viernes, 7 de noviembre de 2014

La mujer de las olas multicolores


Hace mucho mucho tiempo atrás, mientras yo me encontraba acampando sola en una playa poco concurrida, ví salir de noche a una mujer vestida con olas multicolores de las profundidades del mar. Me froté los ojos porque no podía creer lo que veía. Las olas que tenía delante mío parecían un arcoiris de agua que envolvía a esa mujer. Yo venciendo mi miedo me acerqué a la orilla y a ella le pregunté qué le sucedía, porque yo la veía triste parada sobre la orilla del mar.
- Me gustaría ser por un día una mujer como tú, de carne y hueso, y dejar que ella asumiera mi identidad y yo la suya - me dijo  la mujer de las olas multicolores. Luego me preguntó si yo estaba dispuesta a ayudarla de esta manera.
- No estoy segura si es una buena idea - le contesté. ¿Qué gano yo en ser tú?
- Pues, podrías tú descubrir las profundidades del mar, por ejemplo - me dijo la mujer de las las olas multicolores.
- ¿El cambio de roles sería sólo por un día? Pues, porque en dos días tengo que viajar a otra playa para un concurso de tabla hawaiana en el cual yo quiero participar - le hice saber a este ser de agua.
- Te va a gustar ser yo, la mujer de las olas multicolores, porque a ti te gusta el mar. Verás como los seres marinos te respetarán - me dijo entusiasmada la mujer de agua y luego continuó hablando - No te vas a aburrir nunca. Siempre sucede algo tanto encima como bajo el mar. Pero recuerda que sólo tú puedes salir de noche cuando no hay nadie en esta playa o en otra. Yo llegué hoy día acá y nuestro encuentro ha sido fortuito. Una bendición. Y si aceptas, yo regresaría a esta misma playa. ¿Qué dices?
Como la oferta era tentadora, acepté. ¡Para qué lo hice! El precio fue muy alto. Yo no sabía que para ella un día significaba cincuenta años. Cuando ella se fué, recién las olas de colores me hicieron saber, entre risitas, lo que significaba haber hecho este cambio de identidad. Me horroricé porque caí en cuenta del grave error que había cometido en aceptar su propuesta. La mujer de las olas multicolores, quien en realidad era una anciana, me había quitado mi juventud, mi familia y mis amigos. ¡Por Dios! ¡Yo sólo tenía veinte años! 
Es así como este ser, quien en realidad se veía como yo, pero más mayor, regresó después de cincuenta años. Llegó feliz contándome todo lo que ella había logrado hacer en mi lugar. Había tenido tres hijas, dos esposos y un negocio  de venta de tablas hawaianas. ¡Ah! y tenía dos nietos adorables. La mujer que tenía yo delante mío no era yo. Yo seguía con mis veinte años en mi alma y, ¿ahora tenía que yo que convertirme en una mujer de setenta años? ¡Nooooo! Antes que hiciéramos el cambio de identidades, le dije desde lejos y muy seria que ella regresara al día siguiente. Luego desaparecí de su vista para siempre. La mujer de las olas multicolores se quedó paralizada del susto porque sabía lo que esto significaba, porque seguramente ella no podría vivir otros cincuenta años más. No habría ningún encuentro más entre las dos, de ninguna manera. Mientras yo en mi alma tenía veinte años, era eterna. La mujer de las olas multicolores como  había querido ser un ser terrenal pagaría las consecuencias por no haberme hablado con la verdad desde un principio. Después de un "día" regresé a la misma playa, pero ya nadie esperaba más por mí. 

MARISOL



Imagen sacada de Bing

jueves, 6 de noviembre de 2014

Si yo fuera Jeannie

¿Recuerdas la serie de televisión estadounidense "Mi bella genio"? Si no sabes o no te acuerdas bien del todo, puedes fijarte en este enlace: Jeannie para recabar la información completa. Pues bien, a mí me gustaba ver esta serie por lo divertida que era. Me gustaba la actriz Barbara  Eden, quien era la genio Jeannie, siempre metiendo en problemas o también ayudando a sacarlo de problemas al Mayor Anthony Nelson, interpretado por  Larry Hagmann, quien después fue el personaje más malo de Dallas (esta serie también me gustaba verla, sobre todo, por ver al mismo actor). 

Pero bien, por las ramas no me quiero ir, yo me pregunto ¿qué haría yo si fuera genio?  o tú, ¿te has preguntado qué te gustaría cambiar en tu vida? dejando de lado, acabar con el hambre, con las guerras o instaurar la paz en todo el mundo. En fin, la lista pra mejorar nuestro mundo contiene muchísimos etcéteras.  Concretamente te pregunto a ti ¿qué te gustaría cambiar en tu vida? y no hablo precisamente ni de cambiar de casa o de auto ni de ponerse a dieta, por ejemplo. No, a esto yo no me refiero, sino, más bien, reformulo mi pregunta, ¿qué te gustaría cambiar en ti? ¿Te gustaría ser más valiente, más bondadoso, más interesado por tu prójimo, más consecuente o más paciente? por ejemplo.

Yo, sinceramente, pienso, que yo me quedo sólo con "Mi bella genio" como un simpático recuerdo, porque la vida, en sí, ya es mágica para mí, y cuando digo mágica no me refiero a la magia  como arte o ciencia oculta con que se pretende producir, valiéndose de ciertos actos o palabras, o con la intervención de seres imaginables, resultados contrarios a la ley científica o leyes naturales. Me refiero, más bien, que está en nosotros crear momentos mágicos para nosotros mismos y para los que nos rodean, y es sencillamente dando lo mejor de nosotros mismos aunque no seamos seres perfectos y sin esperar nada a cambio como retribución o premio. Allí radica la magia, porque está en nosotros sacar ese genio desinteresado, no precisamente de una botella, sino de nuestro espíritu.


MARISOL



 

miércoles, 5 de noviembre de 2014

Los problemas del flamenco


Conozco un flamenco que, cada vez que tiene algún problema, no se queja. Este flamenco ha hecho un pacto con la vida, porque la vida le ha enseñado que si se queja o predica a los cuatro vientos lo mal que se encuentra, no gana nada. Una cosa es contar el problema que nos aqueja sin aspavientos y otra es quejarse hasta el cansancio y no hacer nada por resolverlo, sino, más bien, esperar a que otro nos lo resuelva.
Bueno pues, este flamenco ve los problemas como retos y oportunidades porque así uno puede demostrar lo que sabe. No tiene la necesidad de solamente quejarse como otros muchos flamencos que sí lo hacen por cualquier tontería. Y es que la mayoría, que este flamenco conoce, gasta su tiempo y energías hablando sólo de sus problemas en lugar de afrontarlos. 
¿Quién dijo que la vida es fácil? Los problemas hay que verlos como tareas por resolver aunque no tengamos la fórmula exacta y precisa. Lo importante, es enfrentarnos a los problemas poniendo todo de nuestra parte, porque los problemas en sí no son los problemas, sino el miedo que tenemos ante ellos.

Sin lugar a dudas, este flamenco es un optimista, por suerte, porque un pesimista siempre es parte de cualquier problema que se le presente siendo su propio obstáculo. 

De este flamenco estoy aprendiendo que, si bien la vida es una cadena interminable de sucesivos problemas, no hay que claudicar ante ellos, hay que resolverlos de pie y con la cabeza erguida. Sólo ante la muerte uno claudica porque en la muerte ya no hay más problemas por resolver. 





MARISOL 





 




Imagen sacada de Google+

El Universo de Elena


Elena salió nerviosa y agitada de noche a caminar a la orilla del mar. Quería tranquilizar su alma. Así que ella salió con una lámpara de gas para que le alumbrara su camino. Elena sabía que disfrutar del mar en calma, sea de día o de noche, le tranquilizaba sus nervios, porque cuando el mar estaba agitado y bravo, prefería tenerlo de lejos, porque la ponía aún más nerviosa. Y este momento de paz era lo que hacía la vida digna de ser vivida, porque le ayudaba a ella a olvidarse, por un momento, de sus problemas familiares y laborales, le ayudaba a reconstruir su alma, por momentos, golpeada por la vida o cuando ella misma golpeaba, sin querer u otras veces de manera intencionada, la vida de otros.

En un momento que Elena se paró, vió que su lámpara la ayudaba a ver estrellitas sobre la arena y no solamente en el cielo. Es así como Elena sintió como si estuviera rodeada del universo entero y que éste la abrazara. 
- Aquí me tienes, a tus pies - le dijo el Universo. Su voz provenía de todas partes. Pero yo pienso que le hablaba a Elena desde su corazón.
- Gracias por acompañarme - le dijo Elena.
- De nada - le contestó el Universo y luego le dijo - recuerda que tú eres un pedazo de mí hecho vida.
- ¿Cómo debo entender esto que me dices? - le preguntó Elena.
- Pues, es muy sencillo, querida Elena. Existe un rincón del Universo que tú mismo puedes mejorar.
- Sigo sin entenderte - le dijo Elena apenada.
- Ese rincón del Universo al cual yo me refiero, es donde habitan tus pensamientos y sentimientos, es decir, eres tú mismo. Así como ahora tu alma está en paz, trata de mantener lejos de ti a todos los sentimientos negativos que te habitan y, más bien, trata de convertirlos en positivos para que tu propio universo se vea hermoso, porque el mejor universo que existe no soy yo, sino el corazón que te habita. Si tú aprendes a mantener tu equilibrio emocional de la mejor manera que tú puedas sin hacerte daño a ti misma ni a los demás, tendrás un corazón fuerte y noble capaz de conquistar no sólo el corazón de todas las personas que habitan tu universo, sino que serás capaz de conquistar también mi corazón. ¿Me entendiste ahora?
Elena entendió que la voz del Universo no era quien le estaba hablando, sino era la voz de Dios que le estaba indicando el camino correcto a seguir.

MARISOL





domingo, 2 de noviembre de 2014

Concurso de flores


Que yo sepa desde la Antigüedad las flores han sido un canal para dar a conocer y transmitir sentimientos. Si bien el lenguaje de las flores tiene sus orígenes en Oriente, se ha dado a conocer también en Occidente.  Por ejemplo, el lenguaje de las flores, llamada floriografía, fué un medio de comunicación en la época victoriana, en donde variadas flores y arreglos florales se usaban para enviar mensajes codificados, sirviendo así para expresar sentimientos que, de otro modo, nunca se podrían dar  a conocer.

Pues bien, yo te haré saber cuales son las flores que me gustan y tienen un significado propio y expresan un sentimiento diferente. Vayamos, entonces, de la A hasta la Z. 

Acacia: Elegancia
Begonia: Cordialidad
Clavel Rojo: Corazón que suspira
Dalia roja: Te querré siempre
Eupatorio: Gratitud
Fucsia: Gusto
Gardenia: Amor secreto
Hortensia: Capricho
Iris Blanco: Esperanza
Jazmín Blanco: Amabilidad
Lavanda: Constancia
Margarita: Inocencia y pureza
Narciso: Egoísmo
Orquídea: Una belleza
Pensamiento: Recuerdo
Rosa: Amor
Saúco: Fervor
Tulipán Rojo: Amor eterno
Ulmaria: Inutilidad
Violeta: Simplicidad y pudor
Zinnia Blanca: Bondad
  

Al enterarse mi novio Roberto de las flores que me gustan dudó en mandarme un ramo de flores con todas ellas porque prefería dejar bien claro lo que él siente por mí. Así que hoy día él me ha regalado un ramo de sólo rosas rojo intenso que significa "Amor para toda la vida". Espero que Roberto siempre me mande sólo rosas rojas ahora y siempre.

MARISOL

 

 Imagen sacada de Bing

viernes, 31 de octubre de 2014

Mi noche de "Halloween"

 

Aquí me encuentro yo revolviendo mis pociones mágicas. Más tarde, prepararé cien porciones de "Gratén de calabaza y parmesano" que llevaré a una fiesta de "Halloween" que se realizará esta noche en una castillo encantado. Fantasmas amigos nos leerán historias de miedo y veremos películas de terror que yo he alquilado en una videoteca. No faltará música fúnebre para hacer de nuestra fiesta, una fiesta perfecta. ¡Ah! y habrá buena comida. Eso sí, todo será a base de calabaza. Cada una de mis amigas traerá un plato exquisito para disfrutar entre todos. 

Si te apetece hacer mi plato de "Gratén de calabaza y parmesano", te hago conocer la receta, pero, sólo es para cuatro personas:

Ingredientes

950 gramos de calabaza asada, 4 dientes de ajo, 120 gramos de parmesano (más el necesario para gratinar), 60 gramos de leche, 5-10 gramos de salsa de soja, pimienta negra recién molida, sal, 1/2 litro de salsa de pan de semillas y cereales.

 Elaboración

Prepara primeramente el puré de calabaza  y parmesano, luego pon la calabaza asada (sin piel ni semillas) en el vaso de la batidora, y añade los dientes de ajo pelados. Ralla el queso parmesano. Incorpora el queso a la calabaza y el ajo, añade también la leche, la salsa de soja, la pimienta y la sal. Tritura hasta obtener un puré denso. Lo mejor es que antes que  añadas la leche, tritures el puré y después incorpora la leche poco a poco hasta obtener la densidad deseada.




Y mientras repartes el puré de calabaza en las cazuelitas o platos para horno, precalienta el horno a 200° C. Luego cúbrelas con la salsa de pan. Después ralla queso parmesano sobre las cazuelitas para gratinar. Cuando ya esté bien caliente el horno, introduce la bandeja del horno con las cuatro cazuelitas de calabaza a una altura superior al centro. Gratina hasta que el queso de la superficie te quede dorado.

No me lo tomes a mal si no te invito, pero esta fiesta es privada y deseamos estar sólo entre nosotros sin gente alrededor gritando de miedo. Al menos, que quieras venir, en ese caso, trae un plato sea salado o dulce a base de calabaza. Y me avisas de manera privada para hacerte llegar la dirección del castillo. ¡Ah! ven disfrazado (a) para que luzcas como nosotros, mejor, dicho, para que seas uno más de nosotros. La entrada es gratuita, pero el precio que tú pagas con tu vida, ya es suficiente. Buena idea, ¿verdad? Pero como yo sé que no vendrás, por este motivo te he dado a conocer mi receta.

MARISOL 




Imagen sacada de Bing

jueves, 30 de octubre de 2014

Un cena más que romántica



Érase una vez dos almas románticas que deseaban reencontrarse ... Si bien el destino las unió por un tiempo, por distintos motivos, las desunió. Ya no recuerdo por qué. No importa ya. Lo que yo sé es que estas dos almas, cada una por su lado, se volvió a enamorar, se casó, tuvo hijos, trabajó, viajó; ambos llegaron a ser abuelos, etc. Pero, aunque nunca me lo dijeran, yo sabía que había algo que les faltaba ... 

Pues bien, hace pocos días atrás se volvieron a encontrar, en algún punto, que tú no conoces, pero yo sí, del universo. Al verse estas dos almas se reconocieron de inmediato. El tiempo no había pasado. Se veían como los jóvenes adultos que fueron. Ellos dos eran los de antes, cuando ese antes estaba vestido de Primavera. 

Ahora un perfume de rosas no sólo los envolvía a ambos en sus recuerdos, en esos recuerdos que ahora los reconciliaba para curar sus corazones rotos, sino que los invitaban a tomar asiento ante una mesa hermosamente decorada para darles la oportunidad de hablar sobre sus vidas. Después de ponerse al día, un silencio se acercó sigilosamente a su mesa y los hizo callar a ellos dos. Ambos entendieron inmediatamente  que no tenían la necesidad ni de comer manjares exquisitos ni de beber vinos finos, pues la necesidad era otra ...

Dios al leerle los pensamientos les dijo:
- En este momento ya no tiene ninguna validez ir en busca del tiempo perdido o de quererlo recuperar. El tiempo dejó de ser tiempo. Ahora lo que cuenta es este instante que yo les concedo para que lo disfruten.
Sorprendidos de escuchar la voz de Dios y de no entender del todo su mensaje, ÉL volvió a hablar:
- Mientras ustedes, cada uno por su lado, a escondidas y en secreto en su vida terrenal tejían  el tiempo en sus recuerdos,  yo ahora les pido que destejan no sólo sus recuerdos, sino que ustedes dos disfruten de este instante eterno que yo les regalo de por vida.
Al escuchar estas palabras, ambos se dejaron no sólo envolver por la magia divina, sino que ahora al darse cuenta que sus corazones rotos ya no tenían más cicatrices, decidieron disfrutar de esta cena romántica. Tenían todo el tiempo del mundo servido sobre sus copas y había que beberlo sin prisa ... hasta la eternidad. 

MARISOL 



 

miércoles, 29 de octubre de 2014

La sorpresa del unicornio

 
Vine a visitar a mi amiga Eloísa después de muchos meses de no hacerlo. Ella se alegró que le trajera flores. Después que ella me indicara donde había un florero  (en el pasillo encontré uno vacío con agua), regresé a su habitación con el florero y mis flores. Luego de un rato de estar en silencio, ella me pidió que yo abriera su ropero.
- Te tengo dentro de él una sorpresa - me dijo Eloísa muy contenta.
-  Sólo veo tu ropa bien ordenada, unas toallas y zapatos - le comenté a mi amiga..
- ¿Nada más? - me preguntó sorprendida Eloísa. 
- Pues, ¿que esperas que yo vea? - le pregunté amablemente.
- Un unicornio blanco diminuto. ¿Sabes? Él me protege de espíritus malos que habitan mi dormitorio. ¡Mira bien! - me dijo Eloísa un tanto nerviosa y agitada. Él tiene que estar allí. No puede haberse escapado.
Al abrir yo el ropero nuevamente le dije que ya lo había visto y que el unicornio era hermoso.
Eloísa sonrió complacida y me dijo:
- Ese unicornio es mi amuleto de buena suerte. Además, él tiene una fuerza sobrenatural que me la transmite, sobre todo, de noche cuando vienen a visitarme  el hombre de dos cabezas y la mujer serpiente que me sugieren que salte por la ventana. 
- Tú no les hagas caso, Eloísa - le dije a mi amiga. Recuerda que tú estás en un cuarto piso y si te tiras por la ventana, te matas.
- Lo sé - me contestó Eloísa.  Pero hay noches que cuando mi unicornio se queda dormido, él no me puede proteger como yo quiero. Y entonces, me toca luchar sola contra mis dos enemigos. No soporto sus voces y las cosas que me susurran al oído. ¡Los odio! ¡Los odio!
- Pero, tú no estás sola. Puedes llamar en cualquier momento a una enfermera para que te ayude - le dije seria a mi amiga. 
- Cuando la llamo, llega ella siempre con un vaso  y una pastilla. Quiere envenarme porque no le gusta que yo grite cual loca histérica.
- ¿No crees que ella te quiere ayudar, más bien, para que tú puedas dormir? Además, es mejor que duermas porque tú sufres de insomnio por lo que me has comentado por teléfono - le dije a Eloísa.
- Yo creo que son las enfermeras de acá que le dan esa pastilla también a mi unicornio para que él se quede dormido y así yo sienta mucho miedo cuando vienen esos dos enemigos míos a buscarme. Al final, las enfermeras no me entienden. Tú tampoco - dijo molesta Eloísa.
Después de escuchar sus palabras, sonó mi celular. Tenía que regresar urgentemente a mi consultorio. Así que me tocó despedirme de mi amiga prometiéndole que regresaría en una semana con una sorpresa. 
- ¡No te creo! - gritó Eloísa. Tú eres igual que los demás. Te quedas sólo unos pocos minutos porque me tienes miedo ya que soy una ezquizofrénica paranóica. ¡Véte! ¡Lárgate! 
Nos miramos en silencio. Luego salí rápido de su habitación y fuí antes de regresar a mi consultorio a hablar con el director del establecimiento. Hablamos de colega a colega. No sólo me puso al tanto del estado mental de mi amiga y de los remedios que ella toma y del tratamiento que hace, sino que él está de acuerdo que yo regrese con mi sorpresa en una semana.

Pues bien, Amalia regresó a visitar a su amiga Eloísa como prometido. Amalia no vino sola. Trajo a un amigo pintor y, no precisamente, de brocha gorda. Aprovechando que Eloísa se encontraba en su clase de costura y que luego salía al parque del establecimiento para ayudar a decorarlo más bonito junto con otros pacientes a los que les gustaba la jardinería, Víctor, el amigo de Amalia, se puso a pintar un unicornio grande en una pared del dormitorio de Eloísa. Y como Víctor es un experto en pintar caballos no se demoró en pintarlo, hasta agregó un arcoiris y flores a su pintura.

En cuanto Víctor terminó de pintar, yo dejé una carta sobre la mesa de noche de mi amiga que decía así:
Querida Eloísa:
Tú sabes que yo miedo de ti no tengo. Y también sabes que yo quiero ayudarte. Espero que te guste mi sorpresa. Un amigo pintor es el autor de este hermoso unicornio.  Espero que este otro animal, más fuerte y más grande, ayude al unicornio pequeño a espantar a tus dos enemigos. Te llamo más tarde. 
Un beso,
Amalia 




Al entrar Eloísa a su habitación lloró de alegría y agradecimiento. Se daba cuenta que el mundo al cual pertenecía su amiga Amalia, enfermeras y doctores, era un mundo mejor que el otro mundo donde ella vivía. Sus unicornios la ayudarían no sólo a combatir a sus dos enemigos, sino a encontrar la salida del laberinto donde ella se encontraba hacía ya tiempo. ¡Ay! suerte le deseo a Eloísa para que pueda recuperar del todo su salud mental.


MARISOL





Imagen sacada de Bing


martes, 28 de octubre de 2014

Mi pez surreal



Tengo un pez surreal nadando dentro mío, alrededor de mis ideas, en solitario. Él ha decidido seguir la luz que emite mi alma para poder llegar hasta el fondo de ella y así saber quién soy yo.  
-  Díme, querida amiga ¿sabes tú  quién eres?  - me pregunta mi pez surreal.
- Sí, creo conocerme bastante bien desde hace ya tiempo. Está en tí el aceptarme o rechazarme - le respondo tranquilamente. 
- Lo que veo me gusta. Pero hay algo que debo corregir en ti - me dice el pez surreal.
- ¿Qué es? - le pregunto desconcertada. 
- Estoy viendo que no puedes cultivar sólo la fantasía - me responde el pez surreal. Para que tu fantasía sea más hermosa, tienes tú que sostenerte de pie sobre tu realidad ... esa realidad que existe y no desaparece aunque tú quieras dejar de creer en ella. ¿Me entiendes?
- Creo que sí - le contesto pensativa y luego seguidamente le digo - Mientras mi realidad no pretenda pescarte a ti, pez surreal, yo me quedo tranquila. No quiero que maten ni tus ilusiones ni las mías tampoco. 
- Por mí tú no te preocupes - me dice sonriendo el pez surreal. Y, luego seguido, da un brinco de felicidad dentro de mí. 
Como yo siento que él nada sin temor dentro mío,  permito que la realidad me tome de las manos para que así mis sueños tengan validez mientras yo voy remando por el mar de la vida.


MARISOL










Imagen sacada de Bing

Color de mariposas



Mariposa Naranja no había escogido nacer de este color. Y, sin embargo, ella tiene motivos para lucir este color con orgullo puesto que el naranja combina la energía del rojo con la felicidad del amarillo. También su color se le asocia con la alegría y el sol brillante. Ella representa el entusiasmo, la determinación, el éxito, el ánimo, la fortaleza y la resistencia.

Pues bien, Mariposa Naranja dándose cuenta que Mariposa Negra se encontraba muy alicaída y triste, convocó a una reunión en su casa a la que llegaron otras mariposas amigas.
- El motivo de esta reunión - dijo Mariposa Naranja - es que todas de nosotras demos a conocer nuestras cualidades, sobre todo, las positivas, para que Mariposa Negra se nutra de todas ellas para que vuelva a volar como antes.
 - Bien, entonces, yo empezaré - dijo Mariposa Blanca mirando a Mariposa Negra. Yo represento la bondad, la pureza, la inocencia y la fe.
- Y yo represento la alegría, la inteligencia y la energía. Y sugiero seguridad y estabilidad - le sonrió Mariposa Amarilla.
Mariposa Roja batiendo sus alas hizo saber que ella representa también fortaleza y determinación como Mariposa Naranja. Además, ella simboliza valor y coraje. ¡Ah! y el amor. Pero, ¡ay, ay! si la molestan puede ponerse furiosa.
- Así que, más bien, no provocarte, ¿verdad? - le dijo riéndose a Mariposa Roja,  Mariposa Púrpura. Y luego agregó que a ella se le asocia con la realeza porque simboliza poder, lujo, elegancia y extravagancia, pero también ella representa sabiduría, creatividad y dignidad.
- Y tú, Mariposa Azul, ¿en qué destacas? - le preguntó Mariposa Naranja.
Mariposa Azul argumentó que ella también representa la sabiduría, la inteligencia, la fe y la verdad. Y, luego seguido, contó que ella tiene el privilegio de representar el color del cielo y del mar. Lo que a las demás mariposas les quedó claro que esto es signo de profundidad, tranquilidad y calma.
Luego le llegó el turno a Mariposa Verde.
- Yo soy representante de la armonía, crecimiento, fertilidad y frescura. También tengo un  gran poder de curación ya que tengo un color relajante. También sugiero crecimiento, resistencia y esperanza.
Y luego le llegó el turno a Mariposa Negra. 
- Yo no tengo cualidades buenas porque represento el dolor, la pena y la muerte - respondió ella bajando abatida sus alas.
- ¡No! - gritó  Mariposa Púrpura (quien no quizo mencionar que ella representa también los sentimientos románticos y nostálgicos) - Tú representas poder y elegancia como yo. 
- No veas sólo el lado oscuro de la vida, Mariposa Negra - le dijo Mariposa Verde. Yo  tengo un lado oscuro que no quise mostrar y del cual me avergüenzo y es que yo represento la cobardía cuando me pongo de color verde amarillento y si me pongo de color verde ocuro represento la envidia y avari... 
Mariposa Roja la interrumpió porque le hizo saber a Mariposa Negra que no se olvide que ella representa también fortaleza como Mariposa Naranja aunque puede llegar a ser autoritaria, seria e intransigente consigo misma y con los demás. 
- Entonces, sé benevolente contigo misma, Mariposa Negra - le sugirió Mariposa Naranja. Y luego de decir esto, pidió a las mariposas reunidas que abrazara cada una a Mariposa Negra.

Esperemos que la fortaleza de la mariposa negra crezca en proporción a la carga de todas las bellas cualidades recibidas de sus mariposas amigas. ¡Ay! nada es tan difícil que no pueda conseguir la fortaleza. 

       ¡Ánimo, volverás a volar, Mariposa Negra! 


MARISOL

 





domingo, 26 de octubre de 2014

Aprendiendo a bucear




Érase una vez dos pingüinos, uno valiente y el otro, temeroso, que, por primera vez, querían meterse al mar para aprender a bucear.  
-¡Vamos! es hora que aprendamos a bucear - le dijo el pingüino valiente al temeroso.
- ¡Nooooo! No puedo - gritó temblando el pingüino temeroso.
- ¿A qué le tienes miedo? - le preguntó el pingüino valiente. Su voz denotaba impaciencia.
- Pues, a que una ola gigante venga y nos revuelque sobre la arena o que se acerque un tiburón y ¡zas! nos coma en un dos por tres - le respondió el pingüino temeroso.
- ¡Ay! Me quitas las ganas de bucear junto contigo. No voy a permitir que tu miedo me paralice - le dijo molesto el pingüino valiente y luego continuó hablando - ¡Mira! el mar está en calma y muchos otros pingüinos ya se encuentran en él buceando. No inventes peligros para justificar tu miedo. 
- Pero, es que ... - el pingüino temeroso quizo decir algo pero el valiente lo calló de inmediato.
- Si vas a decir algo negativo, más bien guarda silencio. Tienes que aprender a saltar sobre tu propias sombras del miedo, sino nunca sabrás lo que es bucear. 
- ¡No me entiendes! - gritó el pingüino temeroso.
- ¡Oye! - le respondió el pingüino valiente - Yo no pienso negociar con tu miedo, pero sí pienso negociar con tu sentido de la razón.
- Te escucho - dijo el pingüino temeroso.  
- La diferencia entre tú y yo es que tú tienes miedo antes del peligro, y yo, más bien, después.
- ¿Quiere decir que tú también puedes sentir miedo? - le preguntó el pingüino temeroso.
- ¡Por supuesto! - le respondió el pingüino valiente, pero yo no me permito ver las cosas peor de lo que son. Yo pienso que el miedo habita en tu fantasía, más no en la realidad.
- ¡No, no lo creo! - argumentó el pingüino temeroso. Peligros hay en este mundo, en todas partes. Tú y yo estamos expuestos a ellos aunque no queramos.
El pingüino valiente, armándose de paciencia y con voz ya más tranquila, le dijo:
- Yo creo que tú no le tienes, en sí, temor a los peligros, sino, más bien, le temes a sufrir. Y si tú temes sufrir, ya sufres el temor.
- ¡No te entiendo! - gritó molesto el pingüino temeroso. 
- Si es así, entonces, no hay más que hablar - le dijo el pingüino valiente. Y cansado de este diálogo, decidió irse a bucear solo y dejó al pingüino temeroso en la orilla mirando como su amigo se alejaba.  


Bueno pues, yo, como elefante marino bastante hambriento, me alegré que el pingüino temeroso se quedara a la orilla viendo como su amigo se alejaba. Así que aprovechando que el pingüino temeroso estaba absorto en su miedos, yo me acerqué por detrás para comérmelo ya que se veía muy apetitoso, pero él espantado por mi presencia, se metió al mar sin pensarlo dos veces en busca de su amigo, el pingüino valiente. 

¡Vaya! al final el pingüino temeroso saltó sobre  sus propios miedos y dejándolos  tirados sobre la orilla de la playa, se zambulló no sólo rápidamente para ir en busca de su amigo, sino para aprender a bucear sin temor por el mar de la vida.


MARISOL


"A propo" pingüinos y elefantes marinos, esta escena me gusta mucho de la película "Happy Feet 2".

 

 
Imágenes sacadas de Bing
  

viernes, 24 de octubre de 2014

El ángel de la playa

 
Como Julio estaba muy inquieto salió de casa y se fue directo rumbo a una playa cercana para despejar su mente; no quería pensar. Y, sin embargo, la pregunta ¿qué he hecho? no lo dejaba en paz. ¡Ay! he debido enfrentar mi problema de otra manera, pero la vergüenza y el qué dirán no me dejaron tranquilo y ahora estoy en esta situación inevitable. 

A Julio siempre le había gustado dar paseos largos por la playa para disfrutar de la fuerza del mar, de la brisa marina y para sentir sus pies mojados sobre la arena. Pero ahora que él se encontraba en su querida playa ya no era lo mismo, algo había cambiado en él. Y mientras caminaba cabizbajo rompió a llorar. Cuando ya no tenía más lágrimas que derramar vió enfrente suyo, como a unos diez metros de él, una mujer joven suspendida en el aire, su pies no tocaban la arena. Él se acercó porque no podía creer lo que veía. Al llegar cerca de la mujer, ella le habló:
- Te estaba esperando, Julio. No me temas. No te pienso hacer ningún daño.
- ¿Quién eres? - le preguntó Julio desconcertado.
- Un ángel. He venido a llevarte - le respondió la joven mujer.
- ¡No! - gritó Julio. ¡No puedo desprenderme de mi casa, mi lugar es éste y no otro!
- ¡Ay! qué cobarde que eres, Julio. Ni siquiera ahora tampoco puedes enfrentar esta nueva situación con valentía - le dijo el ángel.
Julio bajando la cabeza se dió cuenta que había cometido un gran error. Su cobardía lo seguía a todas partes.
- No tengo mucho tiempo para esperar por ti. Tenemos que irnos ya - le dijo alzando la voz el ángel. 
- Pero, ¿a dónde? - preguntó Julio temblando. 
- A tu nueva vida - le respondió el ángel algo impaciente - porque de la otra, donde tú vivías, la abandonaste por voluntad propia. Y todo porque no soportaste la idea que tu negocio quebrara y tener muchas deudas económicas con tu banco y con dos buenos amigos, quienes te prestaron grandes sumas de dinero y ...
- ¡No sigas! - suplicó Julio.  Tienes razón. He sido cobarde. He debido enfrentarme de otra manera a este problema. Pues bien, ahora seré valiente y enfrentaré mi suicidio. No quiero volver a abandonar de nuevo el campo de batalla sin haber luchado.
- Entonces, ¿estás listo para partir? - le preguntó el ángel a Julio.   
 - Sí - dijo Julio vacilante. Y cuando sintió que sus pies se desprendían de la arena, comenzó a volar junto con el ángel en dirección a su nuevo mundo.

MARISOL



 

jueves, 23 de octubre de 2014

La llama Violeta


Teresa y Roberto son amigos de barrio. Hace unos días atrás Roberto se peleó muy feo con Teresa. Entrar en detalles ya no es importante, lo que cuenta es que hoy día yo fuí testigo de como ambos se reconciliaron mientras estaban sentados en un banco de un parque cercano a sus casas.

- ¿Sigues enojada conmigo? - le preguntó Roberto con cara compungida a su querida amiga. Me porté mal contigo y te pido perdón.
- Sí, te perdono - dijo Teresa mientras que de su boca salía una pequeña llama violeta que  le sonrió en señal afirmativa. 

En ese momento no sólo un sentimiento liberador se abrió camino entre el corazón de Teresa y el de Roberto, sino que la llama violeta los cubrió, sin quemarlos, con su poder sanador para curar esa pelea desagradable que se había convertido en un recuerdo doloroso. 

Es así como Roberto sintió que su carga emocional transformada en sentimiento de culpabilidad desaparecía de su cuerpo como por encanto. Su corazón comenzó a sentir que sus durezas se disolvían al darse cuenta que la llama violeta había transmutado su energía negativa en positiva porque su energía espiritual se había encontrado bloqueada. Pues bien, Roberto no volvería a reaccionar violentamente ni a gritar de manera hiriente por cualquier nimiedad a su querida amiga ni tampoco a nadie. La llama violeta estaba allí para ayudarle a curar su mal carácter tras el cual esconde miedos e inseguridades.

Y yo, como llama violeta y esencia de luz espiritual te puedo decir, querido lector, que a Teresa la usé como mi canal para llegar a Roberto. En caso no me conozcas, mis principales cualidades son la Transmutación, la Misericordia, la Paz y el Perdón. Éste último abre los corazones y es una de las fuerzas más grandes del Universo. Como verás, como mi deber es erradicar el karma negativo que se encuentra esparcido por el mundo, hoy día llegué a este parque no solamente para besar el corazón de Teresa, sino para traerle paz al corazón de Roberto. 

 MARISOL 


miércoles, 22 de octubre de 2014

La lechuza y el búho

 











Esta es la historia de Kirlia, una lechuza hembra y Suzume, un búho macho. Ambos viven en el mismo bosque y son amigos. Los animales del bosque les temen porque su canto suena siniestro presagiando mala suerte o muerte. En verdad, así es, porque ambos no sólo son aves de rapiña, sino que trabajan para una bruja, llamada Vilma, que vive al final del bosque en una cabaña. La tarea de Kirlia y Suzume es la de traerle a la bruja ya sea insectos, peces, lagartijas, ratones u otros animales para sus pócimas y elíxeres que ella prepara para hacer distintos tipos de hechizos, ya sea buenos o malos que la gente del pueblo le pide hacer por algún motivo personal.

Dorothy ClutterbuckBueno pues, haz de saber que Kirlia y Suzume han hecho un trato con Vilma. Ellos matan distintos animales a pedido y cumplen su misión sin poner ninguna objeción, porque Vilma les ha prometido, llegado el momento, en convertirlos en seres humanos. 

Mientras Kirlia no ve las horas de convertirse en una mujer atractiva, inteligente y con poder económico, Suzume tiene sus dudas porque el mundo de los seres humanos es muy conflictivo y no precisamente resulta muy alentador vivir en un mundo competitivo, de enfermedades y guerras. Su bosque, en comparación, es un lugar relativamente tranquilo, donde él se mueve seguro  en la oscuridad de la noche. Mmmm... el mundo de afuera no le atrae del todo. ¡Ay! si Kirlia deja el bosque, él se quedaría solo. Seguramente éste sería el precio que él tendría que pagar al renunciar a convertirse en ser humano. Y es que el gran obstáculo que él ve, sin temor a equivocarse en su idea, es que la inteligencia humana se caracteriza por una terrible incompresión natural de la vida. 

Mientras Suzume está cavilando, se le acerca Kirlia y le pregunta en qué piensa.
- ¿Sabías que conocimiento no es lo mismo que sabiduría? - le preguntó el búho a la lechuza.
- ¡Díme cuál es la diferencia! - le contestó Kirlia curiosa y expectante de la respuesta de su amigo.
- Mientras el conocimiento nos sirve para ganarnos la vida, la sabiduría nos ayuda a vivir - le respondió Suzume y luego agregó - No solamente hay que alcanzar la sabiduría, sino que es necesario saber hacer uso de ella.
- ¿Qué te pasa? ¿No quieres convertirte en ser humano? - le preguntó sorprendida Kirlia.
- Creo que no. Como búho te digo llevado por mi instinto que si me convierto en hombre dudo en poder ser un hombre sabio. Y a esto yo le temo - respondió Suzume preocupado.
- Pues, yo me arriesgaré - le contestó Kirlia muy segura de sí misma - Yo haré la experiencia te guste o no, querido amigo.
- Pero, ¿por qué? - le preguntó Suzume, el búho.
- Pues, porque, al fin y al cabo, la sabiduría es hija de la experiencia - le respondió Kirlia - Y yo no solamente la quiero hacer, sino que quiero ver hasta dónde llego yo con mis equivocaciones. He de hacerlas. Además, quiero salir de este bosque que me oprime. Es muy oscuro. Quiero luz y conocer otros lugares y sólo como ser humano lo conseguiré.
- Tú eres, entonces, más valiente que yo - le dijo Suzume a Kirlia. 
La lechuza se rió y le dijo:
- Mientras tú sigues reflexionando si quieres convertirte en hombre o no, yo saldré de este bosque y regresaré a visitarte.
Y mientras Suzume ululaba fuerte asustando a los animales del bosque, Kirlia sabía, que tarde o temprano, dejaría de ser ave de rapiña. Pero, ¡cuidado! que como ser humano podría también serlo ... 

MARISOL






Imágenes sacadas de Bing



martes, 21 de octubre de 2014

La falda multicolor

 


Por la vida tenemos que ir con paso fuerte y decidido y no caminar con paso tambaleante porque si no corremos peligro de caer al abismo de nuestros pensamientos más oscuros. Allí donde no deseo encontrarte, querido oyente. ¡Vén, cambia de actitud! Eleva tu espíritu a otro nivel. Dále color a tu vida ....¡Levántate y sonríele a  la vida! y ....

La voz de la moderadora de un programa de radio sobre "El sentido de la vida" hablaba y hablaba. Si bien el mensaje lo entendía Roxana, no podía seguirla escuchando, porque tenía que levantarse. Así que al pensar ella en el mensaje escuchado, se levantó pisando fuerte y se fue a la cocina a prepararse un té.  Y mientras lo saboreaba, le reconfortaba saber que éste le llenaba no sólo el estómago, sino también le perfumaba su alma inquieta que siempre se encontraba en busca del sentido de la vida. No, no quería pensar de manera pesimista. ¿Qué ganaba con ello?  Más bien, ella se fue al baño y mientras se duchaba pensó no solamente en qué ropa se pondría para ese día, sino también de qué color vestiría sus pensamientos. Pues bien, al abrir Roxana su ropero sacó un blusa negra y una falda multicolor. Ella quería verse como un arcoiris no solamente por fuera, sino también por dentro. Y cuando ya estaba por salir de su casa, su sonrisa vino detrás de ella y se colgó de su boca. Ambas salieron pisando fuerte para caminar juntas por la vida.


MARISOL




Imagen sacada de Bing



lunes, 20 de octubre de 2014

La realidad de Carla




Había llegado el momento de dejar partir a su velero. Carla lo había tenido amarrado a sus manos desde hacía tiempo. Dolía tomar esta decisión, pero ya no tenía otra opción. Y es que la realidad, ha tocado hoy día, a la puerta de Carla.

- He venido a a decirte que sueltes a tu velero, Carla - le dijo la realidad mientras la miraba seriamente y continuó hablando - Siento causarte dolor, pero es necesario que lo dejes ir.
- ¿Por qué me dices esto? - le preguntó Carla con la boca seca y paralizada del susto.
- Porque tú tienes en ese velero a tu esposo Enrique - le respondió la realidad - y no lo dejas desembarcar en puerto seguro. 
- ¿Por qué me dices esto? - Carla seguía gritando de la rabia mientras lloraba.   ¡Tú no tienes derecho a meterte en mi vida matrimonial!
- Aunque no lo quieras aceptar, Enrique necesita  recuperar a su verdadero yo, ya que él anda navegando en la dirección equivocada.  ¿Me entiendes? - la voz de la realidad era serena pero firme.
Carla comenzó a llorar de la pena al darse cuenta que sólo con su amor y sus palabras, no podían ayudar a su esposo. Desde hace más de seis meses que él está irrascible y malhumorado, depresivo y cansado, tiene problemas gastrointestinales, dolores de espalda y de cabeza, aparte que desde hace un par de años que tiene problemas de alcoholismo y de insomnio. Fue así que el colegio de secundaria, donde trabaja Enrique como profesor de Historia y Geografía desde hace más de veinte años, le pidió hace pocos días atrás que se tome un descanso médico por varios meses aunque Carla no quiera aceptarlo (¡qué vergüenza, el qué dirán!)

Cuando Carla abrió la puerta a la realidad, dejó que los médicos se llevaran a su esposo Enrique a una casa de reposo, después de haber sufrido un ataque de nervios, para que cure un fuerte Burnout no sólo a nivel emocional, sino también físico. Veremos cuánto tiempo él necesita para recuperarse del todo y veremos si él decide seguir trabajando como profesor o no. Si bien Enrique todavía tiene 59 años y trabaja desde hace 32 años como profesor de Historia y Geografía, no se puede imaginar seguir trabajando hasta los 65 años. Esta idea le perturba mucho. Por momentos, Enrique escucha voces que se ríen y burlan de él. Mmmm... entonces, es más que un Burnout.

Mientras tanto Carla se ha dado cuenta que es mejor que su esposo se encuentre en tratamiento psicoterapéutico estacionario y no ambulatorio. En divorcio ella no piensa. Son treinta años de casados los que llevan juntos. Hijos no tienen.  Esta prueba difícil la tendrán que superar juntos aunque se encuentren separados por el momento. 

Y mientras Carla suelta su velero, ve como su esposo se aleja  sobre éste. Enrique tendrá que aprender a recuperar el control del timón de su velero para navegar  de mejor manera sobre el mar de su propia vida.



MARISOL 

  




Imagen sacada de Bing

viernes, 17 de octubre de 2014

El mar de la vida y yo


- "¡Quédate donde estás y no continúes caminando!" - me grita el mar. Al escucharlo y obedecer lo que dice mi mente racional, el mar se calma por un momento en lugar de aprobación.
- ¿Por qué me prohíbes ahora caminar por estos pilotes de madera? - le pregunto al mar disgustada.
- Porque resbalarías y podrías morir inútilmente en el intento de querer caminar sobre ellos - me dice el mar levantando nuevamente su voz y mientras sus olas vuelven a crecer en fuerza y violencia me dice que yo camine sobre este muelle cuando yo me sienta en armonía conmigo misma porque ahora yo no llegaré, con seguridad,  hasta el final de éste.
- Pero, tú ¿no crees que si yo espero a que tus olas sean pequeñas me resultará muy fácil poder caminar sobre este muelle? - le pregunto casi desafiante.
- ¡Te equivocas! - ruge el mar. 
- ¿Quieres decir que no tendría ningún sentido si ahora camino sobre este muelle?  - le pregunto tratando de entender el significado de sus palabras.
- Exactamente - me responde el mar. El mérito tuyo es caminar en armonía sobre la vida desafiando los obstáculos pero con serenidad y no en tensión y sintiendo miedos innecesarios. Allí radica en obtener el éxito deseado sobre cualquier meta que tú te propongas alcanzar. Escoge una meta, en este momento. Házlo en silencio. No hay necesidad que me des ninguna explicación. 
Yo, sin embargo, abro la boca y sin pensarlo dos veces le digo:
- Curar mi enfermedad, la que llevo en ....
- ¡Sh...! - me dice el mar interrumpiéndome y continúa hablando - Sea tu enfermedad física o mental está en ti sobrellevarla lo mejor que puedas. Y si tú me necesitas, yo sólo te puedo ayudar si yo también estoy sereno. Si estoy agitado como ahora no puedo serte de ninguna ayuda. ¿Me entiendes?
- Sí, tienes razón - le contesto. Esperaré a que tú también te calmes para convertir juntos cada paso mío en una meta y cada meta mía en un paso seguro y firme sobre cualquier obstáculo que se me ponga delante mío. 
- Con esta respuesta tuya te ayudaré a cruzar el muelle - me dice el mar ya más sereno. Sus olas grandes se hacen pequeñas mientras mi espíritu, de naturaleza inquieta y agitada, se va tranquilizando. Después de aprender esta lección, le digo al mar que ahora sí estoy lista para este reto.


MARISOL

 

Imagen sacada de Bing


martes, 14 de octubre de 2014

Draco, mi amigo el dragón

 

Érase una vez un dragón que había nacido con cuernos y alas pero sin aliento de fuego. Sus padres como todos los demás dragones, sí podían botar llamaradas de fuego y quemar todo a su paso si les daba la gana. Pero Draco como no podía hacer lo mismo era visto con malos ojos. Todos se burlaban de él. Lo consideraban un dragón inútil e inservible.

Draco, con el pasar del tiempo, aprendió  a abrirse paso por la vida sin su aliento de fuego. Él no quería ser un dragón malévolo como los demás dragones, más bien se destacó por ser amable. Y, por tal motivo, los demás dragones lo miraban despectivamente. Pero como Draco no guardaba maldad en su alma, aprendió a vivir solo. Los demás dragones lo trataban como a un enfermo porque no botaba fuego como todos ellos. Hasta sus padres se llegaron a avergonzar de él.

Pues bien, un buen un día llegó Dahak, un dragón de tres cabezas y seis ojos. Era el terror de todos los dragones porque no sólo era muy malévolo, sino porque tenía la fuerza de tres dragones juntos. ¡Ay! ninguno de los dragones se atrevía a acercársele, pero Draco sí lo hizo. Y al ver esto, los demás dragones se quedaron boquiabiertos.

- ¿Por qué no me temes?  - le preguntó Dahak a Draco.
- Porque tú estás tan solo como yo - le respondió Draco sin demostrar ninguna duda en sus palabras.
- Díme, ¿te duele la soledad? - le preguntó Dahak.
- No siempre. Hay momentos donde la disfruto, pero cuando siempre estoy solo, me da tristeza. Por este motivo me he acercado a ti - le respondió Draco. ¿Quieres que seamos amigos?
Dahak asintió con sus tres cabezas. La soledad le estaba quemando últimamente en el alma. Por fin, contaba con un buen amigo como Draco. No permitiría que nadie se burlara de él nunca más. Además, ya era hora de contar con un buen amigo.


Cuenta la leyenda que los demás dragones al ver que ambos se habían hecho buenos amigos, se avergonzaron de haber sido crueles con Draco. Y empezaron a tratarlo con respeto aunque su aliento no fuera de fuego, pero el de Dahak, sí. 

Dahak tuvo la capacidad de reconocer, usando sus seis ojos, desde un principio que Draco representaba el poder de la bondad y sabiduría. Un poder mucho más poderoso que tan sólo tener un aliento de fuego y guardar maldad en el corazón.


MARISOL




Imágenes sacadas de Bing

martes, 7 de octubre de 2014

Entre las estrellas ...



- ¿Qué es lo que buscas con tantas ansias? - le pregunta la luna curiosa a Tania.
- Busco al Amor desde hace tiempo, pero no lo encuentro por ninguna parte.
- ¿Y por qué lo buscas aquí arriba y no abajo donde tú te encuentras? - le pregunta la luna. 
- Es que acá abajo él ya no vive cerca de mí - le responde Tania apenada. Y yo no sé dónde se encuentra. Por este motivo lo busco con mi telescopio. Quizás él se encuentra escondido detrás de alguna estrella.   ¿Lo has visto?
La luna sonríe, luego le contesta:
- En realidad el Amor no existe, Tania.
- ¡¿Cómo?! - grita Tania espantada. Ella no puede creer lo que le responde la luna.
- El Amor, me repito, no existe - responde la luna risueña - Mira, por más que tú lo busques, nunca darás con su paradero. Es inútil todo esfuerzo tuyo. Más bien, entretente en admirar las estrellas. Ja, ja, ja. 
- ¿Te estás burlando de mí? - le pregunta Tania bastante molesta.
- No, en absoluto - le responde la luna y luego agrega diciendo que el amor en sí no existe, pero lo que sí existe son las pruebas de amor. ¿Me entiendes ahora?
Tania se queda mirando a la luna en silencio. Luego de un rato le pregunta a la luna que cuál es la prueba de amor más importante.
La luna le contesta:
- Si tú lo amas a él de verdad, entonces déjalo vivir libremente. No lo sigas buscando. Él regresará a ti llegado su momento.
Tania se siente sorprendida que la luna le haya leído los pensamientos. Después de dejar su telescopio de lado, se despide de ella rápidamente. Ha descubierto su secreto. La luna le ha prometido no contárselo a nadie.

Tania no sabe todavía que esta noche cuando ella logre quedarse, por fin, dormida, él, su gran amor, regresará para tomarla en sus brazos, aunque sea por un par de minutos, porque en esta noche de insomnio él la está buscando entre las estrellas. 
 
MARISOL 





Imagen sacada de Bing