miércoles, 26 de abril de 2017

La trascendencia de Helena

 


Helena salió a pasear en una noche clara de luna llena mientras hacía equilibrio sobre su propia vida y le echaba una mirada al cielo pintado de estrellas. Hacía un rato atrás que había visto en televisión un documental de astronomía que le había impresionado mucho ya que en éste se mostraban a los telescopios más potentes de la Tierra; hasta la fecha se han conseguido detectar mil millones de galaxias. ¡Increíble!

A Helena lo que  más le impresiona no es tan sólo imaginar la cantidad astronómica de galaxias existentes en el universo, sino es, más bien, la imponente infinitud del espacio mismo, su profundidad y quietud lo que hace que éste se muestre en toda su magnificencia. Y, sin embargo, es un gran vacío. 
- No hay palabras para describirlo usando sólo nuestra mente - piensa ella. 
Y mientras Helena alza la mirada al cielo estrellado, se pregunta si no será que ese gran vacío con su millones de galaxias es, en realidad, el cuerpo de Dios y esa quietud no se manifiesta tan sólo en el universo, sino, más bien, dentro de cada uno de nosotros porque éste se muestra inmenso en su profundidad más no en su extensión.  

¡Ay! ¿no será que el tiempo y el espacio son sólo una ilusión? Helena mientras hace un esfuerzo por no caer al vacío de sus inseguridades, dudas y preguntas, piensa que el tiempo es la infinitud y el espacio la eternidad que se muestran dentro de uno. ¿No será que aquí se encuentra el quid del asunto? Y mientras Helena sigue haciendo equilibrio trata, no de manera racional, sino, más bien, usando su corazón abierto al mundo,  de entender que el espacio es  no sólo un reino inmóvil y muy profundo, sino que también el tiempo es la conciencia del eterno ahora.

Yo, por mi lado, trato de entender a Helena. Siento que ella no sólo hace equilibrio sobre su propio mundo, sino que se encuentra a un nivel que yo no logro alcanzarla ni siquiera con mi vasta imaginación. Y mientras termino de escribir este cuento, el tiempo y el espacio  se ríen de mí, mas no de Helena,  porque me dan a entender que ellos no son importantes, sino me hacen saber que propósito de nuestro mundo, no está sólo en el mundo mismo, sino en su trascendencia ... esa trascendencia que está más allá del mundo natural.

Desde su trapecio Helena me sonríe porque empiezo a entender, quizá porque por un segundo he salido de mis propios límites mentales. Quizás algún día logre trascender porque lo trascendente está asociado a lo inmortal y a lo esencial. La verdad que me encuentro a años luz de mi propia iluminación  y del esplendor luminoso de la luz incolora del vacío porque pongo resistencia a pensar en lo que, para mí resulta ser inentendible, por el momento. 

Y mientras yo ya no quiero escribir más de este tema, Helena sigue haciendo equilibrio. Ella mientras se balancea cuidadosamente y en silencio absoluto se da cuenta que ella se encuentra más cerca que yo de abrir, poquito a poco, el portal a otra dimensión (¿dónde Dios se encuentra?), sobre todo, cuando ella se esfuerza de aquietar su mente porque sólo hay ruido dentro de ésta. 
- Mejor dejar de pensar y más bien sentir - se dice a sí misma Helena mientras su corazón sonríe complacido. 
Tal vez, deba hacer lo mismo que ella para poder atravesar mis propios límites mientras hago equilibrio, por el momento, para no caer al vacío de mis dudas, inquietudes y preguntas.

MARiSOL





sábado, 22 de abril de 2017

Voces de embrujo





Érase una vez un niño llamado Juan Diego que andaba descalzo, hambriento, cansado y perdido en un bosque inmenso. Después de caminar sin rumbo, divisó no muy lejos de donde estaba, una casa grande, casi escondida, entre frondosos árboles. Unas luces le indicaron el camino a seguir. Juan Diego al acercarse a la casa y mirar por una  de sus ventanas, vió a muchos niños en un salón vestido de inmensos espejos. Los espejos, en cuestión, hacían que esa habitación se viera más grande de lo que era, y a su vez, se vieran más niños de los que realmente estaban allí jugando. ¿Cuántos había? No lo podía precisar. Lo importante eran las risas. ¡Eran tantas! Y si bien  a él lo llenaban de contento, vió con sorpresa que los niños ni hablaban ni reían, sólo sonreían entre sí . Al percartarse de la presencia de Juan Diego lo hicieron entrar en silencio mientras lo observaban a él detenidamente. Y así como los niños a él lo observaban, Juan Diego se percató que la sala no sólo era grande y espaciosa, sino que, en total, había niños (¡ninguna niña!) y sobre una mesa había diversos manjares y una grabadora... 

De pronto, un hombre grande y fuerte que sólo sonreía, entró a la habitación y mientras él apagaba la grabadora de donde salían las voces y risas infantiles, los niños amarraron al pequeño visitante de brazos y piernas. Luego, el ogro se volteó a mirarlo y con una sonrisa estremecedoramente cínica se le acercó con cuchillo en mano, le obligó a abrir la boca y le cortó la lengua rápidamente.  Después el ogro se la comió y, como por arte de magia, empezó a hablar mientras los niños lo aplaudían. 

Cuando el ogro se disponía ya no hablar sino a cantar, Juan Diego se despertó de su terrible sueño. La pesadilla lo había dejado nervioso. Después de prender la luz se levantó a tomar un poco de agua. Tenía la garganta seca. Aliviado de saber que contaba con voz y lengua se fue nuevamente a la cama. Tenía que descansar ya que faltaban sólo quince horas para la presentación de la ópera "El barbero de Sevilla" en la "Scala" de Milán.

 MARiSOL











 

jueves, 6 de abril de 2017

El espacio y yo




Normalmente solemos prestar atención a las cosas que se encuentran dentro de un espacio, esas cosas que lo ocupan, pero ¿por qué son pocos los que le prestan atención al espacio mismo? Muchos piensan que el espacio es sólo nada porque está vacío.
- ¡Noooooo! - gritó excitado el espacio - Nada más lejos de la verdad. Si dejas de percibirme sólo con tu ojos externos, no podrás verme en toda su verdadera dimensión.
Perpleja quedé. Casi sin voz y en un susurro le pregunté al espacio si él tiene cierta cualidad misteriosa.
Su respuesta no se dejó de escuchar. Retumbó en mi oídos:
- Sí, si tú sólo me percibes con tus sentidos, yo me convierto en un mero objeto de conocimiento. No me mires sólo con tus ojos, como cualquier científico, sino con el corazón.
- ¡No te entiendo del todo! - exclamé un tanto irritada. 
- No me conviertas en algo - me dijo seriamente el espacio. Mira,  ¿por qué, más bien, no me ves con otros ojos?
- Cuando te escucho siento que estoy ciega - le hice saber frustrada de mi ignorancia emocional. ¿De qué diablos me habla el espacio?
- En realidad yo no tengo existencia alguna, pero permito que lo demás si exista dentro de mí - me dijo el espacio. A continuación me hizo saber que normalmente los seres humanos cuando entramos a una habitación nos percatamos de lo que hay en ella como de sus muebles, paredes y ventanas, por ejemplo.
- Pues así yo entiendo el espacio - le respondí.
El espacio se rió graciosamente y luego me dijo que estoy equivocada. Debería aprender a verlo a él, al espacio, de otra manera. Mejor dicho, de sentirlo porque él es un portal que me puede llevar a otra dimensión. Cada centímetro suyo es un milagro vestido de silencio ya que ambos provienen de la nada ... esa nada que no debe producir miedo porque éste distorsiona la visión real del mundo.
- ¿Será porque porque yo  no soy del mundo y sólo estoy en él sin poderlo entender? - le pregunté tímidamente.
El espacio me miró largamente. Si bien yo estoy todavía lejos de llegar al Portal, sí me encuentro en el camino. En ese camino el espacio no es algo, es más bien la expresión de aquello que no está manifestado sólo en palabras o en una simple teoría, el espacio es aquello que vive dentro de ti porque no es extenso sino profundo como el universo mismo.
¿No será que el mundo en el que vivimos, ese gran espacio, no es que sea importante en sí, sino su trascendencia ... aquélla que está vinculada a atravesar algún tipo de límite entre lo físico y lo simbólico?
Comienzo a entender un poco más aunque miedo y resistencia ponga yo de mi parte. Mientras mi nacimiento y muerte son terrenales, algún día accederé a mi propia inmortalidad ... allí donde el espacio se abre espacio entre mi  alma y esa energía llamada Dios.

MARiSOL





Imagen sacada de Bing

miércoles, 15 de marzo de 2017

El silencio de la eternidad




- ¡Cambio el silencio de la eternidad por el ruido de la vida! - dijo gritando un vendedor de sueños mientras yo pasaba cerca de él dentro de un mercado, donde yo me encontraba haciendo la compra de la semana. Al yo escuchar lo que el vendedor decía y repetía una y otra vez, pensé que yo deseaba todo lo contrario para mí, quizás porque yo tengo una eternidad reclusa en mi alma. Y es que el silencio de la eternidad es el que me ayuda a tratar de encontrar la esencia de mi alma a través de mi espacio de tiempo porque el tiempo, si yo no me equivoco, forma parte también del silencio de la eternidad. Y es que el tiempo, tan silencioso o más que la eternidad, nos observa de atrás para adelante y viceversa.   ¿Será, acaso, porque el Tiempo es la imagen en movimiento de la eternidad como dice Platón? En todo caso, una imagen silenciosa, que no habla, que sólo nos observa mientras nosotros hacemos nuestros deberes mal que bien mientras vamos moviéndonos en una sola dirección ... hacia la eternidad, porque allí es donde dejaremos de trabajar. Creo que comienzo a entender al vendedor de sueños, pero ante mis dudas me acerco a él.
-  ¿Me puede Usted explicar por qué prefiere el ruido de la vida antes que al silencio de la eternidad?
- Pues, porque no me gusta verme por dentro, - me respondió el vendedor de sueños - y además, porque el silencio de la eternidad se mueve a través de un camino misterioso que nos lleva hacia nuestro mundo interior ... allí donde se juntan nuestro presente, pasado y futuro. Y, la verdad que, mi mundo interior no me gusta para nada porque yo no soy una persona buena. Nunca lo he sido, ni nunca lo seré.
- Y entonces, ¿cómo puede Usted vender sueños? - le pregunté desconcertada.
- Porque no importa de qué manos sean vendidos los sueños - me respondió tajante el vendedor - Para ti lo que cuenta es que tus sueños yo los haga realidad, ¿verdad? ¿Quieres uno? ¿Qué sueño deseas? Pero, ¡primero me pagas! Yo no los regalo.

Su respuesta fué tan dura que me sonó como a un ruido de algo pesado que caía ante mis ojos. En ese momento entendí que el silencio de la eternidad se detenía ante mi mundo interior para hacerme saber que yo no tengo necesidad de comprarle sueños a ese vendedor ni a nadie porque, en realidad, yo soy una soñadora práctica que va por la vida sin hacer mucho ruido porque dentro de mi alma he aprendido a dejar vivir en paz al silencio de la eternidad porque ciertamente él vendrá por mí, tarde o temprano, aunque yo no quiera, para cubrirme de pies a cabeza con mi propia inmortalidad cuando el último momento de todos mis momentos vividos llegue a mi lado sin necesidad de predicarlo a los cuatro vientos como aquel ruidosamente antipático vendedor de sueños. 

MARISOL






Imagen sacada de Bing


miércoles, 8 de marzo de 2017

El pájaro de ébano



"Mientras al filo de cada noche renuncio 
con la conciencia atenta a tu amor,
esta ruptura precaria, forzada y definitva
vaga silenciosamente y sin rumbo
acallando poco a poco
los latidos de mi loco corazón"

Helena sabe, por más que escriba poemas cursis, que Antonio ya no regresará más a ella. Nunca más. Fué la desconfianza la que los separó. Y mientras ella se encontraba escribiendo febrilmente más poemas, sintió un golpe seco en la ventana de su dormitorio. Era un cuervo tan negro como la noche. Helena, sin pensarlo dos veces, lo dejó entrar. El cuervo se acercó a ella y sin pedirle permiso alguno le dijo que no entendía como ella podía seguir amando a Antonio.
Helena balbuceando, ya casi sin fuerzas multiplicadas por el tiempo, le dijo:
- ¡Ay, pájaro de ébano! no hagas caso de mis palabras y despliega, más bien, tus largas alas para seguir volando, tú y yo, entre la esperanza y el temor aunque nosotros vivamos separados por un nunca más desdibujado en la comisura de los labios de nuestras historias de vida.

El cuervo se la quedó mirando hipnotizado. ¿Cómo podía saber Helena que él, el cuervo, era el alma de Antonio quien venía a visitarla a medianoche? ¿O, acaso, era sólo un recuerdo el que se hacía presente? Fuera lo que fuera a estas horas altas de la noche Helena, quien sufría de insomnio, sabía que sus letras vestidas de sentimientos habían llamado a Antonio en sus pensamientos. ¿O era sólo un sueño? ¡Ay, querido lector! ¡Y qué importa! Una angustia vestida de deseo se hacía presente mientras Helena se abrazaba al cuervo. Y mientras acariciaba sus negras plumas, ella sabía que no permitiría que su corazón cayera en ningún abismo ni en ninguna oscuridad. ¡Nunca más!

Mientras el cuervo la miraba con sus ojos encendidos como llamaradas que le quemaban el alma a Helena, ella sabía que el pájaro de ébano la abandonaría, tarde o temprano, físicamente aunque nunca más él se la pudiera sacar de sus recuerdos. 

Y aunque Antonio no lo quisiera admitir, Helena seguiría siendo la mujer de sus sueños aunque sus infidelidades (las de él) habían sido el detonante explosivo para evaporar el amor entre ellos dos.

Antes de terminar, déjame decirte que la soledad, ese instante de plenitud, se ha echado a dormir, en este momento, sin permitir que ni Helena ni Antonio la despierten. Ellos dos bien saben que ¡nunca más! serán pareja aunque él la busque en sus sueños y ella lo recuerde en sus poemas.
MARiSOL 


miércoles, 22 de febrero de 2017

El tatuaje




Cada vez que la noche llega excitada para ayudar a Eliana a emigrar sobre su almohada al mundo de los sueños, ambas se vuelven felices cómplices. ¡Ay, qué mala costumbre ambas tienen! ¿O será que yo estoy celosa porque ambas se entienden muy bien porque yo no logro emigrar a ninguna parte y sólo  a la parte más oscura de mi alma?

Y cuando Eliana cae en esa trampa deliciosa, según ella, envuelta en nubes cargadas de viejas melodías románticas, Eliana me hace saber que ella le consiente a la noche a que la convierta en una prolongación irrefutablemente bella de sus propios sueños. 

Yo creo que todo se reduce, a duras penas, a puras especulaciones porque no hay nada de certezas. Yo no sé si Eliana realmente me miente para hacerme sentir a mí pequeña ante la noche. No sé si tampoco mi ignorancia es fantasmal o si Eliana arrastra una inocencia impuesta, a propósito, por la noche o si la noche y Eliana están reemplazando las definiciones del amor a mis espaldas.

- ¿No será un disparate todo lo que aquí me cuentas? - le pregunté a Eliana un tanto excéptica.
- Qué lástima que no me creas - me contestó Eliana. Y luego continuó hablando - Yo tengo el alto privilegio que la noche se comunique de la manera que lo hace conmigo porque ella sabe que yo tengo una inscripción tatuada en mi alma y como, por momentos, me duele este tatuaje, ella viene a consolarme para mitigar mi dolor. Si bien José ya no me ama, ya no le guardo  a él ningún rencor. Prefiero rescatar los buenos momentos. Los malos no me sirven para nada; sólo seguirían envenenando mi alma y no me dejarían dormir como a ti.
- ¿Y por qué la noche no viene a hacer lo mismo conmigo? - le pregunté enfadada a mi amiga.   
- Pues, porque tu corazón se ha vuelto de piedra. Tú ya no crees más en el amor. Tu decepción y rabia te tienen esclavizada.
- ¡Oye! Nada dura para siempre - le respondí bastante seria.
- Lo sé - me hizo saber Eliana. Pero no hay mejor cosa que saber perdonar. Y tú sigues odiando a Mario.
- Por lo pronto, yo puedo perdonar, pero no olvidar  - le dije bastante convencida de mis palabras. Mario me hizo mucho daño.

Eliana me miró con cariño y luego me hizo saber que no es saludable sólo tener en cuenta las limitaciones y defectos del otro. Hay que aprender también a saber reconocer nuestras propias limitaciones y defectos. Además si uno no las toma demasiado en serio  y les quita importancia, puede uno vivir más tranquilo y ...

La noche se apareció de improviso ante las dos y me dijo a mí, sobre todo, que ablande, de una vez por todas, mi corazón. Me hizo saber que lo mejor que yo podría hacer es inscribir todos los agravios hechos por Mario en el polvo del olvido y, más bien, inscribir como un hermoso tatuaje la palabra de bien llamada "Perdón" en la punta de mi lengua un tanto mordaz e hiriente.

Al yo bajar la cabeza y dejar mi soberbia de lado, la noche me prometió que ella vendrá a visitarme y me prometió también que yo tendré un sueño reparador que hará que yo me levante al día siguiente con el espíritu más alegre que amargado dejando el pasado de lado para vivir en armonía con mi presente.

Eliana espera ese cambio en mí. Mi insomio, mi almohada y yo también. 


MARiSOL






Imagen sacada de Bing




martes, 21 de febrero de 2017

Aplaudiendo a la Felicidad




"Aunque mis preocupaciones o penas me dejen, por momentos, paralizada y sin fuerzas de seguir, quiero ser feliz. Acaso ¿es un pecado decir que yo quiero, a toda costa, ser feliz? Más bien creo que es un deber el que tengo conmigo misma. Y aunque no me sienta feliz todos los días, me resisto a ir por la vida con la cabeza gacha. Y, más bien, aplaudo, hasta que me duelan las manos, para animarme a seguir caminando por la vida con una sonrisa en los labios aunque a otros no les guste".

Esto es lo que Antonia pensaba mientras observaba como mucha gente caminaba sin sonreír a su lado. ¿Tendrían realmente motivos para estar todos así o es sólo una mala costumbre esto de mostrarse serio cuando uno se encuentra caminando en la calle? Ingenua ella no es en pensar que, lamentablemente, hay calles peligrosas en cualquier lugar del mundo. Pero ella no quiere pensar en peligros, sino en nuestra actitud de positivismo hacia la vida.

Hoy día, creo yo, que Antonia debe aplaudirse a sí misma por haber sonreído, pero no para darse fuerza para ser feliz, sino por haber sonreído a toda aquella persona desconocida que pasó a su lado aunque ella no tenga, por el momento, motivos para levantar en dirección al cielo la comisura de sus labios. Ella bien sabe que no se trata de ausentar la preocupación o el dolor de nuestras vidas, sino se trata de saber vivir con ellos nos guste o no. 

Además, creo yo, que tampoco se debe esperar por una felicidad demasiado grande porque esto es un gran error; es un obstáculo para nuestra propia felicidad porque ésta no se encuentra en ningún futuro. Más bien, se encuentra acá y pasa todos los días al lado nuestro. Y sólo está en nuestras manos aplaudir fuerte para vencer nuestras preocupaciones o tristezas para que la felicidad se acerque a nosotros y así nos acompañe, más a menudo, en nuestro camino de vida ahora y siempre sin disminuir la felicidad de los otros. 

Después que terminé de escribir estas palabras, Antonia me sonrió. Y tú, querido lector, ¿quieres que te aplauda por haber sonreído hoy día? Sólo necesitas quince músculos para sonreír mientras cuarenta músculos son necesarios de usar para arrugar la frente. Soy de la opinión que si somos capaces de sonreír aún en momentos difíciles, es porque poseemos la sabiduría de la vida. Yo, por el momento, me encuentro muy lejos de haber alcanzado este nivel. Soy principiante, pero deseo ser una buena alumna igual como Antonia.


MARiSOL


 


Imagen sacada de Bing

viernes, 17 de febrero de 2017

Bajo las farolas


 http://sobrefotos.com/wp-content/uploads/mujer-y-farola-con-sus-sombras.jpg

Mientras la soledad se pasea bajo las farolas de mi ciudad, su sombra se proyecta mucho más grande de lo que realmente es. Mientras unos le temen a la soledad, otros la buscan a propósito porque ella es igual de silenciosa que la luz. Es así como bajo las farolas, la soledad me pide que no le tema ni a su sombra ni a la mía propia. Al preguntarle por qué, ella me contestó lo siguiente:
- Mira, lo que tú llamas sombra no es más que la luz que tú no ves por fuera porque la luz que sí te permite verte por dentro no está vestida de ninguna sombra. Por este motivo estoy acá para recordarte que yo, la soledad,  soy necesaria para tu crecimiento personal. Soy la que le da forma a tu espíritu, la que te hace meditar, la que te lleva a la fuerza hasta el fondo de tu alma para que intentes saber quién realmente eres tú.
- Pero, ¡a mí tú no me gustas! - le hice saber disgustada.
La soledad, después de regalarme su sonrisa, me dijo con voz muy segura:
- Tú bien sabes que la soledad, en este caso, la tuya, es y siempre será una experiencia inevitable que te acompañará, muchas veces, en el camino de tu vida. Hay momentos que yo, la soledad, soy la mejor compañía que cualquier ruido ensordecedor de voces vacías de contenido. Esas voces que sólo están allí para rellenar de manera superficial tu soledad.
- Pero a mí me gusta verme rodeada de gente amiga - le dije sin estar muy segura de mis palabras.
- Tienes que reconocer que lo que me estás diciendo no es del todo cierto. No siempre puedes estar rodeada de gente; siempre habrán momentos donde estarás sólo contigo misma - me dijo la soledad y luego continuó hablando - Tu desconfianza hacia mí te vuelve más solitaria y así nunca podrás sentir la sed de la verdad ... esa verdad que puede esconderse tras cualquier sombra pero que no podrá extinguirse hasta que tú no te conozcas del todo bien.
- ¡Explícate más claro que no te entiendo! - le grité un tanto molesta. ¿Por qué la soledad se empeña en que yo me conozca bien?
La soledad me hizo saber que si bien el ser humano es un ser social, ella me ayuda a estar no sólo en contacto conmigo misma, sino a desarrollar una sensibilidad que me ayude a conectarme también con Dios porque Él es esa luz que me guía para que mi espíritu sea capaz de vencer las malas influencias a las que estoy expuesta porque lamentablemente no todo lo que me rodea me influye de manera positiva. La soledad me hizo saber también que yo no debo volverme un producto de otros, sino ser yo ser mi propio producto para entregárselo a otros con dedicación y cariño sin sombras competitivas o vestidas de envidia o maldad de por medio.

Me doy cuenta que si bien estamos rodeados de padres, hijos, hermanos, primos, tíos y amigos ... hasta enemigos, la soledad está allí para ayudarnos a comprender el motivo del por qué estamos aquí. Ninguno de nosotros estamos en la Tierra para crecer bajo sombras, sino bajo la luz de la verdad ... esa verdad que nos ayuda a crecer para así poder crecer de manera positiva no sólo en el amor, sino para expresar nuestros talentos y virtudes para así compartirlos con otros porque si nos quedamos sólo mirando a nuestros sueños y no los hacemos realidad, terminaremos siendo sólo sombras. 

La soledad me sonrió complacida. Ella, en este momento, está a mi lado, para ayudarme a a evolucionar como ser humano hasta haber aprendido a saltar sobre mi propia sombra para evitar de arrojársela a otros con violencia u odio, porque al final, se la arrojaría a la cara de Dios.
 
MARiSOL




sábado, 11 de febrero de 2017

El ruido del silencio

 
Bildergebnis für girl bird

Quiero que sepas que, dentro de un momento, empezaré a guardar silencio por un par de horas. Voy a desconectar mi teléfono celular. No voy a prender ni la radio ni el televisor ni tampoco prenderé la computadora.
- ¿Y por qué? - me preguntó curioso un pajarito cantor que se me apareció de improviso y al que recibí con cariño porque él es mi "alter ego".
Yo le hice saber que quiero comprobar si es cierto que el silencio es el ruido más fuerte de todos los ruidos. 
- Pues, yo no creo que sea verdad lo que tú piensas - me refutó el pajarito cantor mientras me miraba hasta el fondo de mi alma.
Luego de sonrojarme nuevamente el pajarito cantor siguió hablándome y me hizo saber que él considera que mi silencio es un arma de doble filo.
Y al yo decirle que no lo entendía, el pajarito cantor me explicó que si tengo la intención de mantenerme callada por unas horas, él no cree que no es tan solo para comprobar si mi silencio es el más fuerte de todos los ruidos. Hay algo más ...
- Tienes razón. Te he mentido - le respondí avergonzada.
- En realidad, tú, a través del silencio, quieres estar sumida en tus pensamientos para verte mejor. ¿No es cierto? - me preguntó el pajarito cantor.
- , has acertado - respondí sonrojada.
- Esta clase de silencio es el que me gusta más - dijo mi pajarito cantor - puesto que es como una especie de oración donde nos comunicamos con nosotros mismos para hacer un balance de nuestros propios pensamientos, de lo que decimos o dejamos de decir, de lo que hacemos o dejamos de hacer. Además, ¿no será que no es el silencio, sino tu corazón el que está lleno de ruidos tristes que suenan a gotas saladas cuando caen al pie de tus preocupaciones? - me preguntó el pajarito cantor mientras examinaba mi alma.
Bajé la mirada. El pajarito cantor había leído mis pensamientos. Las palabras sobraban. No había necesidad de contarle a mi "alter ego" los motivos que tengo para guardar silencio. Pero antes que yo deje de hablar, el pajarito cantor me hizo recordar que la vida, a pesar de todo, es bella y merece seguir no sólo hablando por y para ella, sino también a través de ella. Lo tendré presente cuando rompa con mi silencio. 


 Marisol






 
 

jueves, 2 de febrero de 2017

Haciendo cábalas





Entre el deseo de otorgar y el deseo de recibir puede haber un gran abismo. En mí está acortar la brecha que las separa. Entender la vida quiero. Esa vida que cobra sentido cuando nos relacionamos unos con otros de manera sincera. Y es que la doctrina cabalística sostiene que el universo funciona según principios que, si son entendidos y aceptados por el ser humano, logran mejorar la vida y permiten alcanzar la plenitud. Pero son tan pocos los que pueden alcanzarla. ¡Ay, ni tú ni yo lo hemos logrado! No sé si yo consiga lo que quiero, pues, por momentos, mi amuleto deja de funcionar. Será porque entre mis cálculos superticiosos, conjeturas y suposiciones tú, por el momento, ya no te encuentras presente, y menos, aunque me avergüence reconocerlo, entre mis intrigas o tramas. ¡Ay! La decisión de separarme de ti,  para rehacer mi mundo interno, creo que es la correcta. Es que en este viaje de descubrimientos quiero conectarme con el Creador, y sin intermediarios de por medio, para que mi compás interno me lleve por el camino correcto a seguir aunque me obligue, de por vida, a vivir sin ti. ¡Ay! Samuel, te extraño, pero porque te quiero y me quiero, te dejo por el bien de los dos ...

Mientras Regina se encontraba echada en la tina tomando un baño caliente, estaba no sólo haciendo cábalas, o mejor dicho, haciendo cálculos o especulando con posibilidades o causas mientras pensaba en Samuel. Ella se había separado de él por diversos motivos. Muchas veces los motivos sobran cuando se rompe una relación a expensas que nuestro corazón quede hecho trizas. 

Yo sé que Regina no se siente bien, pero ella se ha separado de Samuel porque él no puede darle lo que ella desea. El dinero no es importante para ella. Es más que eso ... En el fondo, el reflejo de él ya no le convence. Había sido una idea ingenua de ella en querer pensar que Samuel era el hombre ideal. Sé también que Regina se ha separado de él para no reprocharle el fraude al cual ella se había expuesto durante sus dos años de relación.  Ella necesita tiempo para repensar si el fraude es renegociable o no. Durante este tiempo Regina, mujer joven de 23 años, había sido su amante secreta. Y ella ya no quiere vivir detrás de la máscara. Samuel, hombre de 45 años, ha estado acostumbrado a ir a venir a sus anchas; cuando él llegaba de sus viajes de negocios, buscaba a Regina y luego él desaparecía por semanas sin decir nada (demás no está decir que Samuel tiene cuatro hijos y está divorciado dos veces, pero si está casado nuevamente lo ignoro). Es así como Regina ha decidido arrancarse la máscara que ella ha llevado puesta durante este tiempo. Si bien mi amiga no quiere mentirse más así misma, sinceramente yo espero que ella conozca a otro hombre, más joven, y que la ame sin esconderse de nadie, mientras ella trata de entender (como yo también) la sabiduría de la Cábala. 


MARISOL






*********



Y acá este vídeo que no tiene que ver con cábalas, pero sí con la tina y un amor ...





Pintura de Frida Kahlo sacada de Bing

lunes, 30 de enero de 2017

Entre la victoria y el fracaso

http://3.bp.blogspot.com/-MFZQh0htTtE/UMRkZ3oGNBI/AAAAAAAABC4/9Ps9xrRro0E/s1600/BRAZOS+ABIERTOS+SILUETA+mujer+%C3%A1rboles.jpg 


Mientras la victoria extiende sus brazos abiertos al mundo entero porque nuevamente hace alarde de sus capacidades tanto físicas como intelectuales, el fracaso se muerde la lengua para no decirle más de lo que realmente piensa. Y mientras él baja su cabeza cabizbajo por esta nueva derrota piensa que la victoria, por naturaleza, no sólo es insolente, sino también arrogante.

No recuerdo quien dijo que mientras la victoria tiene muchos padres (pues todos se arriman a ella por conveniencia), el fracaso es huérfano. ¡Ay! yo creo que, en el fondo, tanto la victoria como el fracaso son dos impostores, pues hay que darles cara con la misma serenidad y, aunque no lo creas, también con una buena porción de desdén porque nadie ni es vencedor o perdedor en esta vida. Son experiencias, al fin y al cabo, las que hacemos. Y mientras yo pienso ésto, la victoria y el fracaso me miran de manera nada aprobatoria y entre beligerantes cuchicheos ambos quieren marcar sus diferencias ante mí, pero no se atreven ninguno de los dos a darme la cara. ¡Ja! ¿Acaso no se dan cuenta que mientras la victoria jamás es definitiva, el fracaso nunca es definitivo?

Te preguntarás quién soy yo.... la dignidad. Déjame decirte, querido lector, que tanto en la victoria como en el fracaso el nivel de dignidad debe ser siempre más alto que el miedo. Y aunque parezca contradictorio, en mi opinión, hay fracasos (o derrotas) que tienen más dignidad que cualquier victoria, sobre todo, cuando la victoria ha sido lograda por violencia. Lo que ante mis ojos hace que ésta sea sólo un mero fracaso. Al final, puede ser mucho más importante un fracaso bien peleado a una victoria ganada sin mayor esfuerzo o haciendo trampa. ¿No crees?
MARiSOL
 
Imagen sacada de Bing

jueves, 26 de enero de 2017

Mi amigo Sanam



- ¿Te puedo pedir un favor Sanam? - le preguntó Valeria a su amigo el delfín. Sólo en él podía ella confiar porque sabía que él no se burlaría de su pregunta.
- ¿En qué te puedo ayudar querida amiga? - le respondió Sanam sonriendo. Le alegraba de volverla a ver después de mucho tiempo.
- Quiero que me ayudes a perder la memoria - le pidió suplicante Valeria.
- ¿Por qué quieres tú perder la memoria? - le preguntó serio Sanam.  Tú sabes bien que la memoria es el centinela de tu cerebro, quien se encarga de vigilarlo y de observarlo. ¡Explícame, por favor, la razón que tienes para pedirme este favor!
- Porque no quiero sufrir con los recuerdos que me persiguen - le dijo en un hilo de voz Valeria. 
- ¿Son buenos o malos? - le preguntó Sanam. 
- Son una mezcla de los dos. Es que cuando los toco, me duele la memoria. ¡Me explota la cabeza de tanto pensar! - le respondió Valeria.
- Pero tú bien sabes que el que sufre es porque tiene memoria. Es ley de vida - le dijo su amigo el delfín.
- Pero, con tus poderes mágicos me los puedes quitar - le rogó Valeria.
- Tú quieres ser expulsada de tu propio paraíso, ¿no es cierto? - le dijo serio Sanam.
- ¡Yo no vivo en ningún paraíso! - gritó Valeria. Y tú bien sabes a lo que me refiero, Sanam.
- Mira, amiga, tu memoria es el único paraíso del que nadie te puede expulsar. En realidad, tu problema radica en que tú no quieres que parte de tu pasado vuelva a ser revivido en  la memoria de tu corazón, ¿verdad?
- Así es, por este motivo quiero que me quites la memoria. Valeria se sentía segura de sus palabras.
- Si hago lo que me pides, te quitaré también tu identidad. Dejarás de ser tú. Serás un papel en blanco y tu vida no será fácil no sólo para ti, sino para tus seres queridos. Realmente me niego a hacerte este favor. ¿Y sabes por qué? - le dijo Sanam también muy serio.
- ¿Por qué? Valeria comenzó a sentirse insegura. Las dudas se le estaban metiendo en cada poro de su piel.
- Porque aunque quieras dejar de ser tú, también harás experiencias buenas y malas cuando seas otra persona. Y sin tu memoria actual  te olvidarás de quién soy yo y ya no podrás recurrir a mí nunca más ni siquiera para pedirme consejo como antes. ¿Expones nuestra amistad y la de tus seres queridos a tu cobarde egoísmo?
Valeria tragó saliva. Sanam tenía razón. Se reconciliaría con todos sus recuerdos para sobrellevar su pasado y vivir mejor su presente.
Sanam, antes de despedirse, le dijo a Valeria que los recuerdos buenos y malos forman parte de la memoria (tanto del cerebro como del corazón). Además, también le dijo que ya era hora que ella aprendiera a asumir responsabilidad sobre su memoria, porque sin memoria ella (Valeria) solamente se encuentra viviendo, pero no existiendo como debe ser. Y es que tanto el gozo como el sufrimiento, las dos caras de la vida, son parte de la existencia de todo ser humano. 
Valeria se dió cuenta que Sanam tenía mucha razón. Así que ella antes de despedirse le pidió a su amigo, el delfín mágico, que le diera un beso. En este beso, él le daba todo el valor y cariño (Sanam significa cariñoso; procede Arabia Saudita y Turquía) que ella necesitaba para seguir existiendo porque sería un crimen morir en vida antes de tiempo y menos sin memoria.

 Marisol

miércoles, 25 de enero de 2017

El espejo roto




A Myriam se le ha roto, hace un rato atrás, un espejo grande ovalado  que tenía en su dormitorio. Se le cayó a los pies mientras ella se estaba maquillando. Por suerte, ella no se ha hecho daño, pero el espejo, sí.

Bueno, pues, Myriam se llevó tal susto que pegó un grito, sobretodo al escuchar al espejo llorar, después de haber caído al suelo. Al ver como su espejo lloraba desconsoladamente, ella le preguntó por los motivos de su pena a lo cual él le hizo saber que porque el peso de su pena es tan grande, el clavo no lo pudo sostener más. A lo cual Myriam le preguntó a su espejo si el clavo tuvo culpa por no haber podido sostenerle no su peso, pero sí las penas.


- No, él no tiene culpa de nada. Él trató lo más que pudo en no dejarme caer, pero él no pudo detener la caída y ya ves, ahora yo estoy roto ... como  mis sueños - dijo triste el espejo.
- ¡Cómo puedes tú tener sueños si sólo los puede tener la persona que se ve en ti! - le respondió agitada Myriam. La respuesta parecía un disparo a quemarropa. Rápido y preciso, directo al corazón, pero no al del espejo, sino al de ella misma.
El espejo al entender la respuesta de Myriam le dijo, ya sin llorar, que no sólo ella tenía razón, sino que el motivo de haberse caído y quebrado en mil pedazos era porque el corazón de ella está cargado de tanta pena, que, por este motivo, él no pudo sostener el peso de ésta. 
- O sea que ni el clavo ni tú tienen culpa que tú te hayas roto, sino que, al final, soy yo la que te ha hecho daño - dijo Myriam abriendo sus ojos de manera desmesurada. Comenzó a sudar.
- Indirectamente, sí - le contestó el espejo. Pero no temas, está bien así, que yo me haya roto.
- No te entiendo - le dijo Myriam.
- Mientras tú sigas cargando con penas innecesarias en tu corazón - le explicó el espejo - no habrá espejo alguno que las pueda sostener por mucho tiempo.
- ¿Por este motivo te has roto? - le preguntó Myriam con la voz quebrada.
- Sí, eran tantas tus penas que has acumulado durante muchos años que,  por este motivo, me caí y me rompí - le respondió el espejo - y ahora espero que la mayoría de tus penas reflejadas en mí se hayan muerto del todo.  ¿Me entiendes? Tienes que cambiar de actitud y aligerar tu carga. Sé más positiva. No te dejes envolver sólo de penas. No te dejes ahogar sólo en ellas. La vida tiene dos caras. Y no le quites el espacio, que se merecen, a tus alegrías. Cambia no sólo para ayudarte a ti misma, sino también a los demás. No te estoy pidiendo que vivas riendo mañana, tarde y noche, pero sí, sonríele a la vida. ¿De acuerdo?
Myriam asintió con la cabeza, casi avergonzada, y luego, le preguntó qué hacer con él. 
El espejo, serenamente, le dijo que si ella quería realmente vivir sin penas (o hasta preocupaciones) innecesarias, tenía que botarlo a la basura, deshacerse de él, porque él (el espejo) se encontraba "contaminado".  Y, si ella lo echaba a la basura, sólo así podrían sus tristezas (las de Myriam) realmente morir porque ella, con sus propias manos, las mataría. 
- ¿Y que pasará contigo? - le preguntó Myriam.
- No te preocupes por mí. Yo soy sólo un espejo, pero mi voz seguirá viviendo en ti, porque quien te ha hablado es la voz de tu conciencia.

MARiSOL







Imagen sacada de Bing

Aquí dejo la letra en inglés
de esta canción de Michael Jackson

"Man in the mirror" 

I'm gonna make a change,
For once in my life
It's gonna feel real good,
Gonna make a difference
Gonna make it right...

As I, turn up the collar on my
Favorite winter coat
This wind is blowin' my mind
I see the kids in the street,
With not enough to eat
Who am I, to be blind?
Pretending not to see their needs
A summer's disregard,
A broken bottle top
And a one man's soul
They follow each other on
The wind ya' know
'Cause they got nowhere to go
That's why I want you to know

I'm starting with the Man In The Mirror
I'm asking him to change his ways
And no message could have
Been any clearer
If you wanna make the world
A better place
(If you wanna make the
World a better place)
Take a look at yourself, and
Then make a change
(Take a look at yourself, and
Then make a change)
(Na na na, na na na, na na, na nah)

I've been a victim of a selfish kind of love
It's time that I realize
That there are some with no
Home, not a nickel to loan
Could it be really me,
Pretending that they're not alone?

A willow deeply scarred,
Somebody's broken heart
And a washed - out dream
(Washed - out dream)
They follow the pattern of
The wind, ya' see
Cause they got no place to be
That's why I'm starting with me
(Starting with me!)

I'm starting with the Man In The Mirror
(Ooh!)
I'm asking him to change his ways
(Ooh!)
And no message could have
Been any clearer
If you wanna make the world
A better place
(If you wanna make the
World a better place)
Take a look at yourself and
Then make a change
(Take a look at yourself and
Then make a change)

I'm starting with the Man In The Mirror
(Ooh!)
I'm asking him to change his ways
(Change his ways - ooh!)
And no message could've
Been any clearer
If you wanna make the world
A better place
(If you wanna make the
World a better place)
Take a look at yourself and
Then make that...
(Take a look at yourself and
Then make that...)
Change!

I'm starting with the Man In The Mirror,
(Man In The Mirror - oh yeah!)
I'm asking him to change
His ways
(Better change!)
No message could have
Been any clearer
(If you wanna make the
World a better place)
(Take a look at yourself and
Then make the change)
(You gotta get it right, while
You got the time)
('Cause when you close your heart)
You can't close your... your mind!
(Then you close your... mind!)
That man, that man, that
Man, that man
With that Man In The Mirror
(Man In The Mirror, oh yeah!)
That man, that man, that man
I'm asking him to change his ways
(Better change!)
You know... that man
No message could have
Been any clearer
If you wanna make the world
A better place
(If you wanna make the
World a better place)
Take a look at yourself and
Then make a change
(Take a look at yourself and
Then make a change)
Hoo! Hoo! Hoo! Hoo! Hoo!
Na na na, na na na, na na, na nah
(Oh yeah!)
Gonna feel real good now!
Yeah yeah! Yeah yeah!
Yeah yeah!
Na na na, na na na, na na, na nah
(Ooooh...)
Oh no, no no...
I'm gonna make a change
It's gonna feel real good!
Come on!
(Change...)
Just lift yourself
You know
You've got to stop it.
Yourself!
(Yeah! - make that change!)
I've got to make that change,
Today!
Hoo!
(Man In The Mirror)
You got to
You got to not let yourself...
Brother...
Hoo!
(Yeah! - make that change!)
You know - I've got to get
That man, that man...
(Man In The Mirror)
You've got to
You've got to move! Come
On! Come on!
You got to...
Stand up! Stand up!
Stand up!
(Yeah - make that change)
Stand up and lift
Yourself, now!
(Man In The Mirror)
Hoo! Hoo! Hoo!
Aaow!
(Yeah - make that change)
Gonna make that change...
Come on!
(Man In The Mirror)
You know it!
You know it!
You know it!
You know...
(Change...)
Make that change



martes, 24 de enero de 2017

El color de las huellas



Bildergebnis für color huellas pies



El Destino no estaba bromeando; hablaba en serio cuando me encontró mirándome hacia adentro ... en ese lugar donde sólo él y yo nos podemos encontrar a escondidas como dos buenos amantes. Después de abrazarnos me miró a los pies y me dijo, que mis mejores huellas que he dejado, hasta ahora, son las que han quedado sonriendo de corazón a corazón. No sé si el tuyo se dé por enterado y le dé la razón al Destino, al mío, en especial. Pero, en caso tus pisadas sean igual de reales que las huellas de tus sueños, entonces, me podrás entender, o mejor dicho, podrás descifrar, sin querer o a propósito, las huellas dejadas de tu existencia sobre el camino recorrido de tu vida.

Inés se miró a los pies; se les veía agotados de haber caminado miles de miles de kilómetros desde el mismo día que aprendió a dar sus primeros pasos. Esos pasos, primero, inseguros, y luego, que con el tiempo comenzaron a transformarse en huellas decididas y fuertes, pero también, algunas veces, tímidas, sobre todo, cuando las fuerzas le fallaban y las huellas se veían borrosas. Sé también que cuando las huellas de Inés se vuelven retraídas o desconfiadas, no radica precisamente en los zapatos que ella usa, sino, más bien, en las huellas dejadas por otros en su corazón. No le gusta a Inés que la traten mal. Ni a ella ni a cualquiera, creo yo. Y menos a ti, me imagino.

Quizás es el momento de vernos a los pies para saber concretamente si éstos nos piden hacer un alto en el camino de nuestras vidas y/o nos piden también mirar hacia atrás para ver con claridad el color de huellas que nosotros hemos dejado y seguimos dejando no solamente en el corazón de otros, sino en el nuestro también.


MARiSOL






Letra de "Huellas" 

Mujer ingrata tu traición
Dejo huellas en mi corazón
Y ya que todo parece normal
Sigues mintiéndole al corazón
Por eso ponle mucha atención
Dame un beso y no vuelvas más
Y ya que todo parece normal
Sigue tu propio camino

Cuidado, vas a ver
Que no se juega con vida ajena mujer
Cuidado, puede ser
Que por las noches sueñes conmigo

Coro: Llevo tres días sin dormir
Hago de todo para olvidar
Creo que no podré soportar
La condena de una traición
Misericordia dame la luz
Dame un camino en la caridad
Y ya que todo parece normal
Dime adiós y no vuelvas más
Cuidado, vas a ver
Que no se juega con alma ajena mujer
Cuidado, puede ser
Que por las noches sueñes conmigo

Hermana ingrata tu traición
Dejo marcas en mi corazón
Y aunque parezca todo normal
Sigues mintiéndole al corazón
Por eso ponle mucha atención
Dame un beso y no vuelvas más
Y ya que todo parece normal
Sigue tu propio camino

Cuidado, vas a ver
Que no se juega con vida ajena mujer
Cuidado, puede ser
Que por las noches sueñes conmigo mujer

Uoh! Uoooh! Uuuuuhh!

Salve Santo Antonio
Uuuuuuuuuh!
Santo Antonio casamentero
Oooooh!
Viene bajando el “Pelourînho” y lo quiero ver
Día 2 de febrero, día 2 de febrero
Dia de fiesta en el mar

Coro: Llevo tres días sin dormir
Hago de todo para olvidar
Creo que no podré soportar
La condena de una traición
Misericordia dame la luz
Dame un camino en la caridad
Y ya que todo parece normal
Dime adiós y no vuelvas más
Cuidado, vas a ver
Que no se juega con alma ajena mujer
Cuidado, puede ser
Que por las noches sueñes conmigo
Uoh! Uoh! Uoh! Uoh!
Uooooooooh! Eo eoo!
Uooooooooh! (x5)

sábado, 21 de enero de 2017

Con los brazos extendidos


Bildergebnis für woman stretched arms

Quiero contarte de una mujer llamada Elena que va por la vida con los brazos extendidos pero no para tratar de atrapar la felicidad a como de lugar, sino, todo lo contrario, más bien, para entregarla a toda aquella persona que la necesite o no la necesite del todo pero que sea receptiva a las señales positivas que uno emite como ella. Pero, ¿por qué estamos siempre a la espera de recibir algo sea un regalo, una recompensa, un premio o una palabra amable, pero siempre esperando? 

Elena se está dando cuenta que lo mejor es ir con los brazos extendidos por la vida, pero no para estar a la espera de recibir algo, sino, más bien, por el gusto de dar porque, al final, lo importante no es hacerse dependiente de lo que otros nos den, sino de lo que la vida nos entrega, así sean éstos retos los que ella nos pone en nuestro camino porque es con ella con la que hay que hacer compromisos y no con los demás. ¡Pero qué difícil es pensar así! - se dice a sí misma Elena mientras ella me extiende sus brazos abiertos y me regala una sonrisa porque siente que yo la entiendo. 
- Aquellos a los que les gustaría verme triste o acongojada,  no saben lo que es realmente dar - me dice Elena y luego continúa hablando - La mayoría de las personas que conozcco da para recibir aplausos, reconocimientos o adulaciones. Pero, ¿qué pasa cuando uno da hasta que nos duela por haber dado tanto y sin esperar recibir nada a cambio? 

Y mientras Elena camina con los brazos extendidos hacia mí yo sé que dar amor y alegría es el mejor premio no tan sólo para todos aquellos que lo reciben, sino para toda aquella persona que sabe darlo como Elena. No sé si me entiendas, querido lector, pero yo como la Vida que soy te puedo decir que yo siento una gran simpatía, respeto y cariño por Elena no sólo porque recibo de ella siempre sus brazos extendidos hacia mí, sino porque ella me da su corazón y también porque nunca me ha dado la espalda ni ha renegado de mí en ningún momento. Que otros (no todos, por suerte) le den la espalda a Elena, esto ella lo sabe, pero no sufre por ello ni le roba tampoco el sueño. Elena dará tercamente siempre lo mejor de sí misma, porque yo, la Vida, sé no sólo que dar es recibir, sino que es más que eso ... es la manera de dar lo que vale más que sólo el mero hecho de aplicar este verbo llamado: Dar.

MARiSOL


Aquí un bonito mensaje de lo que es DAR ... 
 


Imagen sacada de Bing

miércoles, 18 de enero de 2017

Mi lámpara maravillosa

Decorar foto con lampara de genio

En mi historia no trato de Aladino, un joven pobre de una ciudad del Medio Oriente, que es reclutado por un brujo malvado, quien se hace pasar por hermano de su fallecido padre para que le ayude a recuperar una lámpara (no sólo de aceite, sino maravillosa) de una cueva mágica que apresa a quien entra en ella. Ni tampoco quiero contarte que después de que el brujo intentara traicionarle, Aladino se quedó con la lámpara y descubrió que podía invocar a un genio que estaba obligado a servir toda persona que poseyera esta lámpara maravillosa ni tampoco me interesa en contarte que con su ayuda, Aladino se hizo rico y poderoso y se casó con la princesa  Badrulbudur. Tampoco te quiero contar que este brujo regresó para recuperar la lámpara maravillosa y, de paso, engañó a la esposa de Aladino, quien, en verdad, ignoraba la importancia de esta lámpara. Y menos me importa en hacerte saber que Aladino no sólo descubriría que existía un genio menor que lo ayudaría a invocar con un anillo, que le había prestado el brujo. Demás está decir que, al final, este anillo ayudó a Aladino a recuperar no sólo a su esposa, sino también a la lámpara, porque engañó al brujo malvado.

Mi historia es distinta ... trata de un hombre cualquiera (no importa de qué país sea) que invoca a una lámpara maravillosa, que un amigo se la regaló, para que no se le aparezca nunca y por ningún motivo la mujer de sus sueños no sólo porque ella lo quiere desde hace muchos años, sino porque él no es el hombre que ella cree que era. Este hombre no es ningún príncipe azul ... sólo es un hombre que le gusta vivir en soledad cuando deja de trabajar.

Bien, este hombre me ha dicho que él dejó de ser romántico porque no tiene más tiempo para el amor. Sólo trabaja. Me pregunto: Pero, ¿todo para qué? ¡Vaya! Yo que soy su genio, de esta otra lámpara maravillosa, podría hacerle cumplir más de un deseo en el campo del amor. Pero si él no quiere, ni modo. Lo único que él quiere es que yo le ayude en sus negocios, que se concreten para seguir amasando dinero. Su única satisfacción.

La lámpara maravillosa, un tanto tristona, me dijo:
- Lo que pasa que los pensamientos, sueños y palabras de este hombre tiene un poder magnético bastante negativo en el campo del amor. Como ha sufrido más de una decepción, por tal motivo, no desea a ninguna mujer a su lado de manera permanente, sólo esporádica. Él prefiere vivir así ya que en su trabajo es todo lo contrario. Casi siempre tiene éxito.

Yo, quedándome pensativa y sin poder contener mi descontento le digo a mi lámpara maravillosa (en la que vivo), que es una lástima que este hombre haya perdido todo tipo de esperanza en el amor. Pienso que este hombre tiene miedo que yo, como buena genio, le haga aparecer a la mujer de sus sueños porque él no sabría qué hacer con ella. En el fondo, él prefiere recordarla y seguir viviendo como siempre en soledad porque la soledad, como tal, le dá la fuerza para alejarlo de los peligros porque sabe que la mujer de sus sueños es mitad bruja y mitad ángel. Es curioso, porque este hombre en los negocios no le teme a nada y a nadie.

Bien, querido lector, si yo fuera tu genio, ¿qué deseos quisieras que yo te hiciera realidad? 


MARiSOL










Imagen sacada de Google

lunes, 16 de enero de 2017

La transacción


 

Mientras veo como los labios de Eliana tiemblan y sus ojos parecen aves inquietas que no logran encontrar un lugar donde hacer su nido porque son incapaces de traicionar a su corazón y al de su gran amor, Federico (aunque en el pecho de ella lata un huracán de pasiones ocultas), observo como él se opone tajantemente a los vientos violentos porque el mal que causa se puede volver permanente. Y sufrir no quiere. Ella tampoco, que yo sepa.

Yo tengo la impresión, aunque suene paradójico, que entre placeres y temores a Federico le queda todavía un rincón para desear lo prohibido: El amor de Eliana. Quizás ella deba seguir bailando como una marioneta solitaria al compás de los deseos de Federico aunque una inmensa distancia los separe. La verdad que ambos se encuentran en un laberinto de pasiones esclavizantes. Pero mientras la cordura de ella se deslice a los pies de la locura de él, ellos dos seguirán avanzando a tientas mientras a lo lejos un horizonte colmado de sueños irrealizables se hace presente desde hace tiempo. Y mientras Eliana le exige una explicación a la vida y Federico va interpretando las señales de su cuerpo desnudo (el de ella), que lo llama a gritos desde su realidad, yo siento que algo en mí se resiste a creer que ellos dos realmente existan. ¿Serán sólo fantasmas de mi fantasía? No, porque la realidad es la que aprieta nuestras manos, sobre todo, a mí, que soy la Renuncia.

Finalmente cuando mi memoria se emancipa del tiempo, el amor mira a Eliana y a Federico mientras hace con ellos una transacción insólita. Discutir no vale, por ningún motivo. Y mientras mi mano se despide de lo que se fue y ya no es, yo compruebo una vez más que he estado durmiendo despierta para debilitar así a mis demonios tempestuosos pero, de ningún modo, del significado del verdadero amor porque éste es la cosa más fuerte que existe porque en el amor nadie manda, sólo se obedece. Y es que el que obedece a ese noble sentimiento es porque quiere ayudar(se), sobre todo, cuando existen distancias de por medio. Eliana y Federico saben de lo que yo aquí hablo. Renunciar al otro por amor es un acto de verdadero amor.

 
MARiSOL


 
 

Imagen sacada de Bing