domingo, 29 de noviembre de 2015

Apariencias


Mientras las apariencias me entregan, de bienvenida, sidra en una copa de champán y me sonríen amablemente, yo me pregunto si seré capaz de ser la que no soy. En esta fiesta no sólo han regalado máscaras, a la entrada, a aquellos invitados, como yo, que no hemos venido disfrazados, puesto que todos tenemos roles a jugar. Bien, todos queremos vivir esta noche de apariencias para ocultar no sólo nuestras verdaderas identidades, sino también para olvidarnos de la verdadera realidad del mundo en la que nos toca vivir.

Entre falsedades y engaños quiero vivir esta noche aunque tú no estés de acuerdo, querido lector. Pues sí, ésta es la cara que quiero mostrar, mejor dicho, máscara, porque no encontré ningún disfraz que me gustara. Para tu información muchos invitados están súper bien disfrazados y otros pocos, como yo, tenemos máscaras puestas ya que las apariencias, como dueñas de la fiesta, las han hecho repartir entre todos los que vinimos sin disfraz (como ya te comenté).

Pues bien, entre estos invitados hay una que se niega a ponerse máscara: es la incertidumbre. Como ella nos exponía a todos a encontrarnos en una posición incómoda entre cuatro guardaespaldas la sacaron de la fiesta mientras ella gritaba amenazante:
- ¡Cobardes! disfruten esta noche, pero recuerden que vivir de apariencias no sirve de nada. Yo soy más fuerte que todos ustedes pues soy la única que puedo manejar la realidad del mundo a mi antojo.

Y mientras un alivio se hizo presente entre todos los invitados al ver que la incertidumbre ya no se encontraba entre todos nosotros, nos dejamos llevar al ritmo de la música de la orquesta contratada por las apariencias. Y es que todos queremos parecernos a lo que no somos, dejando de lado nuestras verdaderas identidades. ¡Ay! unos quieren parecerse a árabes millonarios, los otros quieren aparentar ser muy inteligentes como Einstein, otros juegan a imitar a actores de cine o a otras personalidades del mundo de la farándula, del ambiente político, filosófico, musical, literario, etc, etc... hasta algunos juegan a ser Batman o Superman. Esta fiesta brilla por sus magníficos disfraces aunque algunos se repitan.

¿Y yo qué pretendo ser esta noche? Sólo quiero aparentar ser feliz. Quizás porque me gustaría encontrar en la felicidad de los demás invitados mi propia felicidad. Las apariencias al darse cuenta de lo que yo pienso (ellas son los únicas que son capaces de leerles los pensamientos a sus invitados y saben bien quién es quién), me llevaron a una esquina y amablemente me dijeron:
- No aparentes ser feliz esta noche, sino simplemente sé feliz, porque la felicidad es mejor imaginarla que tenerla.

Al preguntarles el motivo de esta forma de pensar, las apariencias me contestaron a dúo:
- Pues, nunca podrás ser siempre completamente feliz ya que tú no estás dispuesta a mantenerte ignorante ante la verdad del mundo... aquella que es capaz de causarnos mucho dolor o impotencia. Por esta razón, nuestro deseo es que disfrutes, unas horas, de nuestra hospitalidad para que te olvides de tus preocupaciones, frustaciones o sueños rotos ante la realidad del mundo en que nos toca vivir actualmente.

Después de escuchar hablar a las apariencias, entré rápidamente al inmenso salón, con mi máscara ya puesta, donde cientos de invitados se encontraban reunidos charlando, comiendo y bailando con el mismo propósito que yo... de eclipsar (más no extinguir) por una noche no sólo nuestras propias realidades, sino de las del mundo entero.

MARiSOL




Y aquí te dejo este vídeo que te pide 
no dejarte llevarte sólo  por las apariencias
 
 Imagen sacada de Bing

miércoles, 25 de noviembre de 2015

La bondad de Raquelita

 

Si bien Raquelita sabe que los cuentos de hadas son historias ficticias donde predominan hadas, duendes, elfos, brujas, sirenas, gigantes, gnomos y un sin fín más de personajes, ella ha decidido, desde hace pocos días, de inventarse un personaje: Aurora, un hada diminuta pero con grandes poderes que la puede proteger de todo mal. Sólo Raquelita la puede ver y no le importa que la tilden de loca o que sus amiguitos del colegio y vecindario se rían de ella. Su hada madrina la acompaña a todas partes que va. Raquelita sabe por qué necesita de Aurora.

Un día una vecina, de nombre Norma, al ver a Raquelita hablando con su hada imaginaria le preguntó de manera irónica:
- Díme, ¿tu hada es caprichosa o traviesa?
Raquelita se la quedó mirando y le respondió:
- Ni lo uno ni lo otro. Mi hada es sólo buena. Nada más. Ella lo que más desea es que exista bondad donde no hay conocimiento de ella. Mi hada Aurora está empeñada que la bondad desarme a los seres humanos porque lo que yo leo en los periódicos no me gusta nada. Y luego le dijo a continuación a su vecina - Me da la impresión que tú, Norma, no eres realmente feliz porque no sabes hacer el bien. ¿No es cierto?
Norma atónita le contestó a modo de pregunta:
- ¿Acaso me quieres decir que si yo buscara el bien en mis semejantes, podría yo encontrar el mío propio? Si bien su pregunta no dejaba de tener un tono burlón, en el fondo, tenía temor que Raquelita tuviera razón.
- ¡Ay! no se puede ser bueno sólo a medias - le respondió Raquelita. Aurora se encontraba a su lado respaldando cada palabra suya. Por esta razón, Raquelita necesita actualmente de una aliada que la entienda como Aurora porque los defectos del mundo son intolerables. Duelen. No existe ningún remedio para curarlos. Ni siquiera haciendo magia ... ese puente que te permite ir del mundo visible al invisible.

Raquelita aferrándose a su "alter ego", su hada Aurora, le hizo saber a su vecina que ella puede obligarse a hacer el bien aunque realmente no lo sienta. Entonces, ¿puede Norma obligarse a hacer el bien a pesar de lo que ella realmente sienta? ¡Sí, si es posible! Allí radica la magia de la bondad. Ésto es lo que Raquelita y Aurora nos quieren realmente decir.

¡Ay! es que casi todos, en el fondo, tenemos una inclinación natural a hacer el bien! Y digo "casi todos" porque esos pocos que se decantan más por el odio, no saben que manteniendo una actitud amable y generosa se vive mejor aunque todo o nada hable en contra nuestro.

Me pregunto, si tú, querido lector, tienes esa inclinación natural a hacer el bien. Hasta ahora no te he dicho que yo soy Raquelita y tú podrías ser Aurora, si así lo deseas. Prefiero pensar que tú, querido lector, prefieres mantener una actitud amable y generosa hacia los demás porque tienes la capacidad de sentir lo que otros sienten. En esa empatía radica la bondad al menos que prefieras ser desconfiado, rencoroso, insensible y te identifiques más con Norma. Espero que así no sea, porque la bondad, para tu información es, aunque te parezca mentira, es la mejor muestra de poderío que existe en el mundo entero.

No seas bueno sólo contigo mismo, sé con todos bueno (hasta con tus enemigos) porque si no, no valemos para nada por más hada que deseemos tener a nuestro lado como aliada. Al final, recuerda que tú eres tan bueno como lo mejor que hayas hecho en tu vida o lo que quieras hacer de ella. Hacer el bien para que te lo agradezcan no es lo que cuenta porque nos hace ser codiciosos y no caritativos. Y es que la caridad, bien entendida, igual que la bondad empieza con uno mismo para hacer de este mundo un mundo mejor aunque en esta idea necesite ser apoyada con un hada como Aurora porque la realidad me duele más que mi fantasía aunque prefiera que fuera al revés porque la bondad no hay que buscarla fuera de nosotros, sino dentro de nuestro corazón.


MARiSOL





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viernes, 20 de noviembre de 2015

En busca de normalidad

 

Mientras me encuentro en una cafetería de mi barrio tomándome un café,  me atrevo a hacerle la siguiente pregunta a la Normalidad:
- ¿Qué sería del mundo si a todos los seres humanos se nos examinara la personalidad, se nos sometiera a cada uno de nosotros a distintas pruebas y a todas las situaciones inimaginables de la vida para evaluar nuestras reacciones y todos fuéramos sinceros con nosotros mismos y con todos los demás?
- Pues, seguramente no estarían más en condiciones ustedes, los seres humanos, de establecer los límites de la normalidad, ¿no crees? - me contesta de manera tajante la Normalidad.
Después de sorber un poco de mi café le dije entre suspiros:
- ¡Ya no sé qué pensar! El mundo se encuentra en ruinas desde siempre, ¿o me equivoco?
- Mira, cariño, aunque te resulte duro simular una normalidad inexistente, esa normalidad que no sé si todos sean capaces de redefinir, ya que otros realmente no pueden por distintos motivos,  te reto a seguir viviendo aun ante esa expresión impenetrable de horror que está sacudiendo no sólo al mundo occidental. 
- Pero, ¿qué puedo hacer para no ahogarme ante tantas noticias teñidas de crueldad e inseguridad? - le pregunto en un hilo de voz.
-  Mantente serena aunque los periódicos sigan vomitando noticias espantosas. Pero, serena no quiere decir indiferente, ¡ojo! - me hace saber la normalidad y luego continúa hablando - Sigue haciendo tu vida, haz el bien y procura vivir en paz contigo misma y con los que te rodean. Ayuda en lo que puedas. No pienses en lo que te podría pasar. Seguridad no hay en ninguna parte aunque esto te resulte un extraño consuelo.
Luego de haber bebido mi café llamé al camarero. Y él después de cobrarme mi café me miró de manera burlona por haberme encontrado hablando sola. Pero no me importa que él crea que yo estoy loca, lo que sí me importa es que en nombre de la locura se cometan atrocidades en todas partes del mundo. Y mientras dejo la cafetería me pregunto si las guerras y actos terroristas se han convertido, hoy en día, en el estado normal del ser humano. Odio la barbarie. Una voz interna me obliga a mantenerme serena mientras salgo en busca de la normalidad porque lo sucedido en la cafetería no fué porque ella hablara de mí, sino a través de mí.
MARiSOL

 

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jueves, 19 de noviembre de 2015

La conciencia


 


"Cuando la culpa abruma la conciencia resulta una gran imprudencia no cumplir con las promesas hechas, ¿verdad?"

- Ay! mi conciencia me está retando nuevamente - se dijo así misma Helena. ¿Por qué yo no puede ser como muchas otras personas, fría y egoísta?  
Pues bien, la conciencia de Helena está atenta a cada pensamiento, a cada palabra suya. Si bien Helena no quiere tener una conciencia intranquila, está indecisa ... la blusa de seda le queda pintada, pero es muy cara para ella. En este momento, tendría la posibilidad de robársela, podría metérsela a la cartera ya que nadie se encuentra en la boutique (ella acaba de abrir la tienda ya que trabaja allí como vendedora. La dueña llega recién en media hora y la otra vendedora está enferma).

Al darse cuenta la conciencia lo que está pensando Helena le preguntó  que dónde está su honor. Helena se muerde los labios. Es verdad, mientras el honor es la conciencia externa, la conciencia es el honor interno. ¿O es al revés? Sea lo que sea a Helena le pican las manos... ¡la blusa de seda es tan bonita! Y por más rebaja del 30% que le haga la dueña no baja de 200€. 

La conciencia de Helena no sólo le está llamando la atención, sino que es más que eso ... la está ayudando no sólo a que se descubra a sí misma, sino a que ella misma sea capaz de denunciarse y de acusarse a sí misma. Quiere evitar que Helena cometa un gran error. Y mientras Helena tiene la blusa entre sus manos, y está casi por meterla en su cartera, su conciencia le gritó:
- ¡No lo hagas! Te aseguro que si no robas, te sentirás mejor. ¡Créeme!  
- ¡Pero si nadie me ve! - le hizo saber Helena en tono enojado.
- ¡No es cierto! - le refutó su conciencia. Yo como tu voz interior te prohibo que robes la blusa. Recuerda que yo sirvo no sólo de juez o fiscal, sino también de testigo ante ti.   ¿Acaso no tienes moral?  
- Hmmm.... - más no dijo Helena.
Su conciencia se apresuró a decirle que si bien con la moral se corrigen los errores, sobre todo, de nuestros instintos, es con el amor que se logran corregir los errores de nuestra moral.
Helena sabe que su conciencia tiene razón. Al fin y al cabo, la moral es el resultado de aceptar la verdad. Su conciencia la ha ayudado a que no sólo ponga la blusa en su lugar, sino a no hacerse prisionera de una mala conciencia. 

Al final, nuestra conciencia solamente puede existir de una sola manera, y es la de tener nosotros conciencia de que ésta sí existe ya que nuestra conciencia es nuestro mejor libro de moral ya que nos ayuda no sólo a conocernos a nosotros mismos, sino a saber diferenciar el bien y el mal de nuestras acciones.  ¿Y sabes por qué? porque yo quiero creer que la conciencia es, al fin y al cabo, la presencia de Dios en el ser humano. Y mientras digo esto, la conciencia de Helena me sonríe aunque otros se rían o se burlen de ella.


MARiSOL


A propo " conciencia" dejo una bonita salsa con su letra




Conciencia
Gilberto Santa Rosa




Ella tiene la magia de un instante de amor
y su mirada un toque de misterio.
Cuando ella llega siempre, suelo perder el control
no vuelvo a ser el mismo si la beso
La conciencia me dice que la debo olvidar
y el corazón me dice que no puedo.
La conciencia me frena, cuando la voy a querer y
el corazón me empuja hasta el infierno
al abismo dulce y tierno de sus besos.

CORO:
Cuando se aferra un querer al corazón
y la conciencia no tiene la razón
no valen los consejos.
Cuando se prueba del fruto del querer,
cuando se aprende a sentir mas de una vez
no queda más remedio que darle cielo y alas al amor
y hacer de lo difícil lo más bello

La conciencia me dice que la debo olvidar
Y el corazón me grita que no puedo
La conciencia no sabe que no se puede hacer más
Cuando te vuelves preso de unos besos, de un te quiero, 

del deseo, del corazón.

CORO:

Me dice el corazón
que la quiera y me entregue sin condición.
Pero me grita la conciencia
que lo piense bien que no cometa esa imprudencia.
Me dice el corazón
olvidar es mejor la pasada experiencia
Pero me grita la conciencia
peligro cuidado utiliza la razón.
Me dice el corazón
no pierdas por nada esta ocasión
Pero me grita la conciencia
equivocarte de nuevo no puede ser coincidencia

Me dice el corazón
dale paso al amor que está tocando tu puerta.
Pero me grita la conciencia
te va hacer llorar te va hacer sufrir traerá decepción
Me dice el corazón
ríndete el amor te venció
Pero me grita la conciencia
parece pero no es eso pasa con frecuencia
Me dice el corazón
Que debo quererla
Pero me grita la conciencia
Que no es hora de querer no hace falta una desilusion.
Me dice el corazón
Que no se puede querer con inteligencia
Pero me grita la conciencia
Y que no se ponen de acuerdo la conciencia y la razón.





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lunes, 16 de noviembre de 2015

La dama de la justicia

 

Mientras una tensa hostilidad, teñida de rojo, vuelve a fluir, esta vez, sobre el río Sena en la capital del "savoir vivre", Jacqueline  simula normalidad mientras le pide  a la dama de la justicia que tenga la fuerza para terminar con tanta locura ... ésa que anda suelta no sólo en tierras francesas ...

Desde que a partir de la noche del viernes 13 de noviembre lo impensable se volvió a presentar en distintos puntos de esa ciudad, la dama de la justicia sabe que ahora más que nunca tiene no sólo que defender los valores de la sociedad francesa, de la cual Jacqueline forma parte, sino también garantizar que los crímenes perpetuados sean castigados con todo rigor y con la pena que se merece todo acto terrorista de acuerdo a la ley vigente.

Y mientras Jacqueline no quiere sentirse encadenada emocionalmente a combates encarnizados contra lo impensable, la dama de la justicia (aquella que porta en una mano una balanza que simboliza el juicio que determinará y que pondrá a cada lado de la balanza los argumentos y pruebas presentados, en la otra mano porta una espada que simboliza a la justicia que castigará con mano dura a los culpables y los ojos vendados representan a esa justicia que no mira a las personas ni por su nacionalidad, ni sexo, ni religión, sino que hace ver que la justicia es igual para todos), le dijo:
- Aunque yo sepa normalmente cómo actuar, últimamente me estoy quedando realmente ciega ante tanto horror que se comete no sólo en París, sino en distintas ciudades del mundo. Pero, escucha, Jacqueline, tienes que seguirte sosteniendo en los valores propios de igualdad, libertad, equidad y respeto para que tu mundo interno no tambalee.  Estos valores tienes que defenderlos lo mejor que puedas, pero no odiando, sino dando amor así tú en el intento perezcas.
Jacqueline quiere decir algo, interrumpirla, hacerla callar ya que su alma está llena de sentimientos confusos. No quiere odiar, y, sin embargo ...
La dama de la justicia leyendo los pensamientos de Jacqueline continuó hablando:
- Aunque en mi nombre se maten a seres inocentes, se lleven a cabo guerras sangrientas, se corrompan jueces, abogados, policías ... hasta presidentes en todas partes del mundo, algo me impulsa a seguir acá. Créeme que  hay momentos en que quisiera dejar a los seres humanos a su libre albedrío y largarme de este mundo, que cada vez anda más de cabeza, pero ni puedo ni debo. ¿Qué sería del mundo sin mí? Los seres humanos vivirían sólo en la oscuridad, en una caverna sin conocimientos. Créeme, Jacqueline, que toda persona se hace justa en la medida en que tiene conocimiento. Lo que quiere decir que quien tiene más conocimiento puede ser más justo aunque no siempre sea así. Pero aunque el mundo esté enfermo de tanta locura, existen gobernantes que tienen amplios conocimientos y que saben gobernar para realmente hacer justicia. Lamentablemente quedan pocos, pero por esa minoría tengo el deber de seguir a su lado y a tu lado también. Después de decirle estas palabras a Jacqueline la dama de la justicia, la abrazó fuerte, le secó sus lágrimas. Se despidieron.

Cuando Jacqueline despertó, el sueño la había impactado tanto, que en lugar de sentir miedo, se levantó con el puño en alto y en voz alta se dijo a sí misma: ¡Por tí, dama de la justicia, seguiré viviendo! Y mientras Jacqueline se encuentra rumbo a su trabajo (es enfermera en un hospital y está viajando en estos minutos en metro a su trabajo) piensa en las palabras de la dama de la justicia.  

Ojalá que el sueño de Jacqueline se cumpla para que la dama de la justicia la siga defendiendo no solamente a ella, sino a todos aquellos (yo me incluyo también) que no quieren vivir con miedo ante tanta irracionalidad porque, por lo menos, en su querido país, la justicia no anda cojeando del todo, como en otras partes, ¿o me equivoco? 

¡Ay! si la dama de la justicia le fallara a Jacqueline, por diversos motivos, nos queda todavía la justicia divina de la cual nadie se escapa. Pero yo me pregunto dónde ella se encontraba esa noche ... en París, en ningún caso.


MARiSOL







 
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domingo, 8 de noviembre de 2015

Hojas doradas

https://rinconesenelmundo.files.wordpress.com/2014/04/otoc3b1o-dorado.jpg?w=474

En este día otoñal la vida me hace ver que así como la naturaleza no permanece estática, nosotros tampoco.  Y es que a través de las estaciones del año nos damos cuenta que no sólo nacemos, sino que maduramos, envejecemos y morimos. Cada estación tiene un comienzo y un final. Pues sí, este Otoño se está despidiendo de a poquitos con cada día que pasa para darle la bienvenida en pocas semanas al Invierno ... en esta parte del mundo donde me encuentro.
La vida me hace saber que por más que ya no hayan tantas flores ni tampoco hojas en los árboles como antes, quedan las ramas. Y esto no debe entristecerme, de ninguna manera. ¿Y sabes por qué querido lector? porque la naturaleza no se destruye a sí misma, sino que se transforma. ¡Ay! la vida me hace saber también que el Otoño nos pide de no dejar tiradas nuestras hojas por el camino, sino de revisarlas una a una para ver qué debemos transformar en nuestro mundo interno. Estoy todavía a tiempo de prepararme para mi cambio espiritual antes que llegue el Invierno porque por ser la estación más oscura y fría del año, necesito de mi sol interno para poder ver con claridad qué es lo que debo cambiar. Las hojas doradas del Otoño me sonríen aprobando este pensamiento mío.

El Otoño pide la palabra para hablarme:
- Yo soy aquella estación que se encuentra acá para enseñarte a hacer un balance de tu vida. Y mientras la Vida lo mira complacida, el Otoño continúa hablándome - Es hora que hagas un balance de tu vida para que así le puedas hacer frente con entusiasmo al frío Invierno. Mira, si eres honesta contigo misma y estás dispuesta a cambiar lo que quieres cambiar en ti, entonces no le temas a la oscuridad, que ya está a puertas de llegar, porque tu luz interna te sabrá alumbrar no sólo tu camino de vida, sino tus pensamientos siempre y cuando los hayas renovado y tú te sientas satisfecha contigo misma.

Me doy cuenta que el Otoño tiene razón en lo que me dice. Pero todavía siento que hay algo que me impide avanzar para ser la persona que yo quiero ser. Debo pensar seriamente en lo que quiero despedir de mí, lo que quiero dejar morir para que surja algo distinto en mí como un nuevo pensamiento, un nuevo propósito .... Sí, he de rediseñar mis ideas. No es fácil. También me estoy dando cuenta que debo soltar personas, cosas y hasta ideas para seguir avanzando en mi camino de vida. Indudablemente que la vida no es fácil vivirla no sólo en armonía, sintonía y sincronía con todas las personas que conozco, sino también conmigo misma. Por este motivo el Otoño me pide que no sólo revise, sino que revalúe mis hojas (doradas y no doradas) de vida. En ello estoy. 


MARiSOL
 
 
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jueves, 5 de noviembre de 2015

Solamente tú




Este cuento trata de tres vecinas mías: Rebeca, Emilia y Antonia y alguien más.... Pero todo a su debido tiempo... Pues bien, empiezo con mi cuento.

Mientras Rebeca se despierta sola (está divorciada desde hace cuatro meses) piensa en lo que podría haber sido de su vida si le hubiera perdonado las infidelidades a Andreas ...... Sin embargo, la realidad la empuja y obliga a no pensar en lo que pudo ser, sino en lo que es desde que descubrió que no siempre hay amores ni perfectos ni eternos. Si bien ella sabe que quiso mucho a su ex- esposo, hoy, mientras ella se despereza, le habla en sus pensamientos: "Solamente tú .... solamente tú pudiste hacerme daño como ningún otro hombre lo ha hecho conmigo. Gracias a ti me he vuelto bien desconfiada, pero ...". Rebeca no pudo continuar pensando porque a pocas puertas de su dormitorio su hijito de tres años la está llamando para que lo ayude a vestirse.

Y mientras Rebeca está ocupada con su hijo Carlitos, a un par de casas de ella, Humberto le pega encolerizado a Emilia, su mujer, porque no le ha salido bien su plato preferido: huevos revueltos con tocino. Humberto no sólo botó el plato al suelo, sino que agarró a Emilia del pelo y la arrastró por el suelo mientras le gritaba: "Solamente tú puedes hacerme pasar rabias. Eres una inútil. Solamente tú puedes provocarme con tu ineptitud como cocinera. No sabes hacer nada bien ¡Te odio!" Por suerte, no tienen hijos. Desde que Humberto ha quedado desempleado como plomero, desde hace cinco meses, él se ha acostumbrado a maltratar no sólo psíquicamente, sino, físicamente, a su esposa (Emilia trabaja limpiando casas, pero hoy no podrá salir a trabajar después de la menuda paliza que le ha dado su esposo). ¡Ay! siento a lo lejos que un auto patrulla se acerca. Seguramente algún vecino dió la voz de alarma una vez más. Yo no sé que espera Emilia para abandonar a su esposo. Ella no merece ser ni golpeada con sus insultos ni menos ser atacada físicamente. Pero ella no puede dejar a su esposo, sobre todo, si él está en el paro. ¡Ay! más bien me muerdo la lengua ... Sólo deseo que Emilia tenga la fuerza para no sólo denunciarlo, sino para dejarlo para que ella recupere su amor propio.

En el mismo barrio, en un motel de dos estrellas, Antonia, se encuentra entre los brazos de su amante Pedro. Y mientras se aman con pasión, él le dice: "Solamente tú eres la mujer que quiero; estoy dispuesto a dejar a mi esposa; haz tú lo mismo con el tuyo. ¡Déjalo, por favor, cuando yo consiga un departamento para los dos!". Sin embargo, Antonia no quiere dejar a Francisco, su esposo, porque él le ofrece más comodidades que Pedro. Y mientras Antonia escucha a su amante con atención, ella piensa: "Solamente tú me satisfaces sexualmente, pero no me convienes económicamente. Tendré que dejarte porque siento que me puedo enamorar de ti y no quiero. He de pensar con la cabeza. Además, tengo dos hijos en edad escolar. Por ahora me dejo amar por ti. Sé que soy egoísta, pero solamente tú me puede hacer ver las estrellas. Buscaré el momento indicado para hablar contigo porque tú me quieres sólo en exclusiva pero sin hijos. Y yo a ellos no renuncio ni se los dejo sólo en manos de mi esposo, que aunque él sea muy bueno con ellos y conmigo también aunque sea un cero en la cama, yo no me separo ni de él ni de mis hijos, por nada del mundo. Y menos de mi status quo".

Es así como este adverbio sumado al pronombre personal guardan distintos significados .... Y para mí también. Pues bien, me presento: Soy la fantasía de Marta. Aprovecho para hacerte saber que ni Rebeca ni Emilia ni Antonia realmente existen Pero podrían ser personajes de la vida real. Y mientras yo te digo ésto, Marta me susurra dulcemente: "Solamente tú ... solamente tú eres mi mejor amiga, pero también mi peor enemiga cuando te aislo de mi razón. Por suerte, no siempre es así. Soy feliz saber que te tengo. Te quiero, mi querida Fantasía".




 Si quieres cantar esta linda canción, aquí te dejo la letra:

Solamente tú
Pablo Alborán


Regálame tu risa,
enseñame a soñar
con sólo una caricia
me pierdo en este mar.
Regálame tu estrella,
la que ilumina esta noche,
llena de paz y de armonía,
y te entregaré mi vida
Haces que mi cielo
vuelva a tener ese azul,
pintas de colores
mis mañanas sólo tú
navego entre las olas de tu voz
y tú, y tú, y tú, y solamente tú
haces que mi alma se despierte con tu luz
tú, y tú, y tú..
Enseña tus heridas y así las curarás
que sepa el mundo entero
que tu voz guarda un secreto
No menciones tu nombre que en el firmamento
se mueren de celos
tus ojos son destellos
tu garganta es un misterio
Haces que mi cielo
vuelva a tener ese azul,
pintas de colores
mis mañanas sólo tú
navego entre las olas de tu voz
y tú, y tú, y tú, y solamente tú
haces que mi alma se despierte con tu luz
tú, y tú, y tú..
y tú, y tú, y tú, y solamente tú
haces que mi alma se despierte con tu luz
tú, y tú, y tú...
No menciones tu nombre que en el firmamento
se mueren de celos
tus ojos son destellos
tu garganta es un misterio
Haces que mi cielo
vuelva a tener ese azul,
pintas de colores
mis mañanas sólo tú
navego entre las olas de tu voz
y tú, y tú, y tú, y solamente tú
haces que mi alma se despierte con tu luz
y tú, y tú, y tú..
y tú, y tú, y tú, y solamente tú
haces que mi alma se despierte con tu luz
y tú, y tú, y tú.. 


Imagen sacada de Bing

martes, 3 de noviembre de 2015

Contra el olvido



Mientras una sucesión de acontecimientos pasados va desfilando una vez más ante la vista de Camila, sus pies van pisando adoquines pero no aquellos de latón que se encuentran repartidos en distintos puntos de Europa y de su vecindad. ¡Ay! cuatro pequeñas placas rectangulares de latón no sólo viven presentes desde hace 20 años cerca de la casa de  Camila, ubicada en Berlín, sino en 1100 ciudades repartidas entre Alemania, Polonia, Bélgica, Holanda, Francia, Noruega, Croacia, República Checa y Hungría. En total son 46.000 piedras, talladas por el artista berlinés Gunter Demnig, colocadas en las aceras delante de casas en las que las víctimas del nazismo tuvieron su última residencia, sean éstas judíos, gitanos, homosexuales, perseguidos políticos, Testigos de Jehová y muertos por eutanasia.

Estos adoquines de latón no pueden ser pisados con descaro, rabia o indiferencia, todo lo contrario, más bien, hay que detenerse ante éstos  porque representan a seres perseguidos y normalmente exterminados por el régimen nazi. Y Camila, hoy día, se ha detenido un minuto ante estos cuatro adoquines de latón guardando silencio... ese silencio que le quiebra la voz. No hay palabras para describir lo que siente cada vez que se inclina ante estas historias de vida que cayeron  en manos del régimen nacionalsocialista. Tres de ellos sobrevivieron y huyeron a los EEUU pero uno no tuvo la misma suerte, si bien huyó primero a Francia, luego fue deportado a Polonia al horrible campo de concentración de "Auschwitz". 

Pues bien,  estos adoquines de látón de 10 x 10 centímetros, llamados en alemán "Stolpersteine" (palabra que designa una piedra en el camino que puede hacer tropezar al caminante) pretenden no sólo darle nombre a las víctimas, día de nacimiento,  año y lugar de deportación y la información disponible sobre el destino de cada víctima, sino la intención de su creador es que hay inclinarse ante éstas como muestras de respeto. Y esto es lo que hace Camila cada vez que pasa por esta calle no importa si lleva prisa. Un minuto es recuperable, pero la vida de estos seres, no. Ella sabe que el propósito de este monumento exhortatorio es la de conmemorar el destino de aquellos seres humanos que fueron, sobre todo, deportados y asesinados por los nacionalsocialistas.

Una vez más, Camila no sólo siente sus voces y gritos desgarradores dentro de sus corazón, sino ese inmenso silencio que la cubre cuando toma conciencia del todo el terror y horror del cual el ser humano es capaz de crear. Ella sabe que Gunter Demnig no sólo pretende que el caminante, al percibir el resalte en el camino, se detenga y se incline para leer lo que en la placa está escrito, sino que les devuelva su dignidad perdida. Hoy día, Camila ha cumplido, una vez más, el deseo de este artista. Yo también.


MARiSOL





Como información te hago saber que son tantos los adoquines que Demnig tiene por producir que le ha pedido ayuda al escultor berlinés Michael Friedrich. Cada adoquín cuesta (con su instalación) 120€