domingo, 23 de agosto de 2015

Pensamientos fugitivos

 

Desde mi ventana veo como mis malos pensamientos se alejan de mí. Se han tomado un par de días de vacaciones. Mejor así, para no pensar. Tal vez no deba decirte, querido lector, todo lo que pienso. Pues, son malos pensamientos los que se han ido de paseo.  

Si bien hoy día no quiero actúar como pienso ni tampoco quiero pensar como actúo, no debo olvidarme que mis pensamientos son el resultado de lo que soy. Pero, ¿qué soy? Pues, la dueña de mis propios pensamientos (buenos y malos). ¡Qué difícil es pensar!, ¿verdad? Es el trabajo más difícil que existe, creo yo. ¿Será éste el motivo por el cual no todos queremos practicarlo? Por lo menos, hoy quedo liberada de mis (malos) pensamientos. Hoy día tendré, pues, la excusa de poderme equivocar en juzgar o al hablar. Nadie podrá criticarme de lo que yo diga. ¡Ja!

Es así como Ruth mientras veía como sus pensamientos corrían despreocupadamente cuesta abajo de la calle, los escuchó gritar alegremente:
- La tonta de Ruth no sabe que no regresaremos más a ella. ¡Jajajaja! La hemos burlado. Nos hemos escapado. Y ella no nos podrá atrapar nunca más. ¡Jajajaja! Queremos vivir en el cerebro de otra persona, sobre todo, que no sea transparente como ella.
Al escuchar Ruth a sus propios pensamientos decir estas palabras, entró ella en estado de pánico. ¡No puede ser! ¿Cómo qué me abandonan?
Y mientras ella lloraba desconsoladamente, su corazón le dijo:
- Tranquila mi amiga, deja que esos pensamientos tuyos se alejen de ti porque sólo los grandes pensamientos nacen con el corazón. Y el mío está a tu disposición. Ház uso de ellos. 
- Pero, ¿cómo? - gritó Ruth adolorida.
- No temas, amiga. Quiero que sepas que existen pensamientos que son como plegarias. Y tú me estás pidiendo, en este momento,  que te ayude, ¿no es cierto?
- ¡Sí, por favor! - dijo Ruth temerosa de perder lo más importante que ella tiene: sus pensamientos mientras ella se ponía de rodillas ante su corazón. 
El corazón mirándola benevolente le dijo con suave voz que, a partir de ahora, ella debe pensar más con su inteligenica emocional. Y mientras sus palabras se van moviendo dentro de su corazón, le hacen saber que éstas ni son un fenómeno irreal ni una metáfora porque el centro de la inteligencia se encuentra ubicado en el corazón y no en el cerebro, por si no lo sabes, querido lector.
Ruth sonrió agradecida de no haberse quedado huérfana de pensamientos, porque su corazón enamorará a su cerebro para producir sólo buenos pensamientos.

Como verás, querido lector, el frío intelecto de Ruth no ha ganado la batalla porque se hayan fugado sus malos pensamientos, sino porque la inteligencia del corazón  es la que le ha hecho ver a nuestra amiga que no tiene motivos para quedarse triste. 

¡Afuera, los malos pensamientos! 
¡Qué vivan los buenos pensamientos!

MARiSOL








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martes, 18 de agosto de 2015

El volcán y el mar



Hay un volcán que como siente mucha rabia de no poder tocar al mar, decidió, hace pocos días, explotar para que su lava pudiera llegar hasta  las aguas del mar. En esa lava llevaba guardado todo su amor acumulado desde hace millones de años. Lo que más desea el volcán es que el mar no sólo se fije en él, sino que lo desee con todas sus fuerzas igual que él, el volcán. Acaso, él ¿no es imponente y hermoso, sobre todo, cuando suelta fuego, humo y lava? ¿No siente el mar ni siquiera admiración por él?

¿Y qué pasa con el mar?
- Yo no estoy enamorado del volcán - me respondió el mar; si bien él es imponente y hermoso, y más de una vez, suspiré por él, llegué a la conclusión, con el pasar del tiempo, que no me gusta amarlo de lejos, sólo a la distancia.  Te prefiero a ti ya que a ti te siento más cerca. Me gusta cuando me besas, acaricias.... hasta cuando me desafías.
Yo sonreí agradecido de saber que el mar me ama incondicionalmente no importando mis estados de ánimo.
- Pero no puedes dejar que el volcán siga suspirando por ti - le dije al mar. No me parece bien. Tienes que hablar con él.
- Como él no me escucha, habla, más bien, tú con él - me pidió el mar. Yo asentí en cumplir con su deseo y me fuí a hablar de inmediato con el volcán.

Es así como el aire le hizo saber al volcán que el mar no lo ama. El volcán como no quería renunciar al mar, seguía arrojando más lava. Eran sus señales desesperadas de su amor apasionado.
- No tiene sentido que sigas insistiendo - le dije al volcán. El mar me ama a mí. Debes aceptar esto que acá te digo.
- ¡Nooooooooo! - gritó el volcán adolorido.
- Pero, ¿por qué no puedes dejar de amar al mar? - le pregunté desafiante. Un triángulo amoroso no permitiré que exista entre nosotros. De ninguna manera.
- Si yo renuncio a esta pasión que yo siento, sería como desgarrar a mi corazón ... a ese corazón que vive en mis entrañas. ¡Ay! Lo mataría del dolor - respondió agitado el volcán.
- Pues tendrás que aprender a vivir sin el mar - le hice saber con voz firme. Al mar no lo comparto yo con nadie y menos contigo.
El volcán furioso me dijo que él era más poderoso que yo. A lo que yo le contesté que yo que podía ser desde una suave brisa hasta un viento huracanado. Le hice saber que no permitiría que la rabia de sus celos  me afectara, por ningún motivo.
Pero cuando el volcán comenzó a gritar desesperado:  ¡Te odio! ¡Te odio!, yo no  pudiendo contener mi indignación le hice saber que él no es el único volcán; hay otros más, y sobre todo, existen también volcanes debajo del mar. Y el mar bien que los conoce. Al decirle esto último el volcán dejó abruptamente de escupir lava. Por lo que deduje que mis palabras no se las llevó el viento, porque yo como el viento se las dejé caer en su cráter, una por una, para que entendiera de una vez por todas que el amor ni posee ni quiere ser poseído y a la fuerza, menos.

Si bien el viento no podrá nunca evitar la pasión del volcán, en esta oportunidad, sí lo venció con el poder de sus palabras. Después de haber conversado con el volcán, el viento se fué a hablar con el mar y mirándolo con ternura le dijo:
- Yo creo que más que una pasión es un capricho lo que siente el volcán por ti. Ese capricho suyo durará hasta el final de los tiempos. Me dá un poco de lástima. Al mar también.

Pero lo que ni el mar ni el viento saben es que el volcán malo no es, sólo se siente desesperadamente solo porque nadie lo quiere; el único consuelo que tiene él es que al mirar desde su altura al mar sabe que el mar es tan profundo como él. Quizás es mejor dejar la profundidad en manos de la sabiduría, pues ella sabe que el volcán, en lo profundo de  su alma, tiene un buen corazón y ella siente pena que nadie se enamore del volcán porque todos le temen. No hay peor cosa que temer al amor. Esto me hace pensar que siendo así, entonces, se le teme a la vida. ¡Ay! ¿y qué pasa con aquellos que temen a la vida? 
- Pues, ya están medio muertos - me responde el volcán. 
- Ahora entiendo. ¿Será por este motivo que nadie se te acerca?
- No seas cínica - me responde el volcán. Nadie se acerca a mí, me amen o no, porque se aferran a ti, a la vida.

Dejando al volcán, mar y aire de lado, y dejando ir a la pasión de nuestro lado, sí te puedo decir que son las sanas relaciones amorosas las que le dan, en gran parte, sentido a la vida, a la mía, a la tuya ... amar y hacerse amar es lo que hace de nuestras vidas, que sean más buenas.


MARiSOL







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viernes, 14 de agosto de 2015

La mirada del amor




La vida me ha enseñado que la mirada es el lenguaje del corazón ... de ese corazón que se convierte en un niño o niña porque nos pide lo que realmente desea. ¿Será porque nuestro corazón tiene la edad de aquello que amamos con todas nuestras fuerzas? ¿O será que la mirada del corazón se transforma con el pasar del tiempo porque tiene razones que la razón ignora? ¡Ay! a veces ni yo misma me entiendo, porque no sé qué es lo que ignoro, quizás porque la razón (la mía) terminará por tener razón, pero, ¿de qué?  La mirada me observa; por suerte, no me juzga.  Quizás porque para ella es más fácil juzgar mi talento por mis preguntas que por mis respuestas. Ante esto la mirada me reta a no juzgar sin haber comprendido el por qué de las cosas .... No sé qué pretendo, ¿acaso juzgar mi pasado a través de mi presente sabiendo que perderé, de todos modos, mi futuro? 

Al preguntarme la mirada si mi alma es noble y grande, no sé qué contestar... a ella no la puedo engañar. O ¿sí? La mirada me sigue, me persigue y luego me dice:
- La primera vez que tú me engañes, será tu culpa.
Y luego yo retándola le pregunto y qué pasa una segunda vez.
- Pues, será culpa mía.  
 ¡Ay, ay, ay! ¿qué debo responder, querido lector?
La mirada no espera a que nadie responda por ella y me dice:
- Si tú no comprendes mi mirada, no serás capaz de comprender una larga explicación.
- ¿Y qué pasa si no es necesaria ninguna explicación? - le pregunto sin saber a ciencia cierta de lo que le digo.
Al verme tan insegura, la mirada me responde:
- Si tú no me crees, toda explicación sobra, está demás. 
Mientras me quedo mirando a la mirada, me doy cuenta que para poder yo ver claro y poderme entenderme mejor, debo cambiar la dirección de mi mirada para evitar que el mundo vuelque si tirásemos en la misma dirección al menos que miremos juntos en la misma dirección. La verdad que no sé qué pretendo; quizás debo cambiar la dirección de mi mirada, para ver más claro la realidad que me rodea. Al menos que yo ya me haya evaporado ante la mirada de Dios mientras el encanto de su  mirada estriba en un misterio ... ese misterio que radica no en lo visible, sino en lo invisible porque se trata del amor.

MARiSOL


 

martes, 11 de agosto de 2015

La verdad desnuda

 


Allí está la verdad mostrando su desnudez en todo su esplendor. Vergüenza no tiene. Todos sabemos que ella existe porque el que la niega, conoce que la verdad existe. Y aunque parezca contradictorio lo que acá digo, la verdad ni se puede exagerar ni en ella pueden haber distintos matices. La verdad es una y punto. Antes de que la verdad saltara a la piscina, yo me sobresalté, cuando escuché como ella gritaba:
- ¡Tén esto presente: es mejor que no me ignores!
Me sorprendí porque no era a mí a quien se dirigía, sino a alguien que yo no había invitado a mi casa, mejor dicho, a mi piscina.
La mentira, habiéndose colado sin mi permiso, molesta le contestó con una pregunta:
- ¿Y si soy yo engañada sólo por tu apariencia, qué hago? 
Al escuchar la verdad lo que le había dicho la mentira, la verdad le dijo seriamente:
- Yo siempre digo la verdad para no tener que acordarme de nada mientras que tú deberías avergonzarte. ¡Sal de aquí, cuánto antes!
La mirada de la verdad traspasó el alma de la mentira. La verdad ha tenido el valor de decirle en su cara lo que ella realmente piensa. La mentira quiere entender a la verdad, pero no puede porque compromete su idelogía. Ambas son completamente diferentes. 
La verdad sabe que la mentira es una expresión que resulta contraria a lo que se sabe, se piensa o se cree. O sea, implica una falsedad.
La mentira para no tener que gritar, acercándose a la verdad, le hizo saber lo siguiente:
- Tú serás la verdad, pero yo también represento a la mentira piadosa porque aunque ésta resulte falsa, no te olvides, que tiene una intención benevolente.
- Pero esta práctica tuya no es bien vista por mí - dijo la verdad mirándola fijamente a los ojos. Desafiaba a la mentira con su mirada. Yo diría que la verdad sentía asco de la mentira mientras las observaba con  mis prismáticos desde mi dormitorio, ubicado en un segundo piso de mi casa.
La mentira sostuvo la mirada de la verdad y le hizo saber que una mentira piadosa puede evitar una herida en situaciones en las cuales las palabras vestidas de verdad no tienen un gran peso. 
"A propo" peso  al decirle la mentira a la verdad que no tiene un cuerpo bien proporcionado porque de la cintura para arriba es delgada, pero de la cintura para abajo es de caderas y piernas bien anchas, la verdad para no seguir escuchando a la mentira, se tiró a las aguas cristalinas de la piscina,  con lágrimas en los ojos.
La mentira sabe que a la verdad le hubiera gustado escuchar, en su lugar, una mentira piadosa. Hummm...  ¿será verdad que una verdad mal intencionada es peor que cualquier mentira? Lo único que sé es que la verdad aunque padezca, con lo que acaba de escuchar de boca de la mentira, no perecerá en las aguas de mi piscina. Y después de decir estas palabras, la mentira salió de mi propiedad sin mirar hacia atrás. A la verdad la dejó llorando y a mí me dejó perplejo. Después de dejar los binoculares de lado, salí corriendo escaleras abajo.

Para mí la verdad no será delgada del todo, pero bella es. Espero que ella siga mostrándose desnuda ante mí como siempre y que nunca se oculte de mis ojos, que la siguen a todas partes porque en mi soledad no sólo tengo sed de ella, sino que quiero tocar su piel con su sabor agridulce para hacerla mía no sólo ahora, sino siempre. Y para estar más cerca de ella y consolarla, me saqué la ropa. Al quedar desnudo igual que la verdad, nadé hacia ella. La verdad sin oponer resistencia a mis caricias, permitió que yo también le secara sus lágrimas con mis besos. Yo sé que si accedo a ella, a la verdad, sólo será a través del amor que siento por ella. Y ella sabe que yo no le miento. Confía en mí. Espero yo nunca serle infiel con la mentira aunque ella sea más hermosa que mi verdad. 


MARiSOL







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jueves, 6 de agosto de 2015

Loca eternidad

 

El físico Isaac Newton me trata de hacer entender, quiera yo o no, que el tiempo es absoluto, verdadero y algo más que no me gusta ... que también el tiempo es matemático. Es así como él,  elevando la voz, me dice con voz firme (yo soy la única que lo escucha, por cierto) que el tiempo es eterno e infinito, además, que aparte también es, omnipotente y ominisciente. Pero, ¿por qué? Isaac Newton levantando una ceja me hace saber que la duración del tiempo se extiende desde la eternidad a la eternidad. Es más, su presencia es del infinito al infinito. Trato de seguirlo mentalmente, pero no puedo. El simple hecho de plastificar esta idea me causa no sólo un tremendo cansancio, sino que me mareo de tanto pensar. ¿Será verdad que el pasado y el futuro podrían coexistir con el presente? Mi pregunta no se ya si se la dirijo a este físico o si se la hago a Dios (por cierto, ¿dónde se encuentra?) porque Isaac Newton, aunque te parezca mentira, relaciona la eternidad con Dios. 

En fin, que yo sepa, existen diversas argumentaciones acerca de la eternidad. ¿No era acaso Aristóteles, el filósofo griego, que sustentaba que la materia, movimiento y tiempo no sólo existen, sino que existirán eternamente?  Isaac Newton me mira aburrido porque él trata de hacerme entender que la eternidad suele entenderse en dos sentidos. Pero, ¿en cuáles? le pregunto yo. ¡Dios mío! pero de Él no obtengo ninguna respuesta, ¿o Él me habla a través de Newton? ¿Por qué la eternidad me resulta tan difícil de aprehenderla? Sí, no digo aprender, sino me refiero a llegar a comprender al 100% el significado de la palabra "eternidad", o sea, tratar de asimilarla por completo. ¡Ay! Quisiera agarrar a la eternidad por el cuello, mirarle a los ojos directamente para que, de una vez por todas, ella me haga saber quién es realmente. La eternidad leyéndome los pensamientos me responde desde algún punto escondido del universo:
-  En el sentido común yo soy el tiempo infinito, mejor dicho, la duración infinita. Es más, muchas religiones me asocian con la palabra "perpetuidad", lo que significa que yo carezco de principio y de fin. Lo que al final, yo sería un atributo de Dios.
Estoy desbordada, no entiendo nada. ¡Que se calle!  Pero la eternidad se ríe a carcajadas mientras me dice entre hipos:
- En el sentido filosófico, yo soy un tiempo que no puede ser medido porque la temporalidad trasciende todo límite. 
¡Ay! Mi límite de paciencia está ya desbordado. Entiendo, pero no comprendo. 
Ahora es la eternidad la que se me queda mirando, a lo que yo rápidamente le hago saber que existe una gran diferencia entre entender y comprender. 
- ¿Y cuál es esa diferencia? - me pregunta la eternidad desconcertada mientras Isaac Newton nos mira sin decir palabra. 
- Tanto las frases de Newton como las tuyas las entiendo pero no las comprendo - le respondo a la eternidad y luego le digo mientras Isaac Newton me escucha atentamente-  Yo percibo el significado de tus palabras aunque no las comprenda del todo. 
- O sea, que tú no puedes hacer propio lo que trato de hacerte entender, ¿verdad? - me pregunta inquieta la eternidad.
- Así es, porque comprender es tomar consciencia de algo. Descubrirlo en su sentido profundo, de integrarlo dentro de mí misma, pero no puedo entender por qué el tiempo es una imagen móvil de ti, eternidad. 
Isaac Newton quiere decir algo, pero la eternidad lo calla y para finalizar esta conversación y para que ésta no se haga eterna, ella me dice:
-  Para que no me temas, más bien piensa  que tu vida haz de vivirla como quieras porque yo, tu eternidad, existo ahora.
No, no entiendo nada. ¡Vaya!
Isaac Newton tímidamente le pregunta, luego, a la eternidad:
- ¿Será porque después no habrá tiempo para nada?
Y mientras la eternidad se despide de nosotros en voz alta dice riéndose:
- Así es, porque luego no habrá tiempo para nada. ¡Ja,ja,ja! 
No, no me gusta su respuesta. Isaac Newton está desconcertado. ¿Qué le ha pasado a la eternidad? ¿Se ha vuelto loca? Que se regrese de donde vino, pienso yo. Ya tendré en la eternidad tiempo para descansar junto con el físico inglés. Además, también para no pensar en lo que significa la eternidad. 

Pero, ¡qué lástima que me haya ahora despertado! Me gustaría saber en qué termina esta conversación, pero dormir hasta la eternidad no puedo. Por el momento, a la eternidad la interiorizo para unir mi pasado con mi futuro porque en mi presente tomo conciencia que es en nosotros, donde la eternidad se encuentra y no en otra parte. ¿Tú que crees? Y mientras te hago esta pregunta, querido lector, el tiempo se detiene en estas líneas mías para dar lugar a la eternidad.


MARiSOL 



martes, 4 de agosto de 2015

Puntos suspensivos


Todos sabemos que los puntos suspensivos son signos de puntuación; éstos son representados por tres puntos  seguidos de manera horizontal que se encuentra al nivel de la línea base de una frase. Por ejemplo: plato, cuchara, vaso, ... Estos puntos suspensivos representan, en este caso, no sólo a un interminable nombramiento de cosas referentes a la cocina, sino  que éstos adquieren el mismo valor que la palabra etcétera. 

En caso no sepas, también los puntos suspensivos expresan dudas o temor, por ejemplo: Quiero decirte algo..., ¡Ay! no sé si es bueno que lo sepas ... Que yo sepa también los puntos suspensivos nos insinúan, p.e. una mala palabra pero porque no me atrevo a pronunciarla hago uso de éstos  para hacerte saber que ya está sobreentendida: ¡Pero, qué hijo de  .....! Y continuar no quiero con más explicaciones sobre los casos del uso de los puntos suspensivos. Más bien, te quiero hacer saber algo completamente diferente ...

Berta piensa que un abismo de puntos suspensivos la separa de su pasado y presente puesto que éstos señalan, sin palabras,   la que fue y la que ahora es. Si bien los puntos suspensivos, tradicionalmente, se escribían con una separación fija y que no era tan distante como un espacio sencillo, ella piensa, más bien, que el tiempo transcurrido entre la que fue y es no es sino el espacio entre sus recuerdos ... ¿Qué hay de su gran amor? ¿No será que los puntos suspensivos la ayudan a inventar lo impronunciable? No. Más bien pienso que ella no nos quiere hacer saber de quién ella habla .... Su nombre empieza con ... ¡Ay! Al menos su recuerdo vale más que él mismo ...

Los puntos suspensivos me miran fijamente. Con Berta han hecho un pacto, conmigo no, todavía. Y es que éstos me hacen saber lo que Berta ya sabe. Y mientras los hombres viven del olvido, las mujeres vivimos de los recuerdos. Pero, ¿qué sucede cuando el amor se termina? No sé ... Entre un "te extraño" y un "te pienso" un mar de puntos suspensivos está en vilo ... pendientes en que yo no me ahogue. 

Berta sabe de lo que yo hablo ... Pero antes de terminar, yo te pregunto si unos puntos supensivos a tiempo, en caso no lo hayas malgastado, resultan más profundos que un verso bien formulado. Berta sólo sabe que mientras el amor hace pasar el tiempo, el tiempo hace pasar el amor aunque ya no haya tiempo para nada ... Pero por donde yo mire no hay ningún final perfecto. Los puntos suspensivos se compadecen de Berta y de mí y de .... ¡Ay! mas no, del impronunciable, sino de nuestros distintos puntos de vista. Así le pongo punto final  a este mini cuento antes de seguir con los puntos suspensivos ... ¿Quién sabe a dónde ellos nos llevarían? Quizás al horizonte donde estos tres puntos alienados nos esperan para relatar entre la realidad y la imaginación nuestras historias de vida entre los que fuimos y los que realmente somos ...


MARiSOL






Puntos suspensivos
de Joquín Sabina

Lo peor del amor, cuando termina,
son las habitaciones ventiladas,
el solo de pijamas con sordina,
la adrenalina en camas separadas.
 
Lo malo del después son los despojos
que embalsaman los pájaros del sueño,
los teléfonos que hablan con los ojos,
el sístole sin diástole ni dueño.

Lo más ingrato es encalar la casa,
remendar las virtudes veniales,
condenar a galeras los archivos.

 Lo atroz de la pasión es cuando pasa,
cuando, al punto final de los finales,
no le siguen dos puntos suspensivos






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lunes, 3 de agosto de 2015

Señales de amor





Anoche una voz invisible me hizo saber que en diferentes partes del mundo se veían nubes que pintaban corazones en el cielo, sobre todo, de día para que todos los pudiéramos ver. Y mientras esa voz me hacía saber que no se sabía quien nos mandaba esas señales, a lo lejos yo veía en una pantalla gigante  (instalada en una plaza) como millones de científicos no sólo hablaban unos con otros desconcertados porque no encontraban ninguna explicación lógica a lo que estaba sucediendo, sino que no se ponían de acuerdo para descifrar estas señales de amor que se dejaban ver en todos los cielos del mundo. 

Y mientras yo me preguntaba quién mandaba estas señales de amor y me cuestionaba si vida inteligente extraterrestre trataba de comunicarse con nosotros, sé que sentí una gran emoción al enterarme  que alguien daba la noticia a nivel mundial que entre las principales religiones como el Anglicanismo, Brahamamisno, Budismo, Catolicismo, Confucianismo, Protestantismo, Luteranismo, Calvinismo, Hinduismo, Judaísmo, Shintoismo, Islamismo, Taoísmo y Zoroastrismo habían desaparecido entre todas ellas sus diferencias. Por fin, las religiones dejaban de ser importantes. ¡Ah! al darme cuenta que lo único importante es el amor porque éste es la única fuerza y también la única verdad que justifican nuestras vidas, una sensación de paz me invadió. ¡Ay! cómo quería eternizarla, pero no pude ...

Quien sea que emitiera estas señales me quería hacer saber que debemos aprender a amarnos los unos a los otros más allá de todas nuestras diferencias culturales, raciales o religiosas. Estas señales de amor hablaban por  sí solas. Demás estaban las palabras. Dentro de mí algo me decía que hasta los que sólo usan las palabras para disfrazar sus pensamientos se podían quedar mudos antes estas señales de amor. Pero yo no, pues pegué un grito al despertarme de mi sueño al no querer salirme de éste. 

Demasiado hermoso para hacerlo realidad, ¿verdad? Pero aunque  la realidad sea aquello en que yo deje de creer, ésta seguirá existiendo y jamás desaparecerá aunque esta señal de amor multiplicada hasta el infinito  exista sólo en sueños ... en los míos, en los tuyos ... en la de casi todos.


MARiSOL



Una bonita canción para hacernos reflexionar ....





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viernes, 31 de julio de 2015

Los novios


Cuenta la leyenda que cada vez que hay luna llena un par de novios sale a bailar al compás de la música que las estrellas tocan mientras la luna canta canciones románticas de amor. Mas sólo aquellos que sufren o han sufrido por un amor perdido los puede ver.

Anita los acaba de ver, mas no la veo muy triste que digamos. Cuando le pregunto el motivo que ella tiene para que la tristeza no la atrape, ella me responde que ya, hace tiempo, dejó de sufrir. Si bien el sufrimiento merece respeto, el someterse a éste no es nada bueno; puede resultar hasta despreciable, ¿no crees? 

Bien,  Anita me ha  hecho ver que ella ya aprendió la lección y es la de no quejarse porque el sufrimiento, tarde  o temprano, termina por desaparecer no sólo en la oscuridad del tiempo, sino en nuestra propia oscuridad. Anita ha aprendido, con el tiempo, que si bien el dolor es invevitable, el sufrimiento es opcional. Y ella ya no quiere seguir sufriendo por Ernesto. Si bien él la dejó por otra, Anita les desea todo lo mejor. ¿Será que ella misma se quiere convencer que con él nunca hubiera sido feliz del todo?

Pero yo te pregunto mientras contemplo la luna llena: ¿es posible uno amar sin ser feliz? ¿Puede uno ser feliz sin amar? ¿O es realmente cierto que amar y ser feliz es algo no sólo fantástico, sino prodigioso? 

Los novios miran largamente a Anita. Ellos saben que el verdadero amor, es como los espíritus (como ellos), porque aunque todos hablen de éste, el verdadero amor no siempre tiene que ver con aquellas personas que tienen o han tenido el corazón partido. Es más que eso .... Por este motivo, Anita ya no sufre aunque, por momentos, extrañe a Ernesto. A ella le consuela saber que, algún día ella, no sólo conocerá al verdadero amor, sino que bailará con él, cual novios, a la luz de la luna llena hasta que la muerte los separe.


MARiSOL









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jueves, 30 de julio de 2015

El color de la vida



Margarita no va por el mundo sólo con una sonrisa las veinticuatro horas del día aunque ésta sea el mejor maquillaje que ella tenga porque la embellece no sólo por fuera, sino también por dentro. Sin embargo, Margarita sabe que hay muchísima gente a la que no le gusta sonreir por considerarlo de mal gusto porque piensan que no hay motivo alguno para hacerlo ya que lo único que tienen siempre delante de sus ojos es el color gris. 
- Es como un maldito vicio que muchos tienen para embarrarme con ese color mi alma, porque son de la opinión que la vida ha nacido triste - me dijo  Margarita mientras ella me observaba con sus inmensos ojos color gris. Luego ella continuó hablando - A mí el color gris no me desagrada, pero me gusta más cuando se le combina con otros colores como el rojo, azul, verde, amarillo, naranja o violeta por ejemplo... hasta con el negro o blanco porque ambos colores contienen la ausencia de los demás colores. Pero, no me lo tomes a mal, para mí sólo el color gris representa a las nieblas de la vida, que, por momentos, nos pueden cegar  y para no perdernos entre ellas lo mejor es pintar nuestra alma con distintos colores para protegernos de estas nieblas para poder sobrellevar la vida aunque ésta se presente, por momentos, complicada y difícil. Después de todo,  a nuestra vida la pintamos con el color que más queramos; al fin y al cabo es la que nos retrata de cuerpo y alma.
Comencé a sudar mientras yo asentía en señal que le daba la razón a Margarita. 
- ¿Cuál es tu color de la vida? - me preguntó ella con una amplia sonrisa. 
- Pues, el gris - le contesté tímidamente. ¿Qué otro color podía ser?
- Yo me quedo, más bien, con aquel color que mantiene mi corazón puro o aquel que me ayuda a tener una alegre y buena conciencia - me hizo saber Margarita y siguió hablando - Quizás así lo desee yo de todo corazón porque  la alegría es aquella que mantiene la juventud eterna de nuestro espíritu. ¡Y qué mejor! porque el camino de la juventud es aquel que nos lleva a recorrerlo toda una vida. Y si lo hacemos con una sonrisa, mejor, porque todo lo que aprendemos en la juventud, dura toda una vida. ¿No crees?
No supe qué decir. Mientras tanto Margarita siguió hablando:
- Pero, en caso, no te acuerdes como fuiste de joven, entonces, procura recuperar tu juventud, en este momento, ¿y sabes por qué? porque la juventud vive de la esperanza porque tu esperanza reaviva la mía, pero creo que viceversa es mejor. 
- ¡Ay! - le dije a mi amiga y luego le pregunté si la esperanza es un gran estimulante vital que nos ayuda a ver la vida de distintos colores para que éstos, a su vez, nos  ayuden a mantener la sonrisa y las ganas de vivir mientras no sólo ayudamos a otros, sino a nosotros mismos para aprender a ver la vida no sólo de color gris.
- Sí, así es - me respondió alegremente Margarita y luego me dijo - Ahora con tu mirada no transformes mi mundo,  ¿vale? porque yo estoy contenta con lo que yo veo y dejo ver.
Y mientras yo la envolvía en mi color gris de neblina no quise volverme espesa para no dejar que mi amiga viera el mundo sólo de color gris o perdiera de vista su camino de vida colmado de bellos colores para hacer de éste más hermoso que el mío.

MARiSOL

 
   

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sábado, 25 de julio de 2015

El fuego del amor


¿Habrá que tener miedo no de aquel fuego que se enciende rápidamente, sino de aquél que no se apaga por más que uno quiera y no pueda?  Romina sabe que Joaquín la quiere con locura, y por más, que ella lo provoque para que se desamore de ella, él persiste en seguir avivando ese fuego que lo consume por dentro, sobre todo, por sólo amarla a la distancia por distintos motivos que no puedo nombrar.

Romina, si bien no quiere jugar con fuego, la terquedad e insistencia de Joaquín la conmueven tanto que ella no puede burlarse de él. Ni puede ni quiere, ¿será porque ella sabe que la única ventaja de jugar con fuego es que uno aprende a no quemarse? 

Yo creo que Romina, más bien, con el tiempo ha llegado no sólo a entender a Joaquín aunque a ella le asalten dudas (esas nubes que habitan su cerebro, por momentos), sino a conocer, a fondo, el amor que él le profesa ... y es porque su amor hacia ella es el fuego que alimenta su propia vida (la de Joaquín). Y aunque él sea egoísta, ella no pretende arrancarle ninguna página al libro de vida de él y menos tirarlo al fuego, porque ella forma parte de esta historia de amor. 

Y aunque ellos no puedan reescribir su historia, por lo menos, queda el consuelo que la historia de cada uno de nosotros es un incesante volver a empezar. Acaso, ¿para aprender las lecciones que nos da la vida? Pues sí, pero si no las aprovechamos, el fuego del amor terminará por relatarnos la historia que hubiera podido ser y no fue. ¿Y sabes por qué? Porque, si bien la historia cuenta lo que sucedió en nuestras vidas, el fuego del amor vestido de poesía nos contará lo que debió suceder entre Joaquín y Romina, pero no sucedió por diferentes motivos.

Yo, como el fuego del amor, aconsejaría a Joaquín (y lo mismo a Romina)  que no me vean sólo  como fuego, sino también como cenizas, porque en algún momento me apagaré para vivir sólo en el aquí y ahora mientras el pasado consume sus recuerdos y ... 
- ¡Cállate! - gritó el Amor súper enojado. Deja que Joaquín siga amando a Romina, porque es lo único que él tiene para sostenerse en vida. Recuerda que ellos dos han hecho un pacto silencioso en sus sueños ante ti, ya hace tiempo, porque todo lo que todos saben de mí, es que yo soy todo lo que hay con fuego o sin él, porque no hay cosa más fuerte que el verdadero amor aunque esto signifique la renuncia a la propia comodidad personal. Y Romina sabe muy bien de lo que yo hablo. Lo mismo Joaquín.
- Tienes razón. Me disculpo ante ti y ante ellos dos - contestó avergonzado el fuego del amor para reconciliarse con el verdadero amor.

MARiSOL





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jueves, 23 de julio de 2015

La cometa



Érase una vez una niña llamada Paola que recibió una cometa de regalo poco después que su hermanita menor muriera de leucemia.  En cuanto Paola tuvo la cometa entre sus manos le pidió a sus padres de ir al parque más cercano para hacerla volar ya que corría un poco de viento. Paola, en cuanto se puso a correr y hacer volar su cometa, sonrió. Sus padres hicieron lo mismo al verla a ella tan contenta y luego se quedaron perplejos al escuchar como su hija les decía gritando:
- Mi cometa me pide volar más alto para poder hablar con Lucía. 
Sus padres al escuchar estas palabras le dijeron que soltara con cuidado más hilo del carrete para que éste no se enredara al ganar más altura. 
Es así cuando la cometa se encontraba bien alto, que parecía tocar las nubes, Paola gritó:
- ¡La cometa ya está hablando con Lucía! Seguramente que tiene un mensaje para nosotros. Después de un rato, al ella bajar su cometa lentamente con ayuda de su padre y al encontrarse ya casi a la altura de sus cabezas, su madre le preguntó a Paola sobre el contenido del mensaje. Cuando Paola le dijo no sólo a su madre, sino también a su padre que su hermanita se encontraba bien contenta en el cielo, ellos la abrazaron cuando la cometa yacía ya en el suelo esperando a ser transportada al auto.

Pues bien, hay momentos, donde la mentira no es siempre mala, sobre todo, cuando una afirmación falsa contiene una intención benevolente. Y yo que soy la cometa sé que Paola les mintió a sus padres porque quería aliviarles, de alguna manera, su inmenso dolor. Ese dolor que es la dignidad personificada ante la desgracia ocurrida porque, al fin y al cabo, es el alimento esencial del amor. Y de paso, Lucía, sin querer o a propósito, a pesar de su corta edad, quería hacerles ver a sus padres que la alegría y el dolor coexisten porque quien sabe lo que el dolor significa ya todo lo sabe hasta el más pobre de espíritu, quizás porque Dios (ese enigma que muchos no quieren nombrar por escepticismo) ha colocado el placer tan cerca del dolor que lloramos de alegría mientras dejamos volar a nuestra propia cometa... aquella que nos eleva más alto hasta en contra del viento y no a su favor porque la vida es un constante reto. Quizás porque no somos nosotros capaces de cambiar la situación en sí, pero sí somos capaces de enfrentarnos al hecho de querer cambiarnos a nosotros mismos ... con el deseo de tocar, aún con lágrimas en  los ojos, el mismo cielo como la cometa de Paola.




MARiSOL 





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sábado, 18 de julio de 2015

La belleza de la sonrisa




¿Será que la sonrisa es el idioma de los hombres inteligentes? En realidad, una sonrisa, aunque sea triste, enriquece a quien la recibe sin empobrecer a quien la ofrece. Es más, la sonrisa nos embellece no sólo por dentro, sino también por fuera. No se trata de ser hipócritas, todo lo contrario, hay que emprender nuestras tareas propuestas con una sonrisa en los labios aunque todo parezca en contra nuestra. El motor que nos mueve a seguir es aquella sonrisa que vive dentro nuestro y que grita por salir para enfrentar la vida aunque el temor quiera adueñarse de nuestros pensamientos.

La sonrisa se preocupa de borrar tristezas de nuestro camino aunque éste esté lleno de éstas. Y es que la verdadera sonrisa le hace frente a la vida sin quejas ni lamentos; y sin sentirse víctima de las circunstancias se seca las lágrimas para volver a sonreir tercamente. Una y otra vez.  Y es que la sonrisa, aunque sea triste, evita que lo malo entre en nuestras vidas. Y aunque no la podamos mantener todo el día, por lo menos, intentemos de empezar nuestros días con una sonrisa.

En estas está Cindy. Ella quiere secarse las lágrimas y volverle a sonreir a la vida a pesar que Roberto la ha dejado por otra. ¿Será porque las lágrimas son, sin lugar a dudas, la última sonrisa del amor? ¿O acaso porque las lágrimas son la sangre del  alma de Cindy? Yo no quiero que ella siga sufriendo por él. No vale la pena. Ella sabe que no debe vivir colgada de recuerdos ni aferrarse al pasado porque éste está lleno de cenizas. Más bien, Cindy debe aprender a sonreirle más seguido a la vida. No sé si me equivoque pero yo creo que si ella fuera capaz de dominarse hasta llegar a sonreir más seguido a pesar de sus dificultades o retos que le pone la vida por delante, entonces ella llegaría a poseer la sabiduría de la vida ... esa sabiduría que no nos basta sólo alcanzarla, sino saberla usar con una sonrisa, queramos o no. 

Pues bien, antes de terminar te comento, yo como el destino de Cindy, que ella dentro de pocos meses, llegará a conocer a otro hombre ... la conquistará con su sonrisa y ella volverá a creer en la belleza no sólo de su propia sonrisa, sino de la vida misma.

MARiSOL





Smile
Autor: Charlie Chaplin (1889 - 1977)
(Sir Charles Spencer Chaplin jr. fue actor cómico, director, 
escritor, compositor y guionista inglés)
 

Smile though your heart is aching
Smile even though it's breaking
When there are clouds in the sky, you'll get by
If you smile through your fear and sorrow
Smile and maybe tomorrow
You'll see the sun come shining through for you

Light up your face with gladness
Hide every trace of sadness
Although a tear may be ever so near
That's the time you must keep on trying
Smile, what's the use of crying?
You'll find that life is still worthwhile
If you just smile

That's the time you must keep on trying
Smile, what's the use of crying?
You'll find that life is still worthwhile
If you just smile



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miércoles, 15 de julio de 2015

Contando la felicidad



Érase una vez un hombre que tenía muchísimo dinero pero no era feliz del todo. Me imagino que era porque él no sabía (y hasta el día de hoy, no sabe) cómo cambiar casi toda su fortuna por una felicidad absoluta. Yo creo, más bien, que él  se ha vuelto tan esclavo (¿o será que es, más bien, avaro?) de amasar más y más dinero como Scrooge McDuck (el tío del Pato Donald, conocido como Tío Rico en español) porque es lo único que lo calma ya que la compañía de gente lo enerva. Pero, ¿por qué?  Este hombre (quien no quiere ser nombrado) desconfía hasta de su sombra. Amigos tiene, pero muy pocos,  ya que es bastante receloso con su vida privada. Sus dos mejores amigos están prohibidos de contar a otros amigos sobre él. Y es porque este señor ha tenido malas experiencias con personas que lo han buscado sólo por su dinero, sea para pedirle prestado o para disfrutar de todas las comodidades exquisitas que él les brindó en su momento sin darle a él nada a cambio; sólo compañía, pero de tipo superficial donde el "small talk" y las sonrisas vacías se broncean sobre un yate de lujo en alta mar.

Yo creo que este hombre tiene un gran problema y es que él está esperando una felicidad demasiado grande... ¿No será un obstáculo su propia felicidad para la felicidad? Yo creo que sí. Digo creo porque ya no sé qué pensar sobre él. Si bien es una sensación agradable tener mucho dinero para comprar cosas que uno desea tener, también es una sensación agradable la de tener cosas que el dinero no puede comprar como la paz interior, ese estado de felicidad, que no todos alcanzamos a poseer por perdernos quién sabe por qué camino o porque no terminamos de salir de nuestros laberintos que nosotros mismos creamos sin querer.

Sin embargo, no entiendo por qué la persona que se cree afortunada o dichosa busca mayor felicidad. Acaso, ¿es necia? Sí, porque nunca nos conformamos con poco; siempre deseamos tener más, pienso yo y luego le pregunto a este señor: 
- ¿No será mejor imaginar la felicidad a tenerla?, ¿y qué hay del dinero? no creo que Usted se conforme sólo con imaginarlo, ¿verdad? Luego le pregunto si acaso, ¿con dinero se puede comprar la felicidad?
- No - me responde este señor. Su mirada me paraliza. Y luego me dice - Pero si descubres que el dinero no te da felicidad, aun así no lo regalarías, ¿verdad? Al menos que quieras, después de haberlo contado bien, donar una parte de tu fortuna para financiar proyectos humanitarios, p.e., y así sentirte feliz. Pero yo no lo pienso hacer porque desconfío en qué manos caería mi dinero. Seguro que mucho de éste no llegaría a las manos realmente necesitadas. Como verás la felicidad no va del dinero de la mano, precisamente.
- ¡Ay! el dinero, al fin de cuentas, si bien es la la llave que nos abre todas las puertas también le hago saber que al dinero lo estimamos más de lo que realmente vale, mucho más que a la felicidad.
Este señor, después de mirarme receloso, se aleja de mí.  Pero ¿Y qué pasa con su felicidad? Acaso, ¿no le resulta importante? Creo que este señor debe aprender a saber vivir sin tanta desconfianza (y a tener mejores modales), porque la desconfianza es mucho más solitaria que la propia soledad.

Por más dinero que tenga este señor, prefiero mantenerme de lejos de él porque encuentro vergonzoso desconfiar hasta de los amigos. Y mientras él cuenta su dinero, yo cuento con buenos amigos, mi mayor fortuna, porque pienso que en la felicidad de los demás yo busco la mía propia. Y creo ya haberla encontrado.


MARiSOL







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lunes, 13 de julio de 2015

Castillos en el aire



- ¡Ningún sentido tiene que yo entre a tu jaula! - gritó uno de mis sueños, el más rebelde. Y al preguntarle por qué, me dijo que si yo lo encierro se convertiría no sólo en esclavo de mis pensamientos ... él le tiene temor a mis pensamientos porque aduce que éstos no tienen ningún tipo de contenido y ... 
- Pero, ¿por qué? - le interrumpí asombrada de sentirme rechazada. 
- Pues, porque tú estás llena de muchas contradicciones y yo no quepo en tu jaula - me contestó el sueño rebelde. Y luego me hizo saber que yo no debo aprender sólo a sentir mis pensamientos y a pensar mis sentimientos, sino que si él entra a mi jaula se volvería en una bagatela y él no podría volverse realidad.
- Pero, si yo no te tengo en mi jaula, sí que yo me quedaré vacía - le hice saber con cierta pena en mi voz. Y luego le pregunté que si yo me quedaba sin vivir sin soñar ¿dónde quedarían mis castillos en el aire?
Después de escucharme mi sueño rebelde me dijo:
- ¡Déjame volar en libertad porque sólo así yo existiré en la tierra de los sueños! Yo soy este tipo de sueño que sabe a conciencia que no podré volverme nunca en realidad, así que mejor déjame fuera de tus pensamientos para seguir volando entre tu realidad y la mía. 
Empiezo a entender. Este sueño rebelde no es malo conmigo, todo lo contrario. Él no quiere herirme, pero aunque mi sueño rebelde me diga lo que diga, yo seguiré tercamente construyendo mis castillos en el aire hasta perder la razón porque la razón terminará por tener razón.  
Mi sueño rebelde, después de mirarse largamente hacia adentro y de ver que yo me empeño en seguir viviendo en mi mundo de fantasía (no significa que yo huya a la irrealidad) porque soy creativa y osada para poder soportar mejor la vida (esa constante sorpresa que me hace saber que yo existo así construya o no castillos en el aire), se metió silenciosamente en mi jaula de pensamientos porque se dió cuenta que yo no estoy vacía de éstos aunque la vida esté llena de mucha palabrería. Por este motivo, mis castillos en el aire le dan sentido a mi vida por el mismo hecho que ésta, por momentos, carezca de sentido. 

Quizás debas tú, querido lector, encerrarme en una jaula para evitar que yo siga  soñando despierta hasta que mi vida adquiera sentido o esperar a que mis más importantes momentos de la vida vengan por sí solos aunque esperar por ellos no tenga ningún sentido.

MARiSOL




 

Castillos en el aire 
de Alberto Cortéz


Quiso volar igual que las gaviotas,
libre en el aire, por el aire libre
y los demás dijeron, "¡pobre idiota,
no sabe que volar es imposible!".

Mas él alzó sus sueños hacia el cielo
y poco a poco, fue ganando altura
y los demás, quedaron en el suelo
guardando la cordura.

Y construyó, castillos en aire
a pleno sol, con nubes de algodón,
en un lugar, adonde nunca nadie
pudo llegar usando la razón.

Y construyó ventanas fabulosas,
llenas de luz, de magia y de color
y convocó al duende de las cosas
que tiene mucho que ver con el amor.

En los demás, al verlo tan dichoso,
cundió la alarma, se dictaron normas,
"No vaya a ser que fuera contagioso..."
tratar de ser feliz de aquella forma.

La conclusión, es clara y contundente,
lo condenaron por su chifladura
a convivir de nuevo con la gente,
vestido de cordura.

Por construir castillos en el aire
a pleno sol, con nubes de algodón
en un lugar, adonde nunca nadie
pudo llegar usando la razón.

Y por abrir ventanas fabulosas,
llenas de luz, de magia y de color
y convocar al duende de las cosas
que tienen mucho que ver con el amor.

Acaba aquí la historia del idiota
que por el aire, como el aire libre,
quiso volar igual que las gaviotas...,
pero eso es imposible..., ¿o no?...






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domingo, 12 de julio de 2015

A destiempo



Como el tiempo se ha puesto en huelga, el destiempo se frota las manos mientras saca su mejor sonrisa sarcástica. La verdad que el destiempo está perdiendo su tiempo con Eliana ... Ella me ha dicho muy convencida que lo que tanto tarda en llegar es como si no hubiera llegado, o lo que es peor, es que nunca llegará. Y aunque el destiempo se empeñe en que los deseos de Eliana se cumplan contra todo pronóstico, yo me pregunto si sus deseos ya dejaron de ser vigentes porque el tiempo, como está en contra de ella,  no dejará que sus sueños se vuelvan realidad a tiempo. 

Aunque Eliana trate de escoger su propio tiempo, éste le está gastando a ella una mala pasada. Dirás que Eliana está amargada, pues, no. La vida le está enseñando a ella que la vida es una cadena de imperfecciones y con ésta hay que saber vivir y no permitir, que pase lo que pase, su corazón no deje de hacer tic tac ante el amor auténtico (y no hablo precisamente del amor eterno), puesto que la perfección de éste no es  morir por amor, sino son las pruebas de amor, sobre todo, cuando Eliana deja vivir al amor en libertad. Quizás el amor es lo que nos mueve a seguir viviendo porque ni el tiempo ni el destiempo, y menos, la distancia olvidan lo que el corazón recuerda. 

Y mientras Eliana se acuerda de Carlos, ella sabe que el tiempo en que se podría, ya ha pasado el tiempo en que se pudo. Y mientras Carlos sabe que el amor, no entre ellos dos, sino el amor en sí, no se resigna ni a vivir ni a soñar mirando sólo hacia atrás, ofreciendo lo que no se puede obtener, él sabe que nunca dejará de amar a Eliana aunque el tiempo se vuelva a poner en huelga ... a destiempo. 


MARiSOL



 


A destiempo
de Bersuit Vergabarat 
(grupo de rock argentino)

 Llegando cuando todos se retiran,
espiando cuando la acción terminó,
juntando flores que ya están marchitas,
blasfemando cuando una te salió.
Desnudándose a cuarenta bajo cero,
llorando cuando el aire se rió,
boludeando cuando hay que estar bien serio,
festejando un cumpleaños que hace tiempo ya pasó.
Haciendo cuentas junto en pleno beso,
rechazando cuando hay que hacer un gol,
bailando un twist, cuando hay que estar atento,
¡No se puede vivir asi mi corazón!
Voy yendo a contraluz,
desperdiciando mi alma a destiempo.
Siempre cargué esta cruz
desesperando en la alegria
oscureciendo fantasías,
torciendo mi destino;
Siempre a contraluz.
Durmiendo cuando la tregua termina
despertando cuando el mundo se durmió.
programando cuando al azar se libra;
ofreciendo lo que nadie quiere y nunca pidió.
Haciendo hacia la nada lo correcto,
apagando un incendio con alcohol,
corriendo cuando hay que saltar bien lejos.
¡No se puede así vivir mi corazón!
(Coro)
¿A vos que te parece, che?
A des... a des...a destiempo. A des ...
¡No se puede así vivir mi corazón!

 ¡No se puede así vivir mi corazón!





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jueves, 9 de julio de 2015

La máscara del amor



Ana está reunida conversando con Cristina, Suraya y Teresa. Las cuatro amigas están en la cafetería de un hospital. Ellas han ido a visitar a Rosa, una amiga en común. Desde hace una semana que ella lleva puesta una máscara.... Pues bien, no sé si te puedas imaginar, querido lector, a lo que me refiero. 

- Ustedes tienen que saber - dijo Ana a sus amigas - que hay diferentes tipos de máscaras como las de cartón, de papel, de barro cocido, de cera, de madera, de piel de animales, de tela, etc, etc. Se les conoce desde épocas remotas y han aparecido en distintas culturas, sobre todo, para propósitos ceremoniales, religiosos y sociales. En distintas culturas se les usa ya sea para la unión entre la divinidad, los muertos y los vivos o ya sea para bailes, danzas y teatro. Y no dejemos las máscaras de látex que son usadas, sobre todo, en el cine desde el siglo XX.
Cristina, quien es mexicana les hizo saber, a sus otras amigas, que en su país es común que en la lucha libre se usen máscaras para dar un aura de misterio a los luchadores profesionales. Suraya, de Venezuela, les contó, entre risitas nerviosas, que normalmente los criminales de su país usan máscaras, mejor dicho pasamontañas o medias de nylon para evitar su identificación cuando cometen delitos, sobretodo, al asaltar bancos o entrar a casas a robar. 
- ¡Pero, esto sucede, no sólo en tu país! - exclamó Ana - sino en casi todas partes del mundo. 
- Sí, es cierto - respondió Suraya interrumpiéndola y luego añadió que no hay que olvidar que existen otros tipos de máscaras como las de antigás, las de buzo, las de óxígeno (usadas por lo pilotos que vuelan a gran altura), y también las máscaras anestésicas y las máscaras .... Titubió. ¿Qué otros tipos de máscaras existen?
Ana tomó la palabra y dijo que no hay que olvidar que también existen máscaras deportivas como la que se usan para el esgrima o en el fútbol americano.
- ¡Ah! y las máscaras de esquí - le interumpió Cristina.
Y luego se hizo un silencio.... Todas ellas están pensando en Rosa, quien, desde que sufrió graves quemaduras en la cara al estallarle su olla a presión (mal cerrada, por cierto) hace dos meses, se encuentra hospitalizada desde entonces usando, desde hace una semana, una máscara de silicona (primero la vendaron, después le hicieron dos operaciones y ahora usa este tipo de máscara; otras dos operaciones están pendientes ya que perdió un ojo). Su cara ya no será la misma que antes .... cuando reía feliz y despreocupada al lado de sus queridas amigas.
Después de un rato de seguir conversando de otros temas, Ana, Cristina, Suraya y Teresa se alejaron de la cafetería y se dirigieron a la habitación donde se encuentra Rosa. Todas ellas saben, sin haberse puesto de acuerdo, que tienen que estar, en estos momentos difíciles por los que está atravezando Rosa, de ponerse sus respectivas máscaras para no dejar que ella vea el temor, preocupación y pena que todas llevan reflejadas en sus verdaderos rostros, no tanto por el accidente en sí, sino porque el esposo de Rosa se siente desbordado con esta situación. Él está pensando seriamente en dejarla en cuanto ella regrese a casa. Sus dos hijos ya grandes como ya no viven más en casa, harían esta situación mucho más difícil para Rosa.

Después de enterarme en la situación que se encuentra Rosa, yo creo que haría lo mismo que sus amigas. Es decir, me colocaría mi máscara imaginaria (no para ser hipócrita con ella, sino para darle la fuerza que ella necesita para seguirle sonriendo a la vida a pesar no sólo de este horrible accidente, sino que su marido la quiera abandonar porque ya no será la mujer atractiva con la que se casó). Me imagino, que tú harías lo mismo, ¿no es cierto?


MARiSOL


A propósito de máscaras, te dejo este vídeo 
de cómo hacer una máscara estilo veneciano




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miércoles, 8 de julio de 2015

La fama y el éxito

 


A la fama y al éxito se les ve tristes. ¿Qué les sucede? Por lo que alcanzo a escuchar de su conversación es que la fama se queja porque ella les trae la soledad de regalo a toda aquella persona que la requiera. Pero, ¿no es, acaso, la soledad ese instante de plenitud que uno necesita para sentirse bien con uno mismo y sentirse importante y hacer ver a los demás que uno está por encima de ellos cuando se es famoso? Pero, ¡qué raro! La fama sigue con la cabeza gacha. Todo parece indicar que ella se ha cansado de la soledad porque ésta ya no es tan hermosa como antes. ¿Será porque son sólo pocos los que no rehuyen la soledad? Entonces, ¿para que ser famoso o famosa, ser un V.I.P., salir en portadas de revistas o en los periódicos? Mmm... La fama hace trampa, creo yo. Y como ella se ha dado cuenta de esto por este motivo quiere ya no hacer ningún tipo de negocio con la soledad. ¿Lo logrará?

¿Y qué pasa con el éxito? Lo veo no sólo triste, sino tiritando de frío. Son muchos los que no quieren renunciar a él aunque éste se sienta, entre tus manos, como un pedazo de hielo. Son pocos los que a pesar del éxito suelen mantener sus amistades, porque ellos han aprendido que en la vida el verdadero éxito es estar rodeado de gente amiga, de esas personas que no están con uno sólo por conveniencia, sino porque hay verdadero cariño de por medio. Es más, hay que saber diferenciar el buen éxito del malo. El primero aprecia no sólo su propio punto de vista, sino también el de su prójimo. Mientras que el segundo nos engaña haciéndonos creer que hay que ni darle ni quitarle la razón a las cosas. Quizás ¿porque el éxito es fácil de obtener, pero es difícil uno hacerse acreedor de éste? No sé ni tampoco me importa; pero lo que si me da que pensar es que no son muchos los que tienen la fuerza de caracter para alegrarse por el éxito de una amigo o amiga sin dejar de sentir envidia. ¡Ay! es que la envidia no tiene ningún aspecto saludable porque ella se ve siempre flacuchenta y amarillenta. Y ¡ojo! aunque ella sólo nos muerda y no nos coma, lastimosamente hay personas que se dejan comer por la envidia hasta enfermarse de verdad porque el odio ha hecho nido en sus corazones. En fin, mejor, no me voy por las ramas. Dejo que la fama y el éxito sigan conversando en susurros para que yo ya no los pueda escuchar más. En algún momento me acercaré para hablar con ellos. Lo veo necesario.

Y mientras me alejo de la Fama y el Éxito, ahora yo te miro a los ojos y te pregunto si tú sabes cuál es la diferencia entre una y otro. Si bien la fama y el éxito van de la mano, la fama es el estado que toda persona alcanza cuando no sólo es conocida, sino reconocida en un ámbito mucho mayor que el mío o el tuyo. Tal vez, por este motivo muchos "famosos" quieren pasar desapercibidos y pueden llegar a sentirse enervados de sus "fans" al ser "asaltados", p.e. en el supermercado o en restaurante. Bien, ahora vayamos de la mano del éxito, por un momento. Que yo sepa, éste es un logro personal que se da en cualquier ámbito ya sea, laboral, familiar o empresarial. Más no necesito hablar de él, ya que he hablado bastante sobre él.

Finalmente, te preguntarás quien soy yo ... Pus bien me presento ante ti: soy el Triunfo. Soy ese concepto más profundo que la fama y el éxito, porque me baso, para tu conocimiento, totalmente en la felicidad compartida. Así que si me necesitas de manera desinteresada, acudiré a tu lado para hacerte superar los límites marcados por la sociedad, en la que te encuentras, o por aquellas determinadas personas que te quieren impedir lograr y alcanzar tu meta: SER FELIZ.  


MARiSOL



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martes, 7 de julio de 2015

En reversa



La guagua es para mí un bebé, pero para Estela es un ómnibus. Pues bien, en esta guagua no vamos para adelante, sino para atrás porque ésta va en reversa porque quiere hacernos ver la vida que hemos llevado hasta ahora. ¿Es condenable? No. Siempre es bueno hacer un repaso de la vida que hemos llevado hasta ahora aunque exista gente que no le guste mirar hacia atrás. 

Yo no miro hacia atrás para quedarme colgada sólo de mi pasado, sino para comprender a la que fuí y a la que ahora soy. ¿No es fascinante saber que uno cambia con el paso del tiempo? Unos siguen siendo los mismos por temor al cambio. Otros se renuevan, se reinventan hasta dar con la imagen que quieren tener de sí mismos o simplemente, quieren ser sin hacerse tantas preguntas.

En estas está Estela. Ella está dispuesta a subir a esta guagua para hacer un repaso de su vida. Temor no quiere sentir; sólo quiere verse entre el antes y el después. Aunque yo creo que la vida no está marcada por un  pasado y un presente, menos de un futuro. La verdadera vida no cuenta con ningún tiempo. Es subjetivo lo que sentimos. No vamos ni para adelante ni para atrás; simplemente vamos moviéndonos en círculo hasta que un buen salimos de circulación. ¡Cuánta redundancia!, ¿verdad? Y mientras el futuro se deja ver sobre el horizonte de nuestras vidas, nuestra guagua sigue rodando sea hacia atrás o ¿hacia adelante? ¡Qué más da!

Como mi intención no es contradecir a Estela, me subo con ella en esta guagua. Y mientras retrocedemos  en el tiempo, yo le sonrío a la vida sin saber qué es lo que ella tiene entre sus manos mientras Estela mi indica el camino, quiera o no, con el timón entre sus manos. Dejo que ella haga lo que quiera, porque para mí la guagua es sólo un bebé y así me ahorro pensar en reversa.

 MARiSOL





La guagua
Juan Luis Guerra
Tú me prometiste una guaracha,
Para yo animar mi fiesta
Y me prometiste una maraca, oye,
De un iguano y fruta seca vaya usté a vé
Coro: ¿Donde está la fiesta, la guaracha?
¿Dónde está la fruta seca?
Coro: ¿A dónde va el ordeño de la vaca?
Al bidón de las promesas, tira la palanca y endereza
Coro: Que la guagua va en reveresa
Oye, la guagua va en reversa
Coro: Que la guagua va en reveresa
Tráeme la maraca y dáme fiesta
Coro: Que la guagua va en reveresa
Oye, la guagua va en reversa
Coro: Es que la guagua va

Tu me prometiste un té de tilo, para yo dormir mi siesta
Y me prometiste un cariñito, oye,
Para yo alegrar mi orquesta vaya usted a ver
Coro: ¿Dónde está la siesta, el té de tilo?
La bollita de la orquesta
Coro: ¿A dónde va el ordeño de la vaca?
Pues al bidón de las promesas
Tira la palanca y endereza
Coro: Que la guagua va en reveresa
Oye, la guagua va en reversa
Coro: Que la guagua va en reveresa
Tráeme un cariñito de la orquesta
Coro: Que la guagua va en reveresa
Mira la guagua va en reversa
Coro: Es que la guagua va

Tú me decías que era chévere la guagua
Con un timón hidráulico y motor de biela
Así que tira la palanca y pon un cambio
Y te aseguro, la guagua sienta, con la primera
Coro: Oh Oh
Con la tercera
Coro: Oh Oh
Échale líquido de freno a esa hechicera
Y ya verás como la guagua se endereza
Buena guagua va en reversa

Coro: Que la guagua va en reveresa
Coro: Que la guagua va en reveresa
La palanca y endereza
Coro: Que la guagua va en reveresa
Oye, la guagua va en reversa
Coro: Que la guagua va en reveresa
Queda mucha pista dobla y frena
Coro: Que la guagua va en reveresa
Mira la guagua va en reversa
Coro: Es que la guagua va
Coro: Es que la guagua va
Se va la guagua
Coro: Pero la guagua va
Coro: Es que la guagua va
O-oye
Coro: Pero la guagua va