jueves, 10 de diciembre de 2009

La Nochebuena de Nicoletta


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Nueve meses atrás Nicoletta Negretti (una italiana cuarentona de Nápoles que trabaja en el turno de la noche como enfermera en una clínica de neurocirugía en la linda ciudad alemana de Nördlingen) conoció a Norbert Nolte (un notable notario e interesante cincuentón de Nürnberg: otra linda ciudad alemana) en Nördlingen, en casa de su buena amiga Nadine Neunschwander - también notario y colega de Norbert. Como información: Nördlingen queda a 80 kms. de distancia de Nürnberg. Y Nicoletta y Norbert aún no viven juntos.

Lamentablemente, ahora a las nueve de la noche de Nochebuena, numerosas nostalgias navegan en la mente de Nicoletta mientras sentada al pie de su ventana está pensando en su novio alemán.... No hay nadie en la calle; sólo una débil neblina y mucha nieve. ¡Ay, no! Norbert no vendrá. La noticia se la dió temprano por la mañana -cuando ella dormía profundamente- en la contestadora automática de su teléfono: "Tengo neumonía, Nicoletta. No vendré a Nördlingen. Lo lamento. Buon Natale"

Tan pronto como Nicoletta despertó, llamó a Norbert, pero no contestó. Su móvil (de "Nokia") no lo tenía encendido ¡a ninguna hora! Y Norbert ¡no se encontraba en ningún hospital de Nürnberg! Como buena enfermera no sólo sabía lo que era una neumonía, sino que también tenía sus contactos. Algo andaba mal... La enfermedad inventada de Norbert le sonaba a una mentira de bajo nivel. Una premonición nefasta se anidó en la mente nada naif de nuestra amiga napolitana.

Y si bien ahora, Nicoletta, la noche del 24 lo tiene libre (¡para nada!), Norbert la sorprendió con la gran novedad que no vendría a cenar. Ni Norbert recibiría su regalo navideño (una cajita de nácar con un juego de naipes) ni habría ni regalo ni noche romántica para Nicoletta.

Si bien, normalmente, Nicoletta es de naturaleza tranquila, Norbert la había dejado nerviosa. Norbert no podría negar, por ningún motivo, que su voz sonó cortante y distante al dejarle el mensaje. ¿Era una necia por pensar así? ¡De ninguna manera! ¡Nonsenso! ¡Qué ganas de tomarse un nepente! Y mientras tomaba un poco de vino tinto, se le nubló la vista y sintió un nudo en la garganta al pensar: "Non sono niente per Norbert".

Quién iba a decir que mientras Nicoletta intentaba leer una novela para no pensar en su novio alemán, Norbert Nolte se encontraba en Noruega con Norka Nordenjholk, una joven niñera. Norka cuida normalmente a Nils, un nene de un año. La madre de Nils, Nelly, es sobrina de Norbert- y está casada con el simpático noruego Nikolai Nygaard. Por lo tanto, Nils es el sobrino nieto de Norbert.

Si bien Nelly y Nikolai tienen un buen negocio: un sauna en el centro de Nürnberg, no necesitan a Norka para que cuide a Nils, porque los padres de Nelly -Nicholas Naumann y Nordrum Nolte - Naumann (hermana de Norbert) han venido - desde Nittenau que queda a unos cien kilómetros de Nürnberg - para celebrar juntos las fiestas navideñas y el Año Nuevo.  No está demás agregar que tanto los Nygaard como los Naumann saben que  la niñera está en Noruega, pero no saben que Norka es la nueva amante de Norbert.

Bueno pues, Norbert y Norka se encuentran desnudos y ansiosos de celebrar no sólo la Nochebuena a su manera... En la habitación número 91 de un noble hotel en la capital noruega, Norbert y Norka andan cabalgando entre nubes de sensualidad nórdica. Navidad y Año Nuevo entran en sus planes también. Shh... No digas nada. Te cuento un secreto. Me han contado -no digo quién- que Norbert es un tanto ninfómano y narcisista.

Sé -por buena fuente- que Norka es una ninfa de veintiún años que no sólo cuenta con un alto nivel intelectual (quiere ingresar a una universidad noruega para estudiar Ingeniería Naval y Oceánica), sino que cuenta también con unas nalgas redondas como naranjas y unos senos de una notable belleza. Indudablemente que Norka no tiene necesidad de ponerse su regalo navideño: un negligé negro de nailon.

Y para terminar con esta novela navideña, te cuento que Norbert hablará pronto con Nicoletta, pero nein, nicht jetzt! No le conviene ningún enfrentamiento navideño... lo hará en otro momento. Aunque esta vez Norbert sepa que no podrá negociar nuevamente con los sentimientos nobles de Nicoletta. Nie mehr!


Marisol


He tratado de jugar con la letra "N"


Buon Natale: Feliz Navidad
¡Nonsenso!: (italiano) ¡Tonterías!
nepente: bebida mágica para aplacar las tristezas
 "Non sono niente per Norbert": (italiano) "No soy nadie para Norbert"
Nein, nicht jetzt!: (alemán): ¡No, no ahora!
Nie mehr!: (alemán) : ¡Nunca más!





La imagen la he sacado de:

sábado, 5 de diciembre de 2009

Milagro de amor

 

Mientras como mariposa multicolor revoloteo - en el hermoso jardín botánico de mi ciudad - entre madreselvas, magnolias, malvas silvestres, malvas reales, malvarrosas, mirtos, mimosas y mentas me acuerdo de Mónica, mi amiga del alma.

Ayer al mediodía mientras subíamos al metro para ir, primero donde su médico, y más tarde, al abogado (motivos tiene) me prometió que nunca más sus manos morenas de mujer madura se pondrían a deshojar margaritas por Mario, su marido, a medianoche.

En el malecón de mi memoria me persigue su imagen de modelo - maniquí y la de su marido mujeriego y machista. El alma de Mónica sembrada de tantas mentiras - las de su marido - se siente aún, por momentos, muy maltrada psíquicamente. Y yo me quedo removida con tanto desamor.

Mario - su malicioso apóstol millonario de doble moral - la maltrató, humilló y mandoneó malignamente. Intentó moldearla, miles de veces, a su manera. ¡A ese megálonomo, mezquino, malparido, mentecato, mequetrefe, maldito, malhumorado, malvado, mentiroso, mamón, malévolo, mañoso, materialista, morboso, morroñoso y  malnacido lo maldigo! Y tú, Mónica, ¡mereces un mejor trato y mucho más! ¡No te dejes manipular por Mario! ¡Nunca más! ¡Mándalo a la mierda!

Mala no soy, mas muy molesta estoy con Mario. Si bien  yo no puedo hacer milagros, sí puedo ayudar a Mónica a mudarse a un mundo mejor metiendo en sus maletas maravillosos mensajes de mucha autoestima hacia sí misma.

Magnolias
compradas por mí esperan por ti, Mónica, en tu nueva morada, un modesto departamento que compartiremos las dos próximamente. La mudanza la haremos mañana mismo. Mónica, ¡mereces ser amada! No sólo me tienes a mí (enamorada estoy de ti, mi amiga), sino que con mi amor te ayudaré a escalar hasta la cima de tu propia montaña.  Es mi mejor prueba de amor aunque tú me quieras sólo como a una buena amiga. ¡Te amo más de lo que tú te imaginas, Mónica!

Marisol

He tratado de jugar con la letra "M"







Imagen sacada de Bing



viernes, 27 de noviembre de 2009

Lazos de lealtad



Como loba leal logré salir, yo Laura Lizárraga, un lunes de Abril -a la luz de la luna- con un corazón lábil, débil, laso, laxo y lacerado luego de luchar contra mis lamentos, languidez y letargo, y limpiar mis lágrimas. Mis labios lacrados con tus besos lustrosos de líquen se quedaron sin lamer más tu lengua ligera y lasciva, querido Leonardo.

En este laberinto de emocionales locuras latentes limpio mi rostro lívido mientras lanzo un largo suspiro. Lentamente me libero de mi vestido de luto lucido por largo tiempo mientras leo tu nombre: Leonardo López sobre una pulida y lisa lápida de lapizlázuli bajo un árbol de laurel en el cementerio "La Molina".

Si bien tu dulce amor de leyenda liberó en mí una nueva luz, ahora con un  leitmotiv bajo el brazo (un libro escrito por ti titulado: "Lazos de lealtad"; una linda novela de amor) levanto vuelo (con tus letras) hacia Londres para olvidarme, no de ti, querido Leonardo, sino de tanto dolor acumulado en mi alma.

Ligera, liviana y lúcida me siento. Y aunque mis latidos leales a ti luzcan lastimados, después de haber lidiado con los recuerdos y librado una terrible lucha interior, ahora estoy lista para mi nueva libertad en un lejano lugar, fuera de Lima, aunque mis latidos leales a ti aún luzcan lastimados en esta despedida final. 

***********


Es una lástima que hayas quedado viuda, Laura, y que Leonardo haya muerto de leucemia, pero ahora te levantarás y volarás alto sin lastres en tu alma. Tú eres una luchadora de la vida. ¡Lo lograrás!


Marisol


He tratado de jugar con la letra "L"


 

Imagen sacada de Bing


martes, 10 de noviembre de 2009

Mi yegua "Yoyó"


Ayer si bien "Yoyó" no sólo comía bayas de la mano de Yolanda, la yerbatera, sino que también se dejaba curar sus yayas con las yemas de sus dedos, hoy la mayestática yegua ya yace yerta. Y es que una yarará, primero, picó a "Yoyó", y después un yacaré le mordió la yugular mientras dormía sobre la yerba. ¡Qué yeta! 

Mientras el yaguaré, yaguarondi, yaguasa, yapok, yapú, yapatí y yurumí siguen vivos, la yerbatera canta tristemente un yaraví pensando en "Yoyó".

 MARiSOL


VOCABULARIO
yayas: heridas pequeñas
yerta: tiesa
yarará: serpiente venenosa de gran tamaño
yacaré: cocodrilo americano de hasta 2,5 m de longitud
yerba: hierba
yeta: mala suerte
yaguaré: mofeta de Amér. Central
yaguarondi: mamífero carnívoro fétido de Sudamérica.
yaguasa: Ave de 50 cms. de Amér. Central
yapok: mamífero marsupial acuático
yapú: ave paseriforme de Amér. del Sur
yapatí: pequeño marsupial sudamericano
yurumí: oso hormiguero de América del Sur
yaraví: canto indígena triste y monótono








Imagen sacada de Bing

martes, 3 de noviembre de 2009

Chorroborro

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La cháchara, la chacarracha, la chacantana, la chacota, los chismes y los chistes son parte de la fiesta orgiástica de Chacho, un chantajista de mundo de Chihuahua, quien vive haciendo sus chanchullos. Sus amigos como el chacarero chamicado, el chalán chúcaro, el chapacaca chulo y el chaneque chaparrete llegan volando cual chachalacas y chimbilas. Buscan lo mismo: la felicidad entre las piernas de las churrianas invitadas de una choza conocida para calmar sus chimbitas calientes.

Es una fiesta chévere porque Chacho ha pensado en todo. Un grupo de mariachis canta rancheras. De comer hay chanquetes con champinoñes y choclo, chuletas de chancho en salsa de chilmote.  Torta de chocolate con chirimoya, de postre. ¡Ah! y Charly hay para todos. 

Y mientras las chuquisas están de chunga, chochas chupan chartreuse y champaña en lugar de chilacayote y charape. Esta noche mientras ellas chillan felices, alquilarán sus cuerpos para cambiar sus chécheres, chalchihuites y chagualas por vestidos de cheviot, chaquetas, chales y zapatos de charol.  

Chela alias " La china" (por su nariz chata) es una changadora de dieciocho años, un poco changüi y de chapecán largo. Después de mucho chambear recibe un cheque y un chorro de un charrán chabacano y chispapo al que le gusta la cháchara. Y mientras Chela masca nerviosa un chicle piensa que el mundo es un chiquero, porque está lleno de charlatanes, chalados, chafandines, chiflados, chocarreros, chupopteros, churrulleros, chupatintas y chuchumecos. Lo único que Chela desea es salir del chapotal en que se encuentra. Tal vez le siga los pasos a su amiga de nombre azteca Chichilkuali (águila roja), una amiga suya de Campeche, también de dieciocho años, que chambeó por muchos meses como churriana en Chiapas. Terminó casándose con un hombre bien churro, chusco y chanchi, y de mucho dinero, quien tiene ocho chocolaterías en Xochimilco, Campeche,  Chetumal, Chilpancingo, Los Mochis, en Pachuca, Chiapas y en Chihuahua. Chichilkuali (alias Chichi) cuenta con una chacha (un poco chismosa) para sus dos chamacos chiquitos y cuenta con un chófer (bien chusco) a su disposición y un chalé chic como el de Chacho.


Marisol


La imagen fue sacada de: 
https://www.kerstengallery.com


He tratado de jugar con la letra "Ch"




Vocabulario 
significado de las palabras (por título y párrafos)

Chorroborro: aluvión (de agua); 
pero para mí aluvión de palabras
..........
cháchara: abundancia de palabras inútiles
chacarracha: ruido molesto de disputa o algarabía
chacantana: riña, alboroto
chacota: bulla y alegría mezclada con carcajadas 
para celebrar una cosa.

chanchullo: manejo ilícito para conseguir
un fin para lucrarse
chacarero: persona que trabaja en el campo
chamicado: persona taciturna y embriagada
chalán: picador de caballos
chúcaro: arisco
chapacaca: empleado que abusa de su autoridad
chulo: bonito
chaneque: hombre corriente y jovial
chaparrete: rechoncho (casi gordo)
chachalacas: aves gallináceas
chimbilas: murciélagos
churrianas: prostitutas
chamizo: choza
chimbitas: penes
 ...........
chévere: fantástico
chanquetes: peces pequeños
choclo: maíz
chancho: cerdo
chilmote: salsa mejicana de chile con tomate
chirimoya: fruta de carne blanca con pepas negras
Charly: marihuana
..........

chuquisas: prostitutas
están de chunga:  están de fiesta
chochas: felices
chupar: beber
chilacayote: un tipo de cidra
charape: bebida fermentada mejicana
chécheres: cosas viejas
chalchihuites: baratijas
chagualas: o chancletas; es un tipo de sandalias
..............
changadora: prostituta
changüi: persona inexperta
chapecán: trenza
chabacano: sin gusto
chispapo: alegre
cháchara: abundancia de palabras inútiles
chiquero: zahurda donde se recogen los puercos
chalados: locos
chafandines: personas tontas
chocarreros: personas que dicen tonterías
chupopteros: personas que cobran sueldo sin trabajar
churrulleros: personas que hablan mucho y sin sustancia
chapotal: charco de agua sucia
chambear: trabajar
churriana: prostituta
churro: guapo (Perú) 

chanchi: espléndido
chacha: nana o niñera
chamacos: niños
 chusco: que tiene gracia, donaire y picardía



La pintura pertenece al artista español
Miguel Ruiz-Poveda (1958).

jueves, 29 de octubre de 2009

Falacias




Mientras Fernanda Fabregat de Fajardo, hecha una fiera, movía un fuete entre sus finas manos, le gritó a Felipe, su infiel esposo, mientras lo fulminaba con su mirada y fruncía la frente: 
- Eres un fabricante de fantásticas falacias. ¡Finges fidelidad, mas eres un felino fogozo que se fuga frecuentemente de casa para irse de farra. Antes me quedaba fumando fácilmente un cigarrillo tras otro frente a la fotografía (tomada en Florencia, en Febrero 2010), mientras esperaba tu regreso y pensaba en lo felices que éramos. Ahora ya no. Felipe, ¡eres un fachandoso fascineroso y un falso y frívolo fanfarrón!
-¡Frenáte, no flipes, Fernanda! ¡Deja de hacer tanto follón! ¡Estás frenética, hecha un fosforito! ¡No te pongas flamenca conmigo! ¡Ni fiscalices mi vida ni digas cosas sin fundamento y menos aún que fisgonees en las finanzas de mi ferretería! Y finalmente con su lengua filuda farfulló el fornido de Felipe - ¡Tú no ves sólo fata morganas, sino que yo no tengo la culpa que tú estés fea como una focha, fofa como un flan y seas una frígida insufrible!
Pero Fernanda firme y fuerte prosiguió con su monólogo furibundo:
- Tú tienes la facultad de fastidiarme, pero aunque un fuego me devore forzosamente por dentro y un frío me devore por fuera, no pienso fenecer por ti. Aquí te paso la factura con mano férrea a tus fechorías ¡No más falacias! ¡No más fricciones ni fustigamientos! ¡No más fanfarronerías! ¡Ni más furtivas salidas! ¡No soporto que me faltes el respeto ni que me fastidies flagelando mis flaquezas! Francamente eres frívolo y tu filosofía de vida no me fascina. Me has fallado y defraudado. Como ya no me fío más de tu faz, fraccionada en muchas fachadas, pongo fin a tanta fatalidad. ¡Véte a fornicar y a farrear con la fachosa y formidable de Fiorella como lo has hecho hasta la fecha con Fabiana, Fanny, Felicia, Fiona, Flavia, Florinda, Francisca, Frida y Fulvia. ¡Eres un fariseo y forajido! ¡Fuera de aquí, Felipe Fajardo!

Mientras Felipe sacaba farfullando sus maletas de la flagrante finca y se iba cual flecha en su fabuloso "Ferrari" al "Farrell's hotel", Fernanda se fué con su  furgoneta "Fiat"  a la farmacia para comprarse fármacos contra el dolor de faringe, tos y flema, y contra la fiebre. Fernanda no tiene físico para hacer footing. Se siente fatal. Está enferma no sólo físicamente ...

Yo, Fabiola Fernández, fiel amiga de infancia  de Fernanda, sé que ella desea fervientemente que la felicidad - vestida de fiesta - llegue finalmente sosteniendo en una mano un farol que alumbre su futuro y en la otra flores frescas para soportar su fracaso y fiasco matrimonial con el infeliz farsante y furris de Felipe Fajardo.

¡Fuerza Fernanda! ¡Renacerás fijo como el ave fénix!



Marisol





Vocabulario
fascineroso: delincuente
fachendoso: vanidoso
fariseo: hipócrita
focha: ave gruiforme zancuda, nadadora, de pico grueso, con una placa córnea en la frente
fachosa: guapa
febril: desasosegado
fenecer: morir
fustigar: censurar con dureza
furris: malo, despreciable









martes, 27 de octubre de 2009

El plan






Hace ya un tiempo atrás que Don Cupido del Amor y Doña Rutina del Día a Día se reunieron en casa de Doña Memoria de Los Recuerdos. Por cierto, su  casa está construída sobre una nube navegante. Pues, bien, en el momento de la reunión esa nube se encontraba situada  sobre la ciudad donde vive la romántica empedernida de Myriam Collins.
 

Los tres amigos se habían propuesto ayudar a Myriam a que aprendiera a tener los pies más sobre la tierra...
Antes que empezaran ellos tres a hablar sobre el plan, empezó Don Cupido del Amor a lamentarse:
-¡Nunca debí traerle a Myriam Collins esas cartas! Me siento culpable porque a ella se le ha vuelto abrir la herida. ¡Ay! Y pensar que a ella le costó tanto sacárselo a él del corazón. Yo no quería que esto sucediera. Yo sólo...
-¡Ya cállate y no te lamentes tanto! -le interrumpió Doña Rutina del Día a Día e impaciente siguió hablando -Si bien hay amores que nunca se olvidan, la vida misma nos empuja a seguir adelante. Lo pasado, pasado está y punto. Ahora pongamos en práctica nuestro plan. Yo, por mi lado, he pensado en tenerla a ella tan ocupada que no le quedará tiempo para pensar en tiempos pasados. Caerá tan rendida llegada la noche que no le quedarán fuerzas para soñar con él... con el que fué y ya no es.
-¡Buena idea! Porque a propósito de sueños, el plan es que yo me lleve en mi equipaje de viaje parte de los recuerdos que hacen daño a Myriam como acordado. ¿No es cierto? -preguntó Doña Memoria de Los Recuerdos.
Tanto Don Cupido del Amor como Doña Rutina del Día a Día aprobaron la idea. Ellos tres sabían de qué recuerdos se trataban... eran aquéllos que se encontraban relacionados con ¡esas cartas! Parte del plan era romper el hechizo que ese primer amor ejercía en Myriam Collins.
Pero como Cupido tenía una duda le dijo a Memoria lo siguiente:
- Ya sabemos que estarás fuera de la ciudad por más de tres semanas, pero cuando regreses también traerás de vuelta a esos recuerdos... y no sé si sea bueno que los traigas de nuevo contigo.
-Es cierto. Pero recuerda que los recuerdos buenos o malos, dulces o amargos no se pueden olvidar. Lo único que se puede hacer es saber vivir con ellos. Y si tú, Cupido, te dedicas también por tu lado a ayudar a Myriam, cuando yo regrese, ella podrá manejar esos recuerdos de otra manera. Así que dínos, cuáles son los pasos que vas a dar tú.
  -Pues bien, yo he pensado en ayudarla a acercarla más a su pareja de vida. Hace unos días ya empecé, y por lo que veo, está dando, poco a poco, sus frutos -comentó Cupido muy orgulloso de la tarea que estaba realizando.

Luego Doña Rutina del Día a Día suspiró diciendo:

-¡Qué difícil es olvidar al primer amor! A la mente me viene una frase de Antoine de Saint-Exúpery que dice así:"Al primer amor se le quiere más, a los otros se les quiere mejor."
-Suena interesante -comentó seria Doña Memoria de Los Recuerdos - pero ahora lo importante es ayudar a Myriam no a olvidar, sino a decidir qué hacer. En realidad, ella tiene dos alternativas.
-¿Y cuáles son? -preguntó curioso Cupido. Rutina era todo oídos.
- O ella corta la comunicación con él de una vez por todas o lo ve a él sólo como un amigo con el cual se comunica de vez en cuando -sentenció Doña Memoria de Los Recuerdos.
Los tres amigos se miraron entre sí. Si bien ellos tenían el plan de romper el hechizo, quedaba en manos de Myriam la decisión que ella tomaría.



Me he llegado a enterar por una buena fuente de información que el plan de Don Cupido del amor, Doña Rutina del Día a Día y de Doña Memoria de Los Recuerdos dió resultado. Y tiene que ser cierto porque como vecina de Myriam ya no la escucho más llorar, sino todo lo contrario, desde hace como dos meses atrás la escucho reir más a menudo.   




Marisol

 





jueves, 22 de octubre de 2009

Jaque-Mate


http://th01.deviantart.net/fs31/PRE/f/2008/218/8/a/Jaque_Mate_by_Zanhgo.jpg


Me veo en Jamaica cerca al mar en un jardín que huele a jazmines, jacintos, juncos y jacarandás junto a un hombre jovial, joven, bajo y enjuto llamado Jalif Jawad. ¡Es un majísimo jeque de Jordania!

- Julia, juro que eres, justamente, la mujer que necesito -me susurra jadeante al oído mientras me regala un anillo de jade. ¡Qué joya!
- A juzgar por la situación no juegas conmigo, Jalif.
- ¡Jamás te dejaré! Ahora vamos en mi lujosa limusina al aeropuerto. Partimos hoy jueves a Jordania.
¡Nunca pensé tener una vida de lujo! ¡Jo!
Ya al pie del avión de lujo no entiendo ni jota lo que Jalif le dice al capitán Julián Jaurrieta. Y mientras Jalif impaciente me jalonea y empuja a subir las escaleras, se jacta diciendo:
- Julia Jurado, ahora, ahora yo soy tu jefe. ¡Ja!
Al entrar a mi jaula de oro, veo a unas mujeres jorobadas rezando jaculatorias y mientras ellas me ignoran, unas jóvenes mujeres (¿de su harém?) me retan a jugar ajedrez contra Jalif después de tomar un té de jengibre. Un jerez hubiera sido mejor.
- Julia, si ganas, eres libre - me dice jocoso el jeque jordano y continúa - y puedes bajar de mi avión de lujo después de jugar esta partida. Este es el justiprecio por tu inocencia juvenil. ¡Ji, ji! Y si pierdes, ¡te jodiste!
Y mientras el jeque jordano, Jalif Jawad, me guiña un ojo al hacerme jaque-mate. ¡Jolines! yo despierto jadeante. ¡Qué julepe!



Marisol


He tratado de jugar con la letra "J" 





VOCABULARIO

Jaculatorias: rezos 
Julepe: susto, miedo


martes, 20 de octubre de 2009

Demanda de divorcio

http://2.bp.blogspot.com/_Ka8sXmPi4Q8/SC0Q_ghEfNI/AAAAAAAAFEA/AMwHj6Lq-so/s400/divorcio.jpg 
Mientras un desconsuelo desesperado desata desequilibrios desatinados, destruyendo por dentro a la desilusionada, defraudada, descorazonada, decaída, desencantada, desatendida, descompuesta y desencajada de Doris, ella sólo desea dormir para disimular su debilidad descontrolada después de haber bebido dos daiquiris dobles después del desayuno. ¡Qué desastre! La desdichada de Doris está descompuesta, desesperada y desgarrada de dolor. No puede disimularlo.

Y mientras Doris se duerme, después de haber derramado lágrimas de sangre sobre su almohada, el disoluto, desaforado, desvergonzado, y descocado del dandi de Diego - decano de una universidad en la ciudad donde ellos dos viven y quien ha desaparecido  desde el día sábado (desde anoche) -, no sólo está despatarrado desnudo sobre un duro diván, sino que demanda desdeñosamente diversión ... Sus dedos delicados y dadivosos no llevan ni dalias ni dulces, sólo dinero. Distraído y despreocupado disfruta Diego de dos doncellas dúctiles y deliciosas de dorsos dulces como damascos, dadas a su disposición deprisa y discretamente en el departamento que cuenta la agencia de damas de compañía y scorts "Damisela".

Demás está decir que Diego desea de nuevo ser el dueño, hoy día domingo, de las despampanantes Delia y Daisy para olvidarse no sólo de la desabrida, descolorida, desganada, demacrada, desangelada, desequilibrada, despistada, disparatada, distraída y desmirriada de Doris, sino de sus propios defectos. Las drogas y las dos damiselas lo aturdirán durante unas dos horas más.

Las dos doncellas de alquiler no sólo danzaron despreocupadas, desenfranadas, despercudidas, descalzas y desnudas delante del díscolo, displicente, disipado, despectivo, déspota y dominante Don Juan, sino que le dieron también su dosis de placer. ¡Qué tal desmadre! Y mientras ellas desenredaban sus dorados cabellos, dejaron, deliberadamente, al descubierto las debilidades de Diego. 



Después de despertarse y desperezarse Doris, al despuntar el alba, se dió un duchazo y diciéndose a sí misma, decretó y declaró lo siguiente:
- ¡No más desaires ni desavenencias! ¡No más destemplanzas ni dramas! ¡No más dilemas ni dardos de dimes y diretes! ¡No más depresiones ni dependencias emocionales ni desmayos. ¡No más desorden en mi vida emocional! Desastrozos son los desaires y desagravios de Diego. Desde ahora deseo una vida digna y no por debajo de mi propia decencia; deseo ser dueña de mi destino de ahora en adelante y no degradarme más ante la vida. ¡Debo rescatar mi dignidad perdida y no dejarme destruir por Diego! ¡Pondré distancia de por medio! Debe él dejar el departamento dentro de dos días sin más tardanza. Los detonantes datos dados por el detective Dalmeda  me dicen que de verdad Diego no desperdicia su tiempo ... Sus devaneos amorosos me dan asco. Devastadora realidad la que el detective me ha develado. Dudar de él, no debo.

¡Dále Doris! No dilates más tu divorcio. Estás en deuda con la vida. Te daré los datos del abogado Dr. Daniel Dávila. ¡Desquítate, derríbalo, derrócalo, desármalo! No aceptes las débiles disculpas del desalmado, descarado, desagradable, descarrilado, diabólico, detestable, decadente, desdeñoso, desaprensivo, descomedido, dañino, descortés y desvergonzado de Diego! ¡No dudes en defender tus derechos, por dios!

Doris, después de dialogar con el dr. Dávila, sin desperdiciar más tiempo, puso la demanda de divorcio. Deduzco que le ha dolido esta desagradable derrota al divo y divino de Diego, desacostumbrado a no dejarse derrotar por el dragón de su mujer, Doris.


Marisol







He tratado de jugar con la letra "D". 


Aquí te presento un simpático vídeo musical donde canta "Miss Platnum" (cantante rumana residente en Berlín) y de Peter Fox, un compositor alemán de música reggae y hip-hop.

jueves, 15 de octubre de 2009

Diferente


En el mundo habrá un lugar para cada despertar.
Un jardín de pan y de poesía porque puestos a soñar
fácil es imaginar esta humanidad en armonía.
Vibra mi mente al pensar en la posibilidad
de encontrar un rumbo diferente para abrir de par en par
los cuadernos del amor del gauchaje y de toda la gente.
¡Qué bueno che! ¡Qué lindo es reirnos como hermanos!
¿Por qué esperar para cambiar de murga y de compás?

Así iba ella (y qué importa su nombre...si puedes ser tú) sumida en su mundo imaginario y cantando para sí misma esta hermosa canción mientras caminaba de prisa por las calles de su ciudad... la ciudad que la acogió después que ella le diera la espalda a la ciudad que la vió nacer.

Tan lejos de su gente y sus costumbres...todo diferente: las calles, el idioma, las comidas, el clima y muchas cosas más. Y si bien vivía en un desdoblamiento tanto físico como emocional, había llegado a la conclusión que ser parte de dos culturas era un tesoro digno de mostrar. Y al ser consciente de esto, comenzó a cantar la letra de esta canción en voz alta sin importarle que la gente se la quedara mirando y, más encima, no la entendiera.

Estos minutos que habían sido muy suyos le había dado la suficiente fuerza para empezar su día en el hospital. Los pacientes esperaban a la enfermera extranjera de la risa cantarina. Mientras afuera las hojas de otoño caían y un viento helado llegaba a meterse en el alma de muchos, ella -nuestra amiga sin nombre- ya se encontraba dentro del hospital vistiendo su uniforme. Y mientras se aprestaba a empezar su turno comenzó a cantar la canción "Diferente" de Gotan Project dentro de su corazón. Más tarde la cantaría nuevamente en voz alta.
Marisol

martes, 6 de octubre de 2009

Sueños viajeros

Autumn Window Pictures, Images and Photos
Un día- hace tiempo ya- cuando un manto de neblina de la ciudad que me vió nacer me envolvía en sus brazos, decidí abrir de par en par la ventana de mi corazón para dejar volar en merecida libertad a dos de mis más preciados sueños.

Mientras el sueño más tímido se quedó revoloteando cual gaviota juguetona entre la enredadera grande de buganvilias color púrpura de la casa de mis abuelos  y la piel arrugada azul - gris del Océano Pacífico, el más valiente de mis sueños se alejó de Lima sin mirar atrás y batiendo sus alas con fuerza se aventuró a buscar un horizonte más prometedor.

Y mientras me hago la pregunta qué es un horizonte más prometedor, hojas de otoño vestidas de color dorado, morado y verde empiezan ya a desprenderse lentamente de los árboles de la ciudad que me adoptó como su hija. 

Hace pocos días atrás, en el preciso momento, en que hojas otoñales iban cayendo al pie de la ventana de mi otra vida, mi sueño más tímido -desde el otro lado del mundo -le preguntó,  con una duda entre las manos, a la muy querida Doña Primavera:
- ¿Cuándo regresará ella a buscarme?
Y mientras Doña Primavera lo consolaba, llegó como un soplo de aire intempestivo la respuesta -no esperada- del sueño más valiente, quien con voz sonora y de protesta le contestó desde lejos:
- ¡Sólo cuando yo se lo permita! ¡.....cuando yo se lo permitaaaaaa.....!

Y su voz retumbó como un eco violento al pie del acantilado de la casa  de mis abuelos. Esa añorada casa donde viví mi niñez y parte de mi juventud...


Ayer llamó Doña Primavera por teléfono a Don Otoño para contarle que desde que mi sueño más tímido recibió esa respuesta, ya nadie más lo ha visto volando por allí. Le preguntó si quizás mi sueño más tímido se encontraba en Berlín buscándome... No. Por aquí aún nadie lo ha visto.

Marisol



sábado, 3 de octubre de 2009

¿Le temes a lo desconocido?

Aquí te cuento de una tortuga terrestre llamada Galápago que soñaba con salir de su isla, pero como no podía nadar no era feliz del todo. Siempre andaba quejándose. Sus padres no sabían que hacer con él ya que a su hijo  no sólo le brindaban una casa cómoda y una educación esmerada, sino que lo mimaban por ser hijo único para compensar ese sueño que no podía hacer realidad.

http://cuutaw.blu.livefilestore.com/y1pnRy94qND2xRgdXGwl8jeVB3TUXEBZieZeZVnV6UeH3n9wCBrWVcErha-lsTTlzFK7ln23dy3xmWYv8ybDMm79g/gala1.jpgSu mejor amigo, Dino, una iguana muy bien educada pero cobarde, le aconsejó que  se quedara  viviendo en su entorno ya conocido, porque no sólo su isla era un lugar muy lindo, sino porque así no se exponía a peligro alguno. Lo desconocido le daba mucho miedo. Además, ¿qué haría él sin su mejor amigo? No quería que se fuera. No tendría con quien conversar.


Pero la vida de Galápago cambió por completo cuando conoció a Rosie, una flamenco coqueta y  sofisticada  y a Trevor, un pelícano parlanchín que trabajaba como cartero. Si bien ambos eran muy distintos uno del otro, eran  no sólo muy buenos amigos, sino que tenían algo en común: les gustaba viajar. Así que al enterarse Rosie  y Trevor de las ideas que le rondaban a Galápago le presentaron a Ema, una ballena cachalote, tan viajera o más que ellos dos. Era una ballena no sólo de toda confianza, sino que Galápago podría viajar dentro de ella  en plan relativamente cómodo. Sólo necesitaba de una balsa y un bote. Rosie se los proporcionaría, pero con la condición que Galápago le informara a sus padres de sus planes aunque ya hubiera cumplido recientemente su mayoría de edad.

Ema se encargó de sacar a Galápago no sólo de su isla, sino de cuidarlo y de presentarle a diversos animales tanto marinos como terrestres. Así fue como Galápago cada vez que entablaba conversación con cada uno de ellos terminaba siempre preguntando lo mismo:
"¿Le temes a lo desconocido?"


Uno de los tantos animales que conoció Galápago en su viaje por diversos  mares del mundo fue p.e. un delfín simpático y juguetón  llamado Dilos quien le dijo que no entendía su pregunta:
-¿Como puedo temerle a algo que no conozco? Tal vez no siento miedo porque nunca estoy solo. Quizás allí radica la clave.

Una de las tantas respuestas.... un buen día Galápago se animó en hacerle la misma pregunta a Ema. Al fin y  al cabo no tenía nada que perder. Pero, ¿su chofer sería capaz de darle la respuesta que él andaba buscando y aún no encontrado?

Ema, después de escucharlo atentamente, le contestó con su voz tan profundamente bella  como una noche vestida de estrellas:

"Con las malas y buenas experiencias que hagas en la vida, lo desconocido -a pesar de todo- tiene algo de mágico. Lo principal es que te esfuerces  en descubrirlo. Lo desconocido no es más que la vida misma, fuente de misteriosos enigmas y secretos.  Tienes que aprender a dar con ellos. Déjate llevar por lo que te diga tu instinto y tu voz interior. No busques esta pregunta en otros, sino sólo en ti. Es tu experiencia de vida".

Galápago sonrió agradecido. Era hora de regresar a casa. Otros viajes vendrían...



Marisol 

Cuento escrito en  2002. 
Aquí presento sólo la versión reducida.
Las ilustraciones son mías. 


martes, 29 de septiembre de 2009

El manto negro

Hasta ahora recuerdo aquella noche bañada de estrellas caribeñas. Las estrellas parecían estar colgadas como pendientes de cristal en el techo del firmamento color azabache y el mar parecía un espejo donde se reflejaban  éstas. Era una noche preciosa, bueno... casi, porque desde que empecé a sentir bajo mis pies un "crash, crash, crash" comencé a sentirme incómoda. ¿Qué sucedía?

Por suerte, la linterna que llevaba en mano me ayudó a reconocer mi espacio y al ver que me encontraba rodeada por miles de cangrejos, casi me morí del susto. No sólo era un cuadro repugnante para mis ojos acostumbrados a soñar despiertos, sino que no me podía imaginar tener que caminar casi un kilómetro de distancia sobre un camino asfaltado de miles de cangrejos hasta la casa donde me encontraba alojada junto con mi familia.

"¡Esto me pasa por querer caminar sola!" - me decía en voz alta como queriendo que los cangrejos se apiadaran de mí y así me dejaran en paz.

Los cangrejos habían decidido sin mi permiso salir de sus escondites no para saludarme, sino para desafiarme. Sus ojos estaban llenos de reproche, sus pinzetas las agitaban en el aire como queriéndome agarrar. Y al ver que habían cangrejos con ojos y pinzetas de todos los tamaños, salí corriendo y pisando sin querer a muchos cangrejos pequeños. ¡Que me perdonaran! pero estaba condenada a matarlos con mis pies. A los más grandes los sacaba de mi camino con una rama grande de palmera que había encontrado en mi camino. Y con cada movimiento mío yo gritaba :¡Háganme camino!, ¡muévanse de allí! y otras frases más...  

Había olvidado por completo que en esa época del año (de abril a junio) los cangrejos salían del mar y llegaban a aparearse a esta isla. Y como por el día el calor era insoportable, pues salían de sus escondites por la noche. Es así,  como tuve que enfrentarme a ellos y abrirme camino a como diera lugar. Al llegar a casa, mi familia me esperaba en la terraza y se reía con el espectáculo que los cangrejos y yo estábamos dando.

Esa misma noche, mientras trataba de dormir porque por el calor no podía, escuché un sonido. Era como si fuera la rama de un árbol que rozaba una pared o un techo de la casa. Pero ese sonido -ya conocido- provenía de las patitas de los cangrejos... se encontraban caminando sobre el techo, paredes, terraza y jardín de la casa. Era un manto negro, compacto, donde no se veía ningún espacio en blanco. Igual como lo que ví horas antes mientras regresaba a casa. Quise gritar, pero no lo hice para no despertar a nadie. Todos dormían apaciblemente, menos yo.

Como no podía conciliar el sueño por el ruido, bajé a la sala y me dirigí al bar para tomar un poco de ron. Después, me fuí a  la cama, pero dormir  no pude. El "crash-crash, crash" siguió hasta el amanecer... después me acostumbré. Tenía que dormir y lo hice. Las noches siguientes también.


Cuando regresé a Berlín junto con mi familia, el más pequeño de mis hijos me confesó no sólo que los cangrejos no le habían gustado, sino que pensaba que podían llegar a nuestra ciudad por tener una cuenta pendiente conmigo.

- Pero, hijo ¿cómo llegarían los cangrejos si no pueden volar ni venir nadando de tan lejos?
- Pues, basta con que vengan unos cuantos cangrejos de polizontes en un  avión. Y ya estando en nuestra ciudad, ellos pueden dar fácilmente con nuestro domicilio.
- ¡Qué idea la tuya! Además, a los cangrejos no les gusta el frío, sino el calor tropical. Ellos ya me olvidaron.
Y mientras decía estas palabras me reía sonoramente. Mi hijo respiró aliviado.

Hace unos días atrás cuando salí en la oscuridad de la noche al jardín porque tenía ganas de contemplar las estrellas y respirar el aire frío otoñal, escuché un "crash, crash, crash" detrás mío. Por suerte no era ningún cangrejo, más bien, era un erizo gordo y negro que buscaba un lugar donde guarecerse. Me dió lástima aquel animalito, pero al imaginar que cientos de erizos -como un manto negro- podían rodearme, entré rápidamente a la casa y cerré la puerta.

Aquella noche soñé que entraban cientos de erizos a la casa, se metían por todas partes, se subían a mi cama y me cubrían toda. Desperté bañada de sudor, pero no por ningún calor tropical...

Marisol

(cuento escrito en oct. 1999)

lunes, 28 de septiembre de 2009

Otro otoño ha llegado...



-Otro otoño ha llegado con sus colores variopintos, con su melancolía  andante que se deshoja de a pocos, soltándose de los árboles... -me comenta suspirando mi amiga Angélica mientras nos dirigimos en auto a un bosque  de nuestra querida ciudad. Yo asiento desganada. De pronto, Angélica mirándome fijamente a los ojos me pregunta: Sigues pensando en ella, ¿verdad?

-Sí, pero he decidido no buscarla más. Si bien su ausencia me duele, su rechazo aún más. Pensé que nuestra amistad era como una eterna primavera -le digo con la voz entrecortada. No quiero llorar mientras manejo.

Mi querida amiga Angélica mientras me envuelve con su mirada protectora me ayuda a tomar conciencia de lo sucedido diciéndome:
-¡Déjala! En el fondo, no la habías llegado a conocer del todo. Más bien, intenta que esta pena tuya se te desprenda del pecho. Y a ella déjala caer como a una hoja de otoño. No pretendas retenerla más entre tus manos. Sus motivos tendrá para actuar de esta manera.

-Pero es que no entiendo... Si le hubiera hecho daño con mis palabras o nos hubiéramos peleado, pero, es que me duele que ella no quiera más de mí como si yo no le sirviera más- y mientras pronuncio estas palabras, prendo el parabrisas (ha empezado a llover un poco) y luego agrego- ¿será posible que ella en la búsqueda de su propia realización personal, ha pensado que es mejor usar a las personas de las cuales puede sacar provecho y por este motivo como ya no le sirvo, me ha dejado de lado sin darme mayores explicaciones porque no lo cree necesario?
 
Angélica dándose cuenta de como me siento, con voz bien firme me dice lo siguiente: 
-Entiendo que te duela que ella se desprenda de tí como una hoja de otoño, y sin previo aviso te sorprenda de esta manera. Pero pienso que ella se ha encerrado tanto en sí misma que sólo se ve a sí misma. Y ni tú ni nadie que no le sirva como medio para su autorealización tiene cabida en su mundo actual. Es más, estoy segura que, en este momento, para ella es imposible recibir instrucciones, ideales o valores que no sean los suyos propios. Sólo podrá aceptarlos cuando haya hecho su propia experiencia personal, cuando haya alcanzado sus metas. Por este motivo, no la busques más aunque la extrañes. Sólo deséale desde lo más profundo de tu alma todo lo mejor y que consiga ser realmente feliz, y sobre todo, que alcance sus metas.

Al escuchar estas palabras tan claras y transparentes como el agua del lago -que tendremos en pocos minutos a nuestros pies -tomo no sólo conciencia que Angélica tiene razón, sino que me propongo que nuestro paseo sea un momento mágico porque esta buena amiga  no sólo me está haciendo ver que la amistad debe ser un comercio desinteresado, sino porque me está ayudando a duplicar mis alegrías y a dividir mis penas por la mitad.

Al aparcar el auto me doy cuenta que ha dejado de llover. Angélica se alegra como yo que huela a otoño. Nos calzamos las botas de goma, sacamos los paraguas -por si acaso vuelva a llover- y ella me pide que deje saltar a mi espíritu travieso que habita en mí... que lo deje ir a buscar hojas de otoño. Decido hacerle caso y me saca una amplia sonrisa.

Sí, esta hermosa tarde otoñal ha llegado vestida de sus mejores colores... de esos colores que tanto necesita mi espíritu para poder ser feliz ahora, mañana y siempre.

Marisol