sábado, 2 de mayo de 2015

La llave oxidada

 

¿Qué más se le puede pedir a la vida cuando se ha llegado a la cima más alta del éxito? Si bien Ernesto tiene, entre sus manos, la llave del éxito (él sabe que para conseguir éste no hay que ni temerle al fracaso ni dejar de tomar con prontitud decisiones de riesgo), él, hasta el día de hoy, no ha encontrado la llave que le ayude a abrir la puerta hacia la felicidad. 

Si bien Ernesto es millonario, él sabe muy bien que la felicidad no la puede comprar. Algo que él ha aprendido, a través del tiempo, es que se pueden comprar inmuebles, hacer negocios lucrativos de todo tipo (sean legales o ilegales), coleccionar autos y relojes, tener casas y departamentos en distintos países, viajar mucho sea por trabajo o por placer, conocer casi todo el mundo, pero la felicidad quedará siempre inalcanzable a su bolsillo, si no cuenta con lo más elemental ... 

¿No será que Ernesto espera una felicidad demasiado grande? ¿Será que Ernesto es demasiado codicioso? No, ni lo uno ni lo otro. Demás está hacerle saber a Ernesto que quien cambia felicidad por dinero, no podrá nunca cambiar dinero por felicidad. Si bien es muy bueno tener dinero y poder comprar cosas con dinero, también es muy bueno tener las cosas que Don Dinero no puede comprar.

Bien, sobre la vida privada de Ernesto sé poco. Lo único que sé es que él está divorciado y tiene tres hijos de dos mujeres. Amantes, muchas ha tenido y sigue teniendo. La mayoría de ellas lo ha admirado y sigue admirando por su dinero. ¿Y si Ernesto fuera pobre, la mayoría se fijaría en él? Él sabe bien que la respuesta sería negativa. 

Pues bien, hoy día la felicidad se subió a su avión privado. Si bien ella viajó de incógnito para la tripulación, Ernesto la podía ver. Ella, quien viajaba a su lado, le preguntó:
- ¿No será que tú te estás perdiendo de las pequeñas alegrías? 
Ernesto sabe que aquí no radica el problema. Él sabe que hay algo indispensable que necesita para ser feliz del todo y es que a él le gustaría no sólo poder dormir mejor, sino que le gustaría no tomar más antidepresivos y le gustaría también bajar de peso.Tiene mucha barriga.

La felicidad lo miró con ojos benevolentes. Y es que Ernesto se ha convertido tanto en esclavo de su trabajo que, por este motivo, ha descuidado mucho su salud. Él se engañó pensando que a punta de mucho café y pastillas estimulantes podía seguir trabajando .... se equivocó. Sin salud no hay felicidad por más dinero que uno tenga. Aunque parezca mentira la felicidad radica no en lo mucho que uno posea, sino en la salud no sólo física, sino también espiritual que uno tenga.

Si bien la felicidad no tiene intenciones ni de retar ni de criticar a Ernesto, sí le preguntó, más bien, si el problema de él radica en su adicción al trabajo. Ernesto reconoció que tiene un problema de salud y es debido a la soledad que él siente. Además, el tener mucho dinero lo ha vuelto desconfiado. Amigos, tiene muy pocos. Por este motivo, él trabaja mucho para olvidarse de la otra cara de la medalla de la vida.

La felicidad, antes de quedarse dormida dentro del pecho de Ernesto, le entregó una caja pequeña.  Al abrirla, él encontró una llave oxidada y una nota que decía: "Si no te amas de manera sana no podrás abrir la puerta de la felicidad. No permitas que este mensaje se oxide, dentro de ti, como esta llave. Yo creo en ti."

Ernesto reconoció que si tomaba en serio este mensaje (estaba todavía a tiempo de no pagar un precio demasiado alto por su salud), éste sería su mejor éxito.


MARiSOL



Aquí dejo esta simpática canción que no tiene nada que ver con mi cuento, pero que habla sobre una llave ...

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viernes, 1 de mayo de 2015

Los golpes del cincel

 

Este cuento trata de un escultor que se negaba a creer en Dios. Él siempre se jactó de ser "ateo"; desafiaba a sus amigos y a todo aquel que le hablara de religión. Se empeñaba siempre en sonar creíble al negar la existencia de Dios.

Un día en que el escultor iba a ponerse a trabajar, su cincel le habló:
- Tú no sólo trabajas para vender tus esculturas, por cierto, maravillosas, sino que vas a la búsqueda de Dios aunque no quieras en cada una de éstas.
El escultor se quedó atónito al ver que su cincel le hablaba desde el fondo de su corazón. 
El cincel siguió hablando:
- ¿No te has puesto  a pensar que negar a Dios es negarse a sí mismo?
- No lo creo - contestó el escultor. Su voz vibraba no sólo de enojo, sino de estupor. ¡Cómo era posible que su pincel le hablara de esta manera!
- Te mientes a ti mismo - le dijo el cincel muy tranquilo y luego continuó hablando - A Dios no puedes ni cosificarlo ni materializarlo; Dios vive en ti. No puedes ni fabricarlo ni sustituirlo tampoco. Dios no es ni una referencia moral ni un compromiso social; Dios es espíritu; ése que tapa tus carencias, tus huecos, tus vacíos. Ése que está allí en silencio dentro de ti con el espejo en mano para que tú te veas en él para que tú te preguntes: ¿Quién soy? mientras esculpes tus obras.
El escultor tenía la boca seca y los oídos atentos.
El cincel siguió esculpiendo las palabras que el escultor necesitaba escuchar. Y yo también.
- Dios no es una escultura; es el espíritu que te habita el que te ayuda a crearla. ¿Entiendes?  
El escultor saliendo de su mutismo le preguntó:
- ¿Crees que Dios es una realidad necesaria?
Esta vez el cincel calló. Dejó de hablar. El escultor pensando que no le había entendido volvió a hacerle la misma pregunta. Luego, el escultor alzó su voz. Pero el cincel seguía mudo a propósito.
El escultor al no obtener respuesta alguna, agarró el cincel y lo arrojó al piso mientras se decía así mismo: "¡Dios no existe ya que no lo puedo ver ni tocar! Él es un invento de la humanidad para justificar nuestros miedos y para entender la creación del Universo y de nuestro sistema solar. Si Dios realmente existiera no nos haría sufrir, no permitiría que el mundo esté como esté. ¡Aj!" Y después de decir estas palabras, salió dando un portazo de su atelier. Todo el día se la pasó él farfullando, maldiciendo sin saber por qué mientras sentía como un vacío profundo se le abría ante sus pies. Como no podía esculpir, salió a caminar a un bosque cercano con su perro pastor alemán "Mustafá". Al regresar, encontró en su contestador automático una voz que decía:
- Aquí habla la señora García viuda de Dickinson. Necesito que usted me esculpa una estatua grande para colocarla en mi jardín. Me gustaría que la estatua me una no sólo espiritualmente a mi difunto esposo, sino también a mi hijo, fallecido hace pocas semanas. Bueno, llámeme para explicarle qué es lo que yo realmente deseo. Espero su pronta respuesta. ¡Adiós!
El escultor se quedó estremecido. Y es que la voz de esta señora sonaba igual que a la de su difunta esposa, fallecida, hacía más de dos años. Después de recuperarse de esta impresión, llamó por teléfono a esta señora y luego se puso manos a la obra. La estatua sería una mano en dirección al cielo. Esa mano, de manera indirecta, no sólo le mostraría a él el camino a seguir, sino que en la felicidad y paz de esta señora, él empezaría a buscar la suya propia. No sólo le haría un bien a ella, sino a él también. Esa mano no sólo representaba el querer tocar el cielo, sino que esta nueva escultura sería la que acercaría al escultor a ese lugar donde se le atribuye la existencia de Dios. 

Y cuando el escultor agarró su cincel para empezar con su nueva obra, la pregunta que le había hecho él (el escultor) a su cincel, antes de arrojarlo al suelo, fué contestada. La respuesta se dejó escuchar de manera afirmativa dentro de él. 

MARiSOL


Fernando Botero (1932) no sólo es un famoso escultor  
colombiano, sino también es pintor y dibujante





Escultura de Fernando Botero

miércoles, 29 de abril de 2015

Las dos caras de la realidad

 

Había una vez una niña con ojos inmensos. Unos dicen que sus ojos eran tristes, otros que sólo eran unos ojos atentos. Yo creo que no eran ni lo uno ni lo otro. Más bien esta niña se empeñó en crear su propio mundo desde el mismo momento en que nació porque sus ojos al captar la realidad de la vida con sus dos caras (la buena y la mala, la alegre y la triste, la bella y la fea) y no gustarle para nada el mundo como tal, decidió ella  esconderse de la verdadera realidad creando la suya propia, esa realidad donde habita sólo ella y su alma.

Realmente no sé si yo podría quedarme viviendo no sólo en mi infancia ni tampoco podría imaginarme vivir sólo en un mundo sin imperfecciones. Y, lo que es peor, vivir aislada de todo y de todos.

La niña, al escuchar mis pensamientos, me capturó cuando yo estaba en mi cama durmiendo. Es así como ella me sacó de mi habitación a la fuerza y me vendó los ojos para que yo no supiera dónde ella vivía. Al encontrarme yo ya adentro de su mundo, inmediatamente, me convertí en una niña con ojos también muy grandes. 

La niña, después de observarme, me dijo que como yo le caía simpática ya no volvería yo a salir más a mi realidad de mujer ya casi sesentona. Me quedaría con ella viviendo para siempre. 
- ¡No, no quiero vivir contigo! - grité. No sólo sentí que mi voz se hacía añicos, sino sentí también como mi lengua y labios me dolían y sangraban. No sólo sentí mucho dolor, sino que sentí horror al darme cuenta que nadie podía escucharme ya que esa niña vivía encerrada en un lugar apartado de la civilización. 

¿Dónde se encontraba la puerta por la que yo había entrado para que me devolviera a mi realidad? Desesperada corrí sin saber exactamente qué dirección tomar; sólo tenía el impulso de alejarme de esa niña, de ojos muy grandes, que parecía que succionaba mis pensamientos y me dejaba vacía de ideas. Corrí, corrí. Abrí muchas puertas y en el momento que abrí la puerta correcta y lograba escapar a mi realidad, desperté.  Lo mejor que me pudo pasar. Mis ojos sonrieron ante las dos caras de la realidad.

MARiSOL 




Después de ver la película "Big eyes" me inspiré para escribir este pequeño cuento. Si quieres saber sobre la trama de la película (basada en la vida real) te dejo este enlace para que lo leas en español: "Big eyes" (Ojos grandes)



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martes, 28 de abril de 2015

Mi querida Ausencia



Conozco a Juan desde hace tiempo. Hoy día es un día de ésos, donde la lluvia de recuerdos cae y cae. No cesa. Y es que el corazón de Juan está adolorido por no vivir la vida que él hubiera querido tener al lado de su querida Ausencia ... esa ausencia que no necesita probarle a nadie (ni a Juan ni a mí tampoco) que ella está ausente porque la vida los puso a ambos por diferentes caminos.

Si bien Juan a la Ausencia no la ve, él sí la siente. Y hoy es un día de éstos. Ella ha llegado vestida de lluvia, pero no para apagar hogueras de grandes pasiones entre ellos dos. En realidad, la Ausencia, lo único que hace ahora es hacerse presente para desearle a él "todo lo mejor" en cada gota de lluvia aunque esta frase suene hueca, fría y hasta un tanto hipócrita.

Mientras la Ausencia mira a Juan desde muy lejos con ojos serenos, ella sabe (y él también) que la ausencia de dolor es imposible que deje de existir de nuestras vidas. ¡Cómo quisiéramos vivir sin dolor físico ni psíquico!, ¿verdad? Sin embargo, hay que aprender a vivir con cualquiera de ellos, no importando que clase de dolor éste sea. En ello está Juan desde hace mucho tiempo. Pero por más que él intenta vivir despreocupadamente y estar enamorado de la vida, no puede. Por cortos momentos, es feliz. Y para olvidarse de sí mismo y de sus dolores, trabaja, muchas veces, con rabia. Como si fuera lo único que existiera en este mundo ... trabajar y trabajar para esquivar a su querida Ausencia, esa ausencia que le produce el mayor dolor de todos en su corazón partido en mil pedazos.  

¿Será que la Ausencia ha muerto y por este motivo Juan está triste?
- ¡No, yo vivo! - grita la Ausencia. Y mientras yo la escucho con atención, veo como ella cae cual lluvia sobre el alma de Juan para tratar de apagar sus dolores mientras ella deja sus dolores de lado para que yo no los vea.

Te preguntarás quién soy yo. Bien, yo soy el Tiempo ... ese tiempo que une los recuerdos con nuestras vivencias presentes, el que cose el pasado con el futuro, el que parcha las heridas y los dolores del alma. Pero que te quede claro, querido lector, que ni la ausencia, amiga de Juan, ni yo, amigo de todos, somos nada cuando se ama de verdad. 

Y mientras la lluvia moja los recuerdos de Juan, él comparte su paraguas con su querida Ausencia, mientras el amor busca en mí un final perfecto ... ausente de ausencias.


MARiSOL








lunes, 27 de abril de 2015

La ventana abierta

 

Alicia abrió la ventana de su  subconsciente para dejar escapar sus más profundos pensamientos y sentimientos, quizás porque éstos no pueden escapar a la sentencia de su destino. Y es que  en el mundo de los sueños podemos no sólo ser todo y nada, sino que nuestros sueños se convierten en recuerdos y anhelos. ¿Y qué pasa con los temores? No sé si yo esté errada y mejor dejo cerrada mi propia ventana para no saber qué es lo que me espera al otro lado de la cortina. Pero, ¿y qué pasa con la ventana de Alicia?

Alicia me miró y haciendo que mis palabras se volvieran insignificantes me dijo:
-Nuestros sueños nos ayudan a mantenernos jóvenes. ¿Qué sería de nosotros sin ilusiones?
- Pero yo no quiero tan sólo mirar en dirección a ese tipo de sueños - le respondí a mi amiga.
- ¿Y por qué no? - me preguntó Alicia un tanto disgustada.
- Pues, porque no quiero volverme, al final, sólo en la sombra de éstos - le contesté sin saber si lo que yo decía era cierto. 
Alicia dándose cuenta de mis dudas me hizo saber que los sueños o ilusiones  forman parte de la vida, de esa que se encuentra no siempre a nuestro lado, sino en el porvenir ... ese futuro por venir que todavía no ha llegado a mirarnos cara a cara porque no sabe si colocar mis sueños y los de ella en un lugar un poco cómodo: en nuestro saber.
Después de escuchar a mi amiga le pregunté:
- ¿Cuándo es mejor soñar, de día o de noche?
Alicia, antes de responderme, me preguntó si yo me refería a dormir despierta. Al decirle que sí, porque al día lo asocio con estar despierta aunque haya gente que duerme de día y está despierta de noche, mi amiga me dijo que las personas que sueñan de día son mucho más conscientes de muchas cosas que aquellas que sólo sueñan de noche ya que el subconsciente (la parte más profunda de nuestra mente) toma el control de nuestra mente y comienza a hilar toda la información que por ésta ha desfilado a lo largo de todo el día para comenzar a hablarnos en el lenguaje de los símbolos ... ese lenguaje raro y misterioso al cual no estamos acostumbrados de entender. 
- Prefiero los sueños de día, esos sueños que son las ilusiones que me sostienen para vivir  - le contesté a Alicia y luego le hice saber que los símbolos, ésos que se presentan de noche, me pueden llegar, por momentos, a atemorizar.
- Entonces, deja la ventana abierta de tu dormitorio para que éstos se escapen por ésta - me dijo Alicia retándome.
- ¡No! - un grito inesperado salió de mi garganta. Si bien con estos sueños no podré construir castillos en el aire, por lo menos, podré ver las señales que éstos emiten. Nunca se sabe si estas señales me pueden llevar a abrir de par en par la ventana de mi futuro ... ese futuro que se avecina a sesenta minutos por hora en pos de mis más queridos sueños.
Alicia me miró en silencio. Ella ya no sabe de qué tipo de sueño ambas hablamos. No importa ya. Lo único que yo sé es que en la tierra de los sueños mi espíritu inquieto abre la ventana, ya que la puerta de la razón está cerrada con llave, para poder salir volando por ésta y así vivir mis ilusiones en libertad. 

Al convertirme en pájaro me doy cuenta que   razonar yo no quiero, sólo sostener mis ilusiones sobre las alas de mi propia imaginación para salir volando ya no sólo a través de la ventana (del subconsciente, dormitorio o futuro),  sino hacia la vida.

MARiSOL





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jueves, 23 de abril de 2015

El árbol de los pensamientos

 
Érase una vez un cedro muy alto cargado de muchos pensamientos. O acaso, ¿se trata de un tilo, ciprés o de un abeto? Sinceramente no creo que esto sea significante, pero lo que sí te doy a conocer, es que el árbol de los pensamientos proviene de mi mente con la intención de ver en qué punto convergen tus pensamientos con los míos.

Pues bien, se trata de un árbol muy especial, porque él no sólo representa la vida, partiendo desde sus propias entrañas (conocidas como raíces), hasta tocar el cielo de manera vertical con su enorme tronco, sino que  este árbol representa la vida de los pensamientos ... esos pensamientos que no sólo viven en nuestras mentes, sino que nos traen al lugar actual dónde nos encontramos. Y yo no me refiero específicamente a un lugar geográfico, sino a ese lugar donde nuestros pensamientos no ocupan ningún lugar ni en nuestras mentes ni en el lugar dónde vivimos, pero que definen el lugar emocional de nuestras vidas.

- ¿Y en qué lugar tú te encuentras? - nos llega la voz del árbol de los pensamientos desde un lugar recóndito de nuestra alma. Sin embargo, antes que podamos dar una respuesta, él nos hace otra pregunta:
- ¿Has logrado llegar a ese lugar donde tú puedes ser capaz de encontrarte a ti mismo no sólo dejando de lado los prejuicios inconscientes y tus malos hábitos, sino que también eres capaz de aprender a cómo pensar? Es decir, no se trata de qué pensar (de esto o aquello), sino de cómo pensar ...

- Pero, ¿no sería más fácil dejar de pensar o tener pensamientos vacíos de contenidos? - me pregunto yo. Pero, ¡ay! me imagino la indignación que sentiría el árbol de los pensamientos si yo le hiciera esta pregunta. Pero, ¡quién sabe! Quizás, él sólo bostece de puro aburrimiento ante semejante idea mía.

En el fondo, no está de más decirlo, la misión del árbol de los pensamientos no trata sólo de ayudarnos a entrar hasta las más profundas raíces de nosotros mismos para poder entender el por qué pensamos de una manera u otra (sin pretender suplantar mi mundo por el de los demás o viceversa), sino que el árbol de los pensamientos nos ayuda a recordar que nosotros mismos somos el resultado de lo que pensamos para, ya sea, darle luz u oscuridad a nuestro mundo ... ese mundo donde no sólo se concentran todas nuestras posibilidades de cambio y de aprendizaje de la vida, sino ese mundo que se encuentra dentro de nosotros mismos ... allí donde deberíamos intentar vivir en paz no solamente con nuestros pensamientos, sino con el de los demás, porque los buenos pensamientos no sólo salen de la razón, sino del corazón, ya que los malos pensamientos se terminan cayendo cual hojas secas, tarde o temprano, de sus ramas.

El árbol de los pensamientos me mira. Él sabe, muy bien, que mi alma está de rodillas, pero no para recoger el fruto de buenos o malos pensamientos, sino para que mis propios pensamientos se conviertan en plegarias para pedir por todos aquellos que se quedaron sin el cobijo del árbol de los pensamientos.

MARiSOL







 


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viernes, 17 de abril de 2015

La búsqueda y yo

 

La búsqueda me está buscando. Aunque parezca redundante es así. Ella me está buscando, no porque yo ande perdida ni desorientada, sino porque ella quiere saber si yo estoy en armonía conmigo misma. Su pregunta es directa. Y mientras yo le pregunto ¿de qué armonía me habla?, yo no estoy segura si mi autosatisfacción se encuentra en equilibrio ... ¡Ay! Lo que sí sé es que la vida llega a ser aceptable cuando el cuerpo y espíritu no viven sólo balanceándose sobre la cuerda floja de nuestras insatisfacciones o frustraciones, sino cuando ambos experimentan un respeto natural el uno por el otro. Por tal motivo la búsqueda quiere saber cómo realmente me encuentro. La verdad que no es fácil mantener el equilibrio mientras se le da a ella una respuesta. No quiero que la búsqueda me interrogue cuando yo estoy consciente que mis respuestas pueden ser blandas. Pero, ¿qué quiere la búsqueda de mí? Acaso, ¿una respuesta dura? ¡No! La búsqueda lo que desea saber es si yo encuentro una respuesta para cada problema o si veo un problema en cada respuesta. Es decir, ella quiere saber si yo soy una persona optimista o pesimista. Al darle a ella mi respuesta al oído, la búsqueda me hace saber que si yo no estoy en paz conmigo misma no puedo guiar a otros en la búsqueda de sí mismos. Me doy cuenta que yo debo primero empezar a buscarme a mí misma para no perderme por un camino equivocado. No necesariamente el que tú me marques o el que tú creas que yo te quiera imponer a recorrer, sino, más bien la búsqueda lo que quiere saber es si nosotros dos estamos dispuestos a acercarnos el uno al otro, a pesar de nuestras diferencias, para hacer de nuestro mundo un lugar apto para poder vivir con ellas en armonía.

MARiSOL




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jueves, 16 de abril de 2015

Moviendo montañas

 

Mi Voluntad no se ha extraviado, solamente ella se ha quedado sin rumbo momentáneamente. Antes mi voluntad era más impetuosa y enérgica, pero ahora se encuentra escondida en un rincón fuera de mi memoria. ¿Qué me pasa? ¿Por qué no la encuentro?

Elisa sabe que, en el fondo, ella tiene la fuerza para sostener a su propia voluntad, pero últimamente ésta como que está muy pesada y por más que Elisa quiere levantarla, no puede. 

¿Por qué mi amiga se siente débil y se resigna a su suerte? Yo sé que existe una fuerza motriz llamada voluntad que mueve montañas ... me refiero a esas montañas que se encuentran entre su propia felicidad y la de los demás.  

Yo no necesito de gran talento para darme cuenta que sólo con voluntad puedo conseguir lo que yo quiera: escalar mi propia montaña para reconsiderar mi vida y los paisajes que se dejan ver a través de ésta. Pero como que no puedo ...

¡Ánimo amiga! No te rindas. Tu carácter definirá tu voluntad. Créeme que no hay grandes dificultades cuando, desde el fondo de tu alma, se tiene el firme deseo de superarlas mientras escalas tu propia montaña de inseguridades, dudas y defectos. Pues bien, si quieres hacer algo de tu vida, que lo imposible no destruya tu buena voluntad, porque quien tiene voluntad tiene la fuerza para superarse a sí mismo.


MARiSOL





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lunes, 13 de abril de 2015

El ignorante y el sabio


Érase una vez un ignorante que retó a un sabio.
- ¿Qué gano si yo sé más? - le preguntó el ignorante al sabio.
- Pues, que entenderías menos la vida - le contestó el sabio.
Como el ignorante se quedó boquiabierto, el sabio le dijo:
- No se trata de cuánto sepas, sino de lo que tú haces para vivir mejor con todos tus conocimientos.
El ignorante se quedó callado. No sabía qué decir.
El sabio le hizo hincapié que no era preciso que supiera mucho, sino, más bien, que supiera qué era lo que quería de la vida, porque no hay que confundir conocimiento con sabiduría. Es más, le recalcó que la verdadera sabiduría reconoce su propia ignorancia.
- O sea que yo me puedo quedar ignorante - dijo el ignorante.
- No presumas de tu propia ignorancia - le contestó el sabio. Y luego le dijo que lo peor que le podía pasar al ignorante era ignorar su propia ignorancia.
- ¿Y qué sucede si yo quiero esconder mi ignorancia? - le preguntó el ignorante al sabio.
El sabio se quedó pensativo y  luego le dijo:
- Seguramente que nadie te podrá herir, pero así no podrás aprender. Es más, si tu ignorancia se prolonga demasiado, al final, se convertirá en la noche oscura de tu mente. Pero si eres consciente de tu propia ignorancia, entonces, estarás dando grandes pasos hacia el saber ... de la vida. Al menos que tú no quieras saber lo que debieras saber y te conformes con saber mal lo que se sabe y te encapriches con saber lo que no debieras saber.
- Pero, díme, ¿qué debo yo realmente saber? - le preguntó el ignorante.
- Para finalizar esta conversación te diré que si bien nuestro conocimiento es limitado mientras que nuestra ignorancia es ilimitada igual que la sabiduría, trata de entender, ante todo, el significado de la vida.

MARiSOL


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domingo, 5 de abril de 2015

Luna de sangre



En Europa Central, donde yo vivo, duró el eclipse lunar 12 minutos, pero como cayó entre la 1:54 p.m. y 2: 06 p.m  no se pudo realmente apreciar.   Por suerte, en Europa Central sí se lucirá en todo su esplendor el próximo eclipse lunar el 28 de Setiembre de este año. Espero que el cielo se encuentre despejado para poderlo ver. 

Para tu información el eclipse lunar puede ser visto sin necesidad de equipo especial. Éste sucede cuando el Sol, la Tierra y la Luna se alinean de una manera casi perfecta y la Luna se tiñe de rojo al proyectar la Tierra su sombra sobre este satélite.

Bien, como el eclipse lunar del día de ayer ha caído en Semana Santa y se mostró de color rojo, éste me imagino que habrá hecho recordar la crucifixión de Cristo a millones de personas.
- ¡Alto! - me dijo la Luna no satisfecha con lo que yo aquí estoy comentando. Ella me contradijo diciendo que, hasta el día de hoy, su color rojo también nos hace recordar la inmensa cantidad de sangre derramada por los seres humanos en distintas partes del planeta Tierra ya sea por accidentes, suicidios, atentados terroristas, muertes premeditadas y guerras de carácter políticas o religiosas.
- Es muy cierto lo que dices - le dije perpleja.
Luego la Luna me hizo saber que aunque solamente haya durado pocos minutos este eclipse lunar y haya sido mejor apreciado en las costas del Pacífico de Norteamércia, Sudamérica,  Asia y partes de Australia, por lo menos, millones de personas,  dejando sus creencias religiosas de lado, la han admirado sin ningún derramamiento de sangre de por medio.  
Después de escucharla hablar le pregunté:
- ¿Será porque, en esos pocos minutos, tú has querido hacer conocer que ninguna religión vale una gota de sangre? 
- Así es - me respondió la luna y luego me dijo que, por este motivo, ya se la ha bebido  toda aunque ríos de sangre sigan corriendo, desde hace muchos siglos, no sólo por mis venas y la de otros seres humanos, sino también fuera de ellas ... aunque vínculos de sangre nos unan.

MARiSOL





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sábado, 4 de abril de 2015

El farol y la luna


En la calle donde yo vivo hay varios faroles, pero hay uno que me cae, en especial, bien antipático. Se trata de un farol que se encuentra al lado de mi casa; desde ayer que presume, delante de los demás faroles, que él es mucho más importante que la luna. 
Al escuchar la luna lo que este farol dijo le preguntó:
-  ¿Por qué me envidias y me odias?
El farol sorprendido que la luna le dirigiera la palabra contestó que odiaba las noches despejadas con luna llena porque así era él uno más del montón y no destacaba como ella puesto que su belleza y luz (de la luna) lo opacaba.
- Me das lástima - le dijo la luna y luego seguido le hizo saber que la envidia y el odio normalmente unen sus fuerzas porque necesitan perseguir con saña aquello que les causa malestar.
- Pues, ya lo sabes; tú eres el objeto que yo tengo en la mira. ¡No te soporto! - gritó el farol.
- A mí me va y me viene que tú me odies y me envidies - le espetó la luna y seguidamente le dijo que el odio y la envidia demuestran su falta de autoestima, su debilidad de carácter y su complejo de inferioridad.
Mientras el farol explotaba de la indignación, el fuego que llevaba dentro lo cegaba de la cólera.
La luna no dejándose intimidar le hizo saber que él no la podía perjudicar con sus palabras; más bien, al final, todo lo que él le podía increpar a ella iba sólo en su contra. Luego después le dijo:
- A mí me gustaría ser un farol como tú para estar más cerca de los seres humanos y escuchar lo que conversan cuando pasan delante mío. Me gustaría también sentir el calor, el frío, la lluvia y la nieve. Me gustaría ser limpiada y pintada. Pero yo estoy muy sola, mucho más que tú, y tristeza me da estar muy lejos de los seres humanos como para alumbrarlos más de cerca.
El farol no supo qué decir. Estaba sorprendido con las palabras de la luna. Acto seguido le preguntó: 
- Oye luna ¿tú me envidias aunque sea un poquito?
- Sinceramente no - le respondió muy tranquila la luna - Más bien yo diría que hay momentos donde me gustaría brillar pero de cerca y no de lejos como ya te lo hice saber. Además mi luz no es propia, es el reflejo del sol. No te olvides, farol. Por este motivo no te compares conmigo. No tienes necesidad ni de examinarme ni de analizarme ya sea para descubrir nuestras diferencias o semejanzas. Tú eres tú y yo soy quien soy. Así de simple. ¿Me entiendes? Y que te quede claro que tampoco te odio.
El farol se quedó pensativo, pero algo más fuerte que él lo empujaba a seguirla  envidiando y odiándola. No lo podía evitar. Definitivamente que el farol no sólo se encuentra muy por debajo de la luna, en todo el sentido de la palabra, sino que la luna se encuentra mucho más cerca de mi corazón y quizá, del tuyo también, querido lector. .


MARiSOL






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jueves, 2 de abril de 2015

La Ausencia y el Tiempo


La Ausencia y el Tiempo se encontraron para no sólo dar un hermoso paseo, sino para conversar. Tenían mucho que decirse. Fué el Tiempo quien primero empezó a hablar mientras caminaban. Él le preguntó  a su amiga si ella creía que Dios se encontraba, algunas veces, ausente, como alejado de todo y de todos. 
La Ausencia mirándolo con sus ojos francos le respondió:
-  Es común que ante cualquier tipo de desgracias (sean naturales o provocadas por el ser humano), enfermedades incurables y pérdidas de seres queridos el hombre sienta que Dios está ausente. Pero yo sé que esto no es así.
- Entonces, ¿qué sabes tú? - le preguntó curioso el Tiempo.
En lugar de una respuesta la Ausencia le preguntó:
- ¿Cuán fuerte es la fe?
El Tiempo desconcertado, respondió dubitativo:
- Me imagino que la fe es tan fuerte como uno sea.
- No, te equivocas - respondió la Ausencia y siguió hablando - Es más que eso. Normalmente cuando el Sufrimiento, ese amigo nuestro que no está en este momento con nosotros, se hace presente, sin pedir permiso, es cuando los seres humanos dudan de la existencia de Dios. Creo que Dios no es que esté ni ausente ni sordo ante las súplicas o que guarde silencio cuando una o varias personas sufren. No. Más bien creo que a través de la Fe, esa otra amiga a la cual admiramos, Dios pone a prueba al hombre, quizás con la intención de saber Él cuán grande es su fe (la del hombre).
El Tiempo no supo qué decir. La Ausencia continuó hablando:
- Gracias a la fe Dios se hace visible aunque muchos duden de la existencia de Él, ¿no crees?
El Tiempo se quedó callado un rato y luego le hizo la siguiente pregunta a su amiga:
- ¿No crees tú que la ausencia implica una presencia, la de Dios?
- Es lamentable que el hombre confíe no sólo cuando siente la presencia de Dios, sino cuando se sabe protegido por Él - le respondió la Ausencia.
- ¿No será que el hombre es débil, porque no es perfecto como Él? - le preguntó el Tiempo a su amiga.
- Así es - respondió la Ausencia.  
El Tiempo le hizo otra pregunta:
- ¿No crees tú que lo que no se puede comprobar es difícil de creer?
- No, yo pienso todo lo contrario, sí se puede creer a través de la fe - le contestó su amiga y luego le dijo - Soy de la opinión que la fe nos ayuda a pensar que hay un Algo que ha creado todo el universo y aunque no lo veamos, ese Algo le da sentido a la existencia del hombre.
- Pero,  ¿no crees que la fe no tiene respuestas fáciles porque coquetea con la Incertidumbre desde tiempos inmemorables? - le preguntó el Tiempo pensativo.
- ¡Ah! nuestra amiga la Incertidumbre. Es interesante la pregunta que me haces, mas yo te respondo con esta otra pregunta - le dijo la Ausencia muy segura de sus palabras - Si la presencia de Dios no es tangible, ¿por qué se piensa más en su ausencia que en su presencia?
- No lo sé - respondió el Tiempo.
- Cuando Dios está reunido conmigo, no quiere decir que Él no exista, sobre todo, cuando el hombre tiene que pasar por momentos de dolor y sufrimiento - le respondió la Ausencia y luego agregó lo siguiente: Tú bien sabes, como que te llamas Tiempo, que el problema del sufrimiento no es nuevo.
- Lo sé, pero ¿es porque existen diferentes tipos de sufrimiento? - le preguntó el Tiempo.
- Exacto - contestó la Ausencia - No sólo existe el  sufrimiento como castigo para quienes han hecho daño a los demás, sino que existe también otro tipo de sufrimiento y es aquel que se le ha impuesto a seres inocentes. Ellos sufren sin merecerlo. Aquí el hombre se siente abandonado por Dios porque está ausente. 
- ¿Tú crees que a través de la fe se puede aceptar el sufrimiento? - le preguntó el Tiempo a la Ausencia.
Ella le hizo saber que tal vez nunca se sepa el por qué del sufrimiento. Lo importante es que el Tiempo ayude  al hombre a encontrar el sentido que éste tiene en la experiencia que se hace con Dios aunque Él siga siendo un misterio difícil de comprender. 
El Tiempo sonrió por haber comprendido mejor a su querida amiga. Siguieron caminando y conversando.

Para terminar este cuento quiero hacerte saber que yo creo que ni la Ausencia ni el Tiempo son nada cuando se tiene Fe porque ella obra a través del Amor, aunque él insista que él en sí no existe, sino las pruebas de amor. Una de ellas, a mi modo de ver, es creer en Dios aunque muchos de nosotros insistamos en mantenerlo ausente u olvidarlo con el tiempo. 


MARiSOL
     



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martes, 31 de marzo de 2015

La Esperanza y el Temor




Desde tiempos inmemorables la Esperanza y el Temor van, por el mundo, de la mano. Ellos dos son inseparables. Y por más que ellos hayan querido dividir sus caminos, más de una vez, no pueden. Ellos me han dicho que hay algo muy fuerte que los une y es un lazo de amor y lealtad.

Un día cuando la Adversidad se presentó sin previo aviso, el Temor  le pidió ayuda a la Esperanza. Sé que el Temor no se avergonzó de buscar a su querida Esperanza cuando sintió, sobre todo, que se hundía en sus propios miedos. El Temor no quería ni ser esclavo de éstos ni que éstos lo dominaran. Es así como la Esperanza comprendiendo como se sentía el Temor, lo sostuvo cariñosamente en sus brazos no sólo para consolarlo, sino para pedirle que siguiera adelante aunque él tuviera que dar dos pasos hacia adelante y uno hacia atrás.

Yo te pregunto, querido lector, ¿qué sería de nosotros si sólo sintiéramos Temor ante todo y nos dejarámos paralizar por él? Viviríamos sólo en oscuridad y en tinieblas, me imagino. Es por este motivo que la Esperanza nos regala su luz para  caminar por la Vida sin Temor  aunque ella me haga saber que también, hay momentos vestidos de dolor, donde uno tiene que aprender a luchar sin Temor, pero también sin Esperanza ... hasta el último suspiro.  

El Temor y la Esperanza me miran y me hacen saber que así como han nacido juntos, morirán también juntos. Pues,  cuando el sol de la Esperanza se ponga por última vez en el horizonte de nuestras vidas, ya no habrá más Temor que tengamos que sentir aunque ellos dos sigan unidos para siempre hasta la eternidad.


MARiSOL





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viernes, 27 de marzo de 2015

La pausa


Llegó el momento de hacer una pausa. Y es que después de lo sucedido el 24 de marzo en ese espantoso accidente aéreo del cual se habla mucho, por el momento, siento que mis palabras se han quedado sin voz. Sé que regresaré  pero todavía no sé cuándo. Quiero aprovechar esta oportunidad para agradecerte, a ti querido lector, por leerme.  Un abrazo desde mi mundo al tuyo.


MARiSOL




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miércoles, 25 de marzo de 2015

Ecos mudos




Desde ayer la montaña Les Trois-Evêchés (Los tres Episcopados), ubicada en las cercanías de Prads-Haute-Bléone, entre las localidades de Digne-les-Bains y Barcelonette, en los alpes franceses,  se ha quedado sin voz. Sólo se le escucha llorar amargamente. Es que lo sucedido no se puede describir simplemente con palabras; el llanto habla por ella. La montaña llora para no enloquecer; quiere comprender lo sucedido. Mis palabras no logran consolarla. Ella sólo las escuchará cuando la serenidad haga nuevamente nido en su alma y también en su memoria. 

Por el momento, a la montaña le duele mucho recordar lo acontecido el 24 de Marzo a las 10:53 de la mañana. Ella no quería, no quería ... Pero, ¿quién es culpable? Acaso, ¿el destino? Ése que iba escondido entre los pasajeros, ése que iba barajando las cartas en silencio en el vuelo 4U 9525 de la compañía aérea Germanwings (filial de Lufthansa).  ¡Ay! el destino es una ley que nos rige por completo; domina nuestra voluntad aunque no queramos.  ¡Ay! lo impronunciable se ha hecho realidad: la memoria de la montaña  se ha convertido en el espejo de ciento cincuenta almas ausentes. 

Solamente me queda el consuelo que ni la ausencia (de los ciento cuarenta y cuatro pasajeros y seis tripulantes fallecidos) ni el tiempo (el tic tac de los relojes se ha parado, por el momento, para honrar a esas almas), son nada cuando se ama. Y Dios que sabe amar infinitamente ha absuelto a la montaña de toda culpa aunque un sentimiento de culpa flote en el aire... ese aire donde ahora se respira mucho dolor ... ese dolor que sangra de la boca de la dignidad de este terrible accidente aéreo.

MARiSOL

Cuando escribí este cuento fue antes que se supiera que el co-piloto alemán fué el que a propósito provocó este accidente. La dimensión de éste es mayor .... Me he quedado sin habla al enterarme de la noticia.





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lunes, 23 de marzo de 2015

El arroyo y la roca

 

Érase una vez un arroyo que quería ser tan duro como una roca. Pues bien, un día el arroyo se enturbió tanto así que el sol y la luna no podían dejarse reflejar en él. Esto significaba que el arroyo se había quedado ciego.
La roca al ver tan agobiado al arroyo le dijo:
- Tu deseo lo cumplió el hada del bosque. 
- ¡Pero es un hada un poco torpe porque no me ha convertido en roca como yo quería! - exclamó el arroyo.
- Es cierto, no te ha convertido en roca, pero ahora tú  no puedes ver igual que yo - le dijo la roca tranquilamente y siguió hablando  - Tú querías ser yo. Podré ser una roca grande y dura, pero soy ciega. Por cierto, el hada del bosque nunca ha logrado que yo pueda ver, pero tú sí me puedes ayudar.
- ¿Qué debo hacer? - le preguntó el arroyo. Se daba cuenta que no quería vivir en oscuridad.
La roca le hizo saber que volvería a ser transparente si le hacía un solo favor.
- ¿Qué debo hacer? - volvió a preguntar el arroyo.
- No necesitas ser duro como yo, pero tú cuentas con una fuerza especial que yo no tengo - le respondió la roca y continuó hablando - Si tú usas tu fuerza de voluntad para ir cavando un hueco en mí, algún día podré yo verte.

Al escuchar la conversación entre el arroyo y la roca, se acercó rápidamente el hada del bosque y limpió de toda suciedad al arroyo. Éste agradecido se propuso complacer a la roca. Pero no le hizo un hueco de un día para otro, sino que logró regalarle un ojo a la roca después de mucho tiempo. Exactamente no se sabe si la roca se demoró cientos o miles de años en hacer un hueco en la roca. Lo importante es que el arroyo pudo cumplir con el deseo de la roca gracias a su constancia. Esa gran virtud que nos conduce a realizar lo que deseamos para alcanzar nuestras metas en lo que nos hemos propuesto, pese a lo difícil que éstas puedan ser. Lo importante es no perder la motivación personal pese al tiempo transcurrido. Es así como la constancia nos ayuda a sustentar el trabajo en la fuerza de voluntad y en el esfuerzo contínuo -  como el arroyo - para lograr llegar a la meta que nos hemos propuesto como la que se propuso la roca.

MARiSOL








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domingo, 22 de marzo de 2015

La belleza de la Tierra



No me importa que hayan planetas más pequeños o más grandes que la Tierra o que el universo tenga inumerables galaxias. Lo importante para mí es nuestro planeta, no sólo porque es bello visto desde el espacio, sino porque existe vida en él.

La Tierra al escuchar mis pensamientos, exclamó:
- ¡De qué sirve mi belleza si millones de personas no me tratan como yo me lo merezco! ¡Prefieren posar sus ojos en otros planetas, admirarlos y a mí dejarme de lado!
- Pero, ¡tú nos brindas vida! - le hice saber.
- ¿Y qué? - me contestó la Tierra y luego continuó hablando - Millones de seres humanos pasan encima mío, me maltratan de muchas maneras. No quieren tomar conciencia de la importancia que tiene no sólo de cuidarme, sino de quererme.
- Pero, ¡yo sí te quiero! - exclamé.
- Gracias, pero no es suficiente. Tú no eres el único ser humano que vive en mí. Millones de seres humanos siguen maltratando mis ríos, mis mares, mi aire y mi suelo. Es vergonzoso que les sigan echando a todos ellos químicos altamente venenosos ¡Ay!
- Es cierto - le dí la razón y le dije acto seguido - Tú eres nuestro hogar; una fuente inagotable de fauna, flora, ecosistemas, biomas, habittats y de distintas formas de vida. ¡Qué hacemos maravillándonos del universo cuando no se te trata como tú te lo mereces!
La Tierra asintió complacida por mis palabras y luego me preguntó que qué hago yo para cuidarla. 
- Trato de no consumir mucha electricidad, por ejemplo, de no dejar ningún  aparato como tv o computadora en posición de espera porque puede representar  hasta 70% de su consumo diario, evito prender todas las luces de casa a la misma vez. En cuanto al agua procuro no dejarla correr inútilmente   sea cuando me estoy cepillando los dientes o cuando me ducho. En cuanto a la basura, la separo en distintos contenedores para papel, para plástico, para vidrio, para artefactos eléctricos pequeños y para la basura biológica.
- Me parece bien lo que haces, pero no es suficiente - me contestó la Tierra. Acaso, ¿puedes tú evitar que otras personas maten animales  de manera bestial hasta hacerlos desaparecer?, ¿Puedes tú evitar que otras personas talen árboles de manera excesiva dejando zonas de selva en un estado lamentable?, ¿Puedes tú impedir que envenenen, p.e. mi aire, mis ríos, mares, bosques y tierras de cultivo?  Sólo puedes alzar tu voz en una demostración, colocar tu firma en una petición, hasta formar parte de organizaciones como "Green Peace" pero la cuestión es que se me sigue castigando hasta el día de hoy, muchas veces, sin ton ni son. 
¡Cuánta razón tiene la Tierra! 
Su belleza la estamos minando de a pocos hasta hacerla desaparecer y con ella la vida. ¿Seremos nosotros, los seres humanos, capaces de vivir de forma sostenible, de buscar la armonía entre todos y con la naturaleza?, ¿seremos capaces de llegar a entender que no se debe tomar de la naturaleza más de lo que ésta es capaz de reponer? Somos pocos los que respetamos y cuidamos la comunidad de los seres vivientes. Somos pocos los que conservamos la biodiversisdad o que el aprovechamiento de los recursos renovables sean sostenibles como bosques, suelos, tierras cultivadas, etc. ¿Dónde queda la ética y la moral? ¿Se podrá hacer realidad que todos los países hagan una alianza mundial para proteger a la Tierra? ¿Por qué buscamos vida en otros planetas? Acaso, ¿buscamos huir como cobardes cuando la Tierra haya quedado destrozada? No creo que ésto ni mis hijos ni yo lo vayamos a vivir, pero aún así esta pregunta que me hago, me perturba. Y tú, querido lector, también lo habrás pensado. 
La Tierra al escuchar mis pensamientos me dijo: 
- Quiero mirar este vídeo junto contigo. Asentí. Luego de haberlo visto, ella me hizo saber que si bien ella forma parte de un milagro y que ella es uno de muchísimos planetas esparcidos en la inmensidad del universo, nosotros no deberíamos compararla con otros planetas ni buscar vida en otras galaxias, sino concentrarse más en ella, en tratarla mejor y con más cariño.
Después de escucharla yo le hice saber que no sólo es cierto lo que ella dice, sino que si todos los seres humanos, por lo menos la mayoría, aprendiéramos a mirarnos mejor por dentro, en nuestro propio universo, podríamos buscar la manera, dentro de nuestras propias posibilidades, de no hacerla sufrir a ella, a la Tierra. ¿No crees que si aprendemos a cuidar de buena manera a la naturaleza, estamos cuidando, de paso, a la creación, a ese milagro del cuál mencionó la Tierra?


MARiSOL









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sábado, 21 de marzo de 2015

La rosa blanca


Hoy día que ya oficialmente empezó la Primavera quiero contarte la historia de una rosa blanca muy especial. 

Érase una vez una rosa blanca que desde hace cientos de años crece en el jardín botánico de la ciudad donde vivo. La leyenda cuenta que en esta rosa vive el alma de Emily, una muchacha muy buena, de alta alcurnia, quien fué matada por su padre para evitar que ella se escapara con su amante, un muchacho pobre, pero de buenos sentimientos. 

El padre, quien había quedado viudo, desde hacía bastante tiempo, y se encontraba muy enfermo, mató a su única hija para evitar que ella se escapara, y luego se casara, con su novio. Lo que el padre de Emily quería era que la familia estuviera junta (en ese otro mundo del cual todos hablan pero no se sabe si realmente existe) como antes cuando la madre de Emily vivía.  El novio, no soportando la pérdida de su querida Emily, se suicidó para seguir a su querida amante. Lo que el padre de Emily no contó es que, al final, perdería a su hija y ella terminaría escapando con su amante.

Bien, esta rosa blanca es la atracción del jardín botánico, porque aparte de simbolizar la pureza entre amantes que intercambian la flor o la pureza y la inocencia del alma o de la persona que la recibe, y de simbolizar el amor eterno, el honor y el respeto, ésta brilla de noche. Varias personas, en el lapso de todo estos años transcurridos, han visto como de noche una bella muchacha pasea del brazo o corre alegremente junto con un hombre joven en este jardín.

¿Y por qué se le ve a Emily junto con su amante en el jardín botánico? te preguntarás. Pues, se sabe que la familia Brandon vivió al pie del jardín botánico. Hace doscientos años su casa quedaba al costado de éste. Pero esta casa fué derrumbada, por orden de un famoso arquitecto muy influyente, para así ampliar más el jardín botánico.

Es así como, después de tantos años,  Emily Brandon y su amante (nadie supo cómo se llamaba), lograron su propósito, el de escapar juntos. Lo que nunca pudieron imaginar es que ellos lograrían escapar del más allá para quedarse viviendo felices eternamente  en el jardín botánico.


MARiSOL




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viernes, 20 de marzo de 2015

El abrazo

(cuento de la vida real) 


Hoy día al presenciar el eclipse solar (con excepción de las islas danesas de Faroe y el Polo Norte, en otras partes del mundo se vió, como yo lo ví, sólo de manera parcial) me imagino que  millones de personas, de manera espontánea, se habrán abrazado al ser testigos de este espectáculo que nos regaló el Universo. Hago este comentario porque yo si me abracé con alguien que no conocía ... 

Me explico:
Poco después que empezara este eclipse llegué a visitar a una querida amiga y cuál sería mi gran sorpresa al ver en el jardín del vecino de mi amiga instalado un telescopio grande. El lente buscador estaba cubierto con un papel de aluminio especial. Pues bien, el vecino, en cuestión, nos invitó a que entráramos a su jardín y ya estando allí nos presentó al dueño del telescopio, un amigo suyo quien no sólo es físico de profesión, sino un apasionado de la Astronomía. Cuando el dueño del telescopio me invitó a que viera la primera vez el eclipse en su fase inicial a través del porta-ocular de su telescopio, me emocioné.  Daba la impresión que estos dos astros se buscaban y encontraban para unir sus dos almas en un abrazo. Me pareció romántica esta idea mía.

Antes de terminar quiero mencionar que no voy a olvidar a Udo, al dueño del telescopio, porque él nos regaló a mis dos amigas y a mí un momento mágico, de esos donde uno tiembla de emoción, de asombro y de alegría. Lo abracé. En ese abrazo yo me abrazaba al universo y a la vida agradecida de haber estado en buena compañía y de haber sido testigo de este inolvidable eclipse.


MARiSOL 





Aquí dejo un vídeo donde se ve este eclipse solar 
de manera total desde una de las islas de Faroe

 

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jueves, 19 de marzo de 2015

Eclipse de amor



Mañana viernes 20 de Marzo habrá eclipse solar  total. La mayor duración de la totalidad (comienza a las 9:30 a.m. hora europea y termina a las 12 p.m.) será de 2 minutos y 47 segundos frente a las costas de las Islas Feroe (en danés significa "La isla de los corderos"). Estas islas (18 en total) forman un pequeño árchipiélago en el Atlántico Norte, entre Escocia, Noruega e Islandia. Sin embargo, en el Polo Norte es donde se podrá apreciar mejor este eclipse solar total porque la secuencia de éste se verá en paralelo al horizonte. En Europa, África del Norte, en el Medio Oriente, en Asia occidental y del norte y en Groenlandia se verá sólo de manera parcial y en otras partes del mundo no se verá.

Pues bien, mañana el Sol le propondrá matrimonio a la Luna, cuando ella se encuentre cara a cara con él. Si bien, no podrás  ver la cara del Sol cuando él la pida en matrimonio, no por ello puedes imaginarte una gran sonrisa en su rostro cuando le haga la pregunta de las preguntas (esa pregunta que casi todas las mujeres del planeta Tierra desean escuchar de boca de su gran amor). Pero yo ya sé la cara (oscura) que pondrá la Luna cuando el Sol le susurre románticamente al oído: ¿Quieres casarte conmigo? Ella no aceptará casarse con él. Sus motivos tiene y yo los conozco muy bien.

Te preguntarás por qué sé la respuesta de mi querida Luna .... es que yo como la Oscuridad (ésa que no puede sacarte de tu propia oscuridad, porque sólo el amor puede hacerlo), soy, desde hace poco tiempo, su enamorada. Pero celos tengo, aunque debo dominarlos porque, en el fondo, son una mezcla explosiva no sólo de amor, sino también de odio, avaricia y orgullo. ¡No! no debo sentir celos del Sol. 

La Luna al escuchar a la Oscuridad, hablando consigo misma, le dijo:
- Mañana, cariño, yo no sólo le haré saber al Sol que yo no me quiero casar con él, sino que con quien yo me quiero casar es contigo. Este eclipse solar total será mi mejor muestra de amor hacia ti y millones de seres humanos serán testigos de nuestro amor aunque vean sólo un eclipse solar parcial, pero tú bien sabes que es total. 
Después de escuchar a mi querida Luna no sólo le dije que yo también me quiero casar con ella, sino que ahora el Sol me dá lástima.

Como yo, la Oscuridad, no puedo ni consolarle ni ofrecerle mi amistad al Sol cuando mi querida Luna le responda de manera negativa, entonces, te pido que tú, querido(a) lector(a), lo consueles. Házlo, por favor, desde el lugar donde te encuentres si tú vives en cualquiera de los lugares arriba mencionados cuando nos estés observando a nosotros tres: Sol, Luna y Oscuridad, en este eclipse. 

Emocionada estoy porque esta declaración de amor de mi querida y adorada Luna hacia mí me hace ver que dejaremos de ser enamoradas para convertirnos oficialmente en una pareja feliz que se deja ver ante los ojos de todos aunque muchos no estén de acuerdo con nuestra relación. ¡Ay, no veo las horas que llegue mañana!



MARiSOL 







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