buena y en Navidad fueron pocos los niños millonarios y pudientes que rompieron esta carta. Por suerte, muchísimos otros hicieron llegar en esos dos días sus regalos a otros niños que fueron encontrados, bien, en la calle, en orfanatarios, en hospitales o en refugios para asilados políticos donde viven muchos niños ya sea solos o con sus padres y aunque la mayoría de estos niños no sea cristiana, el solo hecho de no dejarlos de lado es una forma de integrarlos mejor en la nueva sociedad en que se encuentran viviendo.

Así como muchos de los niños escogidos cumplieron con el pedido de Santa Claus, otros tuvieron la idea de no desprenderse de sus regalos, sino, más bien, de regalar dinero para que los otros niños se compren lo que realmente quieren o necesitan, pero pocos días después. Tendré que concertar una cita junto con los otros ángeles para preguntarle a Santa Claus si la idea de regalar dinero también es valedera.

Y para finalizar este cuento, tú, querido lector, ¿serías capaz de desprenderte de un regalo tuyo y dárselo a otra persona que se encuentre en una situación difícil o muy distinta a la tuya? Noble ... hasta santa es esta idea, pero no todos tenemos alma de santo, ¿verdad?


MARiSOL 




Aquí dejo este simpático corto animado en español




Imagen sacada de Bing

jueves, 17 de diciembre de 2015

El muñeco de nieve



Cuando mis dos hijos, en edad escolar, vieron como su muñeco de nieve se paseaba inquieto en nuestro jardín el mismo día de Navidad, me llamaron muy agitados para pedirme que hablara con él. ¡Cómo era posible que el muñeco que mis hijos habían hecho, unos pocos días atrás, tuviera vida y más encima se moviera! Y yo, entre temerosa y sorprendida y sin mucho ánimo de exponerme al frío le pedí a mi esposo que me acompañara; salimos, bien abrigados porque hacía mucho frío afuera, para saber qué es lo que le pasaba al muñeco de nieve. 

Pues bien, al acercarnos a este muñeco, él nos preguntó si también iba a recibir un regalo navideño igual como nuestros hijos. Mi respuesta fué negativa. La de mi esposo fué igual a la mía. No le habíamos comprado nada.  
- Pero, ¿por qué no? - me preguntó desilusionado el muñeco de nieve.
- Pues, porque, al final, te vas a derretir, tarde o temprano - le contestó mi esposo sin darle mucha importancia a su respuesta.
- Yo sé que esto me va a suceder - dijo triste el muñeco de nieve - pero, lo que cuenta es este momento y no mañana, ¿No les parece? 
- Pues, yo no gasto mi dinero por gusto - le hice saber al muñeco de nieve mientras mi esposo aprobaba mis palabras.
- ¿No se les ha ocurrido pensar que yo tengo alma de niño? - nos dijo con reproche en su voz mientras mis hijos, se reían a carcajadas. Los únicos chicos reales eran ellos.
 
Y mientras yo lo miraba desconcertada y mi esposo muy escéptico por lo que nos terminaba de decir el muñeco de nieve, mis hijos se seguían burlando de él diciéndole que era un mentiroso y aprovechado y que nos dejara disfrutar de la cena navideña y en abrir nuestros regalos en paz.

El muñeco de nieve al escuchar nuestras voces tan vacías de buenos sentimientos, se derritió repentinamente delante nuestro y luego vimos con asombro como un ángel blanco se sacudía la nieve que había dejado el muñeco de nieve a nuestros pies. El ángel, sin dirigirnos la mirada en ningún momento, se llevó el alma del muñeco mientras nos deseaba una Feliz Navidad.

Al entrar a casa, todos nosotros sentimos tanta vergüenza que no sólo todos los manjares que yo había preparado dejaron de ser importantes, sino también nuestros regalos, porque nos habíamos dado cuenta de algo, que el verdadero espíritu del amor había llegado a nosotros y lo habíamos rechazado.


MARiSOL


Aquí dejo un bonita canción en inglés
sobre "Frosty" un muñeco de nieve

 

Imagen sacada de Bing

domingo, 13 de diciembre de 2015

El malabarista


https://40.media.tumblr.com/609b020f7c2e94f9603a8c448852fc4a/tumblr_nun3gpzgUB1u7smilo1_500.jpg 
Conozco  un malabarista al que le gusta poner a prueba tanto a su cerebro como a su corazón un par de veces al año. Los reta a que tomen una posición clara ante determinadas situaciones. Me imagino, que tú, querido lector, en más de una oportunidad te has preguntado si dejarte llevar por  pensamientos lógicos y racionales o dejarte llevar sólo por sentimientos y emociones. Para muchos nos resulta difícil pensar de manera sabia sea sólo con el cerebro o sólo con el corazón porque no todos tenemos espíritu de malabarista.
Sin embargo, si pensamos sólo con la cabeza, nunca faltan aquellos que nos tildan de fríos y si pensamos con el corazón, somos, muchas veces, menospreciados por nuestra debilidad de carácter. El secreto radica en la balanza adecuada.... El malabarista sabe que balancéandolos de manera equilibrada, ni él ni tú ni yo podemos caer al abismo. Pero es muy raro que nadie de nosotros haya caído al abismo aunque el malabarista me mire un tanto sorprendido porque él sí puede darle cara a éste y no hundirse en él porque sabe que la única manera de no caer es manteniendo un equilibrio natural entre el cerebro y el corazón. Tarea nada fácil, por lo menos para mí.
He de hacerte saber que el malabarista es de la opinión que si el cuerpo y el espíritu no viven en buena armonía, entonces, no hay verdadero equilibrio entre corazón y cerebro. Pero, ¿qué es lo que yo pretendo? ¿Quizás pensar en paz para no influenciarlo con sentimientos negativos? El malabarista no dice nada, sólo me observa. Sigo descifrando sus ideas. En realidad, yo ni quiero que mi cerebro se canse de pensar en positivo ni tampoco deseo que mis sentimientos se debiliten pensando en negativo.

Si bien el conocido proverbio de Blaise Pascal: "el corazón tiene razones que la razón desconoce", es muy cierto, yo me pregunto si será cierto que el corazón tiene un  sistema nervioso de 40.000 neuronas y una red de neurotransmisores, proteínas y células de apoyo. El malabarista insiste en que el corazón no sólo puede influir en nuestra percepción de la realidad, sino que puede producir y liberar oxitocina, conocida como la hormona del amor. Quizás nuestro cerebro y corazón han hecho un pacto secreto desde nuestro nacimiento y de nosotros depende actuar como el malabarista.
Finalmente antes de despedirnos, el malabarista me dice que todo ser humano usa el cerebro de su corazón no sólo para crear un estado de coherencia biológico, sino para crear una armonía con su cerebro para crear así un estado de conciencia inteligente entre los dos órganos. Además, el malabarista es también de la opinión que yo debo ponerme a mí misma a prueba para ver si caigo al abismo de mis equivocadas ideas o si logro sostenerme sobre la cuerda de las ideas de mi corazón. No, no me atrevo, y ¿tú, querido lector?


MARiSOL



 

viernes, 11 de diciembre de 2015

El espejo roto






A Carla se le ha roto, hace un rato atrás, un espejo grande ovalado  que tiene en su dormitorio. Se le cayó a los pies mientras ella se estaba maquillando. Por suerte, ella no se ha hecho daño, pero el espejo, sí. Bueno, pues, Carla se llevó tal susto que pegó un grito, sobretodo, al escuchar a su espejo llorar después que éste cayera al suelo. A ella no sólo le molestó que el clavo no quisiera sostener más a su espejo, sino que le molestó que éste se hubiera roto. Pero al ver como su espejo seguía llorando le preguntó ella por las razones de su llanto. El espejo le hizo saber que como el peso de sus penas es tan grande, el clavo ya no lo pudo a él sostener más. Es más, el espejo le recalcó, con voz triste, a Carla que el clavo no tiene culpa de nada, pues él trató, lo más que pudo, en no dejarlo caer. El clavo sintió alivio al escuchar las palabras del espejo.

- ¡Tú no puedes tener penas, sólo la persona que se ve en ti! - le dijo Carla un tanto molesta y luego siguió hablando - O sea que ni el clavo ni tú tienen culpa que tú te hayas caído y roto, sino que, al final, soy yo la que te ha hecho daño.


- Pues, sí - le contestó el espejo sin ningún rencor. Pero no temas, está bien así, que yo me haya roto.


- No te entiendo - le dijo Carla muy desconcertada.


- Mira, mientras tú sigas cargando con penas innecesarias en tu corazón - le explicó el espejo - no habrá espejo alguno que las pueda sostener por mucho tiempo, porque son tantas las penas que tú has acumulado durante muchos años que,  por este motivo, me caí y me rompí y ahora espero que la mayoría de tus penas reflejadas en mí se hayan muerto. Estoy aliviado en no sostenerlas más.  ¿Me entiendes? 

Carla estaba muda ante las palabras del espejo. El continuó hablando para decirle algo más:

- Tienes que cambiar de actitud y aligerar tu carga. Sé más positiva. No te dejes envolver sólo de penas. La vida tiene dos caras. Y no le quites el espacio, que se merecen, a tus alegrías. Cambia no sólo para ayudarte a ti misma, sino también a los demás. No te estoy pidiendo que vivas riendo mañana, tarde y noche, pero sí, sonríele a la vida, ¿de acuerdo?


Carla asintió con la cabeza, casi avergonzada, y luego, le preguntó qué hacer con él. 


El espejo, serenamente, le dijo que si ella quiere realmente vivir sin penas (sean preocupaciones o decepciones) innecesarias, entonces, ella tiene que deshacerse de él, porque él (el espejo) se encuentra "contaminado".  Ella tiene que botarlo a la basura para que así las penas de Carla realmente mueran; sobre todo si ella, con sus propias manos, las echa fuera de su vida. 


- ¿Y que pasará contigo? - le preguntó Carla con voz temblorosa.


- No te preocupes por mí. Yo soy sólo un espejo, pero mi voz seguirá viviendo en ti, porque quien te ha hablado es la voz de tu conciencia.



MARiSOL




Y aquí dejo un vídeo musical







Aquí dejo la letra en inglés de esta canción de Michael Jackson



"Man in the mirror" 



I'm gonna make a change,
For once in my life
It's gonna feel real good,
Gonna make a difference
Gonna make it right...

As I, turn up the collar on my
Favorite winter coat
This wind is blowin' my mind
I see the kids in the street,
With not enough to eat
Who am I, to be blind?
Pretending not to see their needs
A summer's disregard,
A broken bottle top
And a one man's soul
They follow each other on
The wind ya' know
'Cause they got nowhere to go
That's why I want you to know

I'm starting with the Man In The Mirror
I'm asking him to change his ways
And no message could have
Been any clearer
If you wanna make the world
A better place
(If you wanna make the
World a better place)
Take a look at yourself, and
Then make a change
(Take a look at yourself, and
Then make a change)
(Na na na, na na na, na na, na nah)

I've been a victim of a selfish kind of love
It's time that I realize
That there are some with no
Home, not a nickel to loan
Could it be really me,
Pretending that they're not alone?

A willow deeply scarred,
Somebody's broken heart
And a washed - out dream
(Washed - out dream)
They follow the pattern of
The wind, ya' see
Cause they got no place to be
That's why I'm starting with me
(Starting with me!)

I'm starting with the Man In The Mirror
(Ooh!)
I'm asking him to change his ways
(Ooh!)
And no message could have
Been any clearer
If you wanna make the world
A better place
(If you wanna make the
World a better place)
Take a look at yourself and
Then make a change
(Take a look at yourself and
Then make a change)

I'm starting with the Man In The Mirror
(Ooh!)
I'm asking him to change his ways
(Change his ways - ooh!)
And no message could've
Been any clearer
If you wanna make the world
A better place
(If you wanna make the
World a better place)
Take a look at yourself and
Then make that...
(Take a look at yourself and
Then make that...)
Change!

I'm starting with the Man In The Mirror,
(Man In The Mirror - oh yeah!)
I'm asking him to change
His ways
(Better change!)
No message could have
Been any clearer
(If you wanna make the
World a better place)
(Take a look at yourself and
Then make the change)
(You gotta get it right, while
You got the time)
('Cause when you close your heart)
You can't close your... your mind!
(Then you close your... mind!)
That man, that man, that
Man, that man
With that Man In The Mirror
(Man In The Mirror, oh yeah!)
That man, that man, that man
I'm asking him to change his ways
(Better change!)
You know... that man
No message could have
Been any clearer
If you wanna make the world
A better place
(If you wanna make the
World a better place)
Take a look at yourself and
Then make a change
(Take a look at yourself and
Then make a change)
Hoo! Hoo! Hoo! Hoo! Hoo!
Na na na, na na na, na na, na nah
(Oh yeah!)
Gonna feel real good now!
Yeah yeah! Yeah yeah!
Yeah yeah!
Na na na, na na na, na na, na nah
(Ooooh...)
Oh no, no no...
I'm gonna make a change
It's gonna feel real good!
Come on!
(Change...)
Just lift yourself
You know
You've got to stop it.
Yourself!
(Yeah! - make that change!)
I've got to make that change,
Today!
Hoo!
(Man In The Mirror)
You got to
You got to not let yourself...
Brother...
Hoo!
(Yeah! - make that change!)
You know - I've got to get
That man, that man...
(Man In The Mirror)
You've got to
You've got to move! Come
On! Come on!
You got to...
Stand up! Stand up!
Stand up!
(Yeah - make that change)
Stand up and lift
Yourself, now!
(Man In The Mirror)
Hoo! Hoo! Hoo!
Aaow!
(Yeah - make that change)
Gonna make that change...
Come on!
(Man In The Mirror)
You know it!
You know it!
You know it!
You know...
(Change...)
Make that change











miércoles, 9 de diciembre de 2015

Mi atrapasueños


 http://esotericos.org/wp-content/uploads/2014/08/Atrapasue%C3%B1os.jpg
Hay una creencia popular de los indios del pueblo nativo de los Ojibwa que nos hace saber que los atrapasueños tienen la función de filtrar los sueños. Es decir, dejan pasar sólo los buenos sueños y las pesadillas, más bien, se quedan atrapadas en las piedritas o cuentas (normalmente de madera) para que después al día siguiente se las quemen con la luz del día para que así estas pesadillas ni se repitan ni se cumplan. En cuanto a los sueños que uno no puede recordar o cree no tener, éstos bajan lentamente por las plumas. 

Si bien yo no soy ninguna india norteamericana perteneciente al pueblo nativo de los Ojibwa, hace mucho tiempo atrás que me hice un  atrapasueños. Tradicionalmente se hacen con madera de sauce, yo usé alambre y lo cubrí con lana, luego hice una red bastante floja con hilos, como si fuera una telaraña, en su interior y en la parte inferior del arco lo decoré con plumas colgantes y cuentas de plástico. Me salió bien bonito, pero como no me servía para nada lo guardé en un baúl. 

Ahora que me encuentro abriéndolo, he sacado mi atrapasueños. Al sostenerlo entre mis manos comenzó a sollozar. Del susto lo boté al suelo. Cuando recuperé la compostura, mi atrapasueños o cazador de sueños (el cual no tiene ningún poder mágico porque yo no me puedo poner a quemar las cuentas cada vez que tengo pesadillas) me pidió hacer un trato con él.

- ¿Qué es lo que quieres de mí? - le pregunté seria a mi atrapasueños.
- Deseo que nos pongamos de acuerdo en algo importante para que así no te regresen las pesadillas - me dijo mi atrapasueños con voz también seria.
- Te escucho. ¡Soy toda oídos! - le dije curiosa de escuchar su propuesta.
- En primer lugar,  cuélgame cerca a tu cama - me sugirió el atrapasueños. El trato que quiero proponerte es lo siguiente: para que no quemes las cuentas, como tú bien sabes, cada vez que tengas pesadillas, yo me encargaré, más bien, de capturarlas en la malla o en la red similar a una telaraña y así tus pesadillas se desvanecerán con el primer rayo de luz del amanecer. ¿Qué te parece?
- La idea me gusta. Y, si no resulta ¿qué hago contigo? - le pregunté.
- Pues, me regalas o botas a la basura, pero ¡no me devuelvas más al baúl, por favor!

Pues bien, mis pesadillas desaparecieron como por encanto por largo tiempo. Pero en cuanto regresaron de vuelta, furiosa arrojé al atrapasueños al contenedor de la basura, ubicado en el patio de mi casa, sin decir ni media palabra. Ese mismo día cuando el contenedor fué vaciado, un basurero joven y simpático, quien sufría de insomnio, encontró al atrapasueños y tanto le gustó que lo guardó en una bolsa y luego, después de trabajar recogiendo basura por casi toda el distrito de mi ciudad donde vivo, se fué a su casa. Quién diría que esa misma noche al colgar instintivamente el atrapasueños en su dormitorio, este hombre recuperó el sueño. El atrapasueños agradecido de ser salvado le regaló lo que más él deseaba: dormir. Y no sólo ésto, sino que le regaló también buenos sueños mientras que a las pesadillas las mantenía a raya.

Hoy día al encontrarme casualmente al joven basurero sacando el contenedor de la basura del patio de mi casa, él me agradeció el hecho de haberme desecho yo del atrapasueños. Al preguntarle el por qué de ese comentario suyo, él me hizo saber que su atrapasueños es mágico porque le ha devuelto el sueño. En ese momento me dí cuenta que por mi falta de fe y mi poca sensibilidad, mi ex- atrapasueños me había robado a mí el sueño para regalárselo a él. ¡Daría todo lo que tengo para tener hasta pesadillas, pero sin somníferos!


MARiSOL








Imagen sacada de Bing


domingo, 6 de diciembre de 2015

La marioneta

 

Tengo una marioneta que se ha puesto en huelga. Por más que yo quiera que se mueva y jale de sus hilos, ella se resiste a hacerme caso. No logro sacarla de la posición estática en que se encuentra. Cuándo le pregunté el por qué de esta forma de protesta suya, ella me contestó malhumorada:
- Estoy cansada de hacer lo que tú quieres; cansada de tanto manipuleo. No tengo ganas de ponerme a bailar al ritmo de la música que tú tocas, o mejor dicho, del ritmo que me impone el mundo. ¡No quiero ser tan sólo una marioneta!

Pero, ¿con qué derecho ella me habla así? si ella como marioneta tiene que funcionar le guste o no. Soy yo la que le dá las órdenes y no al revés. Pero, ¡qué se ha creído esta marioneta de m....!

La marioneta no se inmuta de lo que yo diga o deje de decir. Su decisión es irreversible. Ella volverá a bailar cuando nosotros, los seres humanos, dejemos de ser marionetas. Le pido a mi marioneta que me explique mejor:
- Estoy harta de ver como los seres humanos se dejan manipular unos a otros. No hablo de las víctimas, sino de los manipuladores. Todo parece ser que desde muy chicos, ustedes, los seres humanos aprenden a manipular. ¿Acaso tú nunca has hecho un berrinche para obtener lo que querías ante tus padres? 

- Pues, creo que sí - le contesté no muy segura porque no recuerdo bien si de chica yo fuí una niña manipuladora. 
- Y así tú no lo recuerdes - dijo la marioneta -, alguna vez en tu vida habrás manipulado ya sea a tu pareja, a una amiga o a un compañero de trabajo para lograr tus objetivos, ¿no es cierto?

Trago saliva. El manipular a otras personas no es nada bueno, lo sé, sobre todo, cuando se le pide a nuestra víctima a que haga algo que no quiere o debe. Tomo conciencia que existen muchas formas de manipulación. Empiezo a entender a mi marioneta. No sólo estamos siendo manipulados en pequeña escala, sino a nivel mundial.

La marioneta me miró fijamente y me preguntó si yo sé cuáles son  las emociones básicas en las que se basan las técnicas de manipulación. 

- Pues, creo que sí sé - le respondí un poco vacilante. Son el miedo, la vergüenza y la culpa.
- Muy bien - me respondió la marioneta. Luego me preguntó si yo sé cuáles son las técnicas que se usan para manipular.

- Dímelo, tú, más bien. No tengo la menor idea - le contesté a mi marioneta.

- Pues son: las amenazas, las críticas, las inhibiciones, las imposiciones, el hacerte sentir culpable, el pedirte hacer cosas mientras la persona manipuladora se lleva los méritos. Y lo que más asco me da es que los manipuladores nunca reconocen sus errores, menos admiten críticas. Son altamente egocéntricos, no conocen la empatía, son intolerantes con los demás, son altamente controladores y les encanta echar la culpa a los demás de sus fracasos, por ejemplo. Y podría seguir diciéndote muchas más cosas sobre la manipulación hasta llegar al nivel político o económico, por ejemplo. 
Me rindo. No quiero manipular más a mi marioneta. Ella protesta por lo que le toca vivir en este mundo que, en prinicipio, fue creado para ser recreado y no manipulado. Luego le pregunté si nunca más ella va a volver a bailar.

La marioneta me dijo que no dejará de bailar, pero no cuándo yo quiera, sino cuando ella me lo pida. Hacemos este trato. Luego, ella antes de pedirme que la vuelva a meter en su caja me dijo:
- No sólo me gusta bailar, sino también cantar y amar antes que de hacerte la guerra.

Mientras guardaba con cuidado a mi marioneta afuera en el mundo las manipulaciones estaban a la orden del día. Y mientras me alejo de mi marioneta me doy cuenta que ella no me preguntó en ningún momento si yo me siento una marioneta de la realidad en que me toca vivir. 

Me imagino, querido lector, que tú mejor que nadie conoces de sobra quiénes nos manipulan, quiénes mueven los hilos del mundo.   


MARiSOL