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martes, 21 de enero de 2025

¡Pónganse en fila!

 

Hoy, 21 de Enero, el Universo le ha pedido a Marte, Júpiter, Venus, Neptuno, Urano y Saturno que se pongan en fila a partir de las 8:30 pm ya que tendrán que realizar una misión importante.  Si bien hoy no podrá estar presente Mercurio, sí lo estará, y sin falta, el 28 de Febrero. Él ya está informado de lo que se trata... Y como tú, querido lector, no sabes a lo que me refiero te hago saber que el Universo ha solicitado la presencia de los planetas ya mencionados porque pertenecen al Sistema Solar donde se encuentra la Tierra... tierra de muchos  problemas.

Bien,  el Universo con todas sus pompas y hermosura resulta ser un caos ante los hombres sin fe porque la fe no sólo es el conocimiento del significado de la vida humana, sino también es la fuerza de la vida. Y es que si el ser humano vive es porque cree en algo. ¿Será una cuestión de fe? Más de una vez le he dicho "No" a Dios. ¿Y tú, querido lector? Ignoro si seas creyente o no. La verdad que todo aquel que cree, piensa. Porque la fe, si lo que cree no se piensa, entonces, es nula, es inválida. No sirve para nada. Quizá no debamos racionalizar la fe, sino sentirla de todo corazón. Y es que tener fe requiere coraje, incluso la capacidad de correr un riesgo, y hay que tener la disposición a aceptar, aunque no queramos, el dolor y la desilusión. Sinceramente pienso que hay más fe en una honrada duda en lugar que en la mitad de las creencias. El Universo sabe que el fruto de la fe es el amor. Por este motivo le pide ayuda a Marte y a sus mejores amigos. 

Es así como el Universo con voz firme les dice a todos ellos:

- ¡Pónganse en fila! Debo pedirles que hoy observen con detenimiento a la Tierra y es que ella me lo ha pedido encarecidamente. Está cansada de tanto maltrato físico y emocional por parte de los seres humanos. La misión de ustedes es de tomar nota de todo lo malo que acontece. 

- ¿Sólo de lo malo? - preguntó Venus quien debido a la cercanía con la Tierra brilla intensamente y suele ser llamado su gemelo porque ambos tienen similar tamaño y densidad aunque resulte ser un lugar infernal para vivir ya que su temperatura en la superficie supera los +400°C. 

- ¡Pues sí, de lo malo! - gritó Marte exasperado. ¿Acaso, no saben que Elon Musk me ha echado la puntería? Si bien soy un planeta pequeño y rocoso, tengo una atmósfera delgada y enrarecida, mis volcanes están muertos y mis temperaturas diurnas son de 0°C y nocturnas son de -130°C por ser el planeta más alejado del Sol, no permitiré que me conquisten mientras no pongan orden en la Tierra y los seres humanos vivan en paz y armonía. 

Júpiter, quien es el planeta más grande del Sistema Solar, tiene una atmósfera muy densa, tiene varios anillos que son difíciles de observar, sus días son muy cortos de tan sólo diez horas de duración y su temperatura es de -160°C, dijo alegremente: ¡Me salvo de ser conquistado. ¡Ja,ja,ja!

- Yo creo que también me salvo - dijo Neptuno y continuó hablando sin reirse - Por ser yo un gigante de hielo y estoy hecho de una espesa mezcla de agua, amoníaco y metano y tengo una atmófera densa y ventosa dudo que se atreva el hombre a conquistarme porque mis vientos son tres veces más fuertes que tú, Júpiter. A lo que este último asintió sin protestar.

Urano escuchando estas palabras también fue de la opinión que el hombre no podrá poner pie sobre él ya que está rodeado por trece anillos; es un gigante de hielo ya que su temperatura promedio es de -224°C y tiene una atmósfera densa hecha de agua, metano y amoníaco sobre un pequeño centro rocoso.  ¡Ah! es el único planeta que rota de lado y da vueltas en la dirección contraria a las de la Tierra y de la mayoría de los demás planetas.  

Saturno no queriéndose quedar atrás por ser el segundo planeta más grande del Sistema Solar, por ser un gigante de gas como Júpiter y por contar con un grupo de siete anillos y tener un temperatura de -176°C les hizo saber que, por fortuna, su entorno no es propicio para la vida tal como la conocen los seres humanos ya que las temperaturas, presiones y materiales que lo caracterizan son demasiado extremos y volátiles para que los organismos se adapten a ellos. Así que también finalmente dijo victorioso: ¡Hurra! Yo también me salvo.

¿Y qué pasa con Mercurio? Pues, así hoy no se haga presente te hago saber que es el planeta más veloz del Sistema Solar ya que tarda sólo 88 días en dar una vuelta completa alrededor del Sol, a parte de ser el  más cercano a éste haciendo que su temperatura más alta llegue a los +430°C. Así que está descartada la presencia del hombre en este planeta.

Pues bien, el Universo les ha pedido que observen a la Tierra por la maldad que existe sobre este querido planeta. Si bien hay seres humanos que luchan porque el Amor siga alumbrando sus corazones, también hay los otros que están ciegos y encaprichados en tener negro y podrido el corazón. Y se ufanan de ser corruptos, bélicos y diábolicos. La Tierra está asustada. No soporta más a los seres humanos. No a todos, pero sí a muchos.

- ¡No eres la única que  no  los soporta! - dijo indignado Marte. Tengo temor que me conquisten y me hagan daño como a ti. 

El Universo poniendo orden les explicó cuál era su plan. Les dijo que esta noche se pongan en fila, pero en silencio. Por estar dentro del Sistema Solar son los que tienen la misión de hacerse ver de esta manera. Es más que seguro que más de un ser humano no sólo se maravillará de verlos en fila, sino que se sentirá observado. Pero  Shhh.... el Universo les pide que no se les ocurra decirles a los seres humanos que hay otros planetas más que tienen en la mira a la Tierra desde hace muchoooooo tiempo. Si bien ella, Gaia o Pachamama, lo sabe, los seres humanos, no. Desde distintos puntos del universo los observan y ellos en su ignorancia creyéndose los únicos, no se dan cuenta que no son la única civilización cósmica. Por cierto, bastante agresiva porque juegan a ser dioses con sus bombas atómicas.

Finalmente te hago saber, querido lector, que el universo no es sólo un vasto símbolo de Dios, sino que éste en toda su grandiosidad, hace magia para que más de uno reflexione sobre el sentido de la vida y de la suya propia. ¿Y sabes por qué? Pues, porque no sólo el hombre es un pedazo del universo hecho vida, sino que también existe al menos un rincón del universo que con toda seguridad puedes mejorar, y eres tú mismo, querido lector.

MARiSOL


lunes, 9 de septiembre de 2024

Entre la Fe y la Esperanza

 

 

¿Será cierto que vivir sin Fe es imposible porque no sólo es la fuerza de la vida, sino es el conocimiento del significado de la vida humana ya que si el hombre vive es porque cree en algo? - me pregunto en este momento. Tal vez tener fe requiere no sólo coraje, sino tener la capacidad de correr un riesgo. Será porque la fe nunca es inútil. Acaso, ¿no es cierto que la fe mueve montañas? Pienso que sí porque, finalmente, el amor es fe y no ciencia.

Querido lector, y ¿qué pasa con la Esperanza? Acaso, ¿la esperanza es un empréstito que se le hace a la felicidad? Es más que eso... la esperanza es como el sol porque arroja todas las sombras detrás de nosotros. Y, ¿sabes por qué, querido lector? Pues, porque la esperanza es un estimulante vital muy superior a la suerte ya que ésta no es más que la habilidad de aprovechar las ocasiones favorables que se nos presentan en la vida.

¡Ay! Entre la Fe y la Esperanza me muevo yo sin temor alguno. Te preguntarás quién soy yo. Pues, soy ese acontecimiento extraordinario que manifiesta la intervención divina en los asuntos humanos. Unos me conocen como milagro, otros como maravilla, rareza, revelación, sorpresa o fenómeno. Soy un efecto que puede ser visible a los sentidos y que sobrepasa los poderes de la naturaleza y de todo ser  creado. Soy una acción de Dios porque Él elude el orden natural para hacer algo extraordinario demostrando así su grandeza y poder.

¿Te has preguntado cómo ver milagros en tu vida? Es sencillo. Por un lado, tener fe nos permite ver las cosas buenas que suceden en nuestras vidas como obra de Dios y no como coincidencias o buena suerte. Pienso que si tú, querido lector, me reconoces como tal es parte del milagro en sí. Y por el otro lado, te hago saber que la esperanza es aquel poder interior cual potencia espiritual o motor que te ayuda a hacer posible todo nuevo intento para seguir adelante. 

En realidad, tú como todos los seres humanos necesitan tener esperanza por más grande o pequeña que ésta sea. Y, ¿sabes por qué, querido lector? Porque no sólo la esperanza es como un milagro inesperado, sobre todo, cuando encierra una especial dificultad, sino porque la verdadera, la gran esperanza del hombre que resiste a pesar de todas las desilusiones, sólo puede ser Dios ya que Él ha permitido que la Esperanza nazca como una flor de la Fe.

Finalmente, te hago saber, querido lector, que la Fe y la Esperanza se complementan. Mientras la Fe se basa en la realidad del pasado, la esperanza mira la realidad del futuro. Sin fe, no hay esperanza y sin esperanza no hay fe de verdad. Y sin ellas dos, yo no existiría. Mejor dicho, tú no existirías porque tú eres un milagro también. Así que si tu fe la ves como un anhelo a lo eterno, a Dios,  y tu esperanza la ves como el anhelo de Dios, de lo eterno, de nuestra divinidad que viene al encuentro de aquélla y nos eleva, entenderás que donde hay esperanza hay fe y donde hay fe, ocurren milagros.

MARiSOL


viernes, 16 de noviembre de 2018

La mirada de Carlota



Dentro del hueco de las manos de Carlota vive una auténtica agonía. ¡Quién iba a decirlo! No hablo de ese período de transición entre la vida y la muerte; aquel que se caracteriza por la subsistencia de algunas funciones vitales como la respiratoria, circulatoria y nerviosa y por la desaparición de las funciones intelectuales. ¡No! Se trata de este otro tipo de agonía; aquella agonía insatisfecha de toda alma afligida e intranquila. La verdad que este tipo de agonía, llamado a secas, "Angustia", me intimida por tratarse de un estado afectivo que implica un cierto malestar psicológico, acompañado, que yo sepa, por cambios en nuestro cuerpo como temblores, taquicardia, sudoración excesiva o falta de aire.

¡Vaya! Después de dar un hondo suspiro la agonía de Carlota me miró; estaba temblando mientras se encontraba frente a mí. La verdad que yo ya no sé qué más decirle para calmarla. Y mientras yo escuchaba pacientemente como ella exclamaba y reclamaba lo dura que es la vida, yo tengo la fuerte convicción que si ella me hiciera caso, ella podría vivir mejor aunque su vida sea imperfecta. A la larga, la perfección, es una pulida colección de errores, ¿no crees?

Al ver que la Angustia quería salir, a toda costa, del hueco de las manos de Carlota, ella me hizo saber que ella no estaba sola. Estaba rodeada de mala compañía. El miedo, la tristeza, el nerviosismo, la irritabilidad, los dolores de cabeza, el insomnio y la ansiedad se encontraban con ella en ese pequeño espacio. La verdad que las manos de Carlota no son grandes para darle cabida a todos ellos. En cuanto las manos de Carlota empezaron a sudar, le dije a ella que las sacudiera fuertemente, que las abriera y que extendiera sus brazos hacia mí aunque yo no sea perfectamente completa. Te preguntarás quién soy yo. Me presento; soy la FE. 

Seguidamente, después de mantener a Carlota en mis brazos por un rato, le hice saber que si bien los sueños y la angustia nos unen, ella nunca debe olvidar que no se puede vivir sin fe ya que ésta es el conocimiento del significado de la vida humana. Además, yo, la fe, soy la fuerza de la vida, de la de Carlota, de la tuya, de la de todos porque si el hombre vive es porque cree en algo y aunque creas que yo, de alguna manera, te puedo engañar, no te olvides que le doy brillo a tu mirada, esa mirada que es nada menos que el lenguaje de tu corazón. Después de decir estas palabras, la mirada de Carlota me sonrió. ¿Y sabes por qué? Porque ella entendió que toda aquella persona que tenga fe, nunca está sola así la mano amiga extendida no se encuentre siempre físicamente cerca de ella.


MARiSOL







viernes, 14 de noviembre de 2014

Pérdidas

 
Mientras Rocío se da cuenta que ha perdido su celular por segunda vez en el lapso de medio año, su vecino José se pregunta dónde ha dejado sus llaves del auto, pues, no las encuentra por ninguna parte. ¿Las habrá perdido? No. Yo veo que a él se les ha caído detrás de un baúl colocado cerca de la puerta de entrada de su casa. 

Sigo observando... ¿Y qué pasa con Miguel, vecino también de Rocío y José? ¡Ah! Sé que él ha perdido la cabeza por Elena, una guapa amiga de su mujer Carlota, con la quien está casado desde hace más de quince años. Y Carlota, que no está ciega a lo que siente su esposo por su mejor amiga, está por perder la paciencia, pero lo disimula a regañadientes porque ella no quiere perder su "status - quo". Y es que Carlota no está dispuesta a perder ni sus comodidades ni sus lujos a los cuales ella está acostumbrada. Y, sin embargo, yo veo que ella está perdiendo su dignidad aunque no lo quiera reconocer. En fin, yo no me meto. ¿Y qué pasa con la mejor amiga de Carlota?  Pues, Elena está feliz de ser la amante de José. Y es que desde que Elena perdió veinte kilos de peso, los hombres la miran más. Y como a José se le fueron los ojos por ella y a ella él le gusta, ambos no pierden el tiempo en darle alegría a sus cuerpos. 

Sigo observando en silencio... Veo que sobre la misma cuadra donde viven Rocío, José y Carlota (Elena vive en otro distrito),  hay una vecina ya anciana, llamada Nancy que ha perdido el brillo de su mirada. Como la veo tan abatida, me acerco a su casa. Después de tocar el timbre, Nancy me abrió la puerta con los ojos llorosos. Nos abrazamos.
- ¡Ayúdame a encontrar mi fe! Se me ha perdido y no la encuentro - me dijo Nancy muy inquieta.
- Bien sabes tú que la fe es la fuerza de la vida - le hice recordar a ella el sentido de esta frase.
- Lo sé. Pero se me ha perdido, querido amigo - me dijo ella y siguió hablando - Mi fe salió de esta puerta hace unos días atrás. Y desde que la he perdido, me siento fatal. Por este motivo te pido que me ayudes a traerla de regreso a mi casa. 
La escuché en silencio. Después de abrazarla, le prometí que  cumpliría con su deseo. Nos despedimos. Al rato le volví a tocar el timbre. Nancy me abrió la puerta desconcertada preguntándome si yo había olvidado algo o perdido algo en su casa. Le contesté que no y luego de batir mis grandes alas le dije:
- El problema tuyo es que tu fe la has perdido porque la racionalizas demasiado. Tu fe ni te ha abandonado ni se ha perdido por ahí. Lo que pasa contigo es que tú tienes la falsa idea que tu fe ya no tiene nada que decirte.
Nancy me mira en silencio mientras yo sigo hablando:
- Tu fe se encuentra viviendo en tus dudas. No la reprimas, déjala estar dentro de ti. Tu fe vive dormida en ti. Es hora que la despiertes.
-  ¿Cómo? - me preguntó Nancy.
-  Dejando tu orgullo de lado - le contesté - Vuelve a alimentar tu espíritu con grandes pensamientos, mejor dicho, con buenos sentimientos, porque la fe no es ninguna ciencia. La fe es amor. Tienes que volver a reconquistarla.

Al salir de casa de Nancy, me acerqué a la casa de una vecina suya llamada Olga. Ella ha quedado viuda desde hace unos pocos días; necesita también de mí. Tendré que hacerle entender que la vida en sí es pérdida porque ésta es inevitable aunque nos resistamos a aceptarla. Sé que ella saldrá adelante. Aprenderá a vivir sin su esposo ya que cada pérdida que sufrimos nos aporta una experiencia para salir adelante con más fuerza y sabiduría ante la vida. Y es que parte de la vida es experimentar distintos tipos de pérdidas, no me refiero sólo al de tipo material como quedarse en la bancarrota, sino también a ese otro tipo de pérdida sea vinculado con la salud (pérdida de la visión, de la audición, de sangre, de la memoria, etc, etc) o al relacionado con la muerte de un ser querido, de un gran amor, de una amistad ... 

En nosotros radica sanar este último tipo de pérdidas porque enfrentar una pérdida para siempre no es nada sencillo. Por este motivo debemos seguir adelante con todas nuestras energías mientras guardamos en la memoria de nuestros corazones los buenos recuerdos, porque recordar no es ninguna pérdida de tiempo, sino es vivir dos veces.

Bien, ya no pierdo más tiempo en hablarte sobre las distintas pérdidas que existen, porque iré, en este momento, a visitar a otro ser humano que se sienta perdido. Toc- toc.... ¿me necesitas, tú, querido lector?


MARISOL 

 



Imagen sacada de Bing