lunes, 21 de abril de 2014

La armónica mágica


Érase una vez una ardilla a la que le gustaba  hacer música con su armónica. Un día se me apareció mientras yo estaba plantando unas flores en el jardín.
- ¡Hola! - me saludó la ardilla sin sentir miedo de mí. Yo me sorprendí porque no esperaba su visita.
- ¿Qué deseas de mí? - le pregunté curiosa.
- Pues yo, la verdad, que deseo regalarte un poco de mi música. ¿Te interesa escucharla?
- Mmmm.... depende de qué tipo de música quieras tocar - le contesté.
- ¡Ah! ¿Te gusta blues, jazz, música folk, música clásica, country, rock and roll y pop?
- Sí, claro - le contesté.
- ¿Qué te gustaría escuchar? - me preguntó la ardilla feliz de contar con alguien que la escuchara.
- Música country - le contesté.
- ¿Conoces la canción "Country roads" de John Denver? - me preguntó la ardilla.
- ¡Por supuesto! - le respondí feliz. La solía cantar de chica con mi hermana. ¿Qué te parece si mientras tú tocas la armónica, yo canto?
- Me encantaría - respondió la ardilla. 
- Pues, entonces, empieza a tocar tu armónica y yo te sigo - le dije sonriendo.
En cuanto la ardilla se puso a tocar su instrumento, la letra de esta canción se me apareció en mi memoria. Yo me puse a cantar como en tiempos antiguos:  

Almost heaven, West Virginia
Blue ridge mountains, Shenandoah river
Life is old there, older than the trees
Younger than the mountains, growin' like a breeze

Country roads, take me home
To the place I belong
West Virginia, mountain momma
Take me home, country roads

All my memories, they gather 'round her
Miner's lady, stranger to blue water
Dark and dusty, painted on the sky
Misty taste of moonshine, teardrops in my eyes

Country roads, take me home
To the place I belong
West Virginia, mountain momma
Take me home, country roads

I hear her voice in the mornin' hour she calls me
The radio reminds me of my home far away
And drivin' down the road I get a feelin'
That I should have been home yesterday, yesterday

Country roads, take me home
To the place I belong
West Virginia, mountain momma
Take me home, country roads

Country roads, take me home
To the place I belong
West Virginia, West Virginia, mountain momma, oh momma
Take me home, country roads
Take me home, down country roads
Take me home, down country roads


Cuando terminamos, la ardilla me miró con sus ojos grandes. Y me preguntó si podía regresar a mi jardín. Yo le dije que todas las veces que quisiera. Es así como la ardilla llegó con su armónica. Una veces yo cantaba, otras solamente la ardilla tocaba su instrumento. Yo le escuchaba feliz de sentirme acompañada. 

Pero un buen día no vino. Y mientras pasaron las semanas, yo me preguntaba qué le habría pasado. Un día, mientras yo me encontraba regando unas plantas, llegaron dos ardillas y a mis pies me dejaron una armónica. Tenía sangre seca. Entendí. Mi simpática ardilla no podía venir más porque había muerto. Seguramente atropellada por algún conductor de automóvil o víctima de algún cuervo. Pena sentí. Las ardillas se fueron sin decir palabra alguna.

Al quedarme sola me puse a cantar la canción "Take me home country roads" en memoria de mi amiga la ardilla. Había sido nuestra primera canción a dúo. Para sorpresa mía la armónica mágica comenzó a sonar mientras yo cantaba. 

En algún lugar del universo mi amiga la ardilla sonríe complacida por saber que yo no la he olvidado. Pero siente vergüenza porque ella me hizo creer que tocaba de maravilla la armónica, lo cual no era cierto. No me importó el engaño. Más bien me sentí feliz porque la ardilla había dado instrucciones antes de morir a otras ardillas para que ellas me hicieran llegar la armónica mágica.


MARISOL


Si quieres escuchar a John Denver cantando 
esta misma canción, haz clic  ACÀ


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viernes, 18 de abril de 2014

Amor ausente


Mis manos me miran y me preguntan: ¿En qué esquina del mundo se quedó conversando el Amor con el Tiempo? Las dos al unísono también me preguntan  si será cierto que ni la ausencia ni el tiempo son nada cuando se ama de verdad. No sé que contestar. Mientras mis manos me siguen mirando yo hago nacer dos personajes: Paola y Juan. Ella ya no sabe cuándo fué la última vez que lo vió alejarse de su vida. Hace ya muchos años que se dejaron de ver. Más de treinta años donde el amor persevera a pesar de hacer vidas diferentes. ¿Será posible? ¿O son solamente imaginaciones mías? 

Paola mueve su cabeza de un lado a otro. Ella no puede creer tanta incredulidad mía. Lo mismo hace Juan. Mientras mis manos tiemblan, Paola y Juan me miran serios. Ellos saben más del amor que yo. ¿Cómo estos personajes inventados por mí me pueden dar miedo? Mientras Paola me pone el espejo delante para que me vea por dentro, Juan me observa en silencio esperando a que yo termine por darles la razón. Soy terca. No quiero. Esta clase de amor será romántica pero no lleva a ninguna parte mientras no haya un final feliz. Y éste suele darse más en las películas que en la vida real. Yo no creo en los "Happy End".

- No le pongas límites al amor - me dice Paola mientras Juan le da la razón y luego él agrega diciendo: 
- No hay cosa más fuerte que el verdadero amor. El tiempo no es nada cuando se ama de verdad. Yo no digo nada. Sólo me los quedo mirando incrédula. 
- El amor verdadero hace milagros porque él ya, de por sí, es un milagro - me comenta Paola. Juan sonríe. Él sabe que Paola tiene razón.

Yo me pregunto si ha sido un error haber inventado a estos dos personajes porque mi memoria no quiere recordar. Pienso que todo milagro no puede quedarse sólo en palabras, es necesario probarlo. Sólo así podré darle crédito al amor verdadero .... a ese amor ausente que reclama, desde tiempos inmemorables, un espacio en mi corazón y yo con cólera trato de ahuyentarlo, una y otra vez, para que no me lo rompa del todo. 

Mientras yo no quiero quedarme sin más palabras para seguir escribiendo como siempre: "Érase una vez...", me miro en silencio mis manos.

 MARISOL


martes, 15 de abril de 2014

No es Otoño




Mientras aquí en mi ciudad, ubicada en el hemisferio norte, es Primavera, en el hemisferio sur es Otoño. A pesar de disfrutar del renacimiento de flores y plantas, mi corazón está en el sur ... en ese sur donde se van desprendiendo las hojas de los árboles así como la vida se va desprendiendo de nuestros cuerpos, en ese sur donde mi árbol de vida (él que se quedó allá esperando por mí) espera a quedarse despojado de hojas como yo ... sin más hojas de vida por contar. 

En este momento me pregunto ¿cuándo me convertiré yo en un árbol sin hojas?  No lo sé. Lo único que sé es que cuando yo me desprenda de la vida, otro Otoño llegará y seguirán las hojas cayendo sea en el hemisferio norte o sur. Por el momento soy flor, soy pólen, soy semilla. Me agarro a la vida. 

Mientras mi destino está en manos del hemisferio norte, el hemisferio sur espera a que yo cual hoja al viento, desde la eternidad vuelva algún día a casa ... allí donde está ubicada la existencia de mi ser.


Marisol





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domingo, 13 de abril de 2014

El cisne blanco



Una noche un cisne blanco se apareció en casa de Carolina, una joven mujer romántica e ingenua. El cisne no solamente había llegado a su lado para cuidarle sus sueños mientras Carolina dormía, sino  que él tenía la misión que ella aprendiera, poco a poco, a separar la verdad de la ilusión. Y es que Carolina vivía prendida de un sueño imposible. Ella quería, a toda costa, que Jorge regresara a su vida, pero el cisne sabía que él no regresaría nunca más. Sus motivos tenía. El cisne quería que el discernimiento de Carolina se impusiera ante su corazón roto. Es cierto que es bueno ser romántico y un poco ingenuo, pero también es bueno ser realista.

El cisne sabe no solamente que la verdad e ilusión navegan en aguas diferentes, sino que la realidad separa a la verdad de la ilusión porque mientras la primera es flexible, la segunda es estática. Además, la verdad nos hace percibir la profundidad de la realidad mientras la ilusión percibe la realidad solamente de manera superficial.

Es así, como después que el cisne le hablara dulcemente a Carolina, mientras ella dormía, él desapareció antes que ella despertara. Cuando Carolina abrió los ojos, vió una pluma blanca sobre su cama. Ella sabía que el cisne blanco (símbolo de luz, muerte y metamorfosis) había venido durante la noche. Carolina le haría caso al cisne aunque la realidad le supiera amarga. La luz la ayudaría a iluminar sus pensamientos para pensar claramente, la muerte la ayudaría enterrar a Jorge en su pasado y la metamorfosis la ayudaría a cambiar; dejaría de ser tan romántica e ingenua para ser más realista. 

Carolina está agradecida que el cisne la haya visitado porque sabe que él  también representa la gracia y la nobleza del corazón. O sea que no temamos por ella. Carolina no dejará de lado sus buenos sentimientos; solamente está en proceso de crecimiento personal. Dejará de soñar despierta y aprenderá a aceptar su fracaso amoroso con Jorge.



MARISOL 









La imagen es sacada de bing.
Es una obra de la fotógrafa libanesa Laura Zankoul. 
Si quieres ver más obras de ella, haz clic en:  http://larazankoul.com/


martes, 8 de abril de 2014

En patera


Nadie pide nacer en el país que nos ve crecer... Omar lo tenía claro. No dejaría que su destino fuera escrito por otros. ¿O acaso sí y era irremediable? Al final, él sabía que arriesgaría mucho en poner su vida en manos de otros que le habían prometido sacarlo de su país a través del mar; sacarlo de su continente africano al continente europeo en patera. Omar no tenía otra opción. Él deseaba llegar a la tierra prometida a como diera lugar aún arriesgando su propia vida y la de sus queridos sueños en caso ellos y él se quedaran inevitablemente durmiendo para siempre en el fondo del mar.

Por momentos el miedo y la inseguridad se apoderaban de Omar y  lo hacían pensar de manera negativa. Pero como él estaba obsesionado con la idea de salir de su país, sacudió su cabeza como tratando de espantar estas ideas porque él quería, a toda costa, evitar que su leve esperanza de conseguir visa de residencia y de trabajo en continente europeo  se ahogaran antes de  intentar reunir el dinero que necesitaba para hacerse a la mar con esos otros como él que iban a la búsqueda de una mejor vida con el riesgo de pasar, por fuerza mayor, a mejor vida.


MARISOL






Este corto animado español recibió el Premio Goya en 2007 

sábado, 5 de abril de 2014

El listón negro


En este momento Verónica quiere guardar silencio. Algo de cierto habrá que si ella calla nadie la traicionará. Ella siempre ha sido sincera, abierta.... demasiado, piensa ella. ¡Qué ingenua que fué! 
- Pero, ¿de mí también desconfías? - le preguntó su amigo, el pájaro rojo ... el pájaro del amor (si no me equivoco).
- ¡Ya no sé qué pensar! - exclamó Verónica.  
- Para mí la desconfianza es un signo de debilidad, amiga mía. ¿Qué pasa contigo? - le dijo el pájaro rojo.
- Estoy empezando a dudar de la amistad de algunas personas que creo conocer, pero que al final, no las conozco realmente porque se muestran de una manera, pero son otras, en realidad.
- Entonces, da tu amistad solamente a las personas de las cuales puedas aprender algo positivo - le dijo el pájaro rojo y luego agregó - Para serte sincero tu desconfianza hacia mí no me agrada nada y tu silencio, menos. Conmigo puedes hablar de todo. 
- ¿Te molestas conmigo si guardo ahora silencio? - le preguntó Verónica al pájaro rojo.
Él le dijo que no, que lo podía hacer.
- Gracias, pájaro rojo. Lo que sucede es que mi mente está llena de mucho ruido. Sólo quiero tenerte entre mis manos y acariciarte por un rato. Estoy decepcionada. Te pido que regreses a mí cuando me veas más tranquila. ¿Qué dices? 
- Como yo te conozco bien regresaré a ti cuando te vea más relajada. Ahora te veo tensa. Y al terminar de decir estas palabras y despedirse se fué volando el pájaro rojo.

Verónica al quedarse sola se dió cuenta que su soledad era mucho más solitaria que su propia desconfianza y que su silencio se estaba convirtiendo en el ruido más fuerte de todos los ruidos. Aceptó el reto puesto que ella quería empezar, desde hoy día, a seleccionar mejor a sus amistades, sobre todo, a las de internet, que dicen ser una cosa y son otra. Verónica los hizo desaparecer de su vida. Se quedó viuda de muchos de ellos, sin dar ningún tipo de explicación, y, por este motivo, se ha colocado un listón negro sobre su boca para no irse de lengua y así no hablar mal de ninguno de ellos. 

Yo entiendo a Verónica. No es la primera vez que limpio mi lista de amigos, sino que hasta me cambio el nombre porque en el mundo del internet son muchísimas las personas que usan listones negros sobre la boca como Verónica pero no para guardar silencio, sino para guardar en secreto su verdadera identidad.

 MARISOL




jueves, 3 de abril de 2014

Pintando estrellas


Al llegar la noche Raquel, una niña de doce años, pinta estrellas cuando el cielo está despejado. Yo siempre la observo, unas veces, en silencio, otras conversamos como ahora. Esta noche he decidido preguntarle a mi hija qué motivos tiene para pintar estrellas.
Raquel con sus ojos color cielo me responde:
- No me canso de pintar estrellas porque ellas son como los niños. ¿Sabes? Nunca hay demasiadas. Todo lo contrario.
- O sea cada estrella ¿es un niño o niña para ti? - le pregunto a Raquel.
- Sí, así es - me responde ella mientras sigue pintando. 
- ¿Por qué? - le pregunto un tanto insegura. Otra pregunta no se me ocurre hacerle. La veo concentrada pintando. No la quiero interrumpir.
- Pues, porque los niños dicen la verdad, porque nosotros, muchas veces, tenemos que ser tolerantes con ustedes, los adultos.
Trago saliva. Y mientras la miro con los ojos de mi corazón, ella continúa hablando y me dice:
-  Mientras haya niños infelices, este mundo vestido de adelantos científicos y técnológicos no tiene ningún sentido. 
- Es cierto lo que dices, hija. Mi voz se rompe en mil pedazos.
Raquel me mira y sigue hablando:
- Y ni hablar de la riqueza mal repartida, de la injusticia, de la maldad, de las guerras y de tantas cosas feas en las que no quiero pensar. Para no sentir  rabia, pinto. No quiero dejarme dominar por este mal sentimiento, mamá.
- Haces bien, hija mía - le digo en voz baja.
- Mamá, ¿quieres ayudarme a pintar más estrellas?
- Me encantaría, pero no puedo - respondo casi gritando. Siento rabia por no haberle podido ofrecer a mi hija otro mundo mejor donde hubiera podido vivir antes del accidente en bus que sufrió ella junto con otros compañeros de colegio hace ya diez años atrás. 

No quiero llorar para que mis lágrimas no me impidan ver como mi hija Raquel pinta estrellas esta noche. Mi hija al ver mis ojos hinchados me pinta estrellas sobre mis párpados para que pueda dormir y soñar con ella. 

MARISOL





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miércoles, 2 de abril de 2014

Amor y Deseo



Anoche Iris soñó con Luis.  Ella ya no recordaba cuando fué la última vez que lo vió cara a cara personalmente. En su sueño Luis no hablaba, sólo la miraba con el alma. Las palabras sobraban ... Y, sin embargo, en el preciso momento en que él abría la boca para decirle algo a Iris mientras él se acercaba para abrazarla, ella despertó sobresaltada. Al despertar Iris pensó que su sueño reflejaba una verdad escondida por mucho tiempo. Y es que ese pensamiento onírico era la señal de que su corazón estaba inquieto. ¿El de él también? Seguramente. Sé que es así.

Mientras Iris desea que él la llame y le diga simplemente: ¡Hola! ¿Qué tal?, Luis se resiste a apretar el botón verde, a pesar de haber tenido su celular ya listo para llamarla más de una vez. Pero él cree que sería un signo de debilidad llamarla. Su autorespeto quedaría por el suelo y no podría mirarse al espejo ya que Iris, hace mucho tiempo atrás, dejó de ser suya. Pero ¡Luis, cómo  te equivocas! Sé por Iris que ella desea no sólo escuchar tu voz para retenerla nuevamente en sus oídos, sino que  ella tiene mucho que decirte. Tú seguramente también.

Yo, en tu lugar, la llamaría para repasar el pasado, hablar de lo que pasó entre los dos, de los errores cometidos, de los momentos agradables y ¡de tantas cosas más! Simplemente dar el paso porque no hay peor cosa que desear hacer algo y no hacerlo cuando uno cree que está mal. Pero, Luis, ¿crees tú que perderías? Todo lo contrario, ganarías por haber saltado sobre tu propia sombra, sobre todo por haber abierto la boca. ¿Sabías que el verdadero medio de ganar mucho radica en no esperar ganar demasiado? Lo que cuenta es el hilo de la comunicación, mantener el canal abierto para dar oportunidad a que haya un intercambio sincero de pensamientos entre tú e Iris y así juntos aprender a verse con otros ojos. Sobre todo, tú, Luis necesitas que Iris te saque las vendas.

Mientras Iris tiene el deseo de sanar las heridas de Luis porque a ella le duele mucho sentir (hasta en sueños) cómo él sufre, él no se da cuenta que si se sigue reprimiendo, envenenará su alma de por vida.  O lo que es peor, si Luis sigue alimentándose de deseos reprimidos, al final su alma se pudrirá. Así que mejor llámala.

¡Ay, Luis! ¿Sabías que Amar y Desear no solamente son dos verbos distintos, sino que no se pueden poner siempre de acuerdo porque no todo lo que tú amas, puedes desear, ni todo lo que tú deseas puedes amar? 

Antes de terminar sólo quiero comentar que Iris desea que el sueño de anoche no sea sólo un sueño, porque ella sabe que cuando dos personas tienen el mismo sueño, ya en el fondo, están a pocos kilómetros uno del otro para hacerlo realidad aunque cada uno de ellos dos regrese a su propia realidad. 

MARISOL 

 


I wish you Love
Natalie Cole

 Goodbye, no use leading with our chins, this is where our story ends,
Never lovers ever friends.
Goodbye, let our hearts call it a day, but before you walk away,
I sincerely want to say.

I wish you bluebirds in the spring, to give your heart a song to sing,
And then a kiss, but more than this, I wish you love.
And if you like lemonade to cool you in some lazy glade,
I wish you health, but more than wealth, I wish you love.
My breaking heart and I agree that you and I could never be,
So with my best, my very best, I set you free.
I wish you shelter from the storm, a cozy fire to keep you warm,
Most of all, when snowflakes fall, I wish you love.

[musical interlude]

I wish you shelter from the storm, a cozy fire to keep you warm,
Most of all, when snowflakes fall, hot time, I wish you love.
All kinds of love, a whole gang of love.


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lunes, 31 de marzo de 2014

Serenata a la vida


Sandra no quiere que Miguel sufra por culpa suya.  Ella sabe que él la quiere con toda su alma.  Sin embargo, ella no puede darle lo que él desea ... todo aquello que él quiere para ser del todo feliz y sentirse completo como ser humano. Pero, ¿qué es la felicidad? No hay que esperar una felicidad al 100% porque es un obstáculo para la felicidad.


Sandra me contó que si bien ya ellos dos fueron pareja hace mucho tiempo atrás y no resultó su relación, ahora menos. Ambos han cambiado. Ya no son los mismos. El tiempo ha pasado .... arrugas de dolor y decepción han curtidos sus rostros. Además, el riesgo que la historia se repita sigue allí...y ¿después qué? No hay que confundir deseo con capricho. Quizás el miedo le hace ver cosas inexistentes a Sandra y Miguel realmente ha cambiado y podría ser el compañero ideal para pasar el resto de sus días ... Mas ¿por cuántos días más? Otro motivo más para decir que no. Entiendo a Sandra. Miguel necesita de una mujer sana.

Sandra no quiere asomarse a la ventana porque Miguel está allí afuera pidiéndole que sea su novia como antes ... cuando ese antes parecía que no moría, pero que al final murió de hastío porque  Miguel la dejó por otra como quien cambia la llanta malograda de un auto por otra que sí funciona. En fin, Sandra no le guarda ningún rencor aunque los recuerdos no sean sólo dulces, sino también amargos. ¡Cuántas lluvias han caído de sus ojos por pensar en cuánto lo quizo! Y a esto ella le teme más que a su cáncer. Aparte, que su corazón ha quedado con muchas cicatrices. La Lógica se ha convertido en un muro de protección para Sandra y también para Miguel aunque él no le haya pedido ni su permiso ni su opinión. 

- El tiempo hará entender a Miguel que aunque desentonemos y no tengamos buena voz, lo importante es cantarle a la vida, porque sólo tenemos una y hay que saberla vivir sin mirar demasiado hacia atrás .... cantemos mirando hacia adelante - le dice la Lógica a Sandra y luego agrega - ¡No abras tu ventana para no despertar en Miguel más falsas esperanzas! 
Sandra atenta la escucha y le promete a la Lógica que ella mantendrá cerrada su ventana hasta que escuche a Miguel cantarle una serenata no a ella, sino a la vida, a la suya propia.

MARISOL


Serenata Rap
 de Lorenzo Jovanotti

Se non ti incontro per strada non riesco a parlarti
mi si bloccano le parole non riesco a guardarti
negli occhi mi sembra di impazzire
se potessi amplificare il battito del mio cuore
sentirete un batterista di una band in metallo pesante
ed e' per questo che sono qui davanti
perche' mi viene molto piu' facile cantarti una canzone
magari che la sentano i muri e le persone

Piuttosto che telefonarti e dirti tutto faccia a faccia
rischiando di fare una figuraccia
son timido ma l'amore mi da coraggio
per dirti che da quando io ti ho visto e' sempre maggio
e a maggio il mondo e' bello e invitante di colori
ma ancora sugli alberi ci sono solo fiori
che prima o poi si dice diverranno pure frutti
e allora tu che fai golosamente aspettie

Aspetti che quel desiderio venga condiviso
io sono qui davanti che ti chiedo un sorriso
affacciati alla finestra amore mio
affacciati al balcone rispondimi al citofono
sono venuto qui col giradischi e col microfono
insieme al mio complesso per cantarti il sentimento
e se tu mi vorrai baciare saro' contento
e questa serenata e' la mi sfida col destino
vorrei ch per la vita noi due fossimo vicino
una serentata rap per dirti che di te
mi piace come mi guardi mi piace come sei con me
mi piace quel tuo naso che si intona con il mondo
mi piace il tuo sedere cosi' rotondo
da rendere satellite ogni essere vivente
mi piace perche's ei intelligente

Traducción al inglés: http://lyricstranslate.com

domingo, 30 de marzo de 2014

Mi arcoiris



¡Cuánta gente se queja de la vida. ¡Todo lo ve gris!  Con o sin razón no hay que pensar de manera negativa las veinticuatro horas del día toda una vida. Un desperdicio vivir así. Aunque no seamos felices mañana, tarde y noche, disfrutemos de lo poco o mucho que nos da la vida. La cantidad no es lo que cuenta, sino lo que nosotros hacemos de nuestras vidas. 

Anita le sonreía a la vida tercamente. Y es que si te dan a escoger entre la peste y el cólera ¿con cuál de las enfermedades te quedas?   Ella no tiene mucho por perder (¿o acaso sí?). Su ginecóloga y oncóloga, hace pocos días atrás, le dijeron que su tratamiento antihormonal no lo seguiría ella sólo por cinco años, sino por diez años, en total, porque si no corre el riesgo que su cáncer al seno le regrese de vuelta. No tanto fueron los tumores sacadas de su seno derecho, sino los ganglios sacados de su brazo derecho. De tres que estaban con cáncer encapsulados, tres más habían estado abiertos. Las células cancerígenas que habían sido combatidas tanto con quimioterapia como con radiaciones y, desde hace dos años con Letrohexal (luego seguirán Tamoxifen por tres años más), podían regresar a reproducirse en su cuerpo.

Pues bien, desde que Anita se enteró de esta noticia, se juró así misma no perder su tiempo con el color gris, sino más bien, dedicarle más tiempo al arcoiris que ella lleva dentro de su alma y que reclama por salir para ayudarle a vestir su vida de colores agradables para llevar mejor su realidad ... la que le toca actualmente vivir.

MARISOL




miércoles, 26 de marzo de 2014

Mi canario amarillo


Érase una vez un canario amarillo que cantaba, mejor dicho, trinaba y gorjeaba, casi todo el día.  Desde hacía más de cinco años que yo lo había comprado junto con su jaula en una tienda de animales. Mi canario vivía en una jaula grande. Parecía aceptar su encierro sin ningún problema. Pensé que era feliz, pero me equivoqué. 

Un día, ya hace unos meses atrás, mi canario se quedó sin voz. Como pensé que él estaba enfermo, lo llevé al  veterinario. Después que él lo revisara, me dijo que mi canario no tenía nada. 
- No entiendo por qué mi canario ya no canta - le dije al veterinario. 
- Habría que preguntarle - me contestó serio el veterinario.
- ¿Me está usted tomando el pelo? - le pregunté desconcertada al médico de animales.
- No, de ninguna manera. Los animales tienen sentimientos - me respondió él y luego se volteó hacia mi canario y le preguntó  si estaba triste hoy día. Mi canario movió su cabeza hacia adelante. 
- ¿Eres feliz? - le hizo otra pregunta el veterinario.
Mi canario volvió a mover su cabecita. Esta vez la movía de derecha a izquierda como dando a entender que su respuesta era negativa.
- Usted se ha acostumbrado a escucharlo trinar y gorjear, pero ¿usted conversa con su canario? - me dijo el veterinario mirándome a los ojos.
- Pero, ¡si es sólo un pájaro! - le contesté.
El médico de animales me dijo que yo tenía dos alternativas. O bien lo soltaba para que fuera libre o conversaba con él todas las veces que pudiera.
- No entiendo - le respondí.
El veterinario me miró y luego miró a mi mascota y dijo:
-  El riesgo al dejar libre a su canario es que no pueda sobrevivir porque él está acostumbrado a recibir su alpiste, lechuga y agua todos los días. Pero si usted le habla, verá como volverá a trinar. Se lo aseguro. Su canario no es ni perro ni gato, pero es su mascota y necesita recibir su cariño y atención.

Me fuí pensativa. Ya estando en casa le pregunté a mi canario si quería que yo me quedara un rato hablándole mientras le limpiaba la jaula y le daba de comer y beber. Pero no me contestó. Sólo me miró triste.
- ¿Quieres que me quede a tu lado mientras leo una novela, acá en la terraza, y te cuento de qué se trata? 
La respuesta de mi canario fué clara. Trinó largamente. Es así que feliz llamé yo al veterinario para contarle lo sucedido y agradecerle su consejo. 

Agradecida quedé no sólo con el veterinario, sino también con mi canario porque nuevamente él trinaba para mí para espantar juntos a la tristeza.


MARISOL

 
 
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domingo, 23 de marzo de 2014

La soledad de Soledad


Aquí va la soledad navegando junto con Soledad. Tienen un pacto hecho desde hace tiempo y es que ambas se mantienen en silencio igual como la luz que les regala el sol cuando salen con su velero en dirección hacia alta mar. 

Aunque Soledad sea una persona sociable, a ella le gusta, por momentos, estar así a solas con su fiel compañera.  No le rehuye a la soledad porque es la única manera de encontrar compañía consigo misma para poderse ver mejor por dentro.

Quizás por este motivo he de asumir mi propia soledad sin temerle porque ella nace y muere  con nosotros. Yo no tengo velero como Soledad, pero sí imaginación. 


Hoy día, por suerte, ni le temo a la soledad ni necesito de ruido para poderme olvidar de ella. Navego en silencio hacia mis sueños mientras escribo estas líneas.


MARISOL

 

SAILING
Christopher Cross

Well, it's not far down to paradise, at least it's not for me
And if the wind is right you can sail away and find tranquility
Oh, the canvas can do miracles, just you wait and see
Believe me

It's not far to never-never land, no reason to pretend
And if the wind is right you can find the joy of innocence again
Oh, the canvas can do miracles, just you wait and see
Believe me

Sailing takes me away to where I've always heard it could be
Just a dream and the wind to carry me
And soon I will be free

Fantasy, it gets the best of me
When I'm sailing
All caught up in the reverie, every word is a symphony
Won't you believe me?

Sailing takes me away to where I've always heard it could be
Just a dream and the wind to carry me
And soon I will be free

Well it's not far back to sanity, at least it's not for me
And if the wind is right you can sail away and find serenity
Oh, the canvas can do miracles, just you wait and see
Believe me

Sailing takes me away to where I've always heard it could be
Just a dream and the wind to carry me
And soon I will be free 


**********

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viernes, 21 de marzo de 2014

Ring, ring, ring

(Cuento de la vida real)



Martes 11 de Marzo 
¿Cómo poder explicar lo sucedido? Pues bien, estoy en casa de una amiga, por la tarde, cuando suena mi móvil. Lo saco de mi cartera y al ver el nombre de una tía querida en el display, me quedo sorprendida. Es llamada de larga distancia. Luego se corta la comunicación. ¿Eh? A los dos minutos vuelve a sonar mi móvil. Digo "Aló" pero nadie me contesta; sólo escucho un Ring, ring, ring.  Un teléfono fijo suena en el fondo. Luego escucho que su esposo, mi tío, dice: 
- ¡Hola! ¿Quién es? ¡Hola!
Alguien habla al otro lado del hilo telefónico. Es una voz femenina pero no entiendo lo que ella dice.
- Sí, es lo que debes haber oído - responde mi tío. Luego prosigue hablando - Y eso es .... nada. Se fué. Estaba mala, malita. Tenía un montón de cosas. Esto vino, de repente, como un bombazo y ya está.... Yo corté la comunicación. Temblaba.

¿Qué pasaba? En el fondo sabía que algo sucedía, pero en ese momento no registré bien la dimensión del mensaje recibido. Intrigada por esta extraña llamada, que no estaba dirigida a mí, sino que era registrada por mi buzón de móvil, mandé un mensaje vía WhatsApp a mi tía, ya que era su móvil el que se había conectado con el mío para que ella me explicara, en primer lugar, la llamada en sí, y, en segundo lugar, para saber quién estaba enferma. ¿Por qué yo tenía que oir una llamada que no me correspondía escuchar? Y, sobre todo, de alcance internacional de móvil a móvil. Al regresar a casa llamé de mi teléfono fijo al teléfono fijo de mis tíos. Daba ocupado. No insistí más. Llamaré mañana - me dije.
  
Miércoles 12 de Marzo
Como ese día tenía que resolver un problema de carácter familiar y me tomó toda la mañana resolverlo, no llamé a mis tíos. Luego preparé el almuerzo y salí rápidamente en bicicleta a mi clase de gimnasia. Al llegar a casa me puse a escribir Haikus. Uno de mis pasatiempos favoritos. Se me pasó el tiempo.Y cuando me dí cuenta de la hora, pensé en llamarlos al día siguiente.


Jueves 13 de Marzo
Este día estuve buscando una información importante en internet, haciendo citas médicas y otras cosas más. Como quedé agotada, no tenía ganas de hablar con nadie. Pospuse una vez más la llamada.


Viernes 14 de Marzo 
Amanecí intranquila. Antes que yo llamara a España, mi tío se me adelantó. Me quedé paralizada con la noticia. Mi tía querida se había ido de este mundo, con sólo 66 años, el lunes 10 de marzo. Su funeral e incineración fué el miércoles 12. Supe que estuvo bien concurrido.

En ese momento sentí que se me abría el piso. La voz de mi tío la sentía lejana. Mientras sentía un nudo en la garganta, mi cerebro rápido me llamó al orden y me dijo: Tu tía había estado pidiendo, en esa llamada extraña, que tú te comunicaras con tu tío, lo más pronto posible con él, porque ella lo veía muy triste y solo. Al contarle a mi tío de la vivencia hecha con mi móvil y con el móvil de mi tía, él se emocionó.

Hace un rato que termino de hablar con mi tío. Me cuesta todavía asimilar la partida inesperada de mi querida tía. Fué la fuerza de su amor lo que la movió a enviarme una señal. Si bien en su momento no la entendí, después, sí. Ahora no sólo puedo explicar lo sucedido, sino que estoy orgullosa de mi tía porque ella no quiso que ni yo ni mi familia nos enteráramos que ella tenía cáncer en estado avanzado. Y pensar que ella me apoyó, desde la distancia, con sus palabras sabias para darme fuerza cuando yo estuve haciendo mi quimioterapia y radioterapia. Y también después... si hasta hace pocas semanas atrás habíamos conversado. ¡Imposible poderte olvidar, tía querida!

MARISOL




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miércoles, 19 de marzo de 2014

El faro y la ola gigante

- Nunca le he tenido miedo ni a las olas chicas ni a las olas grandes - dijo para sí el faro en voz alta mientras gaviotas volaban cerca de él. Al escucharle decir esta frase, las gaviotas le contaron a una ola gigante que reventaba con fuerza delante del faro lo que él había dicho hacía un ratito atrás.

La ola gigante molesta que el faro no sintiera miedo ante su bravura gritó diciendo:


- ¡Ey, tú, viejo faro!  ¿Por qué no me temes? ¿Acaso estás ciego para no ver lo poderosa que soy? Soy casi tan grande como tú. Y si me da la gana puedo llegar a ser más grande que tú.
- Pues, bien por ti. ¡Mira! yo no tengo nada que perder - le respondió el faro con voz cansada.
La ola se quedó desconcertada con la respuesta del faro. No tenía ninguna gracia meterle miedo a un faro viejo y cansado. Pero con tono altanero le preguntó al faro el por qué no tenía nada qué perder. No entendía su respuesta.
- Es muy sencillo - respondió el faro muy tranquilamente. Desde que ya no estoy más en funcionamiento me he quedado solo y sin luz. Un faro nuevo ha sido construido no muy lejos de aquí. Y yo soy inservible desde hace un par de meses atrás. No falta mucho para que me demuelan los hombres que me dieron vida. 
- ¡Qué mala suerte que tienes porque tú podrías estar en funcionamiento todavía!, ¿no es cierto? - le dijo la ola en tono sarcástico. Ja, ja, ja. Ninguna lástima sentía por el faro.
- Así es - contestó el faro y continuó hablando tan tranquilo como antes - Algo que me gustaría decirte, ola gigante, es que con la vejez uno aprende a esconder los fracasos como en mi caso, pero en el tuyo, tú como ola joven e inmadura tendrás que aprender a soportar los fracasos como éste.
-  ¿Eh? Qué dices? - le contestó la ola gigante rabiosa.
- ¿Si te dijera que yo soy más fuerte que tú me creerías?  - le preguntó el faro a la ola mientras le regalaba una sonrisa sabia.
- Mmmmm.... creo que te equivocas en dar esta opinión. Es todo lo contrario. ¡Yo soy más fuerte que tú! - le respondió en tono arrogante la ola gigante  y muy segura de su respuesta.
- Pues, tengo que defraudarte porque si bien la fuerza, como la tuya, es la que reina en el mundo, en todo caso, es la opinión, como la mía, la que hace uso de la fuerza para hacerte callar.
- ¡Faro estúpido! ¡Te detesto! - gritó histérica la ola gigante.
El faro sólo sonrió nuevamente ante los embates de la ola gigante. No estaba dispuesto a que la crueldad de aquella ola lo destruyera.

Hace pocos días me enteré que el faro va a ser remodelado porque un pintor de unos setenta años, viudo y solitario lo ha comprado. Sus hijos y nietos están fascinados con la idea. Le han prometido de ayudarle a hermosear al faro. Lucirá tan joven o más que la ola gigante. Y yo tengo ganas de visitarlo aunque no le tema a las olas chicas, pero a las grandes, sí.

MARISOL

 

Imagen sacada de google


lunes, 17 de marzo de 2014

El regreso del cangrejo

 
Toc Toc. ¿Quién podrá ser? pensó Nancy y al abrir la puerta de su casa  se quedó de una pieza. ¡Ay! Era el cangrejo. Allí estaba él mirándole fijamente.


-  He venido a hacerte una visita - le dijo el cangrejo seriamente.
- Pero, yo no te voy a dejar entrar  - le respondió agitada Nancy y respirando hondo después le dijo - Hablemos afuera, mejor. No quiero que nadie de mi familia se entere que tú te encuentras aquí nuevamente.
- Muy bien - le dijo el cangrejo. Nancy cerró la puerta tras de sí y salió al porche. Le temblaba todo el cuerpo. 
- Como verás - le dijo el cangrejo - Tenemos aún un asunto pendiente.
- ¡No! - Que yo sepa tú y yo quedamos en que tú nunca más regresarías - habló Nancy en voz baja pero con rabia.
- En realidad, yo  te dije que te dejaría en paz si tú no hablabas mal de mí - le dijo seriamente el cangrejo. Y ayer rompiste tu palabra.
- ¡Perdóname! - le contestó Nancy nerviosa. 
- Ayer escuché que le dijiste a una amiga, que te visitó por la tarde, que no se preocupara por ti porque yo había muerto en combate contra ti hacía tiempo y te reíste fuerte. Molesto estaba el cangrejo.
-  ¿Cómo pudiste escucharnos? Yo pensé que vivías lejos y que nunca más te volvería a encontrar - le dijo Nancy nerviosa.
- Pues, te equivocas. Yo rondo tu casa desde que nos conocimos. Y ayer mientras pasaba cerca de ésta, escuché la conversación entre tu amiga y tú. Estuvieron aquí sentadas afuera en el porche conversando animadamente. Y como no me gustó lo que dijiste de mí, ahora vengo a demostrarte que la que va a perder el combate, tarde o temprano, serás tú, te guste o no - siseó el cangrejo. Sus ojos los tenía clavados sobre ella.
- ¡Perdóname, nuevamente! No volveré a decir nada en contra tuyo - le suplicó Nancy. Su fortaleza se había desvanecido por completo.
- ¡Mira! Vendré de nuevo sin previo aviso, igual que ahora. Sólo que para la próxima vez no vendré solo, sino acompañado por otros cangrejos. Todavía no sé cuántos estarán junto a mi lado.
- ¡No! ¡Por favor! La voz de Nancy se comenzó a quebrar como un pedazo de madera podrido. Sabía que el cangrejo hablaba en serio.
- Si te resistes a mi próxima visita, vendré más rápido de lo que te imaginas, pero si no opones resistencia, te dejaré un buen tiempo tranquila y decidiré en qué momento te toco nuevamente la puerta.
- ¡Está bien! Tú ganas - dijo entre lágrimas Nancy.
- ¡No, señora! El combate todavía no lo he ganado. Éste lo ganaré llegado su momento. ¡Ah! Por ahora, disfruta de la vida, de tu familia y amigas. Vive intensamente, Nancy. Y después de decir estas palabras el cangrejo se fué silbando.
Nancy después de escuchar las palabras del cangrejo avisó a su familia que se iba un rato a caminar por la playa. Ella no solamente quería llorar a solas, sino que ella quería pensar en algún plan de combate. ¿Lo ganará? Esperemos que sí. 

MARISOL 

 

 Imágenes sacadas de bing

viernes, 14 de marzo de 2014

El pájaro azul

Érase una vez un pajaro azul que se lamentaba de todo. Se ponía de mal humor si llovía mucho y lo mismo si había mucho calor.
¿Qué le pasaba?  Pues, daba la impresión que nada le gustaba.

Un día de lluvia mientras el pájaro azul tomaba agua de un estanque, el agua le habló:
- Me da la sensación que tu insatisfacción en tu vida personal es tan grande que esto hace que tú estés siempre enojado.


El pájaro azul retrocedió asustado. Las palabras del agua del estanque las tenía clavadas en su pecho. Le dolían mucho y por este motivo, el pájaro azul se quedó mudo del susto.
El agua volvió a hacerle la misma pregunta por segunda vez. El pájaro seguía mudo. A la tercera vez, el pájaro azul le contestó, mejor dicho, le hizo una pregunta:
- Pues, ¿acaso yo no tengo derecho a quejarme si algo no me gusta?
- Veo que te niegas a darme una respuesta  - le dijo el agua.
- Tú, ¿no te quejas nunca? -  le respondió de esta manera, con otra pregunta, el pájaro azul.
- Te pregunto por última vez - le dijo el agua. ¿Por qué te quejas tanto?
El pájaro azul, después de contemplarse largamente en el agua del estanque le respondió, por fin, a su pregunta:
- Sinceramente no lo sé - respondió el pájaro azul desconcertado de su propia respuesta.
- La única manera para que otros pájaros se acerquen a ti es que cambies de actitud ante la vida - le respondió el agua del estanque.
- ¿Qué debo hacer para que otros pájaros se acerquen a mí sin miedo? La verdad que no quiero sentirme rechazado.
- Entonces, modera tu tono de voz. No grites por gusto. Y, sobre todo, no pienses en negativo ni generes conversaciones negativas que no conducen a ninguna parte. Tu forma de ser espanta a cualquiera porque se te conoce también como chismoso, aparte de criticón. Es lamentable que te dediques a ser juez implacable de los demás pájaros. La voz del agua del estanque estaba tranquila y segura de lo que decía. 
- Sí, pero .... - dijo el pájaro. No terminó de decir la frase porque el agua del estanque lo interrumpió.
-  ¡Basta de excusas! Tu forma de ser espanta a los otros pájaros, ¿no te das cuenta? Por este motivo, tú estás solo y amargado.
- ¿Y qué hago para sentirme aceptado por los demás pájaros? - le preguntó suplicante el pájaro azul.
- Es muy sencillo lo que te pido - le respondió el agua del estanque. Sería bueno que desde ya lo pongas en práctica. 
 - ¿Qué es lo que debo hacer?  El pájaro azul ansiaba escuchar una respuesta adecuada que lo ayudara ser mejor pájaro.
- Si tus problemas tienen remedio ¿por qué te quejas? y si no los tienen, entonces, ¿por qué te quejas?
Al escuchar esta respuesta del agua del estanque, el pájaro azul se quedó pensativo.  Desde ahora él quería crear una mejor realidad aunque en ella existieran problemas. Se dió cuenta que aunque le resultara difícil sacar las quejas de su vida, sabía él que tenía que aprender a liberarse de sus pesares sin quejarse tanto ante la vida. La vida sonrió agradecida. Y yo también.

MARISOL

 

jueves, 13 de marzo de 2014

El sueño dormido


- Es en la noche que despiertan los sueños - me dice la luna a modo de saludo. Nos volvemos a ver después de mucho tiempo.
- Acaso, ¿los míos son sólo bagatelas? - le pregunto yo a  ella.
- No, ¡qué va! Mientras yo vea como tus sueños hacen malabares equilibrados sobre una cuerda tendida entre el mundo de la realidad y el de la fantasía, sabré que estás bien y que no me necesitas.
- Pero ¿y qué pasa si quiero vivir más en mi mundo de fantasía? 
- Gozar de la compañía de la fantasía es gratificante por un rato. Pero sólo por un rato, nada más - me dice seria la luna. 
- ¿Y por qué solamente por un rato? - le pregunto inquieta.
- Pues, porque no debes olvidar de tener por guía a la razón - me contesta la luna mirándome fijamente.
- ¿Quiere decir que si no me quiero reincorporar a mi realidad, estoy loca? La pregunta me sale como un disparo de mi boca.
- Sí. La respuesta de la luna es escueta pero su respuesta es la llave perfecta que logra abrir el cerrojo de mi pregunta.
- ¡Pero si vivo en un mundo de locos! - le digo agitada.
- ¡Mira! - me reta la luna.  Piensas de manera egoísta. La verdad que la locura y la cordura se encuentran muy cerca una de la otra. Se rozan, se tocan, pero no se aman. Tienen sus fronteras bien definidas. Te toca decidir en qué país quieres vivir. Tienes que definir tus normas morales, porque estar loco no es sólo un problema psiquiátrico. No te lamentes diciendo que vives en un mundo de locos. Es cierto que vives no solamente en un mundo hermoso, sino también en un mundo cruel. Por este motivo, tienes la obligación moral de colaborar con tu granito de arena para ayudar a los demás a vivir en un mundo mejor.
Mientras un pájaro, que me observa sentado en una rama de un árbol,  le da la razón a la luna, yo hago un esfuerzo por no caerme de la cuerda porque la luna me ha despertado un sueño que creía tener dormido para siempre. 

MARISOL



domingo, 9 de marzo de 2014

Bailando Swing con Morfeo


Entregarse a cualquier tipo de baile, sobre todo, de ritmos alegres, como el Electro Swing, nos levanta el ánimo. No sé si a ti, pero, a mí, sí. Ante esta magia musical comienza a bailar no sólo mi cuerpo, sino mi alma también porque siento que me elevo a otra esfera... esa esfera donde no existe ni maldad, ni preocupaciones, ni enfermedades; sólo un estado de éxtasis y felicidad completa.  Y aunque éste dure sólo un par de minutos, me dejo envolver por esta magia. Por este motivo, he decidido seguir bailando hasta caer rendida de cansancio en los brazos de Morfeo, el hijo del dios de los sueños y encargado de llevar el sueño a reyes y emperadores. Y aunque yo no sea ninguna reina o emperadora, sé que Morfeo vendrá por mí y me envolverá en sus alas silenciosamente para después llevarme volando velozmente al mundo de los sueños para bailar juntos toda la noche. Sé que él no me defraudará porque a él le gusta tanto el Swing como a mí.

Seguramente el Insomnio nos observará celoso, desde lejos, no sólo como yo bailo junto con Morfeo, sino como después me voy a desvelar sobre su cuerpo. Más rabia le dará cuando vea despertarme no con grandes ojeras, sino con una gran sonrisa en mi mirada vestida todavía de Swing. 

Marisol






Lo que escuchas en el vídeo es música Electro Swing del DJ y productor musical austríaco Marcus Füreder alias Parov Stelar. Para mayor información puedes entrar a este enlace:

viernes, 7 de marzo de 2014

La puerta mágica


Raquel es una mujer que sufre de depresiones y soledad; sus hijos están ya fuera de casa y su esposo ya no la mira como antes ... cuando ese antes era más fácil de llevar... Pero no quiero hablar de los problemas matrimoniales de Raquel. Más bien, te quiero contar sobre algo que le ha sucedido a ella, hace pocos días atrás, cuando Raquel pasaba en bicicleta cerca de una casa abandonada, que queda cerca de la suya. Al ver la puerta abierta de esa casa, Raquel decidió entrar para saber qué sucedía. Quizás algún ladrón habría entrado de noche. Pero la casa está vacía, según los vecinos. Allí no hay nada para robar. Algunos vecinos dicen que allí penan y por este motivo la casa no se vende.

Pues bien, Raquel, al ver que el cerrojo de la puerta no estaba roto, se quedó intrigada. ¿Habría entrado algún vendedor de inmobiliaria con un cliente? Pero al no escuchar ni voces ni ruido alguno y ver que la casa estaba a oscuras porque las cortinas se mantenían cerradas, le pareció rara la situación. Y mientras Raquel llegaba a tientas a la sala, ya que no había luz eléctrica, se cerró suavemente la puerta a sus espaldas. Al cerrarse la puerta, comenzó a sonar  una melodía romántica tocada por un piano invisible y la oscuridad se volvió clara porque muchas velas se encendieron a la misma vez tanto en la sala como en el comedor. Ambos ambientes estaban llenos de muchas canastas de flores y una mesa hermosamente decorada esperaba a Raquel en el comedor. Allí se encontraba sentado un hombre un poco mayor que ella. No hablaba, sólo la miraba con ojos bondadosos. ¿Habría sido el dueño de la casa? Y mientras él le indicaba con un movimiento a Raquel que se sentara a la mesa,  de la cocina salió una señora mayor quien le empezó a servir sólo a Raquel. Parecía un ángel, pues estaba vestida toda de un blanco impecable. Sus movimientos eran precisos y respetuosos. Le regaló una sonrisa de bienvenida a Raquel. 

El silencio se rompió cuando el hombre habló:
- No quiero verte triste. Por tal motivo te he invitado a almorzar. Espero disfrutes de la comida. Su voz era cálida. Hablaba despacio.
- No sé si estoy soñando o si me he vuelto loca - dijo Raquel temblando. 
- Ni lo uno ni lo otro - le contestó el hombre.  Te quiero regalar este momento de paz para tu alma atormentada. Te mereces más aunque no lo creas. Acá te doy un espacio para que tú vuelvas a sonreirle a la vida. Entra todas las veces que quieras, pero sólo de día. De noche la casa se mantiene cerrada porque yo paseo por otro lado y allí yo no te puedo llevar. Es otro mundo. Inalcanzable, por el momento, para ti. Pero algún día lo llegarás a conocer, te lo prometo. Y allí me encontrarás. Seré uno de los primeros en darte la bienvenida. Ténlo por seguro. Y le sonrió. 
Raquel apenas pudo comer. Estaba nerviosa. Le temblaban las manos. Pero al mirarlo fijamente a los ojos, paz empezó a sentir. Y es que este hombre, quien no quizo identificarse, no comía como Raquel, sino que sólo absorvía, sin hacer ruido alguna, toda la energía negativa que el cuerpo de Raquel despedía. 

Después que Raquel terminara de almorzar, él la invitó a entrar a su biblioteca. No sólo muchos libros (invisibles para otros pero no para Raquel), la saludaron a coro, sino que muchas canastas de flores e innumerables velas decoraban también esta habitación. Raquel rió feliz. Pasó toda la tarde allí tendida, sobre un alfombra bien mullida, sin hablar, sólo leyendo. Eran libros con mensajes que le hablaban directamente a ella. Voces que llegaban desde lejos y que la animaban a seguir, que le decían cuánto la querían. El hombre a su lado, sólo la contemplaba en silencio. Se despidieron con un abrazo antes que oscureciera.

Te preguntarás si Raquel entró de vuelta a esa casa. Pues, no. Nunca más aunque la tentación fuera grande. Esas pocas horas mágicas al lado del hombre sin nombre, le habían servido a Raquel para volver a mirar a la vida con otros ojos. ¿Su esposo también lo haría? La magia vivida en esa casa abandonada debería mantenerse como una vela prendida para siempre en su alma. Algún día volvería a ver a su alma gemela (tan romántica como ella), pero todavía, no. 

El hombre sin palabras le había dicho tanto de manera indirecta. Olvidarlo nunca podría. Y es que uno de los mejores sentimientos que existen, es no sólo sentirse amada, sino amar sin esperar nada a cambio. Su corazón cerrado, volvería abrirlo aunque su esposo no la quisiera como antes ... Todavía no es tarde para volver a empezar. Lástima que su alma gemela viva en otro mundo.

Marisol






Imagen sacada de bing

martes, 4 de marzo de 2014

Entre buganvilias y hortensias


 

Entre buganvilias y hortensias creció Amanda.  Formaron parte de su niñez y adolescencia. Y una casa frente al mar... cuando el mar sólo era un mar y se extendía infinito como la vida misma. Amanda recuerda todavía como si fuera ayer, cuando tenía unos quince años,  haciéndose la pregunta de la edad que tendría en el año 2000. Al darse cuenta Amanda que tendría cuarenta y dos años  le dió un escalofrío por todo el cuerpo. Esa edad le parecía tan pesada y casi imposible de poderla cargar y sostener sobre sus hombros. Y, sin embargo, ahora que ella ya tiene cincuenta y seis años quisiera sentirse ligera como un ave migratoria para regresar al lugar donde nació aunque ya no queden rastros ni de bungavilias, ni de hortensias, ni de la casa frente al mar. La imaginación de Amanda se vuelve ave y vuela hacia su pasado, por un momento, pero regresa a su vida presente porque acá donde vive tiene una pequeña enredadera de buganvilias en un macetero que cuando hace calor la saca al balcón y cuando hace frío la mete adentro de su departamento. Yo sé que Amanda tiene en su jardín hortensias, que por suerte, son resistentes al frío del invierno alemán. 

Amanda me ha comentado que con el ánimo de mantener en vida a la niña y adolescente que habitan en ella, cuida con mucho esmero sus buganvilias y hortensias. 

- Espero que nunca me pidas de cuidar de tus flores - le digo a Amanda.
- ¿Y por qué no? - me pregunta intrigada mi vecina y amiga.
- Porque no soy buena jardinera - le respondo.
- Mmmm.... díme, Amanda, ¿Tu sabes convivir con tu niña y mujer joven que te habitan?
- Pues, la verdad, que no - le contesto soltando una risita tonta. No creo en estas bobadas.
- El problema tuyo no es que seas mala jardinera, sino que se te ha endurecido el corazón - me dice Amanda muy seria. Y después de decir estas palabras, se despide rápidamente de mí. Y mientras me doy cuenta que Amanda tiene razón, por suerte, las buganvilias y hortensias no se han enterado de nuestro diálogo porque están durmiendo. Es invierno. 

Marisol


 

Si quieres saber sobre las buganvilias entra a este enlace:BOUGAINVILLEA
Si quieres saber sobre hortensias entra a este enlace: HORTENSIAS