domingo, 6 de febrero de 2011

La otra Sheherezade

http://2.bp.blogspot.com/_22WAVvvnpfo/Sgjt6tvZQiI/AAAAAAAACjQ/Vb-eNm9XW14/s400/Sherezade.jpg
Todos sabemos muy bien que Sheherezade (شهرزاد  Shahrazād, nombre de origen persa) fué la mujer que narró los cuentos árabes "Las mil y una noches" (desde historias de amor, tragedias, poemas, comedias hasta leyendas religiosas musulmanas) al terrible sultán Shahriar (شهريار nombre persa que significa "gran rey"). 

Este sultán amargado de la traición de su esposa no solamente la mandó decapitar a ella, sino que ordenó a su visir conseguirle una esposa cada día para después ordenar matarla a la mañana siguiente. Este horrible designio duró tres mil días; lo que quiere decir que mandó matar una mujer por día antes de conocer a Sheherezade. Al final, fué ella (por cierto, era hija del visir) la que rompió con esta maldita tradición y logró enamorar al sultán con sus cuentos durante mil noches. El final es conocido... el sultán feliz por contar con una excelente narradora, no la manda matar, sino que más bien a Sheherezade la convirtió en su reina y tuvieron tres hijos.

Pero no quiero tratar sobre la Sheherezade ya conocida, sino de aquella  otra Sheherezade que se dedicaba a contar cuentos a sus amigas, vecinos, parientes y colegas del trabajo para justificar los golpes (en el cuerpo y en el alma) de su esposo (tan malo como el sultán Shahriar). Y es que esta otra Sheherezade era una excelente cuentista porque hacía uso de su imaginación para encubrir las rabias y frustraciones de su esposo, quien desde hace dos años y siete meses se encuentra desempleado.

Pues bien, esta otra Sheherezade se llama, en realidad, Ana y tiene un pequeño hijo llamado Francisco. Por él es que salió a la luz el verdadero cuento de su madre que ha quedado documentado en las actas de la policía de su distrito. Pero, ¿qué pasó? Empiezo...

http://www.editorialalaire.com/upload/dibujo_riesgo_mujer.jpgHabía una vez un niño llamado Francisco de cuatro años que no solamente nunca sonreía, sino que no le gustaba jugar con los demás niños porque tenía miedo a que le pegaran. Un buen día una de las educadoras del Kindergarten le pidió a todos los niños que dibujaran a sus respectivas familias.

Es así como Francisco (alias Paco o Paquito) dibujó a su papá, mamá y a él.   La educadora al ver su dibujo se dió cuenta que Paquito tenía un problema en casa y le enseñó a una buena amiga psicóloga el dibujo. Y su amiga le confirmó su sospecha. La imagen del padre era demasiado grande y la timidez y desconfianza de Paquito no era normal. Es así como la educadora armándose de valor fué un día sábado por la tarde sin avisar a casa de Paquito. Cuál sería su sorpresa que antes de tocar el timbre escuchó que Ana gritaba desesperada: "¡No me pegues, Jorge, por el amor de Dios! ¡Me vas a matar!" Y en el fondo escuchaba a Paquito llorando desconsoladamente.

Pues bien, la educadora de Paquito antes de tocar el timbre llamó desde su celular a la policía... Hoy en día Paquito vive con su madre en un bonito departamento y su padre solamente lo puede visitar en casa de  sus ex-suegros. Es más, no se le permite sacar a su hijo a pasear a solas. Y por orden judicial a Jorge  se le tiene prohibido acercársele a su ex-esposa a más de 100 metros.

Y para terminar... Jorge sigue aún desempleado. No solamente sale a correr y hace natación para así botar esa agresividad acumulada en el alma, sino que, lo más importante,  él va una vez a la semana a un psicólogo. En cuanto a Ana, también va a otro psicólogo, pero para que le levante la autoestima. Paquito también va una psicóloga para que lo ayude a superar su trauma. Y resultados está dando... Paquito ya está sonriendo y aprendiendo a jugar con otros niños.

Ahora solamente falta que con el tiempo esta otra Sheherazade encuentre a un simpático sultán para que ella le cuente a sus amigas, parientes, vecinos y colegas de trabajo otra clase de cuentos... o mejor dicho, su propio cuento con un final feliz al estilo de "Las Mil y una Noches".  


Marisol




Imágenes sacadas de www.bing.com

4 comentarios:

Adolfo Payés dijo...

Después de tanto tiempo, espero poder ponerme al día con todos y todas..
Recomenzar el año con la vida en brazos es lo mas bello del amor..

Un abrazo
Con mis
Saludos fraternos de siempre...

Adolfo Payés dijo...

Después de tanto tiempo, espero poder ponerme al día con todos y todas..
Recomenzar el año con la vida en brazos es lo mas bello del amor..

Un abrazo
Con mis
Saludos fraternos de siempre...

Pluma Roja dijo...

Espero que esta nueva Sheherazade, pueda encontrar a su nuevo Sultán.

Saludos, y espero ver que nos relatas que ya tiene Ana, su nuevo sultán.

Besos.

Dora Ku dijo...

Pues yo creo que una chica latinoamericana si hubiese creído que lo que cuantas es un cuento, muy bello, pero cuento al fin, porque por acá las cosas son de otra manera.
Ojalá hubiera una órden de restricción para los golpeadores, ojalá hubiera tratamientos psicológicos para el padre, la madre y el hijo.
Ojalá los niños que han pasado por esa tragedia pudieran sonreír y más tarde dibujar a él y sus padres tomados de las manos y en su justa dimensión.
Cariñosamente:Doña Ku

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