lunes, 24 de octubre de 2016

La lucha del Avatar


 

En el idioma español sabemos que la palabra Avatar significa vicisitud. Pero, ¿sabías que esta palabra tiene un término hindú, el cual se refiere a la encarnación terrestre de un dios? Pues bien, Avatar también se usa en internet como en otras tecnologías modernas de comunicación. Es una representación gráfica, generalmente humana, que se asocia a un usuario para su identificación. Los avatares pueden ser dibujos tridimensionales, fotografías o dibujos artísticos.  

Pues bien, tengo un amigo al que no le gusta dar a conocer su verdadero nombre en internet, y por este motivo él usa un Avatar,  sobre todo, en foros de discusión. Mi amigo está preocupado porque su Avatar, llamado Sunil,  quiere salirse del internet a toda costa. Sunil desea conocer el mundo real y lucha por su independencia desde hace ya tiempo. Hay momentos donde no importando si es de noche o de día él da fuertes golpes sobre la pantalla del ordenador y le pide a gritos, a mi amigo, salir del mundo cibernético. 

Todos nosotros sabemos que éste es un mundo donde si bien uno puede tener acceso a diferentes fuentes de información y aprender más cosas y donde uno se puede divertir también, este mundo cibernético también puede estar lleno no solamente de contenido sangriento, siniestro o macabro, sino también de muchas feas mentiras para engañar a gente inocente no importando su edad, raza o sexo. 

Por este motivo y otros más, Sunil quiere ser un hombre de carne y hueso y no sólo un Avatar usado por mi amigo, quien como ya dije, no le gusta dar a conocer su verdadera identidad. ¡Ay! Sunil me da lástima porque, aparentemente, no hay manera que él pueda realmente escaparse del mundo cibernético. Atrapado está en éste. Y no puede creer cuando mi amigo le dice que el mundo real no es mucho mejor que el cibernético. En el fondo, habitan en ambos mundos, los mismos valores: buenos y malos.

Lo que más pena me da es que mi amigo me ha dicho que piensa hacerlo desaparecer a Sunil y buscarse un nuevo Avatar. Lo llamará "Raj", que en sánscrito significa "rey o príncipe". Y la figura ya la encontró en internet, es la cara de un rey imaginario; es una pintura.

- Me gusta más el nombre de Sunil - le dije - porque significa en sánscrito "azul". Es mi color favorito. ¡Ay, no te cambies de nombre!

Al escuchar mis palabras, Sunil comenzó a dar fuertes golpes en la pantalla. Pero como la decisión ya la había tomado mi amigo, pues, en un dos por tres, cambió de nombre y de Avatar y luego después, apagó la computadora para no escuchar más los gritos de Sunil.  La lucha del Avatar había terminado ... Esto es lo que yo creía. 

Hace unos pocos días atrás, Sunil, se metió cual virus en mi computadora. Me ha dicho que si yo no lo libero del mundo cibernético, me destruirá todos mis escritos, fotos y documentos que tengo almacenados en mi computadora. ¿Qué hago? Mi amigo perdió todo lo que tenía almacenado en su computadora. Sunil resultó ser más peligroso  de lo que yo me imaginaba.

Como mi amigo y yo somos expertos en el ámbito de la programación de computadoras y celulares, Sunil nos ha pedido que inventemos un aparato tecnológico que sirva de puerta entre el mundo cibernético y el real para dejarlo salir. Pero antes de dar ese paso tenemos que asegurarnos que las intenciones que él tiene son buenas. Por el momento, difícil de comprobar porque no sabemos si Sunil habla por sí solo o hay otros más Avatares detrás de él. 

Yo diría que la lucha de este Avatar recién empieza. ¿Habrán otros igual que él que quieran salir del mundo cibernético a toda costa? ¿Qué es lo que realmente quieren? Pues este mundo ya está de cabeza ... Acaso, ¿ quieren poner orden o crear más caos del que ya existe?  

MARISOL



"Avatar" también es el nombre de una película estadounidense.




miércoles, 19 de octubre de 2016

El castillo de Callaghan





Se sabe que en las zonas rurales de Inglaterra existen un promedio de 1400 castillos....algunos de ellos están embrujados como p.e. el castillo de 'Chillinghan'-construído en el siglo XIII- situado en Northumberland, al norte del país, cerca a la frontera con Escocia. Se dice que este castillo es el más embrujado de todos porque en éste habitan muchos fantasmas; uno de los más famosos es el llamado "Muchacho triste" porque sus gritos de agonía se escuchan a través de un pasaje interior del castillo.  Luego, está el castillo de 'Old Wardour' construído en el siglo XIV en Wiltshire, al sudoeste del país, conocido como el más romántico de Inglaterra. Pero, acaso ¿es romántico porque el fantasma de Lady Blanche Arundell camina cada atardecer desde el castillo hasta el lago? Podría ser... Lo único que sé es que en el siglo XVII durante la Guerra Civil inglesa ella fué ejecutada. Y esta imagen de romántica no tiene nada. 

Ahora bien... en este cuento mío escribo sobre un castillo  que se encuentra en Cumbria, en la zona noroeste de Inglaterra. Para tu información... Cumbria limita con los condados de Northumberland, Durham, North Yorkshire, Lanchshire y las zonas administrativas escocesas de Dumfries and Roxbourgh, Ettick y Lauderdale. Cumbria no sólo se destaca por contar con 16 lagos, sino también por contar con las montañas más altas de Inglaterra y por sus espectaculares puestas de sol. Una zona ideal para vigorizar los sentidos, relajarse y descansar del mundanal ruido.

Es así como el personaje principal de mi cuento, el multimillonario norteamericano George Callaghan -con ascendientes escoceces- se compró a finales del 2012 un castillo del siglo XVIII construído en un islote sobre un inmenso lago. Uno de los motivos por los cuales él se compró este castillo era porque sólo de día se puede llegar a éste al atravezar un largo muelle que está conectado a tierra firme, porque de noche no se puede... Es parte del embrujo que envuelve a este castillo inglés.

Pero, vayamos por partes... ¿por qué sólo se puede llegar de día al castillo? Se dice que porque cuando las aguas del lago suben -a medida que oscurece- cubren  el muelle  aislando al islote y al castillo, por completo, de tierra firme.  Cuando se enteró George Callaghan de este detalle -y de otro más- decidió comprar el castillo. No sólo lo hizo remodelar y sanear (recién a principios de octubre del 2014  estuvo listo), sino que compró muebles finos en varias tiendas de antigüedades europeas.  ¡Ah! y compró también un piano de cola aunque él no supiera tocarlo. Ahora bien, el día de la inauguración -a finales de noviembre de ese año - rebautizó al castillo con el nombre de 'Callaghan´s Castle' en lugar de llevar el antiguo nombre 'Collinwood´s Castle'.

Nuestro multimillonario norteamericano hubiera podido hacer traer a todos sus amigos de Nueva York -donde él tiene un penthouse- y de otras ciudades norteamericanas y europeas, si hubiera querido, pero sólo invitó a un delicioso brunch -amenizado por un  grupo de jazz traído especialmente para esta ocasión de su país- a los obreros ingleses -que habían tomado parte en la renovación de su castillo- junto con sus familias, a los decoradores y a las autoridades locales más cercanas a su castillo. Si bien George Callaghan no contaba ni con hijos ni con familia alguna, contaba con muchísimo dinero  -producto de su empresa inmobiliaria, en Nueva York, de su empresa de telecomunicaciones  en California y otra de petróleo en Dallas- como para montar esa bonita y exclusiva fiesta de inauguración en su nueva propiedad en el extranjero.

Bien, cuando George Callaghan se enteró que el castillo no sólo se encontraba deshabitado desde hacía muchos años, sino que nadie lo había querido ni alquilar ni comprar desde que dentro de éste ocurriera un crimen pasional, a principios del siglo XX, lloró... casi agradecido. El destino quiso que él llegara a comprar ese castillo. Y como no habían herederos que reclamaran el inmueble, mejor aún.

Se cuenta que Lady Mary Collinwood murió asesinada una noche de luna llena por su esposo, Lord George Collinwood,  cuando la pilló "inflagranti" con Thomas, el jardinero del castillo. Se dice que en noches de luna llena si uno se para al otro lado del muelle se puede ver -con largavistas- a Lady Mary, vestida toda de blanco, sentada a un piano de cola  tocando canciones tristes de amor.

Sé -por fuentes fidedignas- que al multimillonario norteamericano George Callaghan es el único que sabe convivir con el fantasma de Lady Mary Collinwood... Pero como su cocinera, jardinero, chófer y dos señoras de la limpieza no soportan la presencia de ningún fantasma, ellos viven, más bien, en una casa que queda cerca al muelle. Llegada la noche prefieren estar fuera del castillo.

George Callaghan no le teme al fantasma de Lady Mary Collinwood; todo lo contrario... será porque su esposa inglesa, Nancy, también fué asesinada, pero hace cuatro años atrás. En el verano del 2012 cuando se encontraba ella de vacaciones en Miami después de haber dado un recital de piano en Nueva York. La policía dijo que el asesino de su esposa había sido Charles, su chófer y amante porque se le encontró muerto al lado de la señora Collinwood. Se piensa que fue un crimen pasional ya que Charles, desesperado por el crimen cometido por él mismo, se había suicidado tirándose un disparo a la cabeza. Pero las malas lenguas dicen que el verdadero asesino fue el multimillonario George Callaghan ya que el se encontraba también en Miami. Según él, por motivos de trabajo. Bien, este caso fue cerrado rápidamente. ¡Quién sabe si George Callaghan compró a policías, jueces y abogados para afirmar su inocencia ante la prensa, porque teniendo mucho dinero todo es posible! 

Yo como su guardaespaldas, callo. En todo caso, sé, querido lector, que mi jefe o patrón, cuando se encuentra agotado se toma unos días de descanso y llega -de donde sea- a aislarse a su castillo, a su refugio sagrado,  para olvidar sus tantas horas invertidas de trabajo y para convivir mejor no sólo con sus horas de insomnio que lo acompañan desde hace cuatro años, sino para convivir también en armonía con el fantasma de Lady Mary Collinwood porque ella, al piano, es la única que  puede tranquilizar la (mala) conciencia del señor Callaghan.


Marisol

domingo, 16 de octubre de 2016

El silencio de la eternidad




- ¡Cambio el silencio de la eternidad por el ruido de la vida! - dijo gritando un vendedor de sueños mientras yo pasaba cerca de él dentro de un mercado, donde yo me encontraba haciendo la compra de la semana. Al yo escuchar lo que el vendedor decía y repetía una y otra vez, pensé que yo deseaba todo lo contrario para mí, quizás porque yo tengo una eternidad reclusa en mi alma. Y es que el silencio de la eternidad es el que me ayuda a tratar de encontrar la esencia de mi alma a través de mi espacio de tiempo porque el tiempo, si yo no me equivoco, forma parte también del silencio de la eternidad. Y es que el tiempo, tan silencioso o más que la eternidad, nos observa de atrás para adelante y viceversa.   ¿Será, acaso, porque el Tiempo es la imagen en movimiento de la eternidad como dice Platón? En todo caso, una imagen silenciosa, que no habla, que sólo nos observa mientras nosotros hacemos nuestros deberes mal que bien mientras vamos moviéndonos en una sola dirección ... hacia la eternidad, porque allí es donde dejaremos de trabajar. Creo que comienzo a entender al vendedor de sueños, pero ante mis dudas me acerco a él.
-  ¿Me puede Usted explicar por qué prefiere el ruido de la vida antes que al silencio de la eternidad?
- Pues, porque no me gusta verme por dentro, - me respondió el vendedor de sueños - y además, porque el silencio de la eternidad se mueve a través de un camino misterioso que nos lleva hacia nuestro mundo interior ... allí donde se juntan nuestro presente, pasado y futuro. Y, la verdad que, mi mundo interior no me gusta para nada porque yo no soy una persona buena. Nunca lo he sido, ni nunca lo seré.
- Y entonces, ¿cómo puede Usted vender sueños? - le pregunté desconcertada.
- Porque no importa de qué manos sean vendidos los sueños - me respondió tajante el vendedor - Para ti lo que cuenta es que tus sueños yo los haga realidad, ¿verdad? ¿Quieres uno? ¿Qué sueño deseas? Pero, ¡primero me pagas! Yo no los regalo.
Su respuesta fué tan dura que me sonó como a un ruido de algo pesado que caía ante mis ojos. En ese momento entendí que el silencio de la eternidad se detenía ante mi mundo interior para hacerme saber que yo no tengo necesidad de comprarle sueños a ese vendedor ni a nadie porque yo soy una soñadora práctica que va por la vida sin hacer mucho ruido, porque dentro de mi alma dejo vivir en paz no sólo al silencio de la eternidad, sino a ti, tambén, querido lector. 

MARISOL






Imagen sacada de Bing


sábado, 1 de octubre de 2016

¡Ay, Pinocho!


No voy a contar la historia, ya conocida, de la marioneta de madera, llamada Pinocho, que fue tallada por el carpintero Geppetto y luego cobró vida y se convirtió en un niño de carne y hueso. Ni tampoco voy a contar de sus aventuras ni a hablar de la relación de padre e hijo que tuvieron ni de las lecciones aprendidas por Pinocho para dejar de ser mentiroso.

Ante todo, analicemos la palabra "mentira". ¿Qué significa?  Según los diccionarios, la mentira es una declaración realizada por alguien que cree o sospecha que es falsa en todo o en parte, esperando que los oyentes le crean, de forma que se oculte la realidad en forma parcial o total. Pues bien, una mentira puede ser desde una falsedad genuina, una verdad selectiva hasta exagerar una verdad, sobre todo, si la intención es engañar o causar una acción en contra de los intereses del oyente. 

"A propo" mentiras, no hay que olvidar que a Pinocho le crecía la nariz cada vez que mentía, ¿lo recuerdas? Te imaginas, ¿qué sucedería si por cada mentira dicha nos creciera la nariz? ¡Ay! Tendríamos que ir al cirujano plástico miles de veces, en el transcurso de nuestras vidas, para que nos la operaran. 

Y mientras me imaginaba que pasaría con mi nariz, puesto que ésta oculta muchas mentiras, Pinocho, no como marioneta, sino como niño, salió, repentinamente y sin aviso, del cuento "Las aventuras de Pinocho" (escrito por el autor florentino Carlo Collodi, alias Carlo Lorenzini, 1826 - 1890), que tengo en un estante de libros en mi biblioteca, para hacerme una pregunta que me asustó:
- Te has puesto a pensar, ¿qué pasaría si por cada mentira tuya te creciera la nariz pero no tuvieras dinero para ir al cirujano plástico para que te la achicara?

- ¡Ay, Dios! - grité y continué hablando agitadamente - La  imagen la encuentro tan grotesca porque me vería mirando hacia el suelo sin poder levantar la cabeza por el peso de mentiras llevadas a cuestas sobre mi nariz.

- ¿Podrías imaginarte vivir así?  - me preguntó Pinocho y luego me dijo que si yo seguía mintiendo (a mis padres, amigos, colegas de trabajo y un largo etcétera de personas conocidas como desconocidas) terminaría por deformar mi cuerpo ya que mi nariz no sólo me haría caminar muy encorvada, sino que yo terminaría usando mi nariz como un bastón.  

- ¡Qué difícil sería vivir así! - exclamé. 

- Mira, amiga - me dijo serio Pinocho - la mayoría de las personas como tú mienten ya sea por agradar, por no herir, por cobardía al no querer dar explicaciones largas, también mienten por vergüenza, o porque cegados por un optimismo irracional, les resulta placentero mentir. 

- ¡Ayúdame, Pinocho a no mentir más! - le supliqué de manera muy sincera.

Pinocho, después de escucharme, me hizo saber que quién le había ayudado a no mentir más fué su "alter ego" Pepe Grillo. Y luego de decir ésto, Pepe Grillo, como buena conciencia, salió también del cuento (ya mencionado) y me dijo que con las mentiras blancas se podían hacer una excepción. Pinocho también estaba de acuerdo. Yo suspiré aliviada. Luego ambos me dijeron que hay que aprender, algunas veces, a ser valiente al decir la verdad porque mentir es de cobardes.

Y mientras yo los escuchaba a ambos hablar, me toqué la nariz mientras Pepe Grillo y Pinocho se complacían en ver que ésta no me la harían crecer porque yo me había propuesto en decir la verdad ahora y siempre. 

Y tú, querido lector,  ¿qué papel juegan las mentiras en tu vida?


MARiSOL



Dejo este simpático vídeo con buen ritmo cubano. 
"Gente de Zona" canta "Pinocho"





Imagen sacada de Bing